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lunes, 14 de septiembre de 2026

[artículo] "Soberanía Digital en tiempos de crisis: El rol vital de las infraestructuras regionales de Acceso Abierto en Latinoamérica"

Publicado en revista PROHOMINUM 
https://acvenisproh.com/revistas/index.php/prohominum/article/view/1336

Soberanía Digital en tiempos de crisis: El rol vital de las infraestructuras regionales de Acceso Abierto en Latinoamérica




    Carlos Authier Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas (INIBI)- Argenitina https://orcid.org/0000-0001-5754-6168

    Sergio Santamarina Universidad Nacional de José C. Paz- Argentina https://orcid.org/0000-0002-8289-409X


DOI: https://doi.org/10.47606/ACVEN/PH0549

Palabras clave: Soberanía Digital, Acceso Abierto Diamante, Infraestructura Científica, Identificadores Persistentes


Resumen 

El artículo analiza la soberanía digital en Latinoamérica frente al dominio de las infraestructuras de comunicación científica del Norte Global. Explica que el sistema de identificadores persistentes DOI, gestionado por Crossref, no es un artefacto neutral, sino un proyecto estratégico nacido para preservar el control comercial sobre la propiedad intelectual. Esta arquitectura genera una "carga asfixiante" para la región: por un lado, el drenaje de fondos públicos a través de los Article Processing Charges (APC) y, por otro, un canon infraestructural donde las revistas de Acceso Abierto Diamante subsidian la misma infraestructura que las margina. Ante la crisis de financiamiento y la amenaza de invisibilidad algorítmica por la inteligencia artificial, el texto propone transitar de la soberanía sobre el contenido a la soberanía sobre la infraestructura. Esto implica fortalecer redes regionales como SciELO, Redalyc y Latindex, adoptar protocolos abiertos como ARK y reformar los sistemas de evaluación académica para desvincular el prestigio de las métricas comerciales.


Cómo citar Authier , C. . ., & Santamarina , . S. . . (2026). Soberanía Digital en tiempos de crisis: El rol vital de las infraestructuras regionales de Acceso Abierto en Latinoamérica. Prohominum, 8(3), 486–498. https://doi.org/10.47606/ACVEN/PH0549


miércoles, 6 de mayo de 2026

U.S.A.: La Administración Trump da un giro en relación con la IA para implementar medidas de "supervisión"

Publicado en The New York Times
https://www.nytimes.com/2026/05/04/technology/trump-ai-models.html?campaign_id=60&emc=edit_na_20260504&instance_id=175090&nl=breaking-news&regi_id=223549912&segment_id=219351&user_id=deb50f61d145a2d39e3c5231ea1ab080 



La Casa Blanca considera evaluar modelos de IA antes de que sean lanzados

La administración Trump, que adoptó un enfoque no intervencionista hacia la inteligencia artificial, ahora está considerando imponer supervisión a los modelos de IA antes de que se hagan públicos.

El cambio de política comenzó después de que Anthropic introdujera un poderoso modelo de inteligencia artificial llamado Mythos.

Por Tripp Mickle, Julian E. Barnes, Sheera Frenkel y Dustin Volz
4 de mayo de 2026

El presidente Trump, quien promovió un enfoque de no intervención en la inteligencia artificial y dio libertad a Silicon Valley para desarrollar la tecnología, está considerando la introducción de supervisión gubernamental sobre nuevos modelos de IA, según funcionarios estadounidenses y personas informadas sobre las deliberaciones.

La administración está discutiendo una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo sobre IA que reuniría a ejecutivos tecnológicos y funcionarios gubernamentales para examinar posibles procedimientos de supervisión. Entre los planes potenciales se encuentra un proceso formal de revisión gubernamental para nuevos modelos de IA.

En reuniones la semana pasada, funcionarios de la Casa Blanca informaron a ejecutivos de Anthropic, Google y OpenAI sobre algunos de estos planes.

