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sábado, 3 de octubre de 2026

U.S.A. vs. CHINA: la guerra comercial ha impulsado las patentes chinas basada en su propia ciencia

Publicado en South China Morning Post
https://www.scmp.com/news/china/science/article/3367792/us-sanctions-boost-chinas-science-driven-innovation-over-70-study-finds?share=t4pNdBD4e%2Bt0zbSGPP4WsTGfdL8TgBi2QQtGJsXWvjvpZcuk5h1GUv%2BMFmFRtYPceEkao6%2F6uGLT6fTlWWmvqNwgvyyoQnXvUtiVn1BswNs%3D&utm_campaign=social_share






Las sanciones de EE. UU. impulsan en más de 70% la innovación china basada en la ciencia, según un estudio

Las restricciones tecnológicas estadounidenses han llevado a las empresas chinas a ampliar y profundizar el uso de fuentes de investigación científica mediante citas y trabajos de investigación

Holly Chik
Publicado: 18 de septiembre de 2026

Las empresas chinas sancionadas por Estados Unidos recurren cada vez más a la investigación de acceso público para innovar y aplicar ingeniería inversa a tecnologías extranjeras restringidas, y las citas de literatura científica en sus solicitudes de patentes han aumentado un 72%, según un nuevo estudio.

Aunque Estados Unidos afirmó que amplió su Lista de Entidades (Entity List) para proteger la seguridad nacional y preservar su ventaja tecnológica, un análisis de las solicitudes de patentes chinas durante los 12 años transcurridos hasta 2022 mostró que las restricciones estadounidenses al acceso a la tecnología habían llevado a las empresas chinas a recurrir ampliamente al conocimiento científico disponible públicamente y a realizar una mayor cantidad de investigación propia.

«Nuestro análisis revela que las sanciones comerciales de Estados Unidos, como la Lista de Entidades, han generado consecuencias que los responsables de las políticas estadounidenses quizá no hayan previsto plenamente», escribieron los investigadores en un artículo sobre políticas publicado el viernes en la revista Science, sometida a revisión por pares.

«Aunque obstaculizan las operaciones a corto plazo de las empresas afectadas, las sanciones también pueden catalizar el desarrollo de capacidades internas en estas empresas e impulsar cambios estratégicos, lo que potencialmente conduciría al surgimiento de sistemas tecnológicos separados que compitan con el actual ecosistema mundial de innovación, en lugar de integrarse en él», escribieron.

«Esta adaptación estratégica de las empresas chinas frente a las restricciones externas se desarrolla en el contexto del creciente protagonismo de la ciencia empresarial en China, donde las empresas han venido profundizando su integración con la ciencia, como demuestra el aumento del número de patentes vinculadas con la ciencia y de publicaciones científicas».

«Aunque la lista limita el acceso a tecnologías patentadas de origen estadounidense, las empresas chinas sancionadas no dejan de recurrir a la ciencia producida en Estados Unidos», señalaron los autores. Tras ser sancionadas, las empresas afectadas añadieron cerca de 0.99 patentes que citaban ciencia nacional, 0.27 que citaban ciencia extranjera no estadounidense y 0.2 que citaban ciencia estadounidense.

Para examinar cómo los controles comerciales modifican la estrategia empresarial, investigadores de la Universidad de Shenzhen, la Universidad de Tsinghua y la Universidad de Hong Kong analizaron un conjunto de datos a nivel empresarial de patentes chinas solicitadas tanto en China como internacionalmente entre 2010 y 2022.

Descubrieron que las empresas chinas estaban cada vez más involucradas con la ciencia, tanto como consumidoras —al citar con creciente frecuencia publicaciones científicas en sus patentes— como en calidad de productoras, al generar un volumen cada vez mayor de publicaciones académicas.

Wang Yanbo, autor del estudio y director asociado del Centre for Innovation and Entrepreneurship de la HKU Business School, afirmó que las restricciones comerciales estadounidenses estaban acelerando involuntariamente la autosuficiencia tecnológica de China.

