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lunes, 12 de octubre de 2026

PAÍSES BAJOS: NWO cancela WoS y Scopus. Acata Declaración de Barcelona. RANKING DE LEIDEN cancela WoS

Publicado en Dutch Research Council (NWO)
https://www.nwo.nl/en/news/dutch-research-council-nwo-cancels-subscriptions-to-web-of-science-and-scopus 






El Consejo Neerlandés de Investigación (NWO) cancela sus suscripciones a Web of Science y Scopus

9 de octubre de 2026

A partir del 1 de enero de 2027, el personal del Consejo Neerlandés de Investigación (NWO) dejará de tener acceso a las bases de datos bibliográficas Web of Science (Clarivate) y Scopus (Elsevier).

El NWO ha decidido cancelar sus suscripciones y utilizará, cuando sea necesario, alternativas abiertas como Crossref y OpenAlex.

Un paso lógico en la política de ciencia abierta

La decisión se deriva directamente del compromiso de larga data del NWO con la ciencia abierta y la información abierta sobre investigación. En 2024, el NWO firmó la Declaración de Barcelona sobre Información Abierta de Investigación, comprometiéndose a utilizar metadatos bibliográficos abiertos para la formulación de políticas y la evaluación.

Depender de bases de datos cerradas y propietarias para estos fines ya no es coherente con esa aspiración. Desde hace algún tiempo, el NWO utiliza fuentes abiertas como Crossref y OpenAlex para supervisar su política de acceso abierto. La cancelación de las suscripciones a Web of Science y Scopus constituye el siguiente paso lógico.

Limitaciones conocidas

Web of Science y Scopus siguen utilizándose ampliamente en todo el mundo para la formulación de políticas de investigación y la evaluación, pero presentan deficiencias ampliamente documentadas.

Son bases de datos incompletas y selectivas, y muestran un sesgo demostrable hacia las publicaciones en inglés y las ciencias naturales y técnicas. Otras lenguas y disciplinas, como las ciencias sociales y las humanidades, están sistemáticamente subrepresentadas.

Sin embargo, el problema más fundamental es que son sistemas cerrados. Las instituciones pagan cada año sumas considerables para acceder a datos que ellas mismas han contribuido a crear, mientras que esos datos no están disponibles de manera abierta para la comunidad que los produce.

Alternativas abiertas

Aunque el NWO mantuvo suscripciones tanto a Scopus como a Web of Science durante los últimos años, su utilización por parte del personal venía disminuyendo desde hacía algún tiempo.

Las bases de datos se utilizaban principalmente para identificar evaluadores y comprobar posibles conflictos de interés entre los solicitantes y los evaluadores. Actualmente están comenzando a estar disponibles alternativas abiertas para realizar estas tareas, de modo que el trabajo puede llevarse a cabo con la misma eficiencia y con mayor transparencia.

«No se puede exigir que la ciencia sea abierta mientras se sigue dependiendo de datos cerrados en los propios procesos cuando existen alternativas abiertas. Con esta decisión, estamos armonizando nuestra propia forma de trabajar con lo que exigimos al sector», afirma Arfan Ikram, presidente de ZonMw y miembro del Consejo Ejecutivo del NWO responsable de Ciencia Abierta.

Un movimiento nacional e internacional

El NWO no es la única institución que está dando este paso. Un número creciente de instituciones de los Países Bajos y del extranjero está poniendo fin a sus suscripciones a Web of Science o Scopus.

Por ejemplo, la Universidad de la Sorbona, en París, ya canceló su suscripción a Web of Science y nunca tuvo un contrato con Scopus. Posteriormente, el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) también adoptó la misma medida respecto de Web of Science y Scopus.

En los Países Bajos, la Universidad de Utrecht, la Universidad Libre de Ámsterdam (VU), la Universidad de Twente, la Universidad Tecnológica de Delft y la Universidad de Groninga también han rescindido sus contratos con Web of Science.

La Universidad de Maastricht también ha anunciado la rescisión de su contrato con Scopus.

El Centro de Estudios de Ciencia y Tecnología de Leiden (CWTS) anunció recientemente que dejaría de utilizar Web of Science en el Ranking de Leiden y en otros análisis bibliométricos.


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Dutch Research Council (NWO) cancels subscriptions to Web of Science and Scopus

  • 9 October 2026

From 1 January 2027, NWO staff will no longer have access to the bibliographic databases Web of Science (Clarivate) and Scopus (Elsevier). NWO has decided to cancel its subscriptions and will use open alternatives such as Crossref and OpenAlex where needed. 

A logical step in open science policy

The decision follows directly from NWO's long-standing commitment to Open Science and Open Research Information. In 2024, NWO signed the Barcelona Declaration on Open Research Information, committing itself to using open bibliographic metadata for policy and evaluation. Relying on closed, proprietary databases for these purposes is no longer consistent with that ambition. NWO has used open sources such as Crossref and OpenAlex to monitor its open access policy for some time. Cancelling Web of Science and Scopus is a logical next step.

Known limitations

Web of Science and Scopus are still widely used in research policy and evaluation around the world, but they have well-documented shortcomings. They are incomplete and selective, and they are demonstrably biased towards English-language publications and the natural and technical sciences. Other languages and disciplines, such as the social sciences and humanities, are systematically underrepresented. The most fundamental problem, however, is that they are closed systems. Institutions pay substantial sums every year for access to data they helped create, while that data is not openly available to the community that produces it.

Open alternatives

Although NWO subscribed to both Scopus and Web of Science in recent years, staff use had been declining for some time. The databases were mainly used to find reviewers and to check for possible conflicts of interest between applicants and reviewers. Open alternatives are now coming available for these tasks, so the work can be done just as efficiently, and more transparently.


"You cannot ask for science to be open while relying on closed data in your own processes when open alternatives exist. With this decision, we are bringing our own way of working in line with what we ask of the sector," says Arfan Ikram, President of ZonMw and Executive Board member responsible for Open Science at NWO.