Es probable que el grupo de trabajo considere varios enfoques de supervisión. Uno de ellos podría ser similar al que se está desarrollando en el Reino Unido, donde varias entidades gubernamentales garantizan que los modelos de IA cumplan con ciertos estándares de seguridad.

Estas discusiones representan un cambio drástico en la política de la administración Trump respecto a la IA. Desde su regreso al poder el año pasado, Trump ha sido un fuerte promotor de esta tecnología, afirmando que es clave para competir geopolíticamente con China. Entre otras medidas, eliminó rápidamente regulaciones de la administración Biden que exigían evaluaciones de seguridad y reportes sobre modelos con posibles aplicaciones militares.

“Vamos a hacer de esta industria la mejor, porque ahora mismo es como un hermoso bebé que acaba de nacer”, dijo Trump en un evento en julio. “Tenemos que dejar que crezca y prospere. No podemos detenerlo con política ni con reglas tontas o absurdas.”

Trump dejó abierta la posibilidad de algunas reglas, pero afirmó que “tienen que ser más brillantes incluso que la propia tecnología”.

Ese enfoque comenzó a cambiar el mes pasado después de que Anthropic anunciara Mythos, un modelo de IA tan potente para identificar vulnerabilidades de seguridad en software que podría provocar un “punto de inflexión” en ciberseguridad. La empresa decidió no liberarlo al público.

La Casa Blanca busca evitar repercusiones políticas si ocurriera un ciberataque devastador impulsado por IA. También está evaluando si los nuevos modelos podrían ofrecer capacidades útiles para el Pentágono y las agencias de inteligencia.

Para adelantarse a modelos como Mythos, algunos funcionarios proponen un sistema de revisión que permita al gobierno acceder primero a los modelos, sin impedir su lanzamiento.


Tensiones y desacuerdos

El cambio de postura ha generado confusión. Algunos ejecutivos tecnológicos advierten que demasiada supervisión podría frenar la innovación estadounidense frente a China. Sin embargo, tampoco existe consenso en la industria sobre cómo regular la IA.

“La tecnología avanza extremadamente rápido y hay pocos procedimientos formales, pero tampoco quieren sobrerregular”, dijo Dean Ball, exasesor en IA de la administración Trump. “Es un equilibrio complicado.”

Un funcionario de la Casa Blanca calificó las discusiones sobre una orden ejecutiva como “especulación”.


Cambios en liderazgo y conflictos

El cambio de política coincide con modificaciones en el liderazgo. En marzo, David Sacks, responsable de IA en la Casa Blanca, dejó el cargo. Sus funciones fueron asumidas por Susie Wiles (jefa de gabinete) y Scott Bessent (secretario del Tesoro), quienes buscan tener mayor influencia en la política de IA.

Sin embargo, sus planes se han visto complicados por un conflicto entre el Pentágono y Anthropic sobre un contrato de 200 millones de dólares y el uso militar de la IA. Tras no llegar a un acuerdo, el Pentágono suspendió el uso de la tecnología de Anthropic en marzo, lo que llevó a la empresa a demandar al gobierno.

Este conflicto ha afectado a agencias que dependían de dicha tecnología. Aun así, la IA de Anthropic sigue utilizándose en el sistema Maven, que analiza inteligencia y sugiere objetivos militares.

La Agencia de Seguridad Nacional también ha usado recientemente el modelo Mythos para evaluar vulnerabilidades en software gubernamental.


Posibles estructuras de supervisión

Funcionarios indicaron que, si se implementa un sistema de evaluación, el grupo de trabajo definiría qué agencias participarían. Entre las opciones están:

  • La Agencia de Seguridad Nacional (NSA)

  • La Oficina del Director Nacional de Ciberseguridad

  • La Dirección Nacional de Inteligencia

También se analiza el posible papel del Centro para Estándares e Innovación en IA, creado durante la administración Biden para evaluar modelos de forma voluntaria. Bajo Trump, este organismo ha tenido menor protagonismo.