«Una vez que quedan excluidas de este sistema mundial de innovación dominado por Estados Unidos, tienen que reinventar la rueda», afirmó Wang.

Además de recurrir a la ingeniería inversa, «detrás de toda tecnología existen determinados principios científicos. ¿Cuál es la mejor manera de investigar esos principios científicos? Leer artículos académicos.

»Por eso estas empresas chinas están extremadamente motivadas para buscar en la literatura científica, incorporar esos conocimientos a la innovación e incluso producir ellas mismas conocimiento científico», señaló.

«Siempre que se haga un esfuerzo suficiente y se tenga algo de suerte, se terminará inventando algo similar, algo que pueda utilizarse como sustituto de la tecnología estadounidense.

»En esencia, lo que Estados Unidos ha estado haciendo es obligar a China a independizarse y desarrollar un sistema tecnológico separado».

Los resultados mostraron que, entre las empresas afectadas, su inclusión en la Lista de Entidades de Estados Unidos provocó, en promedio, un aumento del 72% en las patentes vinculadas con la ciencia que citaban literatura académica.

Mientras que las patentes chinas vinculadas con la ciencia se multiplicaron por 13.4, frente a un incremento de 1.3 veces entre sus homólogas estadounidenses, las empresas chinas siguen rezagadas respecto de las estadounidenses tanto en amplitud como en profundidad científica, según el análisis de las patentes concedidas por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (United States Patent and Trademark Office, USPTO).



En 2022, el 37% de las patentes de empresas estadounidenses citaba literatura científica, frente al 22% de las patentes de empresas chinas. Además, entre las patentes vinculadas con la ciencia, las empresas estadounidenses citaban en promedio 17.5 publicaciones científicas por patente, frente a cinco en el caso de las empresas chinas.

En cuanto a la publicación científica internacional, las empresas estadounidenses que cotizan en bolsa mantuvieron una producción considerablemente mayor, al pasar de un promedio anual de 12 artículos en 2010 a 20 en 2021. En contraste, las empresas chinas que cotizan en bolsa produjeron un promedio de cuatro artículos internacionales en 2021, a pesar de que sus publicaciones internacionales se multiplicaron por 6.5.

Por otra parte, China utilizó su dominio sobre la extracción y el procesamiento de tierras raras como un poderoso punto de estrangulamiento para contrarrestar las restricciones comerciales estadounidenses, afirmó Wang.

«El gobierno estadounidense y algunas empresas de Estados Unidos han estado esforzándose mucho durante los últimos años para identificar cadenas de suministro alternativas y posibles tecnologías sustitutivas, así como para determinar si pueden desarrollar algún tipo de imanes sin materiales de tierras raras», señaló.

«Todos estamos sentados en el mismo barco. Ahora estos dos gigantes están peleándose entre sí y sentimos que el barco comienza a balancearse. No nos sentiríamos cómodos».

Si este desacoplamiento continuara hasta sus últimas consecuencias, advirtió Wang, surgirían dos ecosistemas tecnológicos separados: uno dominado por Estados Unidos y otro por China. «No estoy seguro de que esto sea lo que los responsables de las políticas estadounidenses realmente quieran ver».

«Un cierto nivel de competencia es saludable para la producción y comercialización del conocimiento», afirmó. «Pero, al mismo tiempo, ¿realmente queremos ver una comunidad científica o de innovación mundial fragmentada? Probablemente no, porque eso significaría que el flujo de conocimientos se volvería muy ineficiente.

»Sin embargo, desde el punto en el que nos encontramos hasta llegar a ese extremo existe una enorme distancia», añadió Wang. «China se ha convertido en uno de los principales productores de conocimiento científico del planeta. Eso también significa que trabajar con la comunidad científica china puede aportar muchos beneficios a Estados Unidos».


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China

Science


US sanctions boost China’s science-driven innovation by over 70%, study finds


US tech restrictions have driven Chinese firms to expand and deepen their scientific research sourcing through citations and research


Holly Chik

Published: 18 Sep 2026


US-sanctioned Chinese companies are increasingly turning to open-source research to innovate and reverse-engineer restricted foreign technology, with a 72 per cent surge in scientific literature citations in their patent applications, according to a new study.

