lunes, 10 de agosto de 2026

Anthropic destruye miles de libros para alimentar a la IA [ "Proyecto Panamá" ]

Publicado en BBC
https://www.bbc.com/mundo/articles/ckgdmv8gz1jo





Qué es el "Proyecto Panamá" y cómo reveló la destrucción de miles de libros antiguos para entrenar a la IA

Autor, Matías Zibell
Título del autor, BBC News Mundo
Fecha de publicación 9 agosto 2026

El 30 de abril pasado Marçal Font recibió un pedido que llamó su atención en la Librería Fénix, un lugar de referencia para el comercio de libros antiguos de la ciudad catalana de Badalona.

"Hace 20 años que me dedico a ser librero de viejo, o sea, que de compras extrañas he tenido millones, con lo cual ya no me alarmo", le cuenta a BBC Mundo quien es además poeta y profesor de Literatura Comparada de la Universidad de Barcelona.

El pedido provenía de una empresa ubicada en Canadá, pero esta no era la primera vez que la librería enviaba libros en catalán al exterior. "Mandamos libros hasta Japón, no es algo raro; pero el patrón (de compra) era extraño".

Cuando a comienzos de mayo llegó una nueva serie de pedidos, Font decidió investigar por temor a que se tratara de un fraude.

"No es frecuente buscar a quiénes nos compran, pero en ese caso empezamos a mirar, más que nada, porque eran pedidos en una ventana de una hora o 40 minutos. Teníamos tres o cuatro correos pidiendo un número dispar de libros. Y los gastos de envío asociados eran disparatados".

Entonces consultó con su amigo Xavier Vinaixa, a quien además de su amor por los libros y el humanismo, lo une la pasión por la inteligencia artificial.

"Me llamó y me dijo, 'oye, me están entrando aquí pedidos con patrones raros, el mismo cliente, con envío al exterior y pagando tres veces gastos de envío'. Y él lo primero que pensó es que no fuera una estafa", recuerda Vinaixa en diálogo con BBC Mundo.

"Y ahí fue cuando empezamos a tirar del hilo y encontramos otra gente, con las mismas inquietudes que Marçal, en Alemania, en Nueva Zelanda... Y entonces lo vimos súper claro", añade este investigador de inteligencia artificial y director técnico de la empresa tecnológica Sorensen.ai.

Si uno realiza una búsqueda en internet con los términos "libros antiguos" e "inteligencia artificial" encuentra rápidamente esas "inquietudes" a las que hace referencia Vinaixa.

En un artículo del periódico británico The Telegraph titulado "Barbarie cultural: cómo las empresas de IA están destruyendo los libros del mundo", un librero de Haarlem, Países Bajos, cuenta la sorpresa que sintió al recibir un pedido masivo de libros:

"En el comercio de libros antiguos es muy poco frecuente que la gente quiera comprar más de un libro. Así que, si alguien viene y dice 'quiero un par de cientos de sus libros' resulta muy extraño", contó el anticuario Pieter de Vries.

El diario The Guardian, citó a una librera en la ciudad australiana de Victoria que recibió un pedido de la misma compañía que le compró a Marçal Font: "Hicieron el pedido, pagaron por adelantado y no pusieron reparos a los gastos de envío", explicó Delfina Manor.

Ambos artículos, así como los que contaron la historia del librero catalán, hacen referencia a la investigación periodística que destapó lo que se conoce como el "Proyecto Panamá".

Destrucción y entrenamiento

En septiembre de 2025, la empresa de inteligencia artificial (IA) Anthropic acordó pagar US$1.500 millones para resolver una demanda colectiva presentada por autores que alegaban que la compañía había utilizado sus obras sin permiso para entrenar sus modelos de IA.

Cuatro meses después, el diario Washington Post publicó en exclusiva un documento que fue parte del proceso judicial, en el que se mencionaba la existencia de un plan para digitalizar todas las obras escritas por la humanidad.

"El Proyecto Panamá es nuestro esfuerzo para escanear de forma destructiva todos los libros del mundo", indicaba el texto filtrado, que más adelante especificaba: "No queremos que se sepa que estamos trabajando en esto".

Maximiliano Firtman, profesor argentino y autor de libros sobre programación e inteligencia artificial, fue uno de los autores que demandó a Anthropic en esa demanda colectiva.

Según le cuenta a BBC Mundo, el juez dictaminó que si la empresa compraba el ejemplar del libro, podía usarlo para entrenar a la IA.

"Y ahí empezaron a surgir los testimonios de libreros alrededor del mundo que reciben órdenes de libros que nadie tocaba, y de algunas empresas que se dedican a escanear estos libros y darles el texto ya escaneado a las empresas de inteligencia artificial. Así aparece el tema de la destrucción de los libros".

Rodrigo Álvarez, periodista especializado en tecnología en el medio Todo Noticias (TN) de Argentina, explica que hay dos métodos para digitalizar libros, uno de los cuales no implica la destrucción del ejemplar, ya que usa escáneres planos o dispositivos con forma de V que escanean las páginas sin desarmar la encuadernación.

"El procedimiento 'destructivo' es basicamente un proceso que comienza con el corte del lomo para que las hojas queden sueltas; las páginas ya separadas se introducen en escáneres industriales de alta velocidad que las escanean mucho más rápido, de manera automática", le dice a BBC Mundo.

Una vez digitalizadas las páginas, el libro ya no puede armarse de nuevo y sus restos suelen enviarse a reciclaje.

"Las empresas eligen esta segunda alternativa por una cuestión de escala: permite digitalizar millones de ejemplares con mayor rapidez y a un costo menor. En el caso documentado de Anthropic, para el Proyecto Panama se usó este procedimiento", concluye Álvarez. 

Entrenamiento

Digitalizar los libros permite preservar los textos escritos a lo largo de la historia humana, pero el objetivo principal parece obedecer más a entrenar a la inteligencia artificial que a un espíritu de conservación.

"Cuando hablamos de IA normalmente se sobreentiende que hablamos de un LLM (siglas en inglés de Large Language Model), un gran modelo de lenguaje", aclara Xavier Vinaixa.

Los LLM, como -por ejemplo- ChatGPT-, son programas de inteligencia artificial que aprenden a entender, resumir, traducir y generar texto u otro contenido prediciendo la palabra o el fragmento siguiente.

"Todos usamos el teclado predictivo en nuestros teléfonos. Vos decís 'hola, estoy llegando…' y capaz que te sugiere la palabra 'tarde'. ¿Cómo funciona ese teclado predictivo? En base a estadísticas de textos previos que vos escribiste. Eso mismo, pero elevado a la millonésima potencia, es un LLM", ejemplifica Maximiliano Firtman.

Entonces, para entrenar a estos modelos grandes de lenguaje en el intrincado arte de encontrar las conexiones entre las palabras, primero se los "alimentó" con toda la información que había en la red -Wikipedia, blogs, foros-, y cuando esto comenzó a acabarse, se los entrenó con notas de periódicos y hasta con subtítulos de los videos de YouTube.

"Todo lo que tenían a mano se lo daban a esa máquina que se traga textos, y cuando esto se terminó empezaron a buscar en los libros impresos que ya estaban digitalizados, luego en las bibliotecas y ahora empezaron a buscar libros extraños que no son comerciales. ¿Y que están dónde? En librerías de libros usados y anticuarios", añade Firtman.

"En el caso de Marçal -dice Xavier Vinaixa- me comentaba de pedidos que le llegaban, por ejemplo, de la historia de los embutidos catalanes, cosas que seguro que no se han usado todavía para entrenar".

Datos sin contexto no son datos

La destrucción de los libros escaneados para entrenar a la IA ha generado cuestionamientos y dudas desde diversos foros.

Miguel Ángel Ortega, presidente de la Asociación Profesional del Libro y Coleccionismo Antiguos de España, le dice a BBC Mundo que se debería distinguir si se trata de ejemplares de tiradas masivas o de tiradas limitadas.

"Como comerciantes que preservamos el patrimonio y que realizamos una labor de conservación, creemos que el uso final de una obra, de una edición muy limitada, escasa o única, lógicamente, no debería ser la destrucción".

En esto coincide Rodrigo Álvarez, el periodista de Tecnología de TN, para quien el mayor riesgo "es que las compras indiscriminadas destruyan ejemplares raros o agotados sin comprobar antes cuántos de esos ejemplares quedan en stock de distribuidoras y librerías, o incluso en poder de las personas".

A Marçal Font, en cambio, la destrucción de libros no le preocupa tanto: "No soy nada romántico en ese sentido".

"Igual que los veterinarios que estudian para salvar a los animales acaban siendo los que más animales sacrifican; mi punto de vista es que no hay nadie que destruya más libros que un librero de viejo, porque compramos bibliotecas enteras, salvamos todo lo salvable, pero hay mucho que no se salva".

Font explica que si un libro tiene depósito legal, lo que asegura una conservación de 5 o 10 ejemplares como mínimo, "que se destruya un ejemplar para que toda esa información vaya a un formato nuevo de conocimiento me parece hasta bien".

Su preocupación radica en que la digitalización de todo el material producido por la humanidad deje de lado aquello que no cuenta con un ISBN (siglas en inglés de International Standard Book Number), el número que identifica cada libro publicado.

"Toda la disidencia política del mundo, la lucha LGTBI, todos los fanzines de rebeldía, la contracultura, todo lo underground se ha hecho sin ISBN", señala, y advierte que este material podría perderse para futuras generaciones si no se lo digitaliza también.

Por esa razón, tanto Álvarez como Font destacan que no se debe confundir digitalización con conservación. 

Las librerías de ejemplares usados y antiguos se han convertido en un nuevo reducto para buscar "el alimento" para la IA.

"La digitalización de un libro no es lo mismo que conservar un libro; generalmente ese archivo digital suele quedar en una base de datos privada, fuera del alcance de lectores, bibliotecas e investigadores", advierte Álvarez.

El periodista tecnológico añade que en esta digitalización extrema también pueden perderse características que exceden al texto, como su encuadernación, anotaciones, ilustraciones, calidad de impresión, procedencia y otras particularidades.

Para Font, la ausencia de estos "metadatos" deja en las sombras claves fundamentales para la buena interpretación de un texto, con lo cual los datos que se producen incluso para la propia industria de IA son, en su opinión, deficitarios.

"Que haya un trasvase de conocimiento del formato libro a los nuevos formatos me parece muy positivo; en los siglos XV y XVI ya hubo un proceso similar con esos libros de la recién inaugurada imprenta, y también se perdía la calidad de los datos de un formato a otro. ¿Eso cómo se resolvió? Con metadatos".

Él pone el ejemplo de cuando se recopiló información inscrita en pierdas para pasarla al papel: "No bastaba con transcribir el texto que había en la piedra, había que incluso dibujar la piedra, hablar de sus materiales, de su localización, todo ese metadato es lo que nos permite ahora a nosotros reconstruir qué decía esa piedra en realidad".

El presidente de la Asociación Profesional del Libro y Coleccionismo Antiguos de España explica que incluso dos libros con el mismo texto pueden tener un valor cultural muy diferente.

"Pueden tener la misma información, pero uno tiene un ex libris (una etiqueta decorativa pequeña que se pega en el interior de la cubierta delantera para indicar quién es su propietario), una encuadernación artesanal o anotaciones, que no se van a poder trasladar al formato digital, un poco lo que ocurre con el formato del libro electrónico".

El resumen del resumen del resumen...

Para evitar la digitalización que destruye los libros y deja de lado información clave, tanto Font como Vinaixa proponen evitar los intermediarios

"La solución que proponemos es escanear nosotros nuestro patrimonio en nuestra lengua, lo guardamos y licenciamos los datos; si tú quieres los datos, yo te los doy de la mejor manera posible y el libro me lo guardo, porque para la gente que hace investigación es importante también cómo el libro tiene la portada, cómo ha sido cosido, no solo el contenido", dice Vinaixa.

El director técnico de la empresa tecnológica Sorensen.ai. añade que la demanda de datos continuará, hasta que ya no haya con qué alimentar a la inteligencia artificial.

"Creíamos que la IA se iba a quedar pequeña cuando ya no haya más capacidad de proceso. Pues no, el tope son los datos, la IA se ha quedado pequeña porque ya no hay más datos".

Para Firtman, aún no sabemos qué pasara cuando se acabe la información generada por humanos:

"Lo siguiente que hay son los datos sintéticos, los textos escritos por la propia IA. El mayor riesgo de acá a unas décadas es que cuando todo se lo preguntemos a una IA, sin ir a las fuentes, esa IA se empiece a degradar porque se está entrenando con la misma información que generó la propia IA".

El periodista Rodrigo Álvarez grafica esta degradación con la imagen de una serpiente que se come su propia cola:

"Las empresas alimentarían a sus modelos con contenido generado por otras inteligencias artificiales y en ese caso podrían multiplicarse errores, hacer cada vez más básico el lenguaje, como un resumen de un resumen de un resumen, cada vez más sencillo, una síntesis de una síntesis que se aleja de la información original".

Miguel Ángel Ortega advierte de la posible destrucción de ejemplares únicos o escasos.

Mientras, en la Librería Fénix de Marçal Font, la situación se fue modificando tras la compras "extrañas" de abril y mayo.

"Han ido cambiando de logística y de empresa. También nos empezaron a hacer mandar los libros no solo a Norteamérica sino a Alemania".

Y después de un mes sin novedades, Font ha recibido un nuevo pedido, justo esta semana, lo cual, para él, solo podría implicar una cosa:

"El Proyecto Panamá sigue en marcha".


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Publicado en WIRED
https://es.wired.com/articulos/como-anthropic-destruyo-millones-de-libros-de-papel-para-que-claude-aprendiera-a-escribir


Cómo Anthropic destruyó millones de libros de papel para que Claude aprendiera a escribir


Documentos desclasificados revelan detalles sobre el Proyecto Panamá: libros comprados, desmembrados y digitalizados para entrenar IA. Un método para eludir las leyes de derechos de autor.

Marco Trabucchi
22 de mayo de 2026

Concebido en 2024 para el entrenamiento de Claude, el Proyecto Panamá se basaba en la premisa de alimentar a los robots con toneladas de libros, físicos, hechos de papel y tinta, para enseñarles "a escribir bien" en lugar de imitar el "lenguaje de baja calidad de internet".

Cada uno de ellos se escaneaba página por página y se introducía en el gran modelo de lenguaje (LLM) de Anthropic para perfeccionar sus habilidades de escritura. Concretamente, leemos que el proceso utilizaba una "máquina de corte hidráulica" para "cortar con precisión" los millones de libros que recibía de los vendedores de libros usados, y luego escaneaba sus páginas "con escáneres de alta velocidad y calidad profesional". Después, se contrataba a una empresa de reciclaje para recuperar los volúmenes desmembrados, porque "no había que desperdiciar nada".

Qué es el Proyecto Panamá

Un plan ingenioso y una cadena de montaje a la inversa que destruye objetos para producir información. Por este motivo, el Proyecto Panamá tuvo que permanecer en secreto: era una práctica destructiva que no contribuía a la buena reputación de la empresa fundada por los hermanos Amodei.

El Washington Post sacó a la luz el proyecto secreto gracias a una serie de documentos que surgieron como parte de una demanda colectiva contra Anthropic, acusada de infringir los derechos de autor de las obras utilizadas para entrenar sus modelos. El caso se resolvió en septiembre pasado con un acuerdo de aproximadamente 1,500 millones de dólares, pero en enero un juez hizo públicos algunos de los documentos del caso, junto con los detalles de una operación que la empresa hubiera preferido mantener en secreto.

Según documentos judiciales, la empresa se centró casi exclusivamente en el mercado de segunda mano para controlar los costos y mantener un perfil bajo. Comenzó con The Strand, una librería histórica de Nueva York, y luego recurrió principalmente a dos minoristas especializados: la estadounidense Better World Books y la británica World of Books. Se desconoce la cantidad total de volúmenes adquiridos, pero el Washington Post estima una cifra de entre quinientos mil y dos millones de volúmenes, comprados a lo largo de unos seis meses a un coste de decenas de millones de dólares.

La historia del Proyecto Panamá evoca una práctica bastante extendida en el ámbito de la inteligencia artificial. Es bien sabido que la mayoría de las grandes empresas del sector han utilizado textos con derechos de autor para entrenar sus modelos, recurriendo generalmente a sitios ilegales, bibliotecas clandestinas que ofrecen acceso a miles de obras digitalizadas. OpenAI y Meta no han ocultado su explotación.

El método pirata

Sin embargo, antes de abordar el tema de los libros físicos, se descubrió que Anthropic también se dedicaba a la piratería. Documentos revelaron que, en 2021, Ben Mann, cofundador de Anthropic, descargó personalmente millones de libros de LibGen. Al año siguiente, Mann elogió un nuevo sitio web llamado Pirate Library Mirror, que afirmaba abiertamente infringir deliberadamente la ley de derechos de autor en la mayoría de los países.

Según la fiscalía, el cambio de metodología, de descargar libros en línea desde sitios ilegales a comprarlos de segunda mano, era una forma de eludir las leyes de derechos de autor, aprovechando un concepto legal conocido como la doctrina de la primera venta, que permite a los compradores disponer libremente de sus compras sin la interferencia del titular. Si bien la destrucción de libros usados ​​por parte de Anthropic se consideró legal, el uso de libros pirateados no lo fue, lo que derivó en un acuerdo extrajudicial de 1,500 millones de dólares.

Artículo originalmente publicado en WIRED Italia. Adaptado por Alondra Flores.

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Publicado en The Guardian
https://www.theguardian.com/commentisfree/2026/aug/05/anthropic-ai-destroying-books

¿Por qué Anthropic está destruyendo libros?

Kathryn James

Al parecer, a la empresa de inteligencia artificial le resultó más fácil escanear destructivamente «todos los libros del mundo» que lidiar con los derechos de autor en su búsqueda de datos para entrenamiento.

¿Deberíamos destruir todos los libros del mundo?

Una respuesta a esta pregunta puede encontrarse en los documentos judiciales del caso Bartz v. Anthropic PBC. El caso, tramitado en el tribunal de distrito del norte de California y resuelto a finales de julio de este año, puso de relieve el improbablemente denominado «Proyecto Panamá», uno de los esfuerzos de la empresa de inteligencia artificial Anthropic por mejorar su gran modelo de lenguaje Claude. «¿Qué es el Proyecto Panamá?», pregunta el documento interno presentado como prueba judicial número 21. La respuesta: «El Proyecto Panamá es nuestro esfuerzo por escanear destructivamente todos los libros del mundo». El memorando aconseja discreción: «¿Por qué utilizar un nombre en clave? […] [P]orque no queremos que se sepa que estamos trabajando en esto».

El escaneo destructivo fue la solución de Anthropic a un problema: para «entrenar» a Claude, Anthropic necesitaba reunir un conjunto de datos lingüísticos amplio y de alta calidad, preferentemente creado antes de 2022 y de la influencia corruptora de la IA generativa sobre los textos contemporáneos. Claude necesitaba tantas combinaciones lingüísticas como fuera posible para mejorar su capacidad de predecir resultados del lenguaje. Anthropic necesitaba datos, muchísimos datos y de muy alta calidad. Los libros, como sucede, siguen siendo una de las mejores fuentes de textos complejos, extensos y de alta calidad. Como señala la resolución judicial, Anthropic esperaba que los «hechos bien seleccionados, los análisis bien organizados y las cautivadoras narraciones de ficción» de los libros ayudaran a «Claude a escribir con tanta precisión y capacidad de persuasión como los Autores».

Anthropic tenía una opción: podía haber obtenido autorización de derechos de autor para utilizar libros electrónicos existentes. Esto habría requerido atravesar el «engorro jurídico/práctico/empresarial», como lo expresó el cofundador y director ejecutivo de Anthropic, que supone gestionar los derechos de autor. En lugar de tratar con los propietarios de los textos, Anthropic optó primero por utilizar fuentes pirateadas, una decisión que influyó en el acuerdo extrajudicial de 1.500 millones de dólares alcanzado por la empresa con los autores. Cuando ese enfoque comenzó a parecer demasiado complicado —o, como lo expresa la resolución judicial: «Anthropic dejó de estar “tan entusiasmada” con entrenar utilizando libros pirateados “por razones legales”»—, la empresa recurrió al escaneo destructivo. Finalmente, el juez determinó que el uso de material protegido para «entrenar» un LLM no constituía, por sí mismo, una infracción de derechos de autor. Para el tribunal, al parecer, «entrenar» un producto corporativo equivale a entrenar a cualquier ser humano: enseñar a leer para aprender a escribir.

¿Debería sorprendernos que a Anthropic le pareciera más fácil destruir textos impresos que trabajar con sus autores humanos? En cualquier caso, la decisión de utilizar escaneo destructivo convirtió el asunto en un problema de logística. Bajo la legislación estadounidense sobre derechos de autor, la doctrina de «uso legítimo» permite realizar un uso «transformador» de obras protegidas sin autorización del propietario. Anthropic tomó libros impresos y los escaneó, «transformándolos» o trasladándolos a un nuevo formato electrónico. Después se deshizo del ejemplar impreso original: la parte «destructiva» del escaneo destructivo. En el proceso, los proveedores de Anthropic ya habían cortado los lomos y los bordes de los libros para escanearlos con mayor facilidad antes de destruirlos. «Uno sustituyó al otro», escribió el juez William Alsup, quien señaló: «No existen pruebas de que la nueva copia digital se mostrara, compartiera o vendiera fuera de la empresa».

Anthropic contrató a un gerente de logística con experiencia, adquirió los libros a través de proveedores, contrató personal, almacenó los libros en una bodega y encontró un proveedor de digitalización que se hiciera cargo del propio proyecto de escaneo destructivo. Las pruebas presentadas en el caso muestran almacenes con libros ordenadamente apilados y etiquetados en estanterías, con personal desplazándose entre ellas. Según relata la resolución judicial, los proveedores de Anthropic «separaron los libros de sus encuadernaciones, cortaron sus páginas al tamaño adecuado y escanearon los libros en formato digital, desechando los originales en papel». En las imágenes del tribunal pueden verse pilas de libros esperando el escaneo destructivo. Lo que no se ve es el proceso posterior de limpieza: triturar y desechar los libros —o «todos los libros del mundo»— convertidos en material para reciclaje o vertedero.

La «condición libresca» o bookishness, es decir, el conjunto de significados asociados al libro como objeto cultural, siempre ha coexistido con la función del libro como instrumento textual. Basta recordar las imágenes de Donald Trump levantando un ejemplar de la Biblia frente a la iglesia de St. John durante las protestas del 1 de junio de 2020. Sin embargo, a diferencia de muchos otros países, Estados Unidos dispone de muy pocas disposiciones legales relacionadas con la regulación o exportación del patrimonio cultural estadounidense, y prácticamente ninguna que regule el tratamiento de los libros.

En el contexto de la resolución del caso Bartz v. Anthropic PBC, el escaneo destructivo es un mecanismo eficaz para eliminar la participación del autor del texto impreso y utilizar el contenido de esas obras para mejorar las funciones de un LLM. Es legal y está menos regulado que la minería a cielo abierto. ¿Cuáles serán las consecuencias si, como parece probable, esta práctica es adoptada por otras empresas de IA generativa, ahora y en el futuro? ¿Cuántos almacenes de libros sometidos a escaneo destructivo serían demasiados? No existe una lista de especies en peligro aplicada a las obras impresas ni una regulación significativa acerca de qué debería considerarse necesaria para garantizar la supervivencia de ejemplares raros o únicos. Y aún más: no existe una comprensión formal del objeto textual generado por seres humanos, considerado en sí mismo, como una categoría de activo cultural o patrimonio que pueda requerir protección. Si tomamos en serio el umbral de 2022, entendido como el momento en que los textos generados por IA comenzaron a incorporarse de manera significativa al registro textual, ¿deberíamos empezar a pensar en el «autor completamente humano» como una categoría emergente de preservación y custodia de colecciones?

Hay más que decir al respecto —por ejemplo, qué pensar de la biblioteca de investigación «para siempre» que Anthropic afirma que pretende crear—, pero permítaseme terminar señalando que Bartz v. Anthropic PBC es también una poderosa afirmación sobre la importancia de los libros o de los textos extensos, y sobre la importancia de los lectores. El juez William Alsup señaló:

«Durante siglos hemos leído y releído libros. Hemos admirado, memorizado e interiorizado sus grandes temas, sus argumentos sustantivos y sus soluciones estilísticas a problemas recurrentes de escritura».

Debería preocuparnos que Anthropic decidiera que era más fácil escanear y destruir libros físicos que afrontar el «engorro jurídico/práctico/empresarial». Debería preocuparnos que la interpretación actual del uso legítimo permitiera a Anthropic decidir que resultaba más fácil comprar y destruir «todos los libros del mundo» que pagar a los creadores de esas obras.

Pero quizá el aspecto más revelador de este caso sea la enorme importancia que tenía para Anthropic acceder a un conjunto de datos compuesto por textos complejos, extensos y no contaminados. Deberíamos preguntarnos por qué esos textos parecen tan rentables. Una posible respuesta al caso Bartz v. Anthropic PBC sería negarnos a devaluar nuestras vidas como lectores y escritores, reivindicar la propiedad de los espacios culturales en los que nuestro pensamiento y nuestras palabras se crean, comparten y preservan. El riesgo de la IA generativa, como muestra este caso concreto de Anthropic, es que cedamos los medios de producción de nuestras vidas lingüísticas: que pasemos de ser creadