viernes, 27 de febrero de 2026

Un cable entre China y Chile desata la ira de Estados Unidos

Publicado en Deutsche Welle
https://www.dw.com/es/un-cable-entre-china-y-chile-desata-la-ira-de-estados-unidos/a-76126516




Chile

Un cable entre China y Chile desata la ira de Estados Unidos

25 de febrero de 2026

Santiago estudia la posibilidad de conectarse con Hong Kong por medio de un cable submarino de fibra óptica. Esta sola idea hizo que tres funcionarios del Gobierno de Gabriel Boric fueran sancionados por Estados Unidos.

El viernes 20 de febrero, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile, Juan Carlos Muñoz, recibió un e-mail donde se le notificaba de que su visa para ingresar a Estados Unidos había sido revocada. Esta medida afecta también a sus familiares directos, además de a otros dos funcionarios del Gobierno. Poco más tarde, el Departamento de Estado estadounidense emitió un comunicado explicando la decisión.

En ese texto, el secretario de Estado, Marco Rubio, indicaba que las personas sancionadas "con conocimiento, dirigieron, autorizaron, financiaron, brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio".

En el centro del problema está el proyecto Chile China Express, que busca construir un cable submarino de fibra óptica que conecte Hong Kong con la región de Valparaíso y que evitaría pasar por zonas de influencia estadounidense. Sin embargo, ese proceso está recién en etapa de evaluación en Chile, y no existe decisión alguna al respecto.

Ante esto, el presidente de Chile, Gabriel Boric, dijo que el país no se verá "socavado en ninguna circunstancia por amenazas de ningún tipo", mientras que China, por medio de su embajada en Santiago, acusó a Estados Unidos de vulnerar la soberanía del país sudamericano.


"Afrenta al Estado chileno"


"Es cierto que a nivel retórico se ha ocupado esa acusación sobre la soberanía como mecanismo de comunicación política, pero me parece que es el modus operandi que tiene toda gran potencia, que implica utilizar las fuentes de su poder para garantizar sus propios intereses", dice a DW Guido Larson, docente de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo (UDD) en Santiago.

"Para mí es una afrenta al Estado chileno, porque en la declaración de Estados Unidos no solamente se señala al presidente Boric, sino que se previene al presidente electo José Antonio Kast, que asume el 11 de marzo", complementa Paulina Astroza, doctora en ciencias políticas y académica de la Universidad de Concepción. "Esto pone al futuro mandatario en un dilema difícil", añade la experta, "porque sea cual sea la decisión que uno tome, siempre va a haber consecuencias".

Esto, porque alinearse con China va a desatar la ira de Washington, y tomar partido por Estados Unidos traerá aparejadas consecuencias desde Beijing. "Nosotros nos encontramos al medio tratando de navegar en esas aguas turbulentas, y el margen de acción de Chile es bastante pequeño, porque nuestro desarrollo depende mucho del comercio y de nuestros vínculos internacionales", agrega Astroza.

Importante influencia china


La decisión de Washington de revocar las visas de estos funcionarios chilenos es, en todo caso, algo que muestra que Estados Unidos vuelve a mirar a América Latina con un interés que parecía haber perdido en los últimos años, y para ello no trepidará en recurrir a las sanciones. En abril de 2025 había revocado la visa del expresidente de Costa Rica, Óscar Arias, y en julio la del hermano de este, Rodrigo Arias, presidente del Congreso. Es decir, existen precedentes, más allá de lo que se ha hecho en Venezuela o Cuba.

"Estas decisiones se enmarcan en un delineamiento estratégico donde Latinoamérica se entiende como una esfera de influencia natural y exclusiva para Estados Unidos, y el subtexto es situar ciertos límites después de los cuales Washington reaccionará con medidas coactivas", dice Larson. A la vez, añade el académico de la UDD, "Chile no está obligado a actuar a favor de Washington, pero debe tener claro que habrá consecuencias potencialmente serias si no lo hace".

Astroza sostiene, en tanto, que lo que estamos viendo en el caso chileno es la ejecución "de una idea que siempre han tenido los imperialismos de lograr que los estados que están bajo su influencia" se alineen con ellos, "vulnerando claramente el principio de soberanía de los estados". El punto es que la influencia de China en América Latina hoy es crucial, y de hecho es el principal socio comercial de varios países sudamericanos. Y eso enciende las alarmas en la administración Trump.