While the United States said it expanded its Entity List to safeguard national security and preserve its technological edge, an analysis of Chinese patent filings over the 12 years until 2022 showed that US restrictions on access to technology had driven Chinese firms to widely source publicly available scientific knowledge and conduct more of their own research.

“Our analysis reveals that US trade sanctions, such as the Entity List, have generated consequences that US policymakers may not have fully anticipated,” the researchers wrote in a policy article published in the peer-reviewed journal Science on Friday.

“Though hindering the targeted firms’ short-term operations, sanctions may also catalyse these firms’ development of internal capabilities and drive strategic shifts, potentially leading to the emergence of separate technological systems that compete with, rather than integrate into, the current global innovation ecosystem,” they wrote.

“This strategic adaptation by Chinese firms under external constraints unfolds against the background of rising corporate science in China, where firms have been deepening their integration with science, as evidenced by the rising number of science-linked patents and scientific publications.”

“Although the list limits access to US-origin proprietary technologies, sanctioned Chinese firms do not stop sourcing US-produced science,” the authors said. Following sanctioning, targeted companies added nearly 0.99 patents citing domestic science, 0.27 citing non-US foreign science and 0.2 citing US science.

To examine how trade controls alter corporate strategy, researchers from Shenzhen University, Tsinghua University and the University of Hong Kong analysed a firm-level data set of Chinese patents filed domestically and internationally between 2010 and 2022.

They found that Chinese companies were more engaged with science, both as consumers who increasingly cited scientific publications in their patents and as producers who generated a growing volume of academic publications.

Study author Wang Yanbo, associate director of the Centre for Innovation and Entrepreneurship at HKU Business School, said US trade restrictions were inadvertently accelerating technological self-reliance in China.

“Once they get blocked from this US-dominated global innovation system, they have to reinvent the wheel,” Wang said.

In addition to reverse engineering, “underneath every technology there are certain scientific principles. What is the best way to look into the scientific principle? You read academic papers.

“This is why these Chinese firms are extremely motivated to search the scientific literature, incorporate the knowledge into innovation and even to produce scientific knowledge by themselves,” he said.

“As long as you make a sufficient amount of effort and have some luck, you are going to invent something similar, something that you can use to substitute the US technology.

“Essentially what the US has been doing is forcing China to become independent and develop a separate technological system.”

The findings showed that among targeted firms, placement on the US Entity List induced an average 72 per cent surge in science-linked patents that cited academic literature.

While Chinese firms’ science-linked patents grew 13.4-fold compared to a 1.3-fold increase for US peers, Chinese companies still lag behind American counterparts in both scientific breadth and depth, according to analysis of patents granted by the United States Patent and Trademark Office.




In 2022, 37 per cent of US firms’ patents cited scientific literature, compared to 22 per cent for Chinese firms. Furthermore, among science-linked patents, US companies cited an average of 17.5 scientific publications per patent, compared to five for Chinese firms.

In international scientific publishing, US publicly listed companies maintained substantially higher output, rising from an annual average of 12 papers in 2010 to 20 in 2021. By contrast, Chinese listed firms produced an average of four international papers in 2021, despite a 6.5-fold growth in international publications.

On the other hand, China used its dominance over rare earth mining and processing as a powerful chokepoint to counter US trade restrictions, Wang said.

“The US government and some US firms have been trying really hard over the past several years to identify alternative supply chains and potential substitute technologies, and whether they can develop some kind of magnets without rare earth materials,” he said.

“We are all sitting in the same boat. Now these two big guys are quarrelling with each other and we feel the boat is getting rocked. We would not feel comfortable.”

If this decoupling continued to its extremes, Wang warned, two separate technological ecosystems would emerge – one dominated by the US and one by China. “I am not sure whether this is what the US policymakers really want to see.”

“A certain level of competition is healthy for knowledge production and commercialisation,” he said. “But at the same time, do we really want to see a fragmented global scientific or innovation community? Probably not, because that means knowledge flow will become very inefficient.