(Inter)national movement

NWO is not alone in taking this step. A growing number of institutions in the Netherlands and abroad are ending their subscriptions to Web of Science or Scopus. For example, the Sorbonne in Paris already cancelled its subscription to Web of Science, and never had a contract with Scopus; following this, the Centre national de la recherche scientifique (CNRS) in France also took the same step with regard to Web of Science and Scopus. In the Netherlands, Utrecht University, VU University Amsterdam, the University of Twente, Delft University of Technology and the University of Groningen have also terminated their contracts with Web of Science. Maastricht University has also announced that its contract with Scopus has been terminated. The Leiden Centre for Science and Technology Studies (CWTS) recently announced that it would cease using Web of Science in the Leiden Ranking and other bibliometric analyses.


viernes, 2 de octubre de 2026

[RANKING QS 2027] La UBA estoica, pero Argentina tiene la mayor caída en América Latina. Brasil domina en el tablero

Publicado en Latinometrics
https://www.linkedin.com/posts/latinometrics_la-universidad-p%C3%BAblica-de-argentina-activity-7508499978495909888-1YUg?utm_source=share&utm_medium=member_desktop&rcm=ACoAAASNWr0B6uZYmZ6JAEMhmNPc8LSoRfkzW9Y






La universidad pública de Argentina vuelve a liderar América Latina... pero Brasil sigue dominando la presencia académica más amplia de la región ↓


Gabriel Terra


Puede que la selección de fútbol de Argentina no haya vuelto a levantar el trofeo de la Copa del Mundo, pero el país alberga la mejor universidad de América Latina por tercer año consecutivo.


Las cifras más recientes no están nada mal para la Universidad de Buenos Aires (UBA), que hace apenas unos años ocupaba el noveno puesto de la región.

Fundada en 1821 y ubicada en la capital nacional, la UBA es una universidad pública argentina que ofrece educación superior gratuita a más de 300 mil estudiantes en más de 110 programas de grado y 550 de posgrado.


Con una comunidad de egresados que incluye a cuatro ganadores del Premio Nobel y 17 expresidentes argentinos, la UBA fue clasificada como la 84.ª mejor universidad del mundo en el QS World University Rankings 2027. En los últimos dos años, la UBA ha sido la única universidad latinoamericana en entrar en el top 100 mundial.


Esto refleja la creciente ventaja competitiva de la institución frente a sus principales rivales regionales: la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC Chile), la USP - Universidade de São Paulo (USP) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).


También indica un aumento de la competencia en la educación superior a nivel mundial, especialmente por parte de las universidades asiáticas.


Hace apenas dos años, la UBA compartía el top 100 de las mejores universidades del mundo con sus principales homólogas de Brasil y México.


En ese entonces, la USP y la UNAM ocupaban, respectivamente, el primer y segundo puesto entre las mejores universidades de América Latina, en consonancia con las tradiciones brasileña y mexicana de excelencia académica.


💌 la historia continúa...




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Por qué las universidades argentinas registraron la mayor caída de América Latina en el ranking QS, según los especialistasAunque la UBA se mantuvo entre las diez mejores de la región, 17 instituciones del país perdieron posiciones. Qué dicen los investigadores sobre el peso de la reputación académica, la investigación, la organización institucional y las restricciones de financiamiento

01 Oct, 2026 
Actualizado: 01 Oct, 2026 

La Argentina registró la mayor caída neta de América Latina en la nueva edición del ranking QS, con 17 universidades que perdieron posiciones, aunque la Universidad de Buenos Aires (UBA) conservó el décimo lugar regional.

Quacquarelli Symonds (QS), la consultora británica que elabora la clasificación, vinculó ese desempeño con las continuas restricciones financieras, aunque destacó fortalezas argentinas en reputación académica, reconocimiento entre empleadores y recursos docentes.

“Las universidades argentinas siguen demostrando una reputación sólida en toda América Latina. La UBA mantiene su posición entre las instituciones líderes de la región y varias universidades logran avances notables”, señaló Ben Sowter, vicepresidente sénior de QS. Sin embargo, advirtió sobre las “crecientes presiones sobre el sector”, los resultados más débiles en investigación y la tendencia general de descenso en la clasificación.



Ranking QS: las diez principales universidades de América Latina y el Caribe para el año 2027 (Imagen Ilustrativa Infobae)

La edición 2027 muestra luces y sombras del sistema de educación superior argentino: el contraste entre una institución que se mantiene en la élite y un sistema con resultados dispares.

La clasificación reúne a 517 instituciones de 27 países de América Latina y el Caribe. Entre las 46 universidades argentinas incluidas, ocho mejoraron su ubicación y 20 se mantuvieron estables. La UBA fue la única del país dentro de las diez primeras.

Ante la consulta de Infobae sobre esta nueva edición del ranking QS, Martín Nistal, director del Observatorio de Argentinos por la Educación, señaló que los resultados deben leerse como parte de procesos que exceden una sola variable. “Si los presupuestos caen, se hace más difícil retener a los mejores docentes”, afirmó.

Los rankings combinan indicadores de investigación y condiciones de enseñanza con componentes de reputación que las instituciones construyen a lo largo de los años, por lo que una menor disponibilidad de recursos puede afectar esa percepción a futuro.

La UBA sostuvo su posición regional con buenos resultados en cuatro indicadores

La UBA mantuvo el puesto 10, que ocupa desde la edición 2025, y quedó segunda en América Latina en reputación académica y reputación entre empleadores. También figuró entre las diez mejores de la región en cuatro de los ocho indicadores de QS.

La universidad avanzó del séptimo al cuarto lugar en impacto en la web y mejoró del puesto 26 al 21 en la relación entre docentes y estudiantes. El rector de la UBA, Ricardo Gelpi, sostuvo que el resultado “renueva nuestro compromiso y responsabilidad como institución académica”.