Adecuarse a un nuevo contexto


La competencia entre las dos superpotencias, dice Astroza, va más allá de lo militar y lo económico, porque abarca también campos como la tecnología, la innovación, la inteligencia artificial e incluso el espacio. En esa lógica, el cable submarino de comunicaciones puede suponer un problema para los estadounidenses.

"La estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos determina que el adversario es China, y nosotros somos parte del patio trasero que Washington no quiere que los chinos sigan interviniendo", apunta la académica.

"Hipotéticamente, Chile podría seguir avanzando en el proyecto del cable chino, a sabiendas de que eso alienará a Estados Unidos. Sin embargo, a primera vista no parece haber gran interés en tomar ese camino", dice Larson. Sin ir más lejos, Boric dijo que esta decisión no se tomará durante su mandato, y Kast adelantó que el tema debe ser estudiado muy profundamente.

Larson destaca el hecho de que las sanciones sean selectivas y no generalizadas, lo que ofrece la oportunidad "de adecuarse a un contexto de competencia sino-estadounidense". En ese marco, todo indicaría que "Latinoamérica será de creciente interés para Estados Unidos, aunque es importante ver cómo reaccionará China, que de momento ha sido muy cautelosa".


***************************

Publicado en Infobae
https://www.infobae.com/america/america-latina/2026/02/23/estados-unidos-acusa-a-chile-de-socavar-la-seguridad-regional-con-el-proyecto-de-cable-submarino-con-china/


Estados Unidos acusa a Chile de “socavar la seguridad regional” con el proyecto de cable submarino con ChinaEl Departamento de Estado revocó las visas a tres funcionarios del gobierno de Boric y el embajador en Santiago calificó de “irrisoria” la sorpresa del Ejecutivo


Continúan los coletazos luego que el Departamento de Estado de EE.UU retirara la visa a tres funcionarios del gobierno de Gabriel Boric, quienes fueron parte del proyecto de cable submarino Chile-China Express (CCE), el que busca unir directamente Valparaíso con Hong-Kong y es visto con recelo por sus implicancias estratégicas y geopolíticas por el gobierno norteamericano.

Cabe recordar que el documento que informó la revocación de las visas de los funcionarios chilenos -el ministro de Transportes Juan Carlos Muñoz, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya y el jefe de gabinete de la Subsecretaría de Comunicaciones (Subtel), Guillermo Petersen-, firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, tuvo como respuesta una nota de protesta por parte de gobierno de Chile, que llamó a consulta el embajador norteamericano, Brandon Judd.

En dicha declaración, el gobierno norteamericano sostuvo que la medida reafirma “el compromiso del presidente (Donald) Trump de proteger la prosperidad económica y los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos en nuestra región. En su ocaso, el legado del gobierno de (Gabriel) Boric se verá aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional a expensas, en última instancia, del pueblo chileno. Esperamos impulsar las prioridades compartidas, incluyendo aquellas que fortalecen la seguridad en nuestro hemisferio, con la administración entrante de (José Antonio) Kast”.

El ministro Muñoz, por su parte, confirmó este lunes en entrevista con Tele13Radio que el embajador Judd ya le había transmitido, en una tensa conversación, su preocupación por el proyecto.

“Nos lo han dicho y hemos tomado los antecedentes. Ellos veían que un cable que cruzara el Pacífico desde China a nuestro país era una condición de inseguridad, un riesgo a la seguridad nacional tanto para su país como para el nuestro”, aseguró.

“El vínculo fue directo, él transmitió que esto podía pasar (la revocación de las visas-, si el proyecto seguía adelante. Yo le dije: ‘los antecedentes que me está entregando los agradezco, creo que son importantes y los van a analizar para efectos de esta autorización”, agregó el futuro exministro de Boric.

Tocante a la acusación de “socavar la seguridad regional”, Muñoz dijo que le parece un asunto “inaudito” y que “ninguno de esos calificativos” se ajusta a la realidad.

Embajador Judd y el gobierno de Kast

En tanto, el embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd, publicó la tarde de esta jornada una declaración pública señalando que “durante el fin de semana vi en los diarios que algunas personas en el gobierno dijeron estar sorprendidas de que tomamos esta acción. Eso es irrisorio”.

