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jueves, 15 de octubre de 2026

CHINA crea agencia editorial científica nacional

Publicado en Research information
https://www.researchinformation.info/news/chinese-academy-of-sciences-launches-national-publishing-group/ 






La Academia China de Ciencias crea un grupo editorial científico nacional

13 de octubre de 2026

La Academia China de Ciencias (CAS, por sus siglas en inglés) ha creado un grupo editorial nacional de revistas científicas como parte de sus esfuerzos para desarrollar publicaciones científicas de categoría mundial y aumentar la visibilidad internacional de la investigación china.

La nueva organización, Beijing Zhongke Journal Publishing & Media Group Co, buscará abordar los desafíos persistentes del sector de la publicación científica en China, entre ellos la fragmentación de los recursos, las operaciones de pequeña escala y la limitada influencia internacional.

Durante la ceremonia de presentación celebrada en Pekín, Lu Fangjun, director de la Oficina de Capacidades Básicas para la Ciencia y la Tecnología de la CAS, señaló que estos desafíos estructurales habían limitado la capacidad de las revistas nacionales para difundir la investigación y ampliar su influencia internacional.

«La creación del grupo marca un cambio estratégico sustancial: se pasa de un modelo de gestión editorial disperso, en el que las revistas son administradas por institutos individuales, a un sistema de publicación plenamente integrado y concentrado. El grupo reunirá recursos editoriales de alta calidad de toda la CAS e incluso de todo el país, con el propósito de generar economías de escala y fortalecer las ventajas derivadas de la agrupación de recursos», afirmó Lu.

El grupo adoptará un modelo editorial que combinará la experiencia académica con una gestión orientada al mercado. Asumirá la responsabilidad de las actividades de producción y difusión, incluidas la edición, la corrección de pruebas, la composición tipográfica y la distribución internacional.

Este enfoque busca permitir que los institutos de investigación concentren sus esfuerzos en la estrategia académica, la captación de manuscritos de alta calidad y el fortalecimiento del prestigio académico de sus revistas, mientras que la centralización de las operaciones editoriales contribuirá a mejorar la eficiencia y el alcance internacional.

Según Lu, 68 revistas creadas por la CAS este año ya funcionan bajo este modelo, utilizando una plataforma propia, desarrollada internamente por la editorial, para gestionar la producción y la difusión de contenidos. Entre ellas se encuentra la serie Data Express, diseñada para apoyar los paradigmas emergentes de investigación.

Hu Huaqiang, presidente de China Science Publishing & Media Ltd, empresa matriz del nuevo grupo, señaló que la organización pretende tomar como referencia las principales revistas científicas internacionales y establecer una marca editorial china reconocida mundialmente.

El grupo buscará atraer investigaciones científicas y tecnológicas de alta calidad, tanto de investigadores nacionales como internacionales, al tiempo que mantendrá rigurosos estándares académicos.

La colaboración internacional también formará parte de su estrategia, con planes para participar de manera más activa en el ecosistema mundial de la publicación académica.

El grupo se ha comprometido a promover el acceso abierto y la ciencia abierta, así como a desarrollar servicios más accesibles e inclusivos para la comunicación académica internacional.

Esta iniciativa representa un avance hacia una mayor consolidación de la infraestructura de publicación científica de China. Con ella, la CAS busca integrar recursos editoriales, capacidades tecnológicas y experiencia académica para fortalecer la posición de sus revistas en el ámbito internacional.


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Chinese Academy of Sciences launches national publishing group

13 October 2026



The Chinese Academy of Sciences (CAS) has launched a national scientific journal publishing group as part of efforts to develop world-class scientific journals and increase the international visibility of Chinese research.

The new organisation, Beijing Zhongke Journal Publishing & Media Group Co, will seek to address longstanding challenges in China’s scientific publishing sector, including fragmented resources, small-scale operations and limited global influence.

Speaking at the launch ceremony in Beijing, Lu Fangjun, director of the CAS Bureau of Basic Capacity for Science and Technology, said these structural challenges had restricted the ability of domestic journals to disseminate research and expand their international influence.

“The group’s launch marks a substantive strategic shift from scattered, institute-run journal operations to fully integrated and intensive publishing. It will pool high-quality journal resources across CAS and even the whole country to create economies of scale and strengthen cluster advantages,” Lu said.

The group will adopt a publishing model that combines academic expertise with market-oriented operations. It will take responsibility for production and dissemination activities, including editing, proofreading, typesetting and international distribution.

The approach is intended to allow research institutes to concentrate on academic strategy, attracting high-quality submissions and strengthening the scholarly standing of their journals, while centralising publishing operations to improve efficiency and international reach.