Debate sobre regulación

Cualquier cambio marcaría una distancia significativa respecto a la postura previa del vicepresidente JD Vance, quien en un evento en París advirtió que una regulación excesiva podría “matar una industria transformadora justo cuando está despegando”.

“El futuro de la IA no se ganará preocupándose excesivamente por la seguridad”, dijo. “Se ganará construyendo.”


domingo, 12 de abril de 2026

EUROPA crea Euro-Office para independendizarse de Microsoft Office... pero lo hace pirateando software ruso / FRANCIA quiere dejar Microsoft, Google y Amazon




Euro-Office: la suite ofimática por la soberanía digital europea arranca con polémica legal

Por 
31 de marzo de 2026

Una coalición de tecnológicas europeas encabezada por las alemanas IONOS y Nextcloud ha presentado Euro-Office, una nueva suite ofimática de código abierto con la que aspiran a ofrecer una alternativa soberana para el ámbito europeo a soluciones como Microsoft Office o Google Workspace, en un momento de alta intensidad geopolítica.

Euro-Office «proporciona una solución verdaderamente abierta, transparente y soberana para la edición colaborativa de documentos», se presenta a sí mismo el proyecto. Uno de sus pilares es ofrecer una experiencia de uso familiar, con una interfaz intuitiva y una compatibilidad sólida con los formatos de Microsoft, dos aspectos clave para facilitar su adopción en entornos profesionales.

Pero no hablamos de una aplicación que cualquiera podrá instalar en su PC: «Euro-Office no está diseñado para un uso independiente, sino desarrollado para estar basado en la web e integrado en otro producto que maneja documentos, por ejemplo, una solución para compartir archivos, una wiki en línea, una herramienta de gestión de proyectos, etc». De acuerdo a esta descripción, Euro-Office bien podría tratarse de Nextcloud Hub con una suite ofimática como complemento central.

Teniendo a Nextcloud como uno de sus principales impulsores, esta última idea cobra todo el sentido. Con un matiz: Nextcloud ya permite integrar instancias de Collabora Online y ONLYOFFICE. Por otro lado, la FAQ del proyecto afirma que Euro-Office será compatible con otras plataformas, como Proton, XWiki y OpenProject. Englobándolo todo, Euro-Office será una suerte de software de servidor con dependencia en algún servicio previo. ya hay una versión preliminar disponible para pruebas, mientras que el lanzamiento se espera para verano. Está todo en GitHub.

Si el concepto resulta familiar es porque tiene antecedentes claros: Euro-Office es un fork de ONLYOFFICE. Según explican, parte de su código (AGPL) está siendo revisado y depurado para facilitar su compilación y la contribución. La decisión de bifurcar el proyecto responde a la imposibilidad de colaborar con el desarrollo original, debido a la escasa apertura a contribuciones, problemas en las herramientas de desarrollo, falta de transparencia y la presencia de componentes propietarios, especialmente en las aplicaciones móviles, sostienen.

Desde Euro-Office también apuntan al origen de ONLYOFFICE como un factor relevante: señalan que se trata de una empresa rusa —que habría intentado ocultarlo— y que la mayoría de sus desarrolladores residen en Rusia. Advierten de que la situación política actual dificulta la colaboración y la confianza en su desarrollo. Además, subrayan que muchos usuarios y organizaciones demandan software que no esté potencialmente influenciado o controlado por el gobierno ruso.

Conviene matizar que Ascensio System SIA, la empresa detrás de ONLYOFFICE, tiene su sede en Letonia desde hace más de una década, y que el carácter abierto del software no depende de su origen geográfico. Proyectos como Nextcloud u ONLYOFFICE se apoyan en desarrollos globales, surgidos en contextos muy diversos, cuya legitimidad rara vez se cuestiona precisamente por la transparencia inherente al modelo.