Ello, puesto que “durante los últimos dos meses yo he tenido una gran cantidad de reuniones con ministros y funcionarios del gobierno sobre este tema. Fui muy claro acerca de nuestra preocupación y franco acerca de las amenazas no solo a la seguridad chilena, sino a la seguridad de la región entera”, continuó.

De acuerdo al diplomático, el proyecto de cable submarino Chile-China Express (CCE), que aún se enucentra en su etapa de análisis, “ha generado gran preocupación en Washington sobre la capacidad de Chile para proteger información y datos delicados en otros canales”.

“Esto podría obligar a realizar una revisión de todos los espectros de intercambio de información que tenemos con Chile, incluyendo los programas que brinden beneficios reales, seguridad y facilidades al pueblo chileno. Espero que no llegue a ese punto”, advirtió Judd.

Finalmente, el embajador dijo tener confianza en la nueva administración de José Antonio Kast.

“Creo que en un nuevo gobierno que toma la seguridad de la información en forma seria y los datos personales de sus ciudadanos y de información de seguridad nacional de su país, será capaz de abordar estas preocupaciones a mantener nuestra estrecha relación de intercambio de información en el futuro”, complementó.

“En diciembre el pueblo chileno votó masivamente por un cambio. Ellos optaron por seguridad y prosperidad. Esperamos con ansias trabajar con el nuevo gobierno para proveer lo que exige el pueblo chileno. Trabajando juntos podemos asegurarnos de que esta región, nuestro vecindario compartido, sea segura y próspera para todos”, remató el embajador norteamericano en Santiago.

***************************

jueves, 26 de febrero de 2026

La IA implosionará al actual circuito de comunicación científica. Economía política del paper: la Gran Implosión. Al Principio fue Publish or Perish

Publicado en blog Hipermediaciones
https://hipermediaciones.com/2026/02/22/economia-politica-del-paper-la-gran-implosion/?fbclid=IwdGRzaAQIzJRleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZAwzNTA2ODU1MzE3MjgAAR5uYejX4BYSfK46O3Fet8_E3n9RBB0QYz0YRuEfz4EMV6rrgl_KeRgm2lF8AQ_aem_Q7d-yIE_8pSJ8i1cS_BmYw&sfnsn=scwspwa




   febrero 22, 2026 
Economía política del paper: la Gran Implosión.
Al Principio fue Publish or Perish

Publish or perish (“publica o perece”) es la expresión que resume el principio organizador de buena parte de la carrera académica moderna: para conseguir y mantener empleo, promoción, financiación y reputación, el investigador debe publicar de forma continua en revistas indexadas, mejor si son del primer cuartil (el mítico Q1). No se trata solo de “comunicar resultados”, sino de cumplir un umbral de productividad medible: número de artículos, calidad percibida del lugar de publicación, citas, impacto, posiciones de autoría, etc. Todo suma. En esa lógica, “perecer” significa quedar fuera de la competencia: no obtener becas o proyectos, no estabilizarse, no ascender, no ser visible en el campo. La desaparición científica.


«Growth rates of modern science» (2021)

“Publish or perish” resume cómo el sistema científico se ha ido racionalizando alrededor de indicadores y procedimientos (evaluaciones periódicas, rankings, auditorías, acreditaciones) que convierten la publicación en moneda de cambio. Esto puede tener efectos positivos (incentivar la difusión, estandarizar criterios, aumentar circulación de conocimiento), pero genera tensiones más que conocidas: prioridad a lo rápido y “publicable”, aversión al riesgo (menos investigación exploratoria), presión por fragmentar resultados, saturación del peer review y estrés, mucho estrés, especialmente en las fases iniciales de la carrera científica.

Efecto ANECA

En España, este sistema fue adoptado por las agencias de evaluación hace dos décadas, en el marco de un rediseño del espacio universitario europeo (sí, estoy hablando del proceso de Bolonia). El “efecto ANECA” se hizo sentir en la comunidad científica, sobre todo en disciplinas menos acostumbradas a este tipo de dinámica (por ejemplo, en algunas ciencias sociales y las humanidades). Antes de la adopción de las mediciones cuantitativas, la promoción de investigadores y profesores se realizaba, en buena parte y dejando de lado las excepciones, en función de las amistades y la gastronomía localA nadie se le negaba un ascenso académico si había una larga amistad y un buen plato de paella de por medio. La adopción del hoy denostado sistema cuantitativo de evaluación introdujo una mínima cuota de objetividad en los procesos y le atragantó el almuerzo a más de un comité evaluador.

