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miércoles, 4 de noviembre de 2026

Cómo BRASIL ganó el juego de las redes en el territorio de las Big Tech

Publicado en dplnews
https://dplnews.com/como-brasil-gano-el-juego-de-las-redes-en-el-territorio-de-las-big-tech/




Cómo Brasil ganó el juego de las redes en el territorio de las Big Tech


Después de terminar la primera vuelta por detrás de su adversario, Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido para un cuarto mandato como presidente con el 51,79% de los votos válidos, frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro. Fue una reversión inédita del resultado en una campaña que combinó articulación política en las redes y en las calles, a partir de una ofensiva digital liderada por el diputado André Janones (Rede-MG). La estrategia, ahora denominada “Janonismo”, sirvió para mostrar al mundo la fuerza de las redes sociales como uno de los principales terrenos de disputa por el poder.

Tras el golpe que supuso la primera vuelta para el Partido de los Trabajadores, la operación ganó escala. El llamado Ejército de Lula, un canal de WhatsApp creado por el diputado que antes contaba con 50,000 seguidores, llegó a los 10,8 millones. Fue una unión de la izquierda y la derecha brasileña contra el bolsonarismo.

La iniciativa funcionó como una central de movilización, con una estrategia de alcance digital capaz de despertar la envidia de cualquier equipo de marketing: la distribución de videos, audios, textos y memes se convirtió en “misiones” organizadas, en las que los participantes debían impulsar esos contenidos en otras plataformas, posicionar hashtags, invitar a nuevos integrantes y participar en acciones digitales y presenciales, que culminaron con millones de personas en las calles. El secreto, sin embargo, consistía en ignorar por completo y, de ser posible, bloquear los contenidos y representantes del adversario para reducir su alcance algorítmico.

La lógica responde a lo que el sociólogo Ubiraci (señorita Bira en las redes) denominó “holofotación”: un término que, básicamente, se resume en la máxima de que “no existe la mala publicidad”. El algoritmo interpreta la relevancia de un contenido no solo a partir de los “me gusta”, sino también del tiempo que el usuario pasa viéndolo y de si genera interacciones, sobre todo comentarios, ya sean críticas, defensas, muestras de acuerdo o desacuerdo. Si se lo ignora, no gana alcance: es irrelevante. El algoritmo entiende que no debe seguir mostrándolo. Así de simple.

Además, las plataformas imponen un formato ideal. Lula se adaptó a él y comenzó a grabar videos cortos en formato selfie, con una comunicación más directa y menos dependiente de producciones institucionales. Él, que hasta entonces ni siquiera tenía celular, recibió uno durante la campaña y anunció que participaría en la movilización. Después de la victoria, prometió comunicarse directamente con la población con más frecuencia y afirmó que la comunicación digital tendrá mucho más espacio en el próximo gobierno.

El alcance internacional

El movimiento representa un cambio en la posición de la izquierda en un entorno en el que la extrema derecha ya había construido una ventaja. Desde la elección de Jair Bolsonaro, en 2018, el bolsonarismo ya explotaba estas estrategias, acompañadas de noticias falsas y desinformación para movilizar a sus seguidores mediante el escándalo y el miedo.

La novedad de 2026 fue que Janones organizó una operación de tal magnitud que traspasó las fronteras. En Francia, los partidarios de Jean-Luc Mélenchon crearon un canal de WhatsApp que llegó a aproximadamente 161,000 suscriptores al 30 de octubre. En Argentina, el Ejército del Peronismo reunió cerca de 65,000 seguidores, mientras que el español La Fuerza de la Gente, vinculado a partidarios de Pedro Sánchez, alcanzó los 43,000. En mítines, el candidato llegó a mencionar que “si Brasil lo consiguió, España también puede”.

El poder de las plataformas

Pero las elecciones también mostraron que la capacidad de movilización política en las redes convive con una concentración de poder en manos de las empresas que controlan estas plataformas. El Ministerio Público Federal reconoció que Meta incumplió parcialmente las obligaciones de igualdad de trato durante la campaña al restringir la campaña de Lula y favorecer indebidamente la de Flávio Bolsonaro. Meta atribuyó los episodios a fallas técnicas y negó cualquier interferencia deliberada.

