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jueves, 17 de septiembre de 2026

Revista The Lancet - ELSEVIER: los trabajadores se irán a huelga por demanda de incremento salarial. ELSEVIER incrementó sus ganancias en 38% pero se niega a un incremento salarial del 7.5%

Publicado en Retraction Watch
https://retractionwatch.com/2026/09/16/lancet-journals-national-union-journalists-strike-over-staff-wages/



El sindicato de The Lancet declara la primera huelga de su historia por los salarios del personal

Los miembros del sindicato de The Lancet y sus revistas afiliadas irán a huelga durante un día el 22 de septiembre, y se prevén nuevas medidas de protesta para la semana siguiente, después de que fracasaran las negociaciones salariales con Elsevier, la editorial propietaria de la publicación, según anunció hoy el sindicato de The Lancet.

La huelga será la primera en los 200 años de historia de The Lancet. En septiembre de 2025, Elsevier recibió la orden de reconocer al sindicato, una sección de la National Union of Journalists (NUJ) [Sindicato Nacional de Periodistas - o Editores N.T.], y su convenio colectivo de trabajo quedó formalizado en febrero. Como parte de las medidas, el sindicato, que representa a 110 empleados que desempeñan diversas funciones en varias de las 30 revistas de The Lancet, también está pidiendo a sus miembros que se nieguen a trabajar más horas de las estipuladas en sus contratos.

Las negociaciones sobre salarios y apoyo a los trabajadores comenzaron en marzo, cuando el sindicato solicitó un aumento salarial del 7.5 % durante el primer año. Según una carta abierta del sindicato, los salarios de los trabajadores no habían logrado mantenerse al ritmo de la inflación, lo que los había dejado «en una situación considerablemente peor que hace cinco años, a pesar del aumento de sus conocimientos especializados y responsabilidades».

Elsevier rechazó la petición del sindicato y respondió con una propuesta de aumento del 4.1 % para el primer año y del 2.9 % para el segundo. Las conversaciones finalmente se rompieron y, el 4 de septiembre, los miembros votaron con un 94.5 % a favor de la huelga.

«La forma en que la empresa se ha comportado durante estas negociaciones, mostrándose extremadamente obstinada y difícil, creemos que ha exacerbado la situación y ha hecho que [el sindicato de The Lancet] esté más decidido que antes a conseguir su demanda salarial original», declaró a Retraction Watch Alex Maguire, representante de la National Union of Journalists.

El grupo señaló que tiene previsto abandonar sus puestos de trabajo el 22 de septiembre y que, del 23 al 30 de septiembre, aplicará una “huelga de celo” (work to rule), es decir, realizará únicamente las funciones y cumplirá exclusivamente las horas establecidas en sus contratos. Los trabajadores ya están cumpliendo esta semana únicamente con el mínimo de horas exigido. Los miembros del comité sindical no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios, y las respuestas automáticas de varios de ellos indicaban que, debido a las medidas sindicales, no estarían disponibles fuera del horario laboral.

«Descubrimos que gran parte del funcionamiento de The Lancet depende de la buena voluntad de sus trabajadores y que es una organización que depende de que la mayoría de su personal trabaje muchas más horas de las que le corresponden», afirmó Maguire. «Por eso se consideró que, si las personas se limitaban a cumplir sus contratos, quedaría demostrado cuánto trabajo adicional no remunerado realizan».

A pesar de la falta de crecimiento de los salarios de los empleados, Elsevier, la empresa matriz de la revista médica, reportó en 2025 una ganancia operativa ajustada de 1,040 millones de libras esterlinas, equivalentes a 1,390 millones de dólares estadounidenses, con un margen de ganancia del 38 %, el más alto entre las «cuatro grandes» editoriales académicas.

No está claro cuál es la contribución específica de las revistas de The Lancet al presupuesto general. Sin embargo, los cargos por procesamiento de artículos (APC) de The Lancet casi se han duplicado en los últimos años, al pasar de 5,000 dólares en 2020 a 9,550 dólares en 2026; otras revistas de The Lancet también han incrementado sus cargos por procesamiento de artículos.