“However, from where we are to that extreme, the distance is huge,” Wang added. “China has become one of the leading scientific knowledge producers on this planet. That also means working with China’s scientific community can bring a lot of benefits to the US.”


viernes, 28 de agosto de 2026

años 80's: Sin el financiamiento de la CIA tal vez Apple no hubiera despegado

Publicado en Reforma
https://www.reforma.com/sin-financiamiento-de-cia-tal-vez-apple-no-hubiera-despegado/ar3261908 




Sin el financiamiento de la CIA tal vez Apple no hubiera despegado


SHARON WEINBERGER.

THE WALL STREET JOURNAL.


Reforma - viernes 21 agosto 2026 

Cuando la CIA se presentó sin aviso en la sede de NeXT, la nueva empresa computacional de Steve Jobs, la Guerra Fría estaba en pleno apogeo.

Era 1986 y el Presidente Ronald Reagan destinaba miles de millones de dólares al Pentágono, gran parte de ello para financiar tecnología nueva, incluyendo sistemas de defensa antimisiles y satélites espía.

 Algunos al interior de la comunidad de seguridad nacional comprendían la importancia de la revolución computacional que se gestaba en Silicon Valley y por qué necesitaban aprovecharla.

Joe Romello y Jeff Harris eran dos de esas personas. Como miembros del llamado “Programa B” de la CIA, una iniciativa clasificada para desarrollar tecnología de reconocimiento vía satélite, creían que Jobs, quien había fundado su nueva compañía en 1985 tras ser expulsado de Apple, podía ayudar a suministrar tecnología crucial para la comunidad de inteligencia.

Romello y Harris dijeron que querían hablar directamente con él sobre “cuestiones relacionadas con la defensa, específicamente con la inteligencia”.

Aunque no podían ofrecer detalles debido al carácter clasificado del asunto, querían saber si Jobs dispondría de tiempo para reunirse con ellos.

Pero ¿por qué habría de vincular Jobs el futuro de su empresa con espías, siendo él un hijo de contracultura que había practicado el budismo bajo la guía de un maestro zen y que citaba el consumo de LSD como una experiencia formativa?

A puerta cerrada

Hoy, al tiempo que Silicon Valley y el Pentágono estrechan nuevamente lazos, con decenas de miles de millones de dólares de capital de riesgo fluyendo a cientos de nuevas startups del sector de defensa, muchos líderes tecnológicos invocan el patriotismo y la renovación nacional en su búsqueda de contratos militares, pero en el pasado fue el interés mutuo lo que impulsó esa cooperación. Vale la pena volver a visitar este episodio poco conocido sobre los vínculos de Jobs con el espionaje estadounidense, precisamente porque revela las profundas raíces de esa relación y el papel que jugó para hacer posible el nacimiento del sistema operativo de Apple.

A Jobs no le habría sorprendido mucho saber que CIA quería hablar con él. Además de fundar NeXT, en febrero de 1986 había adquirido la división de gráficos computacionales de Lucasfilm, la compañía George Lucas, responsable de la creación de Pixar Image Computer.

La participación mayoritaria de Jobs en esta nueva empresa independiente trajo consigo un elemento tecnológico inesperado: Pixar había estado trabajando con ESL, una empresa de Silicon Valley, y había fabricado una computadora a la orden para que los analistas de inteligencia evaluaran imágenes de satélite.

Romello y Harris no lograron reunirse con Jobs en la sede de NeXT durante esa primera visita. Cuando Romello finalmente se encontró con Jobs en Nueva York, no reveló exactamente qué planes tenía la CIA. Jobs de todos modos no quería oírlo. “ No me cuentes nada que no deba saber, porque no recordaré olvidarlo”, dijo Jobs a Romello.

Ese no fue problema para Romello, quien expuso lo que quería: comprar estaciones de trabajo de NeXT para un cliente cuya identidad no reveló.

“¿Cuántas unidades están dispuestos a suministrar anualmente?”, preguntó Romello.