Lo cierto es que la controversia no terminó con el resultado electoral. El 29 de octubre, el Ministerio Público del Trabajo (MPT) también demandó a Meta y solicitó 50 millones de reales por daños morales colectivos, además de la eliminación de publicaciones que alentaban a los empleadores a vigilar, exponer y despedir a trabajadores por su voto. El organismo también señaló que herramientas de la empresa, como Reels y Explorar, ampliaban el alcance de esos mensajes.

El episodio pone de manifiesto la dimensión del problema: empresas extranjeras controlan servicios esenciales para la comunicación política de los países y, mediante decisiones sobre algoritmos, publicidad y moderación, pueden influir en qué discursos ganan visibilidad y en qué escala. Incluso sin una orden explícita de interferencia electoral, este poder privado y transnacional afecta las condiciones en las que se forman el debate público y la opinión de los votantes.

Presiones externas

En otro plano, el gobierno de Donald Trump acusó a Brasil de adoptar prácticas perjudiciales para las empresas estadounidenses en el comercio digital y los servicios de pagos electrónicos, incluido Pix, que Estados Unidos considera que favorece al sistema nacional en detrimento de los competidores extranjeros. La investigación abierta en virtud de la Sección 301 derivó, en julio, en la aplicación de aranceles adicionales del 25% a productos brasileños.

Con otras medidas arancelarias, los recargos impuestos por Estados Unidos pasaron a afectar alrededor del 23,1% de las exportaciones brasileñas a ese país, según el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios. Así, la defensa de normas nacionales para las plataformas y de un sistema de pagos propio pasó a formar parte de una disputa comercial con consecuencias concretas para los exportadores y para la relación bilateral.

En Brasil, Lula busca avanzar con una agenda que combina la regulación de las plataformas, el desarrollo de Inteligencia Artificial y la infraestructura digital. Entre las iniciativas figuran la actualización de las normas del Marco Civil de Internet y el fortalecimiento de la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD), el Plan Brasileño de Inteligencia Artificial (PBIA), los incentivos a la instalación de Centros de Datos a través de Redata y la prohibición de las apuestas de cuota fija, incluidas las apuestas deportivas y los juegos en línea, mediante una medida provisional.

La implementación de esta agenda, sin embargo, tendrá que enfrentar un Congreso elegido con mayoría opositora, lo que podría dificultar la aprobación y la continuidad de las medidas. La disputa por la soberanía digital brasileña, por lo tanto, no se librará únicamente frente a las big tech y a la presión externa, sino también dentro de las instituciones nacionales.

    Analista especializada en Brasil

    Periodista especializada en políticas públicas, regulación y mercados de telecomunicaciones y tecnología. Cuenta con experiencia en la cobertura de educación, cultura y transformación digital, con enfoque en el ecosistema tecnológico de Brasil.


    lunes, 2 de noviembre de 2026

    BRASIL: Lula se mantiene firme en regulación de Big Tech pese a presión estadounidense

    Publicado en dplnews https://dplnews.com/lula-se-mantiene-firme-en-regulacion-de-big-tech-presion-estadounidense/


    Lula se mantiene firme en regulación de Big Tech pese a presión estadounidense


    En medio de la escalada de tensiones entre Brasil y Estados Unidos, Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, defendió el derecho de su país a regular a las empresas tecnológicas estadounidenses que operan dentro de sus fronteras, a pesar de las amenazas de represalias comerciales del presidente estadounidense, Donald Trump.

    Durante una reunión ministerial celebrada el martes en Brasilia, Lula se refirió a las recientes declaraciones de Trump, quien amenazó con aranceles y represalias, como acceso a tecnología, a todos aquellos países que impusieran regulación o impuestos especiales a las grandes tecnológicas estadounidenses.