En la carta abierta del 17 de septiembre dirigida a Erik Engstrom, director ejecutivo de RELX, empresa matriz de Elsevier, y a Kumsal Bayazit, directora ejecutiva de Elsevier, los trabajadores «instan a Elsevier a regresar a la mesa de negociaciones con una oferta salarial que refleje el valor fundamental que estos empleados siguen aportando tanto a la empresa como a la comunidad científica».

James Butcher, experto en publicación académica y exeditor ejecutivo de The Lancet, se refirió a la votación sindical a principios de este mes en su blog Journalology, donde señaló que «los editores que trabajan en revistas altamente selectivas generan valor para los accionistas y no es irrazonable esperar que sus empleadores los traten de manera justa».

En una declaración enviada por correo electrónico, un portavoz de Elsevier señaló: «Después de varias rondas de negociaciones constructivas con la NUJ, lamentablemente todavía no hemos podido llegar a un acuerdo sobre los salarios, y los miembros de la sección sindical de la NUJ han votado a favor de emprender medidas de presión laboral».

En 2024, los trabajadores de Nature afiliados a la NUJ realizaron una huelga de dos días por preocupaciones similares. El sindicato suspendió la huelga durante el segundo día después de que este y Springer Nature alcanzaran un acuerdo salarial por dos años.

El sindicato de The Lancet busca encontrar puntos de acuerdo con el gigante editorial, señaló la NUJ en su comunicado, ya que sus integrantes consideran que el objetivo de Elsevier, «Impulsar juntos el progreso humano» (Advancing human progress together), no puede alcanzarse sin ellos.



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Lancet union declares first-ever strike over staff wages

Union members at The Lancet and its affiliated journals will go on strike Sept. 22 for one day with further action planned for the following week, after pay negotiations with parent publisher Elsevier fell apart, The Lancet’s union announced today

The strike is the first in The Lancet’s 200-year history. Elsevier was ordered to recognize the union, a chapter of the National Union of Journalists (NUJ), in September 2025, and their collective bargaining agreement was finalized in February. As part of the action the union, which represents 110 employees in various roles across several of The Lancet’s 30 journals, is also calling on members to refuse to work hours outside their contracted amount.

Negotiations on pay and support for workers began in March when the union asked for an 7.5% pay raise in the first year. According to an open letter from the union, workers’ pay had failed to keep up with inflation, leaving them “substantially worse off than they were five years ago despite their growing expertise and responsibilities.”

Elsevier rejected the union’s request and countered with a raise of 4.1% for the first year and 2.9% for the second. Talks eventually broke down, and on Sept. 4, members voted 94.5% in favor of the strike. 

“How the company have conducted themselves in these negotiations and been extremely stubborn and challenging, we think has inflamed the situation and made [The Lancet’s union] more determined than previously to secure its original pay demand,” Alex Maguire, National Union of Journalists organizer, told Retraction Watch. 

The group said it plans to walk out on Sept. 22, and will “work to rule” from Sept. 23 to 30, performing only their contractually mandated duties and hours. Workers are already working the minimum hours required this week. Members of the union’s committee did not immediately respond to requests for comment, and auto-replies for several members noted that per the union action they would not be available outside working hours.

“We found that a lot of The Lancet runs on goodwill, and it’s an organization that is dependent for most of its staff to work along above their hours,” Maguire said. “So it was felt that by people sticking to their contracts, that would show how much extra unpaid work they put in.”

Despite the lack of growth in employee wages, Elsevier, the medical journal’s parent company, reported an adjusted operating profit of 1.04 billion pounds, or US$1.39 billion, in 2025, with a 38% profit margin – the highest of the “big four” academic publishing houses. It’s not clear what the specific contributions of The Lancet journals are to the overall budget. But The Lancet’s article processing fees have nearly doubled in recent years, going from $5,000 in 2020 to $9,550 in 2026, with other Lancet journals also increasing their processing fees.

