Mostrando entradas con la etiqueta Apple. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Apple. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de agosto de 2026

años 80's: Sin el financiamiento de la CIA tal vez Apple no hubiera despegado

Publicado en Reforma
https://www.reforma.com/sin-financiamiento-de-cia-tal-vez-apple-no-hubiera-despegado/ar3261908 




Sin el financiamiento de la CIA tal vez Apple no hubiera despegado


SHARON WEINBERGER.

THE WALL STREET JOURNAL.


Reforma - viernes 21 agosto 2026 

Cuando la CIA se presentó sin aviso en la sede de NeXT, la nueva empresa computacional de Steve Jobs, la Guerra Fría estaba en pleno apogeo.

Era 1986 y el Presidente Ronald Reagan destinaba miles de millones de dólares al Pentágono, gran parte de ello para financiar tecnología nueva, incluyendo sistemas de defensa antimisiles y satélites espía.

 Algunos al interior de la comunidad de seguridad nacional comprendían la importancia de la revolución computacional que se gestaba en Silicon Valley y por qué necesitaban aprovecharla.

Joe Romello y Jeff Harris eran dos de esas personas. Como miembros del llamado “Programa B” de la CIA, una iniciativa clasificada para desarrollar tecnología de reconocimiento vía satélite, creían que Jobs, quien había fundado su nueva compañía en 1985 tras ser expulsado de Apple, podía ayudar a suministrar tecnología crucial para la comunidad de inteligencia.

Romello y Harris dijeron que querían hablar directamente con él sobre “cuestiones relacionadas con la defensa, específicamente con la inteligencia”.

Aunque no podían ofrecer detalles debido al carácter clasificado del asunto, querían saber si Jobs dispondría de tiempo para reunirse con ellos.

Pero ¿por qué habría de vincular Jobs el futuro de su empresa con espías, siendo él un hijo de contracultura que había practicado el budismo bajo la guía de un maestro zen y que citaba el consumo de LSD como una experiencia formativa?

A puerta cerrada

Hoy, al tiempo que Silicon Valley y el Pentágono estrechan nuevamente lazos, con decenas de miles de millones de dólares de capital de riesgo fluyendo a cientos de nuevas startups del sector de defensa, muchos líderes tecnológicos invocan el patriotismo y la renovación nacional en su búsqueda de contratos militares, pero en el pasado fue el interés mutuo lo que impulsó esa cooperación. Vale la pena volver a visitar este episodio poco conocido sobre los vínculos de Jobs con el espionaje estadounidense, precisamente porque revela las profundas raíces de esa relación y el papel que jugó para hacer posible el nacimiento del sistema operativo de Apple.

A Jobs no le habría sorprendido mucho saber que CIA quería hablar con él. Además de fundar NeXT, en febrero de 1986 había adquirido la división de gráficos computacionales de Lucasfilm, la compañía George Lucas, responsable de la creación de Pixar Image Computer.

La participación mayoritaria de Jobs en esta nueva empresa independiente trajo consigo un elemento tecnológico inesperado: Pixar había estado trabajando con ESL, una empresa de Silicon Valley, y había fabricado una computadora a la orden para que los analistas de inteligencia evaluaran imágenes de satélite.

Romello y Harris no lograron reunirse con Jobs en la sede de NeXT durante esa primera visita. Cuando Romello finalmente se encontró con Jobs en Nueva York, no reveló exactamente qué planes tenía la CIA. Jobs de todos modos no quería oírlo. “ No me cuentes nada que no deba saber, porque no recordaré olvidarlo”, dijo Jobs a Romello.

Ese no fue problema para Romello, quien expuso lo que quería: comprar estaciones de trabajo de NeXT para un cliente cuya identidad no reveló.

“¿Cuántas unidades están dispuestos a suministrar anualmente?”, preguntó Romello.

“Esa es información privilegiada”, respondió Jobs tajante. “¿Son más de 20 mil? Eso es lo que quiero comprar: 20 mil unidades”, dijo Romello. “Y las quiero este año, pero con dos modificaciones”.

Las modificaciones que Romello tenía en mente no correrían a cargo de Jobs ni de NeXT.

El cliente de inteligencia solicitaba un chip más rápido, suministrado por Motorola, y una tarjeta gráfica especial de Intel. “Nunca le dijimos que buscábamos realmente”, comentó Romello. “No le dimos una copia del chip. Esas modificaciones las realizamos nosotros después, por nuestros apoderados”.

Quizás Jobs no haya sabido precisamente qué planeaba hacer la CIA con sus computadoras, pero con el tiempo recibió máxima autorización de seguridad para poder visitar instalaciones clasificadas.