“Esa es información privilegiada”, respondió Jobs tajante. “¿Son más de 20 mil? Eso es lo que quiero comprar: 20 mil unidades”, dijo Romello. “Y las quiero este año, pero con dos modificaciones”.

Las modificaciones que Romello tenía en mente no correrían a cargo de Jobs ni de NeXT.

El cliente de inteligencia solicitaba un chip más rápido, suministrado por Motorola, y una tarjeta gráfica especial de Intel. “Nunca le dijimos que buscábamos realmente”, comentó Romello. “No le dimos una copia del chip. Esas modificaciones las realizamos nosotros después, por nuestros apoderados”.

Quizás Jobs no haya sabido precisamente qué planeaba hacer la CIA con sus computadoras, pero con el tiempo recibió máxima autorización de seguridad para poder visitar instalaciones clasificadas.

La verdad es que NeXT necesitaba desesperadamente esas ventas. La empresa estaba plagada de problemas, la mayoría relacionados con el perfeccionismo de Jobs que gozaba de rienda suelta en una compañía de la que él ahora era dueño y amenazaba con llevar a la empresa a la ruina. Las estaciones de trabajo de NeXT eran costosas y estaban fuera del alcance económico de la mayoría de las personas. Las ventas a universidades, que Jobs esperaban fueras clientes importantes, nunca se materializaron en grandes volúmenes.

Eso dejó principalmente el contrato con la CIA, cuya existencia era prácticamente,  desconocida. Públicamente, NeXT afirmaba tener un contrato con el Gobierno federal como una parte de colaboración con ESL. Incluso dentro del Gobierno, la participación de la CIA se mantenía oculta; el comprador oficial era la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), refirió Dain Ehring, quién trabajó con Romello en el contrato de NeXT.

‘Sin tarjetas de presentación’.

Solo unas cuantas personas de NeXT sabían lo que estaba ocurriendo cuando visitantes misteriosos procedentes de Washington aparecían en la oficina, y esos empleados eran lo bastante prudentes como para no hacer demasiadas preguntas. Dan’l Lewin, a quien Jobs se había pirateado de Apple para NeXT, recordaba la visita de media docena de grupos distintos a la oficina; todos parecían “agentes de civil comunes y corrientes”.

“Entraban y decían, ‘Hola le llamo Sally’, ‘Soy Sanjay’, o lo que fuera”, cuenta una fuente.

“Y nadie tenía tarjetas de presentación. Todos sonreían, nosotros les hacíamos demostraciones y había gente de ESL en la sala, ya que ESL iba a supervisar todo el proceso. Luego se marchaban sonriendo y asistiendo, sin decir ni una palabra”.

La CIA recurrió a un equipo de Sun Microsystems, empresa que ya había colaborado con la agencia de inteligencia, para ayudar a Jobs a incrementar la producción. El primer mes de fabricación arrojó 100 estaciones de trabajo. Luego NeXT aumentó la producción a mil 500 máquinas al mes y más tarde, a 5 mil.

Traducida del inglés por Grupo Reforma.



martes, 17 de marzo de 2026

CHINA doctora con inventos, no con artículos científicos

Publicado en La Razón
https://www.larazon.es/tecnologia/china-cambia-reglas-educacion-menos-estudios-cientificos-mas-inventos_2026020869889b3a9243cc133c3b0c8e.html?utm_source=newsshowcase&utm_medium=discover&utm_campaign=CCwqMwgwKioIACIQyDBEBnpr3Eiq38U696XRlSoUCAoiEMgwRAZ6a9xIqt_FOvel0ZUwz6X4BDCMx6YF&utm_content=bullets#goog_rewarded





China cambia las reglas de la educación: menos estudios científicos, más inventos

Mientras la mayoría mide la excelencia académica por artículos publicados, el gigante asiático ha decidido otorgar doctorados por construir puentes, diseñar tecnologías y resolver problemas reales.