“Este reconocimiento es el resultado del trabajo de docentes, nodocentes, científicos y de todas las personas que conforman nuestra institución, quienes a pesar de la crisis, continúan trabajando por y para todas y todos los argentinos”, señaló Gelpi en un comunicado.

La investigación expone una debilidad que va más allá de los resultados de un año

Para armar su tabla regional, QS pondera ocho variables vinculadas con el prestigio académico y laboral, las condiciones de enseñanza, la producción y el impacto científico, la formación doctoral, la presencia digital y la cooperación internacional.

La principal fragilidad argentina está en la producción científica. Ninguna universidad del país figura entre las 50 primeras de la región en citas por artículo ni entre las 90 primeras en publicaciones por profesor. En ambos rubros, el promedio nacional quedó por debajo del regional.

Julio César Durand, director del Doctorado en Educación Superior de la Universidad Austral, la institución privada de educación superior mejor posicionada de Argentina en el ranking, señaló a Infobae que el resultado actual debe leerse con cautela: QS considera períodos de varios años para medir publicaciones y citas, por lo que la clasificación recoge procesos previos.

“Los períodos de desarrollo de la investigación y de las publicaciones son de varios años”, dijo Durand a Infobae. El especialista en reputación universitaria sostuvo que la debilidad de la producción científica universitaria también se relaciona con factores organizativos, como la escasez de docentes con dedicación exclusiva y la estructura de un sistema público masivo.

En ese sentido, planteó que fortalecer las dedicaciones exclusivas y las carreras académicas puede ser una vía para mejorar la capacidad de investigación de las universidades. Advirtió, de todos modos, que las restricciones presupuestarias pueden incidir en esos indicadores a futuro.

En el caso de la Austral, Durand atribuyó su desempeño sostenido a la continuidad de un modelo que combina educación personalizada, desarrollo de la carrera académica y contratación de profesores con dedicación. “Podemos ver desde hace varios años que se ubica como la mejor universidad de gestión privada del país en cuanto a su posicionamiento en esta tabla”, afirmó.


El especialista también destacó que la institución encabeza la producción científica entre las universidades privadas argentinas y sostuvo que su estabilidad, junto con la de la UBA, contrasta con las variaciones que muestran buena parte de las casas de estudio del país en el ranking regional.

Juan Pablo Carranza, subsecretario de ciencia y tecnología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), destacó a Infobae: “El principal factor detrás de esta medición es el compromiso de toda la comunidad universitaria, que atravesada por una restricción de fondos muy agresiva, ha doblegado sus esfuerzos para sostener el funcionamiento de la institución”.

En tanto, Javier Curcio, economista e investigador de la UBA y el CONICET, además de coautor del informe Presupuesto educativo nacional 2027 de Argentinos por la Educación, consideró que el efecto de las restricciones sobre las publicaciones y las citas se percibirá con mayor claridad en el mediano plazo.

“No es solo una cuestión de financiamiento, pero sin financiamiento el deterioro es inevitable”, afirmó a Infobae. Curcio señaló que las universidades con mayor prestigio y trayectoria, como la UBA, tienen más capacidad para sostener su reputación, aunque advirtió que esa fortaleza puede erosionarse si no se revierten las condiciones que afectan a docentes e investigadores.

El retroceso no fue uniforme

El vicerrector, Emiliano Yacobitti, destacó el compromiso con la universidad pública y de calidad, y vinculó la continuidad de ese desempeño con las condiciones de trabajo dentro de la casa de estudios. “Para poder seguir en este camino, es primordial que nuestros trabajadores cuenten con salarios acordes con el inmenso trabajo que realizan cada día”, afirmó. Y agregó: “Invertir en educación, en salud y en ciencia es invertir en el futuro y en el desarrollo del país”.

La UNC fue una de las instituciones que avanzó en la clasificación: pasó del puesto 33 al 30 y se incorporó al grupo de las 30 primeras de América Latina.

El subsecretario de Ciencia y Tecnología de la UNC, explicó a Infobae que, “entre otros factores que acompañan el esfuerzo de docentes, nodocentes y estudiantes, y que explican el ascenso en el ranking se pueden mencionar la estrategia de la UNC para sistematizar y poner a disposición toda la información institucional, mediante su portal de transparencia, lo que facilita el proceso de medición. Además, la UNC tomó la decisión de priorizar la inversión, en buena medida con fondos generados por la misma institución, para sostener el sistema de ciencia y tecnología”.

También mejoraron la Universidad de San Andrés, del 51 al 44, y la Universidad Nacional de San Martín, del 102 al 94, su mejor ubicación histórica.

En sentido contrario, retrocedieron la Universidad Torcuato Di Tella, la Universidad Nacional de Rosario, la Universidad Nacional del Litoral, la Universidad Nacional de Cuyo, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires y las universidades nacionales del Sur y de Mar del Plata, entre otras.

El panorama es distinto en las redes internacionales de investigación: la UBA ocupó el décimo lugar regional, la Universidad Nacional de La Plata quedó en el 32 y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), en el 43. Argentina también registró el mejor promedio entre los países más representados en la proporción de profesores por estudiante.

La restricción de recursos se suma a los desafíos de organización e investigación

QS vinculó el desempeño argentino con las restricciones financieras y advirtió sobre su efecto en salarios, investigación y retención de talento.

Nistal coincidió en que el deterioro del financiamiento es relevante, aunque planteó que la clasificación también recoge reputación acumulada durante años. Según explicó, la menor disponibilidad de recursos puede complicar la retención de docentes y el sostenimiento de las condiciones necesarias para la actividad universitaria.

El Gobierno nacional concentra buena parte de su presupuesto educativo en las universidades: para 2027, ese nivel absorbería el 80,1% de los recursos de la Secretaría de Educación. Como anticipó Infobae, el informe Presupuesto educativo nacional 2027, elaborado por Argentinos por la Educación, proyectó que la inversión nacional en Educación y Cultura llegará al 0,79% del Producto Interno Bruto (PIB) el año próximo, frente al 1,42% de 2023. Para 2026, el indicador se ubicó en el 0,77% del PIB, el menor registro en al menos dos décadas.