En todo caso, la respuesta de ONLYOFFICE no se ha hecho esperar. La compañía sostiene que Euro-Office utiliza tecnología derivada de sus editores incumpliendo los términos de licencia y la legislación internacional sobre propiedad intelectual, centrando su réplica en el plano jurídico. En concreto, recuerda que ONLYOFFICE se distribuye bajo AGPLv3 con condiciones adicionales que, según defiende, obligan a preservar la marca y el logotipo originales, así como la atribución correspondiente, e insisten en que dichas exigencias forman parte inseparable de la licencia.

A partir de ahí, ONLYOFFICE considera «infundado» que una versión derivada pueda relicenciarse bajo una AGPL “pura” al margen de esas condiciones, y advierte de que cualquier exclusión unilateral de las mismas supondría una infracción que extinguiría los derechos de uso. Por ello, exige a Euro-Office el “cumplimiento pleno e inmediato” de todas las obligaciones aplicables antes de entrar a responder a las acusaciones vertidas sobre el proyecto original, al tiempo que reivindica que la colaboración real solo puede darse dentro de un marco legal y de licencia adecuado. 

Mientras se resuelve la cuestión legal, queda en el aire otra de índole técnica más amable e interesante: ¿por qué ONLYOFFICE, y no Collabora Online, léase LibreOffice Online? Sin embargo, la única mención al respecto por parte de Euro-Office es que «buscamos oportunidades de integración y colaboración con la comunidad de LibreOffice y empresas como Collabora».


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https://www.xataka.com/servicios/europa-busca-independizarse-microsoft-office-su-alternativa-esta-aqui-no-polemica

Europa busca independizarse de Microsoft Office. Su alternativa ya está aquí, pero no sin polémica
  • Gigantes del software europeo están preparando Euro-Office, una alternativa a Microsoft Office y Google Docs
  • El anuncio llega con polémica porque han fusilado OnlyOffice
9 Abril 2026
Alejandro Alcolea
Editor - Tech

Desde hace unos meses, y viendo cómo está la situación, en Europa ha despertado un sentimiento de cambio sobre la tecnología que consumimos. Entre usuarios han aparecido movimientos para abandonar el software y hardware de empresas estadounidenses, pero eso es algo que también está impactando en los gobiernos y entre las propias empresas europeas. Y algo que parece menor, pero no lo es en absoluto, es el Equipo A del software europeo que se ha unido para crear Euro-Office, la alternativa a Microsoft Office.

Y no ha empezado con el mejor pie.

Euro-Office. El nombre no podría ser más acertado, pero hay que decir algo: no sale de la nada. Se trata de una iniciativa que nace como un fork directo de OnlyOffice. Los usuarios de Android saben qué es esto de un fork y, básicamente, es tomar otro software… copiarlo. Se hacen los cambios deseados y se lanza de forma independiente. Al ser sobre software libre o de código abierto, no hay problemas para crear una nueva versión.

El software no será algo aislado, sino un paquete que conste de un editor de texto, hoja de cálculo, edición de PDF y una herramienta para hacer presentaciones. La compatibilidad incluye formatos como DOCX, XLSX, PPTX y las versiones de ODF. Vamos, quiere ser una alternativa a Office, pero también a Docs y a cualquier otra suite.

De dónde sale. Quizá lo más interesante del proyecto es que no se trata de una iniciativa de una universidad, de una startup o de un país concreto. El proyecto se hizo público hace unos días y cuenta con nombres tan potentes detrás como IONOS, Nextcloud, Eurostack, XWiki, BTactic, Soverin y OpenProject, entre otros.

De hecho, parece que Proton también está por ahí (que aparte de su propia suite, cuenta con sistemas de almacenamiento en la nube, correo y VPN, siendo una de las alternativas más fuertes a la suite de Google). Y la narrativa común es que es un ‘frente’ europeo para reducir la dependencia de suites estadounidenses en entornos sensibles. Porque sí, cuando un Gobierno, por ejemplo, guarda documentos en la nube de Google o de cualquier otra empresa extranjera, quién dice que no se tiene acceso.