In the open letter to Erik Engstrom, the CEO of Elsevier’s parent company RELX, and Elsevier CEO Kumsal Bayazit dated Sept. 17, workers “urge Elsevier to return to negotiations with a pay offer that reflects the crucial value that these staff continue to bring to both the company and the scientific community.”

James Butcher, a publishing expert and former executive editor of the Lancet, noted the union vote earlier this month in his blog Journalology, saying “editors working on selective journals create value for shareholders and it’s not unreasonable to expect to be treated fairly by employers.”

In an emailed statement, an Elsevier spokesperson said, “After several rounds of constructive negotiations with the NUJ, regrettably, we have not yet been able to reach an agreement on pay, and NUJ Chapel members have voted for industrial action.”

In 2024, NUJ workers at Nature held a two-day strike over similar concerns. The union called off the strike on the second day after the union and Springer Nature reached a two-year pay agreement. 

The Lancet union seeks to find common ground with the publishing giant, the statement from NUJ said, as they believe “Elsevier’s aim, ‘Advancing human progress together,’ cannot succeed without them.”


jueves, 27 de noviembre de 2025

BRASIL: Lula da Silva critica en el G20 la concentración tecnológica y pide gobernanza de la IA

Publicado en dplnews
https://dplnews.com/lula-da-silva-critica-g20-concentracion-tecnologica-y-pide-gobernanza-de-ia/


Lula da Silva critica en el G20 la concentración tecnológica y pide gobernanza de la IA


⁨Mayara Figueiredo
Nov 25, 2025

Durante su discurso en la Cumbre del G20, en Johannesburgo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a criticar la concentración global de tecnología y defendió una mayor autonomía digital para los países en desarrollo. El mandatario afirmó que el control de datos, algoritmos e infraestructura por parte de las grandes economías profundiza las desigualdades y puede configurar un “colonialismo digital”.

En el ámbito de la Inteligencia Artificial (IA), Lula habló sobre la desigualdad digital: señaló que 2.6 mil millones de personas aún no tienen acceso al mundo digital y que existe una concentración de poder en algoritmos, datos e infraestructura, lo que puede hacer que la innovación sea excluyente.

Defendió una gobernanza global de la Inteligencia Artificial con la ONU como eje del debate. Según el mandatario, la tecnología debe estar vinculada a los derechos humanos y laborales. “Cada panel solar, cada chip, cada línea de código debe llevar la marca de la inclusión social”, aseveró.

El presidente también relacionó la IA y con el trabajo: destacó que cerca del 40% de la fuerza laboral mundial desempeña funciones altamente expuestas a la automatización o a la complementación tecnológica, y argumentó que su uso debe proteger a los trabajadores.

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Mayara Figueiredo 
Repórter e correspondente no Brasil
Jornalista, trabalhou na cobertura de diversos temas como educação, cultura e tecnologia. Atualmente escreve sobre políticas públicas, regulação e os mercados de telecomunicações e tecnologia com foco no Brasil.


jueves, 21 de agosto de 2025

U.S.A.: Los trabajadores de Microsoft ocupan la sede central en protesta por los vínculos de la empresa con el ejército israelí ( The Guardian )

Publicado en The Guardian
https://www.theguardian.com/technology/2025/aug/19/microsoft-workers-protest-washington-israel





Los trabajadores de Microsoft ocupan la sede central en protesta por los vínculos de la empresa con el ejército israelí


Los empleados están indignados por la noticia de que Israel utiliza la plataforma Azure para almacenar datos de vigilancia recopilados sobre los palestinos


Decenas de empleados de Microsoft ocuparon el campus este de la empresa en Redmond, Washington, para protestar contra lo que, según ellos, es el uso de su software por parte del ejército israelí para llevar a cabo operaciones en Gaza y permitir la vigilancia de los palestinos.


Menos de una semana después de que la empresa anunciara que iba a iniciar una investigación independiente sobre el uso de su software Azure, empleados actuales y antiguos ocuparon un espacio que declararon «Zona Libre», con pancartas en las que se leía «Únete a la Intifada de los trabajadores: no al trabajo para el genocidio» y «Plaza de los niños palestinos mártires».