Los recursos destinados a las universidades nacionales pasarían del 0,71% del PIB en 2023 al 0,53% en 2027, según el informe. Consultado sobre los resultados de QS y restricciones financieras, el economista Tomás Besada, coautor del informe sobre presupuesto educativo, señaló a Infobae que esa baja, cercana al 25% en relación con el tamaño de la economía, condiciona el funcionamiento de las universidades.

“En ese contexto, es razonable pensar que sostener investigación, salarios, infraestructura y formación de recursos humanos se vuelve más difícil”, afirmó. Aclaró que la posición de la UBA en los rankings también responde a dimensiones que exceden el presupuesto, como la reputación académica, la trayectoria institucional y la producción científica.

Besada indicó que para 2027 se prevé una variación real de apenas 0,3% para el presupuesto universitario respecto de 2026, después de años de caída. Sin embargo, advirtió que el nivel proyectado permanece por debajo de 2023 y no contempla una recomposición compatible con la aplicación plena de la Ley 27.795 de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente.

“La restricción al financiamiento de las universidades no destruye inmediatamente sus capacidades institucionales, dado el compromiso de su comunidad, pero las erosiona y limita a mediano plazo, dado que cada vez más miembros de la comunidad académica ven un horizonte menos comprometido fuera del ámbito de la institución”, indicó Carranza, de la UNC.

En ese sentido, muchos de los especialistas coinciden en que los recursos son una condición necesaria, pero no suficiente, para mejorar la educación. “La discusión presupuestaria no debería centrarse únicamente en cuánto se destina a educación, sino también en la eficiencia y efectividad con la que esos recursos se transforman en políticas y resultados educativos”, planteó Besada. 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

[RANKING THE] ORIENTE vs OCCIDENTE en punto de inflexión: USA-UK resisten, Europa cae, Asia sube

Publicado en THE Times Higher Education
https://www.timeshighereducation.com/news/world-university-rankings-2027-results-announced?spMailingID=33630816&spUserID=MTAyMjQ5OTc4OTA5MAS2&spJobID=3031249548&spReportId=MzAzMTI0OTU0OAS2 



World University Rankings 2027: se anuncian los resultados

Las universidades asiáticas retoman su trayectoria ascendente y superan por primera vez a Europa continental, mientras que el prestigio de su reputación protege, por ahora, a Estados Unidos y Reino Unido

Publicado el 30 de septiembre de 2026

Última actualización: 30 de septiembre de 2026

Por Helen Packer

Explora la lista de las mejores universidades del mundo

El monopolio de las universidades occidentales sobre los niveles más altos del mundo académico global parece cada vez más inestable, mientras las instituciones que tradicionalmente han dominado dependen de la fortaleza duradera de su reputación para compensar el debilitamiento de su desempeño en investigación.

Los World University Rankings 2027 de Times Higher Education muestran que las universidades asiáticas han retomado su avance en la clasificación después de una breve pausa el año pasado, lo que sugiere que el orden mundial establecido desde hace mucho tiempo podría encontrarse al borde de un cambio definitivo.

En primer lugar, por undécimo año consecutivo, se encuentra la Universidad de Oxford, aunque superó al Massachusetts Institute of Technology (MIT) por el margen más estrecho posible, mientras las instituciones históricamente dominantes parecen encontrarse, en términos generales, en un punto de inflexión.

Aunque Oxford obtuvo buenos resultados en productividad de la investigación, coautoría internacional y proporción entre doctorados y personal académico, el MIT presentó una mejor proporción entre estudiantes y personal, un mayor impacto de citación y una mejor puntuación en fortaleza de la investigación. En cuanto a las puntuaciones generales, la diferencia entre ambas instituciones es de apenas 0.1 puntos.

World University Rankings 2027: las 10 primeras



Mientras tanto, la principal institución de Asia, la Universidad Tsinghua de China, superó a la ETH Zurich de Suiza para ocupar el 11.º lugar, quedándose apenas fuera de los diez primeros puestos. Esto significa que la universidad asiática mejor clasificada se sitúa ahora por encima de la principal universidad de Europa continental.

Tsinghua había permanecido estancada en el 12.º lugar durante tres años consecutivos, después de haber ascendido rápidamente en la clasificación durante la década anterior.

Aunque su avance se debe principalmente a un aumento del personal académico y de los estudiantes extranjeros, la institución se ha visto frenada por otro indicador internacional: la coautoría global. La situación es similar para la Universidad de Pekín, que se mantuvo en el 13.º lugar de la clasificación.

Con la Universidad Nacional de Singapur (NUS) ascendiendo también dos posiciones, hasta el 15.º lugar, por primera vez hay tres universidades asiáticas entre las 15 primeras.

Reino Unido y Estados Unidos continúan dominando los diez primeros lugares, con las universidades de Princeton y Stanford empatadas en el tercer puesto. La Universidad de Cambridge descendió al quinto lugar, desde el tercer puesto compartido del año pasado, seguida por la Universidad de Harvard, que cayó al sexto desde el quinto lugar compartido.

Mientras tanto, el California Institute of Technology (Caltech) y el Imperial College London conservaron los puestos séptimo y octavo, respectivamente, y la Universidad de Yale ascendió al noveno lugar compartido —desde el décimo— junto con la Universidad de California, Berkeley, que no cambió de posición.

En los países anglófonos, las universidades continúan viéndose respaldadas por sus sólidos resultados en materia de reputación, pero existe una tendencia general de deterioro en otros indicadores, incluidos los correspondientes al pilar de calidad de la investigación.