Euro-Office 
Así se ve el editor de texto

Soberanía digital. Como decía al comienzo del artículo, Europa busca la soberanía en diferentes ámbitos. En el tecnológico, quieren convertirse en una potencia en la fabricación de chips (ya tienen parte del camino hecho al contar con ASML, la empresa más puntera a la hora de crear máquinas que permiten fabricar chips avanzados). También quieren dejar de depender de la NASA o de SpaceX para la exploración espacial, por lo que nos hemos metido en esa carrera. Y en la soberanía digital entra independizarse de servicios estadounidenses y rusos.

 Por eso, Euro-Office se plantea desde un comienzo como un servicio integrado en el propio GDPR que no esté sometido a jurisdicciones externas como el CLOUD Act estadounidense y que se integre en la administración pública, en educación, empresas reguladas gubernamentalmente, infraestructura crítica, salud o educación.  

Para todos
. Y como cambiar tanto es complicado, la intención es que la transición sea lo más sencilla para los usuarios. Ahí entra en juego la compatibilidad máxima con los formatos de Microsoft, pero también una interfaz que resulte familiar para no generar fricción. Y, sobre todo, nace con la voluntad de enfocar esa independencia en software. Porque hasta ahora teníamos LibreOffice y OnlyOffice, pero lo que se busca es que se deje de hacer la guerra por su cuenta y que todos los organismos europeos vayan al unísono

La polémica. Aquí puede estar la pregunta, y también la polémica. Si ya había algo, ¿por qué gastar tiempo en desarrollar otra cosa y no usar esa alternativa ya existente como la “oficial”? Pues, según los promotores de Euro-Office, porque la colaboración con OnlyOffice no era viable. Citan las raíces rusas del proyecto (aunque la sede esté en Letonia) y decisiones como la retirada de funciones en la app móvil como algunos de los motivos por los que el fork fue el último, pero necesario, recurso.

Desde OnlyOffice sostienen que Euro-Office viola ciertos términos de su licencia, mencionando robo de propiedad intelectual e infracción de derechos de autor. Y no se ha quedado en un “pues me enfado”, sino en algo más: OnlyOffice ha acusado a Nextcloud de intentar fichar a su personal para llevárselo al proyecto de EuroOffice.

Próximos pasos. El revuelo va más allá porque se ha apuntado que, si es un fork de una app de origen ruso, no saben hasta qué punto Euro-Office puede presentarse como algo “puramente europeo”. Pero, de la manera que sea, es evidente que hay un interés creciente por independizarse de la tecnología que no sea europea y esta suite tiene prevista una versión 1.0 para este verano. La versión preliminar ya está en Github.

Queda lo más complicado: mover el pesadísimo transatlántico que son los organismos públicos de los diferentes países europeos que se quieran sumar a esto. También ver cómo convencen a quienes ya usan suites europeas como las de The Document Foundation -LibreOffice- o la británica Collabora de que vuelvan a cambiar a Euro-Office.


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Francia empieza a decir "au revoir" a Windows: su plan para borrar a Microsoft, Google y Amazon de la Administración

Francia ha empezado a jubilar Windows de su Administración. Es el inicio de su divorcio de Microsoft, Amazon o Google

11 Abril 2026
Eva R. de Luis
Editor Senior

La soberanía digital en Europa ha pasado de ser un concepto teórico a algo cada vez más tangible y deseable respecto a la tecnología que consumimos. Ya no es solo una tendencia que cada vez más personas individuales están intentando, sino que también se ha convertido en objeto de deseo de administraciones y empresas. El camino para independizarse de las big tech de Estados Unidos no es fácil y mientras que hay startups como Mistral que se forra en el proceso, hay un estado que ha decidido dar un valiente paso al frente: Francia.