    “Las grandes tecnológicas pueden ser patrimonio estadounidense, pero no son nuestro patrimonio“, declaró Lula, y enfatizó la soberanía de Brasil para determinar su propio marco regulatorio, y la obligación de dichas compañías de cumplir con la ley local.

    “Somos una nación soberana, tenemos una Constitución, tenemos legislación, y quien quiera ingresar a nuestros 8.5 millones de kilómetros cuadrados debe rendir cuentas ante nuestra Constitución y nuestras leyes”, afirmó Lula, según cita Agencia Brasil.

    Las declaraciones del presidente brasileño se suman a la continua disputa entre ambos países, que inició con los esfuerzos de Brasil por imponer una supervisión regulatoria más estricta a las plataformas digitales, especialmente respecto a la circulación de contenido ilegal. Recientemente, el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil dictaminó que las plataformas pueden ser consideradas directamente responsables del contenido ilegal publicado por sus usuarios.


      Analista Senior

      Analista especializado en telecomunicaciones y tecnología en América Latina. Realiza investigación y análisis sobre espectro radioeléctrico, infraestructura, competencia, conectividad y políticas públicas, así como sobre Machine Learning, Data Analytics, Cloud, 5G y economía colaborativa.


      jueves, 27 de noviembre de 2025

      BRASIL: Lula da Silva critica en el G20 la concentración tecnológica y pide gobernanza de la IA

      Publicado en dplnews
      https://dplnews.com/lula-da-silva-critica-g20-concentracion-tecnologica-y-pide-gobernanza-de-ia/


      Lula da Silva critica en el G20 la concentración tecnológica y pide gobernanza de la IA


      ⁨Mayara Figueiredo
      Nov 25, 2025

      Durante su discurso en la Cumbre del G20, en Johannesburgo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a criticar la concentración global de tecnología y defendió una mayor autonomía digital para los países en desarrollo. El mandatario afirmó que el control de datos, algoritmos e infraestructura por parte de las grandes economías profundiza las desigualdades y puede configurar un “colonialismo digital”.

      En el ámbito de la Inteligencia Artificial (IA), Lula habló sobre la desigualdad digital: señaló que 2.6 mil millones de personas aún no tienen acceso al mundo digital y que existe una concentración de poder en algoritmos, datos e infraestructura, lo que puede hacer que la innovación sea excluyente.

      Defendió una gobernanza global de la Inteligencia Artificial con la ONU como eje del debate. Según el mandatario, la tecnología debe estar vinculada a los derechos humanos y laborales. “Cada panel solar, cada chip, cada línea de código debe llevar la marca de la inclusión social”, aseveró.

      El presidente también relacionó la IA y con el trabajo: destacó que cerca del 40% de la fuerza laboral mundial desempeña funciones altamente expuestas a la automatización o a la complementación tecnológica, y argumentó que su uso debe proteger a los trabajadores.

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      Mayara Figueiredo 
      Repórter e correspondente no Brasil
      Jornalista, trabalhou na cobertura de diversos temas como educação, cultura e tecnologia. Atualmente escreve sobre políticas públicas, regulação e os mercados de telecomunicações e tecnologia com foco no Brasil.


      lunes, 6 de mayo de 2024

      BRASIL: Un año después de Bolsonaro, los campus apenas se recuperan

      Publicado en THE Times Higher Education
      https://www.timeshighereducation.com/news/year-after-bolsonaro-brazilian-campuses-are-still-recovering?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=editorial-daily&spMailingID=28248822&spUserID=MTMxNDI2NDE5NzI2MwS2&spJobID=2391810834&spReportId=MjM5MTgxMDgzNAS2



      Un año después de Bolsonaro, los campus brasileños siguen recuperándose


      Un cambio de ambiente ha animado a los académicos a volver al país donde antes eran denostados, pero las presiones de financiación y los problemas con la polarización continúan


      25 de enero de 2024

      Tom Williams

      Twitter: @TWilliamsTHE


      Académicos "exiliados" de alto perfil han regresado a Brasil tras un "cambio de ambiente" en el año transcurrido desde que Jair Bolsonaro perdió la presidencia, pero el país, aún polarizado, podría enfrentarse ahora a huelgas, ya que la educación superior sigue sufriendo años de financiación insuficiente.