«La ley de hierro de la educación superior, especialmente en investigación, es que un desempeño sobresaliente solo puede mantenerse con financiación y, sobre todo, con financiación pública», afirmó Simon Marginson, profesor de educación superior de la Universidad de Bristol, quien señaló que la financiación privada «suele venir acompañada de condiciones que obstaculizan un desempeño óptimo».

«Todos los sistemas de educación superior que están ascendiendo están impulsados por incrementos anuales de la financiación gubernamental», añadió.

Reino Unido está sufriendo especialmente las dificultades financieras que afectan a gran parte del sector de la educación superior: todos los indicadores de ingresos —ingresos institucionales, ingresos por investigación e ingresos procedentes de la industria— disminuyeron en relación con el resto del mundo, y tanto la fortaleza como la productividad de la investigación descendieron significativamente.

Ingresos en Reino Unido: cambios de fortuna


Sin embargo, la sólida reputación de las instituciones las mantiene a flote. UCL recuperó un lugar entre las 20 primeras por primera vez desde la edición de 2022, situándose en el 17.º puesto compartido, mientras que la London School of Economics and Political Science (LSE) revirtió cinco años de descenso y regresó a las 50 primeras, en el 47.º lugar.

En total, Reino Unido cuenta con 25 instituciones entre las 200 primeras, una menos que el año pasado. De ellas, 12 mejoraron su posición, tres la mantuvieron y 10 descendieron.

«Los desafíos financieros que afectan a la educación superior británica amenazan la posición mundial de las universidades y perjudicarán al sector si el gobierno no ofrece apoyo», afirmó Ming Chen, profesora de educación superior de la Sheffield Hallam University.

Chen señaló que las universidades «han hecho todo lo que [han podido]» para minimizar las repercusiones de la disminución del número de estudiantes internacionales y de la reducción de la financiación, «incluidos el cierre de cursos, los despidos de personal, la reestructuración organizativa [y] la reducción del alcance de la investigación».

«Han estado sometidas a una enorme presión para funcionar como empresas con el fin de hacer frente al aumento de los costos operativos, pero este modelo empresarial ha fracasado».

Aunque las instituciones estadounidenses consiguieron siete de los diez primeros puestos, el desempeño general del país también disminuyó en la mayoría de los indicadores, incluidos la fortaleza de la investigación, el impacto de citación y el número de estudiantes internacionales.

Entre las universidades estadounidenses situadas entre las 50 primeras, la Universidad de California, San Diego, fue la que más mejoró, al ascender diez posiciones hasta el 37.º lugar, impulsada principalmente por mejoras en reputación y publicaciones por miembro del personal.

En total, Estados Unidos cuenta con 53 instituciones entre las 200 primeras, dos menos que el año pasado. De ellas, el 33 % mejoró su posición, mientras que el 46 % descendió.

En Europa continental, Francia también experimentó retrocesos en la parte superior de la clasificación: sus cuatro universidades mejor posicionadas descendieron aproximadamente diez lugares cada una. El país cuenta ahora con tres instituciones entre las 200 primeras, frente a cinco el año pasado.

En contraste con el panorama de declive relativo observado en gran parte de Occidente, Asia Oriental y la región de la ASEAN registraron mejoras generales, impulsadas principalmente por avances en las puntuaciones de investigación. Esta última también experimentó mejoras significativas en enseñanza.

«Lo que hemos visto durante los últimos 20 años ha sido trasladar personas por todo el mundo, principalmente desde Asia hacia cinco mercados [anglófonos]; ese juego está cambiando», afirmó Hamish Coates, profesor honorario de la Australian National University y profesor titular de Tsinghua.

«Asia ha ascendido; ahora es el escenario más importante para la educación superior en el mundo, y otras partes del planeta también están avanzando».

China ha roto un estancamiento de tres años, durante el cual su número de universidades entre las 200 primeras se había mantenido en 13 desde la edición de 2024. Este año hay 17 universidades chinas entre las 200 primeras, y el 71 % de ellas mejoró su posición. En conjunto, las instituciones chinas mejoraron en la mayoría de los indicadores, pero retrocedieron en fortaleza de la investigación y coautoría internacional.

Sin embargo, Futao Huang, profesor del Research Institute for Higher Education de la Universidad de Hiroshima, advirtió que no debe interpretarse el deterioro en estas áreas como prueba de que la capacidad general de investigación de China se esté debilitando.

«Las universidades chinas continúan siendo muy fuertes en numerosos campos científicos, y la colaboración nacional en investigación se ha ampliado considerablemente», afirmó.

Huang señaló que los patrones de colaboración internacional han cambiado en China, con una disminución del número de artículos científicos escritos conjuntamente con investigadores de Estados Unidos y otros países occidentales avanzados.

«El descenso refleja una combinación de tensiones geopolíticas, preocupaciones en materia de seguridad de la investigación, controles de exportación y una mayor cautela entre investigadores e instituciones de ambas partes», continuó. «Por tanto, resulta más preciso afirmar que las redes internacionales de investigación de China se están reconfigurando que decir que su propia fortaleza investigadora necesariamente está disminuyendo».

El Sudeste Asiático ha continuado su trayectoria ascendente, encabezado por la NUS de Singapur. La Nanyang Technological University, Singapore, también dio un importante salto, desde el puesto 31.º compartido hasta el 28.º lugar. Ambos avances estuvieron impulsados por fuertes aumentos en reputación.

Coates advirtió que, aunque Singapur posee un sistema de educación superior «estable» y «confiable», está limitado por su escala y geografía, lo que significa que el país tendrá que continuar innovando para mantenerse al ritmo de otras regiones.

«Singapur continuará innovando su oferta, pero inevitablemente será cada vez menos competitivo en términos de precio y acceso porque está limitado», afirmó, al tiempo que pronosticó que lugares como Indonesia se convertirán en futuras potencias emergentes, junto con algunas zonas de África.