En un entorno global donde los datos y la infraestructura son armas geopolíticas, el Gobierno francés a través de la Dirección Interministerial de lo Digital (DINUM), ha lanzado una agresiva hoja de ruta para recuperar el control sobre sus sistemas de información reduciendo así la hegemonía de soluciones tecnológicas extracomunitarias. Y ha empezado por Windows.

La decisión. En un seminario interministerial de alto nivel, la DINUM junto a la ANSSI, la Dirección de Compras del Estado y la DGE formalizaron el compromiso más ambicioso de soberanía digital adoptado hasta la fecha por una potencia europea occidental. O lo que es lo mismo: Francia quiere salir del ecosistema tecnológico estadounidense de forma sistemática, planificada y con plazos concretos. No es un experimento, es política de estado. 

La directriz es clara: mapear y reducir la dependencia de proveedores tecnológicos de fuera de la UE. La medida no es un veto sino una transición obligatoria hacia un modelo donde la administración pública debe priorizar soluciones locales o de código abierto, especialmente en servicios críticos y  tratamiento de datos sensibles. Como ha declarado el Ministro de Acción y Cuentas Públicas David Amiel: " Ya no podemos aceptar que nuestros datos, nuestra infraestructura y nuestras decisiones estratégicas dependan de soluciones cuyas reglas, precios, evolución y riesgos no controlamos."

Por qué es importante. Desde un punto de ingeniería de sistemas y ciberseguridad, la medida es vital por cuestiones como protegerse frente a la Cloud Act de Estados Unidos, la ley que permite a sus autoridades acceder a datos almacenados en empresas estadounidenses independientemente de dónde estén los servidores. Por otro lado, garantiza que el estado mantenga sus capacidades técnicas necesarias para operar su propia infraestructura sin depender de "cajas negras" propietarias y curarse en salud en caso de cambio de condiciones u otra problemática ajena. 

Pero esta migración escalonada es mucho más que un cambio de SO: implica desmantelar todo  el ecosistema asociado, certificados y aplicaciones diseñadas para Windows. Supone reconstruir desde la raíz los cimientos digitales del estado para que funcionen con autonomía total y sin piezas extranjeras, sin que la




































Contexto. Nuestro día a día personal, profesional y burocrático vive en un ecosistema gobernado por hyperscalers, esas empresas tecnológicas como Microsoft, Google o Amazon que dominan el almacenamiento y la computación en la nube. Esta mención no es azarosa: ellas solitas se comen más del 60% del pastel de la nube, como recoge Statista. El aumento de las ciberamenazas y el monopolio tecnológico estadounidense en Occidente y su viraje cada vez más invasivo con la privacidad ajena han hecho el resto. 

Francia lleva años madurando la doctrina "Cloud au Centre". Mientras la ANSSI auditaba las dependencias en infraestructuras críticas, su nube soberana se fraguaba como una alternativa real. Además, el marco normativo europeo, con la directiva NIS2 o la ley de ciberresiliencia, ha creado el caldo de cultivo ideal. Con herramientas como Tchap, Visio, FranceTransfert y Socle Numérique  (alternativas a WhatsApp, Teams, WeTransfer o Microsoft 365, respectivamente) Francia ya no solo tiene un plan, sino una base operativa real sobre la que escalar.

Pero esta migración escalonada es mucho más que un cambio de SO: implica desmantelar todo el ecosistema asociado, certificados y aplicaciones diseñadas para Windows. Supone reconstruir desde la raíz los cimientos digitales del estado para que funcionen con autonomía total y sin piezas extranjeras, sin que la ciudadanía note el cambio en la superficie.

Contexto. Nuestro día a día personal, profesional y burocrático vive en un ecosistema gobernado por hyperscalers, esas empresas tecnológicas como Microsoft, Google o Amazon que dominan el almacenamiento y la computación en la nube. Esta mención no es azarosa: ellas solitas se comen más del 60% del pastel de la nube, como recoge Statista. El aumento de las ciberamenazas y el monopolio tecnológico estadounidense en Occidente y su viraje cada vez más invasivo con la privacidad ajena han hecho el resto. 