La verdad es que NeXT necesitaba desesperadamente esas ventas. La empresa estaba plagada de problemas, la mayoría relacionados con el perfeccionismo de Jobs que gozaba de rienda suelta en una compañía de la que él ahora era dueño y amenazaba con llevar a la empresa a la ruina. Las estaciones de trabajo de NeXT eran costosas y estaban fuera del alcance económico de la mayoría de las personas. Las ventas a universidades, que Jobs esperaban fueras clientes importantes, nunca se materializaron en grandes volúmenes.

Eso dejó principalmente el contrato con la CIA, cuya existencia era prácticamente,  desconocida. Públicamente, NeXT afirmaba tener un contrato con el Gobierno federal como una parte de colaboración con ESL. Incluso dentro del Gobierno, la participación de la CIA se mantenía oculta; el comprador oficial era la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), refirió Dain Ehring, quién trabajó con Romello en el contrato de NeXT.

‘Sin tarjetas de presentación’.

Solo unas cuantas personas de NeXT sabían lo que estaba ocurriendo cuando visitantes misteriosos procedentes de Washington aparecían en la oficina, y esos empleados eran lo bastante prudentes como para no hacer demasiadas preguntas. Dan’l Lewin, a quien Jobs se había pirateado de Apple para NeXT, recordaba la visita de media docena de grupos distintos a la oficina; todos parecían “agentes de civil comunes y corrientes”.

“Entraban y decían, ‘Hola le llamo Sally’, ‘Soy Sanjay’, o lo que fuera”, cuenta una fuente.

“Y nadie tenía tarjetas de presentación. Todos sonreían, nosotros les hacíamos demostraciones y había gente de ESL en la sala, ya que ESL iba a supervisar todo el proceso. Luego se marchaban sonriendo y asistiendo, sin decir ni una palabra”.

La CIA recurrió a un equipo de Sun Microsystems, empresa que ya había colaborado con la agencia de inteligencia, para ayudar a Jobs a incrementar la producción. El primer mes de fabricación arrojó 100 estaciones de trabajo. Luego NeXT aumentó la producción a mil 500 máquinas al mes y más tarde, a 5 mil.

Traducida del inglés por Grupo Reforma.



miércoles, 29 de septiembre de 2021

Estados Unidos pone coto al comercio opaco de datos de las aplicaciones de salud

Publicado en El País
https://elpais.com/tecnologia/2021-09-23/estados-unidos-pone-la-lupa-sobre-las-aplicaciones-de-salud.html



Estados Unidos pone coto al comercio opaco de datos de las aplicaciones de salud

El organismo regulador amenaza con cuantiosas multas a las grandes tecnológicas si utilizan o comparten con terceros información médica sin permiso de los usuarios

Madrid - 22 sept 2021

Los datos médicos son demasiado sensibles como para que las empresas los puedan intercambiar a la ligera. El regulador de Estados Unidos, la Comisión Federal de Comercio (FTC en sus siglas inglesas), acaba de poner bajo aviso a las compañías que gestionan aplicaciones relacionadas con la salud de que cualquier movimiento relacionado con ese tipo de información deberá realizarse con el consentimiento del usuario al que le afecte. De no ser así, la empresa responsable se enfrentará a multas de hasta 43.792 dólares por violación y día. El movimiento cobra especial relevancia porque la mayoría de las grandes tecnológicas (Amazon, Google, Microsoft o Apple) se han lanzado en los últimos tiempos al asalto del mercado sanitario.

La normativa estadounidense ha sido tradicionalmente laxa en lo tocante a la protección de la privacidad. Con una importante excepción: los datos sanitarios. La Ley de Transferencia y Responsabilidad de Seguro Médico (HIPAA, en sus siglas inglesas) fijó en 1996 los estándares. Quedó prohibido facilitar datos médicos a nadie que no sea el propio paciente, a menos que se cuente con su consentimiento. Una norma de 2009, la Health Breach Notification Rule, extendió esas responsabilidades al entorno digital: las empresas sujetas al HIPAA deben mantener la misma confidencialidad en el ciberespacio.

La nueva orden de la FTC amplía todavía más el foco de la normativa: las empresas cuya actividad principal no sea la salud pero que aun así gestionen datos médicos deberán cumplir también con las mismas garantías. Aunque no las menciona, el regulador se refiere a empresas como Google, Apple, Amazon o Microsoft, que llevan tiempo recogiendo este tipo de datos de varias fuentes, como dispositivos conectados o aplicaciones.