      Luiz Inácio Lula da Silva -conocido como Lula-, obstaculizado por una legislatura hostil y restricciones de gasto, ha luchado por implementar muchas reformas concretas desde que regresó a la presidencia en enero de 2023, pero los investigadores han dicho que su postura a favor de la educación y su compromiso con la ciencia les ha hecho sentirse más seguros que bajo su predecesor.


      "Para la ciencia, la tecnología y la educación, hay un período de calma que no vimos durante el último gobierno", dijo Marcelo Knobel, profesor de física y ex rector de la Universidad de Campinas (Unicamp).


      "Los responsables de los principales organismos, los ministros, son personas serias que creen en la ciencia y en la enseñanza superior.


      "Al mismo tiempo, no se pueden hacer muchos cambios. Es muy difícil negociar en las cámaras legislativas, falta dinero y es muy difícil introducir nuevos debates e ideas en este clima de polarización constante".


      Muchas universidades se quedaron sin poder pagar las necesidades básicas debido a los recortes presupuestarios durante el mandato de Bolsonaro y los profesores y catedráticos universitarios han visto congelado su sueldo desde 2016.


      En su primer año, Lula concedió a los académicos un aumento salarial del 9% y aumentó la financiación de becas de máster y doctorado en un intento de frenar el descenso del número de estudiantes de posgrado. También se levantó la congelación de las contrataciones impuesta a las universidades y algunas vieron cómo sus presupuestos empezaban a recuperarse.


      Pero el gobierno de Lula ha señalado que este año no habrá más subidas salariales, y propone en cambio un aumento del 9% en los próximos dos años, así como el incremento de otras prestaciones.


      Lola Aronovich, profesora de literatura de la Universidad Federal de Ceará, afirmó que, aunque los académicos acogen con satisfacción el movimiento tras la larga congelación, "no es suficiente para cubrir lo que hemos perdido", y advirtió de que podría haber huelgas este año como consecuencia de ello.


      La profesora Aronovich, bloguera feminista que ha documentado abusos en Internet, afirmó que, aunque persiste la preocupación por la financiación, "el ambiente en Brasil es realmente diferente ahora".


      "Antes había mucho miedo, pero creo que lo más importante es que muchos profesores y científicos de las universidades ya no se sienten amenazados directamente por la extrema derecha".


      "Es más seguro porque no tenemos la violencia institucional del gobierno".


      Jean Wyllys, un académico y ex diputado, cuya decisión de abandonar Brasil en 2019 fue aclamada como un "gran día" por el propio Bolsonaro, ha regresado al país, al igual que Marcia Tiburi, una profesora de filosofía que huyó a París después de recibir amenazas de muerte de grupos de derecha en línea.


      Dawisson Lopes, profesor de política internacional y comparada en la Universidad Federal de Minas Gerais, que pasó parte de los años de Bolsonaro en el Reino Unido, dijo que muchos académicos habían sentido la necesidad de abandonar Brasil debido a las "condiciones críticamente inhóspitas para la investigación" y la politización de su enseñanza.


      "Volví porque el ambiente político estaba cambiando en el país, así que era seguro para mí y mi familia regresar a Brasil. Cuando digo seguro, me refiero a la seguridad física", dijo.


      "Los profesores se habían convertido en un blanco fácil en Brasil, ya que eran vistos como la encarnación del razonamiento científico, la búsqueda del conocimiento; esos valores no eran compatibles con la ideología predicada por Bolsonaro".


      "Era muy complicado para un académico bien posicionado estar en Brasil y expresar nuestras ideas sin incurrir en ningún tipo de peligro o amenaza".


      Pero, según el profesor Lopes, no todo el mundo había regresado, porque las condiciones laborales en Brasil seguían estando por detrás de las de Estados Unidos y Europa y los académicos también tenían que recuperar todavía su "capital social" tras años de ser socavados por el régimen anterior.