Francia lleva años madurando la doctrina "Cloud au Centre". Mientras la ANSSI auditaba las dependencias en infraestructuras críticas, su nube soberana se fraguaba como una alternativa real. Además, el marco normativo europeo, con la directiva NIS2 o la ley de ciberresiliencia, ha creado el caldo de cultivo ideal. Con herramientas como Tchap, Visio, FranceTransfert y Socle Numérique  (alternativas a WhatsApp, Teams, WeTransfer o Microsoft 365, respectivamente) Francia ya no solo tiene un plan, sino una base operativa real sobre la que escalar.

El plan hacia la soberanía. Ni es un brindis al sol ni tiene medidas vagas y difusas ni fechas lejanas, sino movimientos concretos, tangibles y que o está implementando ya o tiene previsto concluir antes de fin de año:

  • La DINUM abandona Windows y migra sus puestos de trabajo a Linux. Es el primer organismo central del Estado que lo hace. Ya en marcha.
  • Migración de 80.000 agentes de la Caisse Nationale d'Assurance Maladie (equivalente a la Seguridad Social) a herramientas soberanas: Tchap, Visio y FranceTransfert. Ya en marcha.
  • Migración de la plataforma de datos sanitarios a una solución fiable europea. Programada para finales de 2026. 
  • Deberes para cada ministerio: presentar un plan de reducción de dependencias, donde entran bases de datos, antivirus, IA o herramientas colaborativas. Para este otoño. 
Sí, pero. Francia dispone de un esqueleto de base y un marco legal, además de coaliciones público-privadas para agilizar la transición a través de unos compromisos públicos concretos y medibles. Pero no será fácil. Salir de Windows implica desmontar Active Directory y lo que lleva detrás, algo que cuesta mucho tiempo y dinero. Y migrar 80.000 agentes a nuevas herramientas no es tanto un problema de tecnología sino de implementar una nueva gestión.  

Además, salir a dónde. Muchas soluciones europeas aún no alcanzan la integración, facilidad de uso y capacidad (especialmente en IA) de las big tech estadounidenses, lo que lleva implícito un paso atrás en términos de calidad. Pero aunque fuera posible, salir de una infraestructura propietaria para pasar a una soberana implica una inversión enorme en tiempo, formación de personal y migración de datos. Finalmente, mantener y evolucionar infraestructuras propias requiere de personal especializado y con experiencia en un mercado donde el talento es escaso y caro.  

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Publicado en Xataka



Europa quiere competir con Google o Amazon en servicios en la nube y ya sabe cómo: con siete empresas holandesas juntas

Europa regula bien pero escala mal: Holanda intenta romper ese círculo

Eva R. de Luis
Editor Senior

Tres empresas americanas controlan el 60% del mercado mundial de infraestructura de la nube: Microsoft y su Azure, Google Cloud y Amazon AWS, un sector providencial en el mundo globalizado y permanentemente conectado en el que vivimos. Y muy lucrativo: en 2025 los ingresos superaron los 400.000 millones de dólares, según Synergy Research, esto es nueve veces más que en 2017. 

No existen corporaciones capaces de hacerle sombra a estas tres, así que siete empresas holandesas de servicios cloud han tomado una decisión: unirse para ser una alternativa real a las big tech estadounidenses. El movimiento es más importante de lo que parece: es una respuesta organizada frente a una dependencia tal que ya se considera un riesgo estratégico.

El proyecto: Open Cloud Alliantie.  La respuesta es Open Cloud Alliantie, un conglomerado formado por Centric, KPN, Info Support, Intermax, Nebul, Previder y Uniserver, con una facturación conjunta de 2.500 millones de euros anuales. En su manifiesto explican están creando empleo en los Países Bajos y que tanto las empresas como quienes trabajan en ellas pagan impuestos allí.