Juan Scaliter
08.02.2026 

En un mundo en el que la ciencia y la tecnología son motores críticos del desarrollo económico y social, China está cambiando la manera en que forma a sus doctorandos. Recientemente, el país ha introducido lo que se ha denominado como PhDs prácticos: doctorados que se otorgan no por una tesis tradicional publicada como artículo académico, sino por logros tecnológicos y productos concretos que resuelven problemas reales del sector industrial y de ingeniería.

Tradicionalmente, el doctorado, en la mayoría de los sistemas educativos del mundo, ha sido sinónimo de investigación original y de producción de artículos científicos en revistas especializadas. Sin embargo, el nuevo enfoque chino pone énfasis en la creación de soluciones y desarrollos tecnológicos directamente aplicables, tales como prototipos, técnicas industriales o sistemas empleados en grandes proyectos de infraestructura.

Por ejemplo, uno de los primeros graduados con este nuevo tipo de doctorado fue un ingeniero civil, Zheng Hehui, cuya “tesis” se basó en bloques modulares, tipo Lego, que se utilizaron en la construcción de un puente colgante sobre el río Yangtsé. Gracias a ello, obtuvo su doctorado son necesidad de una tesis escrita tradicional.

“(El enfoque) puede guiar a los estudiantes a resolver problemas reales que nuestra sociedad necesita, especialmente en industrias estratégicas con cuellos de botella tecnológicos", según explica en una entrevista, Sun Yutao, experto en políticas de innovación en China.

Este cambio forma parte de reformas educativas impulsadas desde 2010 por el gobierno chino, con leyes aprobadas en 2024 que permiten a las universidades evaluar y otrogar grados doctorales basados en logros prácticos más que académicos convencionales. Eso sí, por ahora solo está disponible en carreras vinculadas a la ingeniería.

Este nuevo enfoque no surge en el vacío. China ha intensificado su inversión en ciencia y tecnología durante décadas, con un crecimiento sostenido del ecosistema de innovación nacional. Por ejemplo, el índice de innovación del país (una medida que combina entorno, inversión, producción y eficacia de la innovación) pasó de 100 en 2015 a 174,2 en 2024, con aumentos notables en la producción de patentes y en la educación en ciencia y tecnología.

Del mismo modo, China ha escalado posiciones en indicadores globales de innovación, llegando al top 10 del Índice Global de Innovación, desplazando a economías hasta ahora más dominantes como Alemania.

Este avance se ha acompañado de una proliferación de talentos en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Datos recientes muestran que China ha producido más doctorados en campos STEM que los Estados Unidos: en el año 2000, China otorgó 7.500 doctorados, mientras que Estados Unidos más que duplicaba las cifras: 17.800. Ahora la tendencia se ha revertido y China alcanzó los 51.000 doctorados, mientras que EEUU apenas llegó a 34.000 doctorados.

Además, el país tiene una enorme base de graduados en general: alrededor de 5,8 millones de titulados, con más del 40 % optando por carreras STEM, lo que alimenta una vasta fuerza de trabajo cualificada para investigación y desarrollo. Aunque China no participa oficialmente en el informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) como país entero, regiones educativas como Macao, Beijing y Shanghai han demostrado resultados muy superiores a la media de la OCDE en matemáticas, lectura y ciencias, con puntuaciones que compiten incluso con los países mejor posicionados.

Los cambios en el modelo de formación doctoral en China pueden empujar a otros países a replantearse qué significa realmente “investigación de alto impacto”. Desde lo académico, ¿se debe seguir valorando principalmente artículos técnicos publicados o se debe premiar también resultados importantes para la industria y la sociedad?

Si a esto le sumamos la “industria de la publicación”, donde se cobra miles de euros por publicar un estudio, que no todos ellos son fiables y que hasta se paga por poner el nombre en el estudio, como si se hubiera participado del mismo, esta nueva vertiente china, puede resolver de un plumazo el conflicto. Y, en el camino, impulsar la innovación.


La cara oculta de la ciencia: el incontrolado poder de las grandes editoriales científicas

Publicado en sinpermiso https://sinpermiso.info/textos/la-cara-oculta-de-la-ciencia-el-incontrolado-poder-de-las-grandes-editoriales-cientif...