According to Lu, 68 journals launched by CAS this year are already operating under the model, using the publisher’s independently developed in-house platform to manage production and dissemination. These include the Data Express series, which is designed to support emerging research paradigms.

Hu Huaqiang, chairman of China Science Publishing & Media Ltd, the new group’s parent company, said the organisation intends to benchmark its activities against leading international journals and establish a globally recognised Chinese publishing brand.

The group will seek to attract high-quality scientific and technological research from both domestic and international researchers, while maintaining rigorous academic standards.

International collaboration will also form part of its strategy, with plans to participate more actively in the global scholarly publishing ecosystem.

The group has committed to promoting open access and open science, alongside the development of more accessible and inclusive services for international scholarly communication.

The initiative represents a move towards greater consolidation of China’s scientific publishing infrastructure, with CAS seeking to combine publishing resources, technological capabilities and academic expertise to strengthen the global position of its journals.


lunes, 4 de mayo de 2026

CHINA cierra su influyente clasificacion de revistas científicas y deja en ascuas a la comunidad científica sobre lo que sigue

Publicado en Nature
https://www.nature.com/articles/d41586-026-01277-2 



El cierre de la influyente clasificación de revistas científicas de China deja a los académicos desconcertados: ¿qué la sustituirá?


En el último año se han publicado otras listas, pero algunos académicos desean que la evaluación de la investigación adopte nuevas formas.


Por Mohana Basu


La Biblioteca Nacional de Ciencias de la Academia China de Ciencias (CAS), con sede en Pekín, ha dejado de publicar su influyente ranking de revistas, lo que ha tomado por sorpresa a muchos investigadores. El ranking ha desempeñado un papel fundamental en la evaluación de la investigación en el país durante más de 20 años y su cese deja a las universidades y a los académicos con la incertidumbre de qué sucederá a continuación.


La clasificación de revistas de la CAS, también conocida como «Tabla de clasificación de revistas de la CAS», se creó como una herramienta para ayudar a los investigadores a evaluar la calidad de las revistas. Sin embargo, con el paso del tiempo, empezó a influir en las decisiones de contratación, la asignación de fondos y los ascensos.


«La retirada oficial de la Tabla de clasificación de revistas de la CAS supone, sin duda, un punto de inflexión crucial para el sistema de evaluación científica de China», afirma Xinchen Gu, ecólogo de la Universidad Tecnológica del Sur de China, en Guangzhou. 


Sin embargo, la clasificación en sí no ha desaparecido. El mes pasado, parte del equipo que solía gestionar el sistema CAS publicó un nuevo índice, denominado «Xinrui Scholar», gestionado por una organización privada. El nuevo sistema utiliza la metodología de clasificación de la CAS.


Los académicos y las universidades no están seguros de si Xinrui Scholar, o cualquiera de las otras clasificaciones que han surgido en los últimos meses, llegarán a tener tanta influencia como la lista CAS. Otros consideran que su cierre es una oportunidad para llevar la evaluación de la investigación más allá de las métricas de las revistas.  


Cierre repentino


El cese del ranking de la CAS se produjo sin apenas repercusión. El 24 de marzo, una organización llamada Xinrui Scholar anunció que había publicado un nuevo ranking de revistas. Al igual que el ranking de la CAS, Xinrui Scholar agrupa las revistas por categorías disciplinarias y, a continuación, las divide en cuatro niveles basándose principalmente en métricas de citas de artículos.


Esto generó cierta confusión, según Nie, sobre si la CAS simplemente había renombrado su ranking para convertirlo en un sistema independiente.


El 27 de marzo, la Biblioteca Nacional de Ciencias de la Academia China de Ciencias emitió un comunicado en el que anunciaba que había dejado de publicar el ranking de la CAS y declaraba que cualquier lista de clasificación de revistas publicada por otras instituciones no tenía relación alguna con ella.


Sichao Tong, uno de los académicos que pasó de la Academia China de Ciencias (CAS) a Xinrui Scholar, afirma que varios factores influyeron en la decisión de cerrar el ranking de la CAS.


China quiere desarrollar un sistema de clasificación de revistas científicas que sea reconocido y utilizado a nivel internacional. Y el hecho de que Xinrui esté gestionado por una organización privada y no gubernamental le confiere mayor independencia, afirma Tong.


El ranking de la CAS ha sido criticado por la falta de transparencia en torno a la forma en que se determinaba. Por ejemplo, no se explicaban los indicadores internos utilizados por el ranking, y el sistema fue objeto de críticas cuando revistas de larga trayectoria y reconocidas internacionalmente fueron rebajadas en la clasificación, mientras que algunas revistas más recientes subieron inesperadamente. 