Ahora, las agencias europeas y españolas están promoviendo el llamado “currículum narrativo”. Dejamos el Excel y pasamos al Word. Veamos de qué se trata.

Había una vez…

Si currículum “de métricas” privilegiaba los números, un currículum narrativo es una forma de presentar la trayectoria académica y científica contándola como una historia argumentada: qué problemas han guiado el recorrido científico, cómo han evolucionado esas líneas de trabajo, cuáles han sido los aportes más relevantes del investigador, qué impacto han tenido (no solo en revistas indexadas: también a nivel social, docente o tecnológico) y por qué ciertas decisiones (cambios de tema, pausas, colaboraciones, interdisciplinariedad) fueron tomadas. Ahí donde el currículum tradicional infería el mérito por indicadores comparables, el narrativo sostiene que el mérito requiere interpretación, porque muchas contribuciones valiosas (transferencia, docencia, liderazgo, trabajo en equipo, impacto local) no se capturan bien con métricas o pueden quedar distorsionadas.

Este es el sistema que tenemos, con sus tensiones, ventajas, limitaciones y tensiones.

Bien, todo eso está a punto de irse al carajo.

CCCB – Big Data Bang (2014) Economía política del paper

El sistema de producción, circulación y evaluación científica está a punto de colapsar. Si lo analizamos con el modelo de la economía política, podemos afirmar que el coste de producir un artículo científico se reduce cada semana. El uso de las inteligencias artificiales para definir objetivos y preguntas de investigación, construir marcos teórico y metodológicos, procesar datos, extraer conclusiones y redactar un informe (acompañado de sus tablas, figuras y bibliografía) se extiende y lleva a un incremento exponencial de la producción en todas las disciplinas, desde la matemática y la física hasta las ciencias sociales. El fenómeno no es nuevo -ver «Growth rates of modern science» del 2021-, pero las IA lo estan hiperacelerando hasta límites impensables.


“Los modelos de IA de frontera -en concreto, Gemini Deep Think y sus variantes avanzadas- han superado un umbral crítico. Ya no son meras herramientas para la automatización rutinaria, el procesamiento de datos o el formateo sintáctico; ahora son capaces de actuar como auténticos colaboradores de nivel experto en el descubrimiento matemático y algorítmico. A través de la informática teórica, la economía, la física y la optimización, hemos mostrado que los LLM pueden resolver activamente conjeturas abiertas, ajustar cotas matemáticas mantenidas durante décadas y localizar teoremas oscuros y transdisciplinares para sortear bloqueos que frenan a los investigadores humanos” (AAVV, “Accelerating Scientific Research with Gemini: Case Studies and Common Techniques”, 2026).


Las ciencias sociales y las humanidades no quedan al margen de esta hiperproducción académica potenciada por las inteligencias artificiales. Un joven politólogo, Yascha Mounk, contaba en estos días su experiencia.


“Mucha gente que conozco, especialmente en las humanidades, sigue en una profunda negación respecto del estado de esta tecnología. Quizá la forma más común en que desestiman su importancia es afirmar que los modelos de inteligencia artificial no son inteligentes ni creativos. Claro, dicen: ‘esos loros estocásticos pueden hacer cosas impresionantes como resumir un correo electrónico o redactar lenguaje corporativo estándar; pero son congénitamente incapaces de realizar una contribución intelectual o artística genuina.’ A menudo, quienes sostienen este argumento no tienen muy claro qué entienden por inteligencia o creatividad, y van cambiando de postura cuando se les presiona para que definan los términos (…) No quiero quedar atrapado en un debate semántico estéril sobre cómo usar esas palabras (…)  Hace unos días, decidí comprobar si los modelos de inteligencia artificial más recientes serían capaces de escribir un artículo académico competente en mi campo de estudio, la teoría política. El resultado me alegró y me deprimió a la vez” (Y. Mounk, “The Humanities Are About to Be Automated”, 2026 – Se puede consultar el resultado de su experimento en la misma página).