Como explica Ludo Baauw, director ejecutivo del Grupo Intermax a NRC, por separado son competitivos y su razón de ser no es fijar precios, sino postularse a contratos públicos: "Preferiría que ganara un competidor de los Países Bajos antes que una gran empresa tecnológica estadounidense". Hubo un detonante para unirse: la posible venta de Solvinity, proveedora de servicios en la nube para el sistema de identidad digital Digid del gobierno de Países Bajos, a la empresa estadounidense Kyndryl. El acuerdo está pendiente de la aprobación del Ministerio de Asuntos Económicos, pero ya ha traído consecuencias. 

Una vulnerabilidad estratégica. La primera consecuencia era poner encima de la mesa una vulnerabilidad del sistema holandés que es extrapolable al conjunto de estados del viejo continente. Según un análisis realizado por NOS, el 67% de los dominios de organismos públicos, hospitales y escuelas holandesas dependen de al menos un servicio cloud americano.

Por qué es importante. El proyecto tiene tres razones de peso para existir:

  • Ser competencia real de las big tech norteamericanas. El director ejecutivo del organismo de la competencia neerlandés (ACM) lo ha dejado claro: "En general, alianzas como esta pueden impulsar las fuerzas del mercado al crear nuevos actores que están en mejor posición para competir con los grandes proveedores estadounidenses".
  • Impulso a la economía nacional. Las empresas son claras en su manifiesto: empleo e impuestos para los Países Bajos. En una frase: "no es un gasto, es una inversión".
  • Soberanía del dato. Que servicios tan críticos del estado como la sanidad, la educación o la identidad digital dependan de empresas ajenas sujetas a legislación extranjera y decisiones corporativas fuera del control europeo.

Contexto. Este movimiento surge dentro del debate europeo sobre soberanía digital y la reducción de dependencia tecnológica de Estados Unidos. La tendencia no es nueva, pero la política de Trump ha acelerado esa conversación. Europa tiene el marco legal en forma de RGPD, la Ley de Mercados Digitales, la Ley de Servicios Digitales o la Chips Act, que conforman un arsenal regulatorio sólido orientado a reducir la dependencia tecnológica exterior. 

El problema es que tener las leyes no equivale a tener la industria. Los proveedores locales europeos son solventes individualmente, pero no tienen la capacidad para absorber proyectos complejos ni para competir con la escala de las tres grandes que dominan el mercado. Ni siquiera GAIA-X, el gran proyecto de nube soberana franco-alemán, ha sido capaz de momento. Europa regula bien pero escala mal y ese es el vacío que la Open Cloud Alliantie va a intentar llenar.

Cómo van a funcionar. El modelo de funcionamiento se va a asentar sobre tres pilares:

  • Estándares técnicos comunes, lo que permitirá mover datos entre proveedores sin fricciones al adoptar las mismas especificaciones técnicas.
  • Colaboración sí, cártel no. Compartirán infraestructura estándar y pueden concurrir juntas a grandes contratos, pero siguen compitiendo entre sí cuando se trata de ganar clientes. 
  • Cláusula de soberanía. Si una de las siete es adquirida por una empresa no europea, las demás absorben automáticamente su rol. El dato permanece siempre en manos holandesas, independientemente de lo que ocurra en el mercado de fusiones y adquisiciones.

Hacia la soberanía tecnológica de la nube. La Open Cloud Alliantie es un experimento relevante sobre el que otros estados miembros y corporaciones pondrán sus ojos en tanto en cuanto es perfectamente replicable.  Empresas de tamaño mediano que de otra forma no podrían competir con las grandes de Estados Unidos, pero que agrupadas bajo estándares comunes y reglas de colaboración claras sí pueden ofrecer una alternativa creíble al sector público. La pregunta es si otros países europeos tomarán nota antes de que la dependencia sea demasiado profunda para revertirse.




CANADÁ se pronuncia por la "soberanía de los datos indígenas"

Publicado en The Quad. University of Alberta https://www.ualberta.ca/en/the-quad/2026/08/the-algorithm-of-consent.html El algoritmo del con...