      El profesor Knobel se mostró de acuerdo. "La inestabilidad sigue disuadiendo a la gente de volver", afirma. "Todo el mundo teme que dentro de tres años se celebren nuevas elecciones y nadie sepa lo que va a pasar. Siempre miramos a Estados Unidos para ver cuál es la tendencia allí, y no tiene buena pinta".


      Bolsonaro no podrá presentarse a las elecciones de 2026, pero la ideología que inspiró seguirá siendo una fuerza en el país, y algunos sugieren que se podría convencer a su esposa, Michelle, para que se presente.


      El profesor Lopes dijo que, pasara lo que pasara, las universidades públicas deberían tomar medidas para protegerse contra cualquier otro shock político o económico.


      "El sistema brasileño sigue dependiendo en exceso del dinero público", afirmó. "Es un problema que debemos afrontar en los próximos años. No quiero decir que haya que quitar el dinero público, pero es hora de que las universidades brasileñas empiecen a diversificar sus fuentes de financiación. No veo ningún futuro para las universidades que dependen tanto de los fondos públicos".


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      A year after Bolsonaro, Brazilian campuses are still recovering


      A change in atmosphere has encouraged academics to return to the country where they were once maligned, but funding pressures and issues with polarisation continue


      January 25, 2024

      Tom Williams

      Twitter: @TWilliamsTHE


      High-profile “exiled” academics have returned to Brazil after a “change in atmosphere” in the year since Jair Bolsonaro lost the presidency, but the still polarised country could now face strikes as higher education continues to suffer from years of underfunding.

      Hampered by a hostile legislature and spending restrictions, Luiz Inácio Lula da Silva – known as Lula – has struggled to implement many concrete reforms since returning to the presidency in January 2023, but researchers have said his pro-education stance and commitment to science has left them feeling more secure than under his predecessor. 

      “For science, technology and education, there is a period of calm that we did not see during the last government,” said Marcelo Knobel, professor of physics and former rector of the University of Campinas (Unicamp).

      “The people who are in charge of the main agencies, the ministers, they are serious people who believe in science and higher education.

      “At the same time, not many changes can be made. It is very hard to negotiate in the legislative houses, there is a lack of money, and it is very difficult to introduce new discussions and ideas in this climate of constant polarisation.”

      Many universities were left unable to pay for basic necessities due to budget cuts during Mr Bolsonaro’s term and university lecturers and professors had seen their pay frozen since 2016.

      In his first year, Lula handed academics a 9 per cent wage increase and upped the funding for master’s and PhD scholarships in an attempt to stem the declining number of postgraduate students. Hiring freezes imposed on universities were also lifted and some saw their budgets begin to recover.

      But Lula’s government has signalled that no further pay rises will come this year, instead proposing a 9 per cent increase over the next two years as well as increasing other allowances.

      Lola Aronovich, a literature professor at the Federal University of Ceará, said that while academics welcomed movement after the long freeze it was “not enough to cover what we lost” and cautioned that there could be strikes this year as a result.

      While funding concerns continue, “the atmosphere in Brazil is really different now”, Professor Aronovich, a feminist blogger who has documented online abuse, said. 

      “Before, there was a lot of fear, but I think the most important thing is many teachers and scientists at universities no longer feel threatened directly by the far right.

      “It is safer because we do not have institutional violence from the government.”

      Jean Wyllys, an academic and former congressman, whose decision to leave Brazil in 2019 was hailed as a “great day” by Mr Bolsonaro himself, has returned to the country, as has Marcia Tiburi, a philosophy professor who fled to Paris after receiving death threats from right-wing groups online.

      Dawisson Lopes, a professor of international and comparative politics at the Federal University of Minas Gerais, who spent part of the Bolsonaro years in the UK, said many academics had felt the need to leave Brazil because of the “critically inhospitable conditions for research” and the politicisation of their teaching. 

      “I returned because the political atmosphere was changing in the country, so it was safe for me and my family to come back to Brazil. When I say safe, I do mean physical safety,” he said.

      “Teachers had become an easy target in Brazil as they were seen as the embodiment of scientific reasoning, the pursuit of knowledge; those values were not compatible with the ideology preached by Bolsonaro.