Las protestas, organizadas por el grupo No Azure for Genocide, han exigido a Microsoft que se desprenda de sus inversiones en Israel. A principios de este año, el empleado Joe López interrumpió un discurso del director ejecutivo Satya Nadella en la conferencia anual de desarrolladores.


«Satya, ¿qué tal si nos muestras cómo Microsoft está matando a los palestinos?», dijo López.


El manifestante Hossam Nasr dijo el martes que habían decidido intensificar sus acciones porque no había habido una respuesta adecuada por parte de Microsoft.  


Se sintió personalmente motivado a expresarse con más vehemencia después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaran a cabo el asesinato selectivo del destacado periodista de Al Jazeera Anas al-Sharif, uno de los cinco miembros de los medios de comunicación que murieron a principios de este mes en la operación.


«Lo vi informar sin descanso sobre Gaza, sobre el hambre, sobre las campañas de exterminio, sobre los bombardeos. Era la voz del sector. Fue un objetivo deliberado», afirmó Nasr, de 26 años, que trabajó para Microsoft durante tres años, pero fue despedido el año pasado tras organizar una vigilia por Palestina frente a las oficinas de la empresa. 


«Ocurrió la misma semana en que The Guardian publicó la noticia de que Microsoft está almacenando datos de vigilancia masiva recopilados de llamadas de palestinos».


A principios de este mes, The Guardian, la publicación israelí-palestina +972 Magazine y el medio en lengua hebrea Local Call revelaron que la agencia de vigilancia militar israelí, la Unidad 8200, estaba utilizando Azure para almacenar innumerables grabaciones de llamadas de teléfonos móviles realizadas por palestinos que viven en Cisjordania y Gaza. 


La empresa afirmó que no tenía conocimiento «de la vigilancia de civiles ni de la recopilación de sus conversaciones telefónicas mediante los servicios de Microsoft».


La protesta contra Microsoft se produce en un contexto de crecientes advertencias por parte de organizaciones como la ONU sobre «el hambre generalizada, la malnutrición y las enfermedades» en Gaza. El Ministerio de Salud de Gaza ha estimado que al menos 62 000 palestinos han muerto desde que las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron sus operaciones tras los ataques de Hamás del 7 de octubre.


Nasreen Jaradat, de 29 años, empleada de Microsoft, afirmó: «Cada segundo que esperamos, la situación en Palestina empeora». 


Añadió: «La gente está cada vez más hambrienta. Cada vez más personas son bombardeadas y mutiladas. Es hora de que intensifiquemos nuestras acciones, como sea posible».


La protesta terminó después de unas dos horas, cuando la policía ordenó a los manifestantes que se marcharan y les advirtió que serían arrestados por allanamiento.


Un portavoz de Microsoft dijo que «se pidió al grupo de manifestantes que se marchara, y lo hicieron». 


El portavoz dijo que no tenía nada que añadir a la declaración realizada la semana pasada sobre la investigación que había llevado a cabo en relación con las acusaciones de que Azure se estaba utilizando para vigilar a los palestinos.


«Basándonos en estas revisiones, que incluyen entrevistas a docenas de empleados y la evaluación de documentos, no hemos encontrado hasta la fecha ninguna prueba de que las tecnologías Azure e IA de Microsoft se hayan utilizado para atacar o dañar a personas en el conflicto de Gaza», afirmó.


Microsoft emplea a unas 47 000 personas en Redmond. Mientras algunos cogían los folletos que repartían los activistas el martes y los leían, otros seguían comiendo tranquilamente en los restaurantes que rodeaban la plaza.


Un empleado de 28 años que observaba las protestas dijo que simpatizaba con los manifestantes, pero que no creía que tuvieran mucho impacto.


«No creo que lo tengan», dijo el hombre, que pidió no ser identificado.


Los manifestantes afirman que sus esfuerzos forman parte de un proceso para concienciar a la gente.


«Creo que estamos fomentando el diálogo entre los empleados de Microsoft para que se sientan más cómodos hablando entre ellos sobre este tema y sobre cómo su trabajo está contribuyendo al genocidio», afirmó otro empleado, Julius Shan, de 28 años.