La Academia China de Ciencias (CAS) no respondió a las preguntas de Nature sobre estas críticas.


Sin embargo, algunos investigadores se preguntan si Xinrui Scholar puede ser verdaderamente independiente si utiliza la misma metodología que la clasificación de la CAS y está dirigida por miembros del mismo equipo.


Tong cree que la organización puede ser independiente y espera colaborar con editoriales y científicos para mejorar la clasificación.


Demasiada influencia


Un investigador familiarizado con el sistema CAS, que pidió permanecer en el anonimato porque no estaba autorizado a hablar con los medios de comunicación, afirma que otro factor que influyó en la decisión de cerrar la clasificación fueron las críticas de los investigadores sobre su influencia en la evaluación de la investigación.


Cuando se puso en marcha el sistema bibliotecario CAS en 2004, se suponía que ayudaría a los académicos chinos a saber qué revistas internacionales de sus campos gozaban de prestigio. La lista, que se actualizaba anualmente, agrupaba las revistas en categorías disciplinarias y luego las dividía en cuatro niveles, principalmente en función del número de citas de los artículos. Uno de sus componentes, la Lista de Revistas de Alerta Temprana, tenía como objetivo alertar a los académicos sobre las revistas depredadoras. 


Sin embargo, en la última década, las universidades, las instituciones públicas y los hospitales comenzaron a tener en cuenta el historial de publicaciones de los investigadores en revistas de alto prestigio a la hora de otorgar premios, ascensos y títulos de doctorado, afirma Zhiqiang Nie, investigador en cardiología del Hospital Popular Provincial de Guangdong. (La biblioteca de la Academia China de Ciencias ha declarado que su sistema no debe utilizarse para evaluar a los investigadores).


Como resultado, la clasificación solía prevalecer sobre el mérito científico, afirma Gu. «En lugar de preguntarse si un estudio resolvía un problema real o aportaba algo original, la evaluación se centró en si había aparecido en una revista de primer nivel», afirma Gu. «Una clasificación alta no equivale a una alta calidad. Incluso las revistas de primer nivel han sufrido casos de conducta indebida».  


Según Gu, el hecho de que las promociones y las contrataciones dependan de la clasificación ha sido especialmente duro para los investigadores que están dando sus primeros pasos en su carrera. Los jóvenes científicos que no cuentan con publicaciones en revistas de alto nivel suelen tener dificultades para conseguir puestos docentes o financiación para la investigación, afirma.


Sin la autoridad institucional de la Academia China de Ciencias (CAS), Zheng Liu, investigador en genética de la Universidad Médica de Guilin, cree que Xinrui Scholar no tendrá tanta influencia en la evaluación de la investigación china, lo cual, en su opinión, es algo positivo. «Es necesario poner fin al dominio al estilo de la CAS y alejarse de la evaluación basada exclusivamente en las revistas», afirma. 


¿Qué nos depara el futuro?


En el último año han surgido al menos otros dos sistemas de evaluación de revistas. Dongbi Technology Data publicó en marzo su segundo «Dongbi Index Global High-Quality Journal», que clasifica más de 4.027 revistas médicas de alta calidad y 3.064 revistas de ciencias de la vida de alta calidad en función del número de citas que reciben los artículos que publican.


Otra plataforma, Xuezhice, lanzó una plataforma de clasificación, posicionándose como un agregador de métricas existentes.  


Tong cree que la aparición de varios rankings podría beneficiar a la ciencia. «La competencia entre los sistemas de indexación puede fomentar mejores métodos y una mayor transparencia», afirma.


Nie y Lie sostienen que el camino a seguir no es otra lista, sino un sistema que sitúe la revisión por pares y las contribuciones reales en el centro de la evaluación y considere las métricas de las revistas como información complementaria.


Algunas universidades han anunciado que, por ahora, seguirán basándose en el ranking CAS de 2025 para las decisiones administrativas relativas a los ascensos, pero otras afirman que utilizarán múltiples métricas.



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  • NEWS

  • 24 April 2026


Closure of China’s influential journal ranking leaves academics reeling — what will take its place?

Several other lists have been launched in the past year, but some scholars want research evaluation to take new forms.

By Mohana Basu


The National Science Library of the Chinese Academy of Sciences (CAS) in Beijing has stopped publishing its influential journal ranking, taking many researchers by surprise. The ranking has had a central role in research evaluation in the country for more than 20 years and its cessation leaves universities and academics uncertain about what happens next.  

The CAS journal ranking, also called the CAS Journal Partition Table, was developed as a tool to help researchers assess journal quality. But over time, it began to influence hiring decisions, funding allocation and promotions.