      “It was very complicated for a well-positioned academic to be in Brazil and voice our ideas without incurring any kind of danger or threat.”

      But, Professor Lopes said, not everyone had returned, because working conditions in Brazil still lagged behind the US and Europe and academics had also yet to recover their “social capital” after years of being undermined by the former regime. 

      Professor Knobel agreed. “The instability is still putting people off from returning,” he said. “Everyone is afraid that in another three years there will be a new election, and nobody knows what will happen. We always look to the US to see what the trend is there, and it is not looking good.”

      Mr Bolsonaro has been barred from standing in 2026, but the ideology he inspired will continue to be a force in the country, with some suggesting his wife, Michelle, might be convinced to run.

      Professor Lopes said that, whatever happened, public universities should be taking steps to shield themselves against any further political or economic shocks.

      “The Brazilian system is still over-reliant on public money,” he said. “This is a problem we have to tackle in the coming years. I don’t mean public money should be taken away, but it is time for Brazilian universities to start diversifying their sources of funding. I don’t see any future for universities that are so reliant on public funds.”

      tom.williams@timeshighereducation.com


      miércoles, 2 de noviembre de 2022

      BRASIL: Científicos celebran el regreso de Lula al poder

      Publicado en Chemistry World
      https://www.chemistryworld.com/news/researchers-in-brazil-welcome-lulas-return-to-power/4016460.article?utm_source=cw_weekly&utm_medium=email&utm_campaign=cw_newsletters


      Investigadores de Brasil celebran el regreso de Lula al poder

      Por Rebecca Trager
      1° de noviembre de 2022

      Científicos, investigadores y académicos de todo Brasil celebran la victoria del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre el actual mandatario Jair Bolsonaro. En vísperas de la segunda vuelta electoral del 30 de octubre, hubo un fuerte apoyo a Lula por parte de la comunidad investigadora del país.

      Lula se impuso a Bolsonaro con el 50,9% de los votos frente al 49,1%. El resultado excepcionalmente ajustado y el hecho de que Bolsonaro aún no haya concedido su voto ha hecho temer a algunos que él y sus partidarios aún puedan impugnar el resultado.

      La victoria de Lula representa no sólo un cambio de gobierno, sino la "vuelta a la normalidad" del país y "el cambio de un presidente que negaba la ciencia y destruía la educación por otro que ve la ciencia y la educación como pilares fundamentales para el desarrollo", afirma Aldo Zarbin, profesor de química de materiales en la Universidad Federal de Paraná y ex presidente de la Sociedad Brasileña de Química. Es un cambio del agua al vino".

      Liane Rossi, directora de un laboratorio de nanomateriales y catálisis de la Universidad de São Paulo, está de acuerdo. Estoy muy contenta y aliviada", dice a Chemistry World. La elección de Lula significa la esperanza de que tendremos una política de protección de la ciencia y el medio ambiente", continúa Rossi. Bajo el mandato de Bolsonaro, por ejemplo, se ha producido un dramático aumento de la deforestación de la Amazonia, así como repetidas amenazas de retirarse del Acuerdo de París.

      En cambio, Rossi señala el apoyo explícito de Lula a la ciencia, la tecnología y la innovación, y su promesa de reformar la inversión del país en ciencia mediante el aumento de la financiación de los organismos gubernamentales. Señala que el nuevo presidente también está comprometido con la sostenibilidad social, medioambiental y económica, incluyendo la lucha contra el cambio climático.

      Además, Lula ha dejado claro que quiere proteger la libertad académica. Los compromisos iniciales de Lula incluyen la garantía de que abrirá las comunicaciones con la comunidad científica, proporcionará recursos a las universidades y aumentará las becas para los estudiantes de posgrado, relata Zarbin.

      Entusiasmo y expectativa

      La inversión del gobierno en las universidades federales se ha desplomado en las últimas dos décadas, y el apoyo se redujo aún más una vez que Bolsonaro asumió el cargo hace cuatro años. Los principales organismos del Ministerio de Ciencia del país se han visto perjudicados por estos recortes.