Al examinar las puntuaciones con mayor detalle, cuando se combinan las puntuaciones generales promedio de Estados Unidos y Reino Unido, estas apenas superan las puntuaciones promedio combinadas de China, Singapur y Hong Kong, lo que pone de manifiesto el estrecho margen existente entre ambas regiones.

Estados Unidos y Reino Unido obtienen resultados significativamente mejores en los indicadores internacionales —personal internacional, coautoría internacional y estudiantes internacionales—, mientras que el trío asiático mantiene una clara ventaja en los indicadores relacionados con la industria, especialmente en ingresos. Al analizar las puntuaciones por pilares, Estados Unidos y Reino Unido mantienen una ligera ventaja en calidad de la investigación, entorno de investigación y enseñanza, pero quedan rezagados en industria.

Indicadores que impulsaron los cambios en las puntuaciones de 2026 a 2027


El mapa de calor muestra cómo se comparan Estados Unidos y Reino Unido con China, Hong Kong y Singapur en los 17 indicadores, y revela de qué manera los cambios interanuales de cada indicador contribuyen a la puntuación general en relación con el resto del mundo. Aunque, por ahora, Estados Unidos y Reino Unido todavía presentan un mejor desempeño general, Asia está experimentando mayores incrementos en sus puntuaciones, razón por la cual está alcanzando a Occidente.

Malasia finalmente ha conseguido entrar en el selecto grupo de las 200 primeras universidades y continúa su trayectoria ascendente, con mejoras especialmente importantes en los indicadores de internacionalización, incluidos los estudiantes y el personal internacionales. Esto refleja el esfuerzo del gobierno por posicionar al país como un centro mundial de educación superior y atraer académicos de toda la región.

Japón, sin embargo, muestra señales de deterioro: la Universidad de Tokio y la Universidad de Kioto descendieron una posición cada una, hasta los puestos 27.º y 62.º compartido, respectivamente, pese a la inversión gubernamental sostenida en iniciativas de excelencia universitaria.

«Es poco probable que financiar a un número limitado de instituciones permita abordar todos los problemas estructurales subyacentes», afirmó Huang, quien destacó el impacto del declive demográfico sobre el sistema de educación superior del país.

El Institute of Science Tokyo, creado en 2024 mediante la fusión de dos instituciones existentes, descendió casi 20 posiciones, aunque permanece entre las 200 primeras.

En todo el mundo, algunos países recurren cada vez más a las fusiones para hacer frente al envejecimiento de la población y a los desafíos financieros, aunque los resultados son dispares en cuanto a la capacidad de estas operaciones para mejorar a corto plazo el desempeño de las universidades en el escenario mundial.

En Australia, la Adelaide University —resultado de la fusión entre la University of Adelaide y la University of South Australia— descendió del puesto 133.º al 141.º compartido. En Reino Unido, City St George’s, University of London, que completó su fusión en 2024, mantuvo una posición similar a la del año pasado, en la franja 326-350.

En Francia se han creado varias de las denominadas megavuniversidades con el objetivo de mejorar su desempeño.

La Université Paris Cité surgió de la unión de dos universidades integrales —Paris Descartes y Paris Diderot—, que antes de la fusión ocupaban, respectivamente, la franja 201-250 y el puesto 194.º compartido. Aunque inicialmente la reestructuración impulsó a Paris Cité hasta las 200 primeras, desde entonces la institución ha retrocedido y ha descendido en la clasificación durante los últimos tres años. Este año cae todavía más y sale de las 200 primeras por primera vez desde que comenzó a aparecer en la clasificación, en la edición de 2020. Actualmente ocupa el 201.º puesto compartido.

De manera similar, el Institut Polytechnique de Paris (IPP), creado mediante la fusión de la École Polytechnique con varias escuelas de ingeniería de élite, ha mantenido en términos generales una posición similar a la que ocupaba anteriormente la École Polytechnique, pero no ha acelerado significativamente su ascenso en la clasificación. El IPP descendió del puesto 68.º compartido del año pasado al 75.º compartido este año.

«Las fusiones necesitan tiempo para consolidarse», afirmó Marginson, quien señaló que el proceso de adaptación «puede tardar al menos una década o más» y que las marcas combinadas «no consiguen un reconocimiento inmediato».

Añadió que todavía era demasiado pronto para juzgar las fusiones francesas, pero esperaba que «a largo plazo resulten productivas y mejoren el desempeño comparativo, especialmente en relación con indicadores que dependen del tamaño, como el volumen total de investigación y el número de citas».

Se ha producido un aumento significativo en el número de instituciones fusionadas y grupos universitarios presentes en los World University Rankings desde 2017, cuando había cuatro instituciones clasificadas. La cifra aumentó hasta 30 en la edición de 2026 y este año se ha elevado a 35.

Australia se apartó en gran medida de la tendencia de deterioro observada en Occidente y permaneció relativamente estable. Conserva 10 universidades entre las 200 primeras, con la Universidad de Melbourne como la mejor posicionada, en el 34.º puesto compartido, tres lugares por encima del año pasado.

Aunque la puntuación general de Australia disminuyó ligeramente como consecuencia de retrocesos en productividad de la investigación, proporción entre doctorados y personal académico, proporción entre estudiantes y personal, y fortaleza de la investigación, se registraron mejoras en los ingresos por investigación e institucionales, así como en reputación e impacto de citación.

En América Latina, la institución mejor clasificada es la Universidad de São Paulo, en Brasil, situada en el 141.º puesto compartido, lo que marca el regreso del país a las 200 primeras después de que São Paulo descendiera a la franja 201-250 el año pasado. Dentro de la región, Brasil cuenta con el mayor número de universidades clasificadas, con 58 en total, seguido de Chile, con 33, y Colombia, con 24.

La Universidad de Ciudad del Cabo es la universidad mejor clasificada del África subsahariana y asciende del puesto 164.º compartido del año pasado al 147.º compartido. En toda la región, el número de instituciones clasificadas aumentó de 55 el año pasado a 69 este año. Nigeria cuenta con el mayor número de universidades clasificadas, con 29 en total.