“The official retirement of the CAS Journal Partition Table is indeed a crucial watershed moment for China’s scientific evaluation system,” says Xinchen Gu, an ecologist at the South China University of Technology in Guangzhou. 

The ranking itself hasn’t disappeared, however. Last month, some of the team who used to run the CAS system published a new index, called Xinrui Scholar, run by a private organization. The new system uses the CAS ranking methodology.

Scholars and universities are unsure whether Xinrui Scholar, or any of the several other rankings that have emerged in the past few months, will become as influential as the CAS list. Others think its closure is an opportunity to move research evaluation beyond journal metrics.  

Sudden closure

The cessation of the CAS ranking came with little fanfare. On 24 March, an organization called Xinrui Scholar announced that it has released a new journal ranking. Like the CAS ranking, Xinrui Scholar groups journals into discipline category and then divides those into four tiers mostly on the basis of article citation metrics.

This led to some confusion, says Nie, about whether CAS had simply rebranded its ranking into an independent system.

On 27 March, the National Science Library of the Chinese Academy of Sciences issued a statement that it had stopped publishing the CAS ranking and declared that any journal ranking lists published by other institutions are unrelated.   

Sichao Tong, one of the academics who moved from CAS to Xinrui Scholar, says several factors informed the decision to close the CAS ranking.

China wants to develop a journal ranking system that is recognized and used internationally. And having a private, non-government organization run Xinrui gives it more independence, says Tong.

The CAS ranking has been criticized for the lack of transparency around the way it was determined. Internal indicators used by the ranking were not explained, for instance, and the system garnered criticism when long-established, internationally recognized journals were downgraded while some newer journals unexpectedly rose. 

CAS did not respond to Nature's questions about these criticisms.

But some researchers question whether Xinrui Scholar can be truly independent if it uses the same methodology as the CAS ranking and is run by members of the same team.

Tong thinks the organization can be independent and hopes to work with publishers and scientists to improve the ranking.

Too influential 

A researcher familiar with the CAS system who requested anonymity because they were not authorized to speak to the media, says another factor in the decision to close the ranking was the criticism from researchers over its influence on research evaluation.

When the CAS library system launched in 2004, it was supposed to help Chinese academics to understand which international journals in their fields were reputable. The list, which was updated annually, grouped journals into discipline categories and then divided those into four tiers mostly on the basis of article citation counts. One of its components, the Early Warning Journal List, was meant to alert scholars to predatory journals. 

But over the past decade, universities, public institutions and hospitals began considering researchers’ publication history in high-ranked journals when doling out awards, promotions and doctoral degrees, says Zhiqiang Nie, a cardiology researcher at the Guangdong Provincial People’s Hospital. (The CAS library has stated that its system should not be used to evaluate researchers.)

As a result, the ranking often overrode scientific merit, Gu says. “Instead of asking whether a study solved a real problem or made an original contribution, evaluation became about whether it appeared in a tier 1 journal,” Gu says. “A high ranking does not equal high quality. Even top-tier journals have suffered misconduct.”  

The reliance on the ranking for promotions and hiring has been particularly hard for early career researchers, says Gu. Young scientists without publications in high-tier journals often struggle to get faculty positions or research funding, he says.

Without the institutional authority of CAS, Zheng Liu, a genetics researcher at Guilin Medical University, thinks Xinrui Scholar won’t be as influential in Chinese research evaluation, which he says is a good thing. “Ending CAS-style dominance and moving away from pure journal-based evaluation is necessary,” he says.  

What’s next?

At least two other journal-evaluation schemes have emerged in the past year. Dongbi Technology Data released its second Dongbi Index Global High-Quality Journal in March, which ranks more than 4,027 high-quality medical journals and 3,064 high-quality life-science journals on the basis of how the papers in them are cited.

Another platform, Xuezhice, launched a ranking platform, positioning itself as an aggregator of existing metrics. 

Tong thinks the emergence of several rankings could benefit science. “Competition among indexing systems can encourage better methods and greater transparency,” she says.

Nie and Lie argue that the way forward is not another list, but a system that places peer review and real contributions at the centre of evaluation and treats journal metrics as supporting information.

Some universities have announced that, for now, they will continue referring to the 2025 CAS ranking for administrative decisions regarding promotions, but others say they will use multiple metrics.  

doi: https://doi.org/10.1038/d41586-026-01277-2

Surge "modelo revolucionario" de IA que se alimentará de literatura científica mediante "pago por uso"

Publicado en THE Times Higher Education https://www.timeshighereducation.com/news/publishers-share-20-million-research-papers-ai-start Las ...