La gente aún está descubriendo cómo la empresa está relacionada con el genocidio, afirmó. «Pero así es como funciona el aprendizaje de nueva información».




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Microsoft workers occupy HQ in protest against company’s ties to Israeli military

Employees outraged by report Azure platform used by Israel to store surveillance data collected on Palestinians



Dozens of Microsoft employees occupied the company’s east campus in Redmond, Washington to protest against what they say is the use of its software by the Israeli military to carry out operations in Gaza and enable the surveillance of Palestinians.

Less than a week after the company said it was launching an independent investigation into the use of its Azure software, current and former staff occupied a space they declared the “Free Zone”, holding placards that read “Join The Worker Intifada – No Labor for Genocide” and “Martyred Palestinian Children’s Plaza”. 


The protests, organised by the No Azure for Genocide group, has demanded Microsoft divest from Israel. Earlier this year, employee Joe Lopez interrupted a speech by CEO Satya Nadella at the annual developer conference.

“Satya, how about you show how Microsoft is killing Palestinians,” said Lopez.

Demonstrator Hossam Nasr said on Tuesday they had decided to escalate their actions because there had been no adequate response from Microsoft. 

He felt personally motivated to speak out more vigorously after the Israel Defense Forces (IDF) carried out the targeted killing of the high-profile Al Jazeera journalist Anas al-Sharif, one of five members of the media who was killed earlier this month in the operation.

“I watched him report on Gaza relentlessly, through starvation, through extermination campaigns, through bombing. He was the voice of the business. He was intentionally targeted,” said Nasr, 26, who worked for Microsoft for three years but was fired last year after organising a vigil for Palestine outside the company’s offices. 

“It happened the same week news came out from the Guardian that Microsoft is storing mass surveillance data collected from calls from Palestinians.”

Earlier this month, the Guardian, Israeli-Palestinian publication +972 Magazine and Hebrew-language outlet Local Call, revealed Israel’s military surveillance agency, Unit 8200, was making use of Azure to store countless recordings of mobile phone calls made by Palestinians living in the West Bank and Gaza.  

The company said it was not aware “of the surveillance of civilians or collection of their cellphone conversations using Microsoft’s services”.

The protest at Microsoft comes against the backdrop of increased warnings from organisations such as the UN about “widespread starvation, malnutrition and disease” in Gaza. The Gaza health ministry has estimated at least 62,000 Palestinians have been killed since the IDF launched its operations in the aftermath of Hamas’s 7 October attacks.

Nasreen Jaradat, 29, a Microsoft employee, said: “Every single second that we wait, things are worse and worse in Palestine.” 

She added: “People are getting hungrier and hungrier. More and more people are being bombed and maimed. It’s time for us to escalate, however we can.”

The protest ended after about two hours when police told the demonstrators to leave and said they would be arrested for trespassing.

A Microsoft spokesperson said the group of demonstrators “was asked to leave, and they left”.  

The spokesperson said it had nothing to add to a statement made last week about an inquiry it had undertaken into allegations Azure was being used to surveil Palestinians.

“Based on these reviews, including interviewing dozens of employees and assessing documents, we have found no evidence to date that Microsoft’s Azure and AI technologies have been used to target or harm people in the conflict in Gaza,” it said.

Microsoft employs as many as 47,000 people at Redmond. While some took the flyers handed out on Tuesday by the activists and read them, others continued to tuck into their lunches in the restaurants that surrounded the square.

One 28-year-old employee who was watching the protests said he sympathised with the demonstrators but did not think they would have much impact.

“I don’t think it will,” said the man, who asked not to be named.  

The demonstrators say their efforts are part of a process to educate people.

“I think we are inspiring conversation among the people who work at Microsoft to feel more comfortable talking about this with each other and about how their work is contributing to genocide,” said another employee, Julius Shan, 28.

People are still learning how the company is linked to genocide, he said. “But that’s the nature of learning new information.”


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Publicado en The Quad. University of Alberta https://www.ualberta.ca/en/the-quad/2026/08/the-algorithm-of-consent.html El algoritmo del con...