      Podemos esperar más inversión en ciencia y tecnología e incentivos para las empresas de nueva creación, que pueden ser una enorme y preciosa oportunidad para los jóvenes talentos científicos brasileños", dice Antônio Miller Crotti, químico orgánico de la Universidad de São Paulo.

      Muchos académicos han elogiado a Lula por su apoyo a la ciencia entre 2003 y 2011, dice Fernando Galembeck, profesor de química física de la Universidad de Campinas en São Paulo. Sin embargo, Lula se vio envuelto en escándalos de corrupción y fue condenado a prisión en 2018, aunque fue liberado anticipadamente después de que el Tribunal Supremo de Brasil dictaminara que él y muchos otros fueron encarcelados indebidamente antes de que se agotaran sus opciones de apelación.

      Galembeck recuerda que la mayoría de las universidades del país "persistieron en hacer más de lo mismo" bajo el gobierno de Lula, y unas pocas universidades nuevas se adaptaron mejor para sobrevivir e incluso prosperar. Pero en los últimos años bajo Bolsonaro, Galembeck dice que la falta de apoyo a los científicos y a las universidades fue 'notable'.

      Dice que la ciencia brasileña sigue viva porque los investigadores no dependen únicamente de los fondos federales de investigación. En cambio, muchos estados han mantenido e incluso aumentado sus presupuestos de investigación y educación superior.

      Dificultades del déficit

      Durante el anterior mandato de Lula como presidente se benefició de la baja inflación y del petróleo barato, lo que ayudó a Brasil a pagar parte de sus deudas, según Galembeck. Pero ahora, se enfrentará a un enorme déficit dejado por Bolsonaro.

      Lula no tendrá mucho dinero para repartir, tendrá que tomar decisiones acertadas", dice Galembeck. Además, a su Partido de los Trabajadores, de izquierda, no le fue bien en las elecciones, mientras que el partido conservador de Bolsonaro, el PL, tuvo un mejor desempeño y muchos de sus representantes y senadores fueron elegidos, señala. Por ejemplo, Marcos Pontes, ex ministro de Ciencia de Bolsonaro, fue elegido para el Senado en representación de São Paulo.

      La reelección de Lula significa que "ahora hay una oportunidad para reconstruir el sistema de educación, ciencia y tecnología en Brasil, que junto con la cultura fue severamente penalizado por el gobierno de Bolsonaro", afirma Luiz Davidovich, profesor emérito de física en la Universidad Federal de Río de Janeiro y ex presidente de la Academia Brasileña de Ciencias. Davidovich reconoce que Lula necesitará el apoyo de un Congreso potencialmente hostil, pero dice que es un hábil negociador que ha forjado amplias alianzas en el pasado.

      Mercedes Bustamante, ecologista de la Universidad de Brasilia, coincide en que la mayoría de los científicos se sienten "aliviados y esperanzados" por el cambio de liderazgo, pero advierte que Lula se enfrenta a un reto "enorme", ya que habrá que reconstruir las políticas científicas de Brasil y hacer hueco en el presupuesto de 2023 para apoyar a las universidades y los investigadores.

      Los principales obstáculos serán los legados de cuatro años de políticas científicas erráticas y la nueva configuración política del congreso", pronostica Bustamante.

      Rebecca Trager Corresponsal sénior en Estados Unidos, Chemistry World


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      Researchers in Brazil welcome Lula’s return to power

      By Rebecca Trager1 November 2022

      Scientists, researchers and academics across Brazil are celebrating the victory of former president Luiz Inácio Lula da Silva over incumbent Jair Bolsonaro. Leading up to the runoff election on 30 October, there was strong support for Lula from the country’s research community.

      Lula beat Bolsonaro with 50.9% of the vote to 49.1%. The exceptionally close result and the fact that Bolsonaro has not yet conceded has led some to fear that he and his supporters may still contest the result.