La evaluación científica en la era de los LLM

La hiperproducción de artículos científicos está llevando al colapso de las publicaciones científicas. Ya no solo tardan cada vez más en dar una respuesta a los ansiosos autores: directamente rechazan textos por no tener tiempo de darles ni siquiera una rápida ojeada (nos pasó esta semana). Antes, por lo menos, te decían que el artículo “no encaja con los objetivos (o la metodología) del journal”. El correo que nos mandó el editor sudaba frustración. Además, no hay revisores suficientes para tantos papers.  El viernes recibí tres propuestas de revisión. Con suerte, aceptaré una. Lo mismo está pasando con los grandes congresos científicos: la cantidad de ponencias recibidas aumenta de manera constante. Sinceramente, no quisiera estar en la botas de un editor científico o del organizador de un congreso. El riesgo de morir aplastado por la masa textual es muy alto.


“Los modelos de lenguaje (LLM) han comenzado a transformar la producción científica. Estos cambios anticipan un panorama de investigación en evolución, en el que el valor de la fluidez en inglés disminuirá, pero en el que la importancia de marcos sólidos de evaluación de la calidad y de un escrutinio metodológico profundo es fundamental. Para los revisores por pares, los editores de revistas y la comunidad en general -quienes producen, consumen y aplican este trabajo-, esto representa un asunto de gran relevancia. Como atajo para filtrar (de manera imperfecta) la investigación científica, las características de la escritura están volviéndose rápidamente señales poco informativas, justo cuando se dispara la cantidad de comunicaciones científicas A medida que las heurísticas tradicionales se debilitan, editores y revisores podrían apoyarse cada vez más en marcadores de estatus  -como el pedigrí del autor y la afiliación institucional- como señales de calidad, lo que irónicamente contrarrestaría los efectos democratizadores de los LLM en la producción científica” (AAVV, “Scientific production in the era of large language models”, Science, 2025).


¿Qué hacer?

Si la comunidad científica utiliza las inteligencias artificiales para acelerar la investigación y generar más materia textual, a la hora de evaluar esa producción se perfilan dos soluciones. Veamos la primera: cambiar la sintaxis. Lo explico. Hasta ahora, la evaluación de los artículos científicos se realizaba antes de la publicación; en el nuevo esquema, siguiendo la lógica de lo que ya sucedió en la esfera informativa, primero se publica y después se evalúa. El ejemplo más claro es https://arxiv.org/, un servicio gratuito de distribución y archivo de acceso abierto que (hoy) incluye cerca de 2,4 millones de artículos en los campos de la física, las matemáticas, la informática, la biología, las finanzas, la estadística, la ingeniería, la economía y la ciencia de sistemas. La web aclara desde el vamos: “los materiales de este sitio no han sido sometidos a revisión por pares por parte de arXiv”. Publish and pray.


Allá por 2008 Clay Shirky había descrito esta inversión en su clásico libro Here Comes Everybody. Según Shirky, las redes digitales transformaron de raíz las lógicas del viejo periodismo al invertir los procesos tradicionales. En el siglo XXI, la consigna es “publish, then filter”.


«El orden de las cosas en el broadcasting es filtrar y luego publicar. El orden en las comunidades es publicar y luego filtrar. Si vas a una cena, no envías tus posibles comentarios a los anfitriones para que te digan cuáles son lo suficientemente buenos como para decirlos ante el grupo; pero así es como funciona el broadcasting todos los días. Los escritores envían sus historias con antelación para que sean editadas o rechazadas antes de que el público las vea. Los participantes de una comunidad, en cambio, dicen lo que tienen que decir, y después lo bueno se separa de lo mediocre. La gente de los medios suele criticar el contenido en internet por no estar editado, porque por todas partes hay baja calidad: mala escritura, imágenes feas, diseño pobre. Lo que no entienden es que internet está fuertemente editado, pero el juicio editorial se aplica en los bordes, no en el centro, y se aplica después de publicado, no de antemano» (C. Shirky, Here Comes Everybody, 2008).


Otra posible solución consiste en utilizar las inteligencias artificiales en los procesos de evaluación.  Si millones de científicos utilizan las inteligencias artificiales para incrementar su producción textual, la otra forma de lidiar con esa montaña de documentos es recurriendo a las mismas armas.