La universidad mejor clasificada del mundo árabe es una institución que aparece por primera vez en la clasificación: la Hamad Bin Khalifa University, de Qatar, que se situó en el 126.º puesto compartido. La KFUPM (King Fahd University of Petroleum and Minerals), de Arabia Saudita, obtuvo la siguiente mejor posición de la región, en el 176.º puesto compartido, frente al 184.º compartido del año pasado.

En total, 2,297 universidades de 118 países y territorios aparecen en la clasificación de este año, frente a 2,191 el año pasado. Albania y Malawi están representados por primera vez: la Universidad de Tirana se sitúa en la franja 2,001+, mientras que la Kamuzu University of Health Sciences consiguió un lugar en la franja 1,201-1,400.

helen.packer@timeshighereducation.com

Consulta los resultados completos de los World University Rankings 2027

https://www.timeshighereducation.com/world-university-rankings/latest/world-ranking


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World University Rankings 2027: results announced

Asian universities’ resumed upward trajectory takes them past mainland Europe for the first time, as reputational lustre protects US and UK for now

Published on September 30, 2026

Last updated September 30, 2026

Helen Packer

Twitter: @Helen_Packer


Explore the list of the world’s top universities 


Western universities’ monopoly on the highest echelons of global academia looks increasingly shaky, with traditional powerhouse institutions relying on the enduring strength of their reputations to offset weakening research performance.

The Times Higher Education World University Rankings 2027 show Asian campuses resuming their march up the table after a brief pause last year, suggesting that the longstanding world order could be on the brink of definitive change.

n first place for a record 11th consecutive year is the University of Oxford, but it was ahead of the Massachusetts Institute of Technology (MIT) by the slimmest of margins, with historic incumbents apparently at a tipping point across the board. 

Although Oxford performed well on research productivity, international co-authorship and doctorate-staff ratio, MIT displayed a better student-staff ratio, higher citation impact and better research strength score. In terms of overall scores, the point difference between the two institutions is just 0.1.


World University Rankings 2027: top 10



Meanwhile Asia’s leading institution, China’s Tsinghua University, overtook Switzerland’s ETH Zurich for 11th place, just missing out on a spot in the top 10. This means the highest-ranked Asian university now outranks the top university in mainland Europe.

Tsinghua had been stalled at 12th place for three years in a row, having swiftly ascended the rankings in the decade prior. 

Although its rise is mostly the result of an increase in foreign academic staff and students, the institution has been held back by another international metric, global co-authorship. The story is similar for Peking University, which held 13th place in the ranking. 

With the National University of Singapore (NUS) also moving up two spots to 15th, there are three Asian universities in the top 15 for the first time.

The UK and US continue to dominate the top 10, with Princeton and Stanford universities joint third. The University of Cambridge fell to fifth from joint third last year, followed by Harvard University, which slipped to sixth from joint fifth.

Meanwhile, California Institute of Technology and Imperial College London retained seventh and eighth positions respectively, and Yale University rose to joint ninth (up from 10th) alongside the non-moving University of California, Berkeley.

Across anglophone countries, universities continue to be bolstered by their strong reputational performance but there is a broad trend of decline across other metrics, including within the research quality pillar. 

“The iron law of higher education, especially in research, is that stellar performance is only sustainable with funding and especially public funding,” said Simon Marginson, professor of higher education at the University of Bristol, noting that private funding “often has strings attached which blocks optimal performance”. 

“The rising higher education systems are all driven by annual increases in government funding,” he continued. 

The UK is particularly suffering from the financial challenges gripping much of the higher education sector, with all income metrics – institutional income, research income and industry income – decreasing relative to the rest of the world and research strength and productivity down significantly. 

 UK income: changing fortunes



However, institutions’ strong reputations are keeping them afloat. UCL reclaimed a spot in the top 20 for the first time since the 2022 edition, in joint 17th position, while the London School of Economics and Political Science reversed its five-year decline and returned to the top 50, in 47th place. 

In total, the UK has 25 institutions in the top 200, one fewer than last year. Among these, 12 improved, three maintained their position and 10 fell.

“Financial challenges across UK higher education threaten the global standing of universities and will damage the sector if the government doesn’t offer support,” said Ming Chen, professor of higher education at Sheffield Hallam University. 

She said universities “have done everything they [can]” to minimise the impact of falling international student numbers and declining funding, “including course closures, staff redundancies, structural restructuring [and] narrowing research scope”.

“They have been under extreme pressure to operate like businesses to cope with rising operational costs, but this business model has failed.”

Although US institutions secured seven spots in the top 10, the country’s overall performance also declined in the majority of metrics, including research strength, citation impact and international students. 

Among the US universities ranked in the top 50, the University of California, San Diego improved most, rising 10 places to 37th, mainly driven by improvements in reputation and publications per staff.

In total, the US has 53 institutions in the top 200, two fewer than last year. Among these, 33 per cent increased their position while 46 per cent fell. 

In continental Europe, France also experienced declines at the top of the table, with its four highest-ranking universities all dropping roughly 10 places each. The country now has three institutions in the top 200, down from five last year.  

In contrast to a picture of relative decline in much of the West, Eastern Asia and the Asean region saw overall improvements, mostly driven by gains in research scores. The latter also saw significant improvements in teaching. 


“What we’ve seen in the last 20 years is flying people around the world, largely from Asia to five [anglophone] markets – that game’s changing,” said Hamish Coates, honorary professor at the Australian National University and tenured professor at Tsinghua. 

“Asia’s come up, it’s now the biggest scene for higher education in the world, and other parts of the world are on the move.”

China has broken a three-year stalemate, in which its number of top 200 universities stalled at 13 since the 2024 edition. This year there are 17 Chinese universities in the top 200, 71 per cent of which improved their positions. As a whole, Chinese institutions improved across most metrics but declined in terms of research strength and international co-authorship. 