“La Comisión se ha dado cuenta de que las aplicaciones de salud, que pueden rastrear desde los niveles de glucosa en sangre de los diabéticos hasta parámetros relacionados con la fertilidad o las horas de sueño, cada vez recopilan más datos sensibles y personales de los consumidores”, destaca el comunicado de la FTC. “Estas aplicaciones tienen la responsabilidad de asegurarse de que mantienen a buen recaudo los datos que recogen, lo que incluye prevenir el acceso no autorizado a esa información”.

Las aplicaciones vinculadas a la salud y otros dispositivos conectados, señala la FTC, no solo son ampliamente usadas por la población, más si cabe tras la pandemia, sino que son objetivos codiciados para los ciberdelincuentes. “Y aún así, hay pocas protecciones para su privacidad”, se indica en el informe.

https://www.ftc.gov/news-events/events-calendar/open-commission-meeting-september-15-2021

Open Commission Meeting – September 15, 2021 Sep 15, 2021

“Aunque [la normativa de 2009] impone algunas medidas para que las tecnológicas que hacen mal uso de nuestra información rindan cuentas, existe el problema de que se mercantilice la información médica sensible de la gente. Las empresas pueden usar esa información para alimentar su publicidad dirigida o sus herramientas analíticas”, dijo la comisaria Lina M. Khan en un comunicado. “Dada la prevalencia de la publicidad dirigida, la Comisión debería supervisar qué datos se recogen y si los modelos de negocio que se desarrollan a su alrededor crean incentivos que ponen en riesgo la seguridad de esos datos”, añadió.

En la Unión Europea, si una empresa quiere compartir los datos personales de sus clientes con otras compañías debe ponerlo en conocimiento del usuario. Así lo establece el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), una de las normas más garantistas del mundo en este sentido. La regulación estadounidense siempre ha sido más permisiva en términos de privacidad que en Europa. “Existen normativas que defienden la privacidad de los usuarios, como la del Estado de California, pero todavía no hay una norma federal. Por lo general son menos estrictos, aunque la tendencia es que poco a poco vayan convergiendo con nosotros”, explica Borja Adsuara, experto en derecho digital.

“En Estados Unidos, la normativa no suele poner tanto énfasis en la protección de los individuos, pero las empresas saben que si se saltan la ley serán perseguidas de forma implacable”, apunta por su parte Frederic Llordachs, cofundador de Doctoralia, un portal de recomendación de facultativos que él define como “el Booking de médicos” y buen conocedor de la normativa aplicable al sector.

El asalto tecnológico de la salud

La orden de la FTC es un claro aviso a las grandes tecnológicas de que el regulador va a estar pendiente de cómo tratan los datos médicos. El sector sanitario es, de hecho, uno de los que más atracción ejercen en la actualidad sobre las GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft). Quizás la apuesta más ambiciosa en este sentido es Amazon Care, un programa ya disponible en algunas ciudades de Estados Unidos que combina la telemedicina a través de una aplicación propia con las visitas a domicilio de facultativos.

Microsoft, por su parte, desembolsó en abril unos 16.500 millones de euros para comprar Nuance, la empresa de inteligencia artificial y reconocimiento de voz más respetada en los ambientes médicos. Al tratarse de la segunda mayor adquisición de la historia de la compañía (solo le gastó más, unos 22.000 millones, al comprar LinkedIn), el mensaje que dio a la industria fue claro: quieren convertirse en la referencia en el procesamiento de datos sanitarios.

Alphabet, la matriz del buscador más usado del mundo, tiene una división entera, Google Health, dedicada a “desarrollar herramientas e iniciativas que ayuden a todo el mundo a tomar decisiones de salud más informadas”. Uno de los pilares de su estrategia, según subraya su web, es hacer más accesible la información médica. En cuanto a Apple, el empeño de la compañía en recoger datos de la salud de los usuarios de sus productos, especialmente del iPhone y del Apple Watch, es bien conocido.

Estas empresas y otras muchas más deberán ser más cuidadosas a partir de ahora con el tratamiento que le apliquen a los datos de sus usuarios. “La FTC debe usar todas las herramientas a su alcance para proteger los datos médicos de los usuarios, aunque también tenemos que controlar los modelos de negocio que los monetizan”, tuiteó Khan.

Puedes seguir a EL PAÍS TECNOLOGÍA en Facebook y Twitter o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

La editorial WILEY aumentó sus ingresos por concepto de acceso abierto "Gold" y por la compra de EMERALD. También vende licencias IA

Publicado en Research information https://www.researchinformation.info/news/wiley-research-publishing-revenue-jumps-12pc-on-oa-growth-and-em...