“Una posible respuesta consiste en aprovechar la misma tecnología para ayudar a evaluar manuscritos. ‘Agentes revisores’ especializados podrían señalar inconsistencias metodológicas, verificar afirmaciones e incluso evaluar la novedad. Que este enfoque escalable ayude a editores y revisores a centrarse en el fondo más que en señales superficiales, o que introduzca desafíos nuevos e imprevistos en el proceso científico, es una incertidumbre crítica” (AAVV, “Scientific production in the era of large language models”, Science, 2025).


Entre el colapso y la reimaginación radical

Ambas soluciones -cambio de sintaxis o incorporación de las inteligencias artificiales en los procesos de evaluación- tienen sus ventajas y desventajas. En el primer caso, entran en circulación textos sin ningún tipo de revisión. Eso está pasando con buena parte de la producción científica sobre la misma inteligencia artificial: se publican infinidad de artículos por día comparando modelos de LLM de los cuales siempre emerge uno como ganador. A las pocas horas, algunos de esos estudios se vuelven virales en las redes sociales, potenciados por las corporaciones que los financiaron. Los límites entre la investigación científica y las operaciones de marketing tienden a diluirseLo que se gana en tiempo se pierde en verificación.

La otra solución -incorporar las inteligencias artificiales a los procesos de evaluación- nos lleva al tema de los sesgos y alucinaciones de los LLM. Una inteligencia artificial podría dejar fuera de circulación un aporte científico relevante debido a las limitaciones de entrenamiento. Ahora bien, dado que la evaluación por pares también está plagada de sesgos y subjetividades, quizás este sistema sea el menos malo como alternativa. Una inteligencia artificial bien entrenada -y subrayo lo de «bien entrenada»- podría ayudar a filtrar una masa textual que no para de crecer. Los que no quieran ser sometidos a la AI-review, siempre pueden optar por la publicación en abierto sin revisión. En cualquiera de los dos casos, el sistema actual de producción, circulación y evaluación está a punto de colapsar.


“En cierto sentido, la era de la inteligencia artificial hará que las humanidades sean más importantes que nunca. Disciplinas que van de la literatura a la filosofía son necesarias para ayudarnos a responder preguntas sobre cómo podemos encontrar un lugar en el mundo cuando se nos necesita mucho menos que antes, y sobre qué significa ser humano cuando ya no somos los únicos capaces de hacer algunas de las cosas de las que, en otro tiempo, nuestra especie era la única capaz. Pero en un momento en que la inteligencia artificial puede saltar, con una facilidad cada vez mayor, a través de los aros que durante las últimas décadas han llegado a definir una carrera académica en las humanidades, resulta imprescindible una reimaginación radical de cómo buscamos y transmitimos conocimiento significativo en estos campos” (Y. Mounk, “The Humanities Are About to Be Automated”, 2026).


 Otras implosiones

Volvamos a los currículum. Si la evaluación cuantitativa generó la burbuja de papers que, inteligencia artificial de por medio, alcanzará dimensiones galácticas, el curriculum narrativo también es pasto de ChatGPT. No hay nada más divertido que pasarle a la criatura de OpenAI un viejo currículum cuantitativo y pedirle que lo convierta en el viaje del héroe de Vladimir Propp. Nace un nuevo género que enloquecería a los formalistas rusos: la ficción académica. No me extrañaría que en un par de años vuelvan a solicitarnos un curriculum con publicaciones Q1, índices de impacto y número citaciones. Retorno al Excel después de una temporada con el Word.

Para terminar, recordemos que el colapso de la producción científica es solo uno de los frentes que tenemos abiertos. Hoy solo escribí sobre papers e investigadores. Otro día hablaremos de los mecanismos de evaluación de los estudiantes y lo que está pasando dentro de las aulas. Como diría el recordado Robert Duval, esto huele a napalm.

La imagen de portada es una reelaboración hecha con IA de la instalación presentada en el exposición del CCCB «Big Bang Data» (2014).

MÉXICO: posicionamiento de revistas con el índice h5 de Google Scholar Metrics

Mayor nítidez de gráficas en:   https://groups.google.com/g/boletin-scielo-mexico/c/yJmW181OX18 Consultar documento fuente en SciELO Preprin...