However, Futao Huang, a professor in Hiroshima University’s Research Institute for Higher Education, cautioned against interpreting the decline in these areas as evidence that China’s overall research capacity is weakening. 

“Chinese universities remain very strong in many scientific fields, and domestic research collaboration has expanded considerably,” he said. 

Huang said patterns of international collaboration have changed in China, with the number of scientific papers co-authored with researchers in the United States and other advanced Western countries falling. 

“The decline reflects a combination of geopolitical tensions, research security concerns, export controls and greater caution among researchers and institutions on both sides,” he continued. “It is therefore more accurate to say that China’s international research networks are being reconfigured than that its research strength itself is necessarily declining.”

South-east Asia has continued its upwards trend, led by Singapore’s NUS. Nanyang Technological University, Singapore also jumped from joint 31st to 28th place. Both advances were driven by strong increases in reputation.

Coates warned that although Singapore has a “stable” and “trusted” higher education system, it is limited by scale and geography, meaning the country will need to continue innovating to keep up with other regions. 

“Singapore will continue to innovate its product suite, but it will become increasingly uncompetitive in terms of price and access invariably because it’s constrained,” he said, predicting that places like Indonesia would be future rising stars, alongside parts of Africa. 

Looking into the scores in further detail, when the US and UK’s average overall scores are combined, they only just outpace the combined average scores of China, Singapore and Hong Kong, highlighting the narrow margin between the regions. The US and UK perform significantly better on the international metrics – international staff, co-authorship and students – while the Asian trio have a strong lead when it comes to industry metrics, particularly income. When looking at pillar scores, the US and UK have a slight lead on research quality, research environment and teaching, but fall behind on industry. 

Metric drivers of score change from 2026 to 2027




The heatmap illustrates how the US and UK compare with China, Hong Kong and Singapore across all 17 metrics, revealing how year-on-year changes in each metric contribute to the overall score relative to the rest of the world. While for now, the US and UK still produce a better overall performance, Asia is experiencing higher increases in scores, which is why it is catching up with the West.

Malaysia has finally broken into the elite top 200 and continues its upwards trajectory with particularly strong improvements on internationalisation metrics, including international students and staff, reflecting the government’s drive to position the country as a global higher education hub and attract scholars from the wider region. 

Japan, however, shows signs of decline, with the University of Tokyo and Kyoto University both dropping one place, at 27th and joint 62nd respectively, despite ongoing government investment in university excellence initiatives.

“Funding a limited number of institutions is unlikely to address all of the underlying structural problems,” said Huang, noting the impact of demographic decline on the country’s higher education system. 

The Institute of Science Tokyo, which was established in 2024 through a merger of two existing institutions, slid almost 20 places but remains in the top 200.

Around the world, some countries are increasingly turning to mergers in the face of ageing populations and financial challenges, but the picture is mixed on how far these improve universities’ short-term performance on the global stage.

In Australia, Adelaide University – a merger between the University of Adelaide and the University of South Australia – dropped from 133rd place to joint 141st. In the UK, City St George’s, University of London, which completed its merger in 2024, maintained a similar position to last year in the 326-350 band. 

In France, several so-called mega-universities have been created in an attempt to drive performance. 

Université Paris Cité was formed through the union of two comprehensive universities – Paris Descartes and Paris Diderot – ranked pre-merger in the 201-250 band and joint 194th respectively. Although the restructure initially propelled Paris Cité into the top 200, the institution has since declined, slipping down the table for the past three years. This year it drops even further, falling out of the top 200 for the first time since it was first ranked in the 2020 edition. It now sits at joint 201st.

Similarly, Institut Polytechnique de Paris (IPP), formed by a merger of École Polytechnique with several elite engineering schools, has broadly maintained the same position as École Polytechnique once held but has not significantly accelerated up the rankings. IPP fell from joint 68th position last year to joint 75th this year. 

“Mergers take time to bed down,” said Marginson, noting that the process of adjustment “can take a decade or more at least” and combined brands “do not achieve instant recognition”.

He said it was too early to judge the French mergers but expected “in the long term they will prove productive and will lift comparative performance, especially in relation to metrics that are size dependent, such as total research and citation numbers”. 

There has been a significant increase in the number of merged institutions and university groups in the World University Rankings since 2017, when there were four ranked institutions. This rose to 30 in the 2026 edition, and this year the number has risen to 35.

Australia mostly bucked the trend of decline in the West, remaining relatively stable. It retains 10 universities in the top 200, with the University of Melbourne the best performer at joint 34th, up three places from last year. 

Although Australia’s overall score declined slightly as a result of falls in research productivity, doctorate-staff ratio, student-staff ratio and research strength, there were improvements in research and institutional income, along with reputation and citation impact.

In Latin America, the highest-ranked institution is Brazil’s University of São Paulo, at joint 141st, marking the country’s return to the top 200 after São Paulo dropped to band 201-250 last year. Within the region, Brazil has the most universities ranked, with 58 in total, followed by Chile with 33 and Colombia with 24. 

The University of Cape Town is the highest-ranked university in sub-Saharan Africa, climbing to joint 147th position from joint 164th last year. Across the region, the number of ranked institutions increased from 55 last year to 69 this year. Nigeria has the most universities ranked, with 29 in total. 

The top university in the Arab world is a new entrant, Qatar’s Hamad Bin Khalifa University. It came in at joint 126th place. Saudi Arabia’s KFUPM (King Fahd University of Petroleum and Minerals) secured the next highest ranking for the region at joint 176th, up from joint 184th place last year.  

Overall, 2,297 universities from 118 countries and territories appeared in this year’s rankings, up from 2,191 last year. Albania and Malawi are represented for the first time, with the University of Tirana placing in the 2,001+ band and Kamuzu University of Health Sciences securing a place in band 1,201-1,400.

helen.packer@timeshighereducation.com


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