      Lula’s victory represents not just a change of government, but the country’s ‘return to normality’ and ‘the exchange of a president who denied science and destroyed education for another who sees science and education as fundamental pillars for development’, says Aldo Zarbin, a materials chemistry professor at the Federal University of Paraná and former president of the Brazilian Chemical Society. ‘It’s a change from water to wine.’

      Liane Rossi, head of a nanomaterials and catalysis lab at the University of São Paulo, agrees. ‘So happy and relieved,’ she tells Chemistry World. ‘The election of Lula means hope that we will have a policy of protection of science and the environment,’ Rossi continues. Under Bolsonaro, for example, there has been a dramatic increase in deforestation of the Amazon, as well as repeated threats to pull out of the Paris agreement.

      In contrast, Rossi points to Lula’s explicit support for science, technology and innovation, and his pledge to reform the country’s investment in science through increased funding for government agencies. She notes that the new president is also committed to social, environmental and economic sustainability, including tackling climate change.

      Further, Lula has also made clear that he wants to protect academic freedom. Lula’s initial commitments include the guarantee that he will open communications with the scientific community, provide resources for universities and increase scholarships for graduate students, Zarbin recounts.

      Excitement and expectation

      The government’s investment in federal universities has plummeted over the last two decades, and support fell even further once Bolsonaro took office four years ago. Major agencies within the country’s science ministry have been crippled by these cuts.

      ‘We can expect more investment in science and technology and incentives for start-ups, which can be a huge and precious opportunity for Brazilian young scientific talents,’ says Antônio Miller Crotti, an organic chemist at the University of São Paulo.

      Many academics have praised Lula for his support for science between 2003 and 2011, says Fernando Galembeck, a physical chemistry professor at the University of Campinas in São Paulo. Nevertheless, Lula was caught up in corruption scandals and was sentenced to prison in 2018 though released early after Brazil’s supreme court ruled that he and many others were improperly imprisoned before their appeal options had been exhausted.

      Galembeck recalls that most universities in the country ‘persisted in doing more of the same’ under Lula’s administration, and a few new universities were better adapted to survive and even flourish. But in the last few years under Bolsonaro, Galembeck says the lack of support for scientists and universities was ‘remarkable’.

      He says that Brazilian science is still alive because researchers are not solely dependent on federal research funds. Instead, many states have maintained and even increased their research and higher education budgets.

      Deficit difficulties

      During Lula’s previous tenure as president he benefitted from low inflation and cheap oil, helping Brazil to pay off some of its debts, according to Galembeck. But now, he will face a huge deficit left by Bolsonaro.

      ‘Lula will not have plenty of money to spread around, he will have to make sound choices,’ Galembeck says. Moreover, his left-wing Workers Party didn’t fare well during the election, while Bolsonaro’s conservative PL party performed better and had many of its representatives and senators elected, he notes. For example, Marcos Pontes, Bolsonaro´s former science minister, was elected to the Senate to represent São Paulo.

      Lula’s re-election means ‘there is now an opportunity to reconstruct the system of education, science and technology in Brazil, which together with culture was severely penalised by Bolsonaro’s government’, states Luiz Davidovich, an emeritus physics professor at the Federal University of Rio de Janeiro and a former president of the Brazilian Academy of Science. Davidovich acknowledges that Lula will need the support of a potentially unfriendly Congress, but says he is a skilled negotiator who has forged broad alliances in the past.

      Mercedes Bustamante, an ecologist at the University of Brasilia, concurs that most scientists are ‘relieved and hopeful’ about the change in leadership, but she warns that Lula faces an ‘enormous’ challenge because Brazil’s science policies will need to be reconstructed, and space will have to be made in the 2023 budget to support universities and researchers.

      ‘The main obstacles will be the legacies of four years of erratic scientific policies and the new political configuration of the congress,’ Bustamante predicts.

      Rebecca Trager: Senior US correspondent, Chemistry World

      Cómo BRASIL ganó el juego de las redes en el territorio de las Big Tech

      Publicado en dplnews https://dplnews.com/como-brasil-gano-el-juego-de-las-redes-en-el-territorio-de-las-big-tech/ Cómo Brasil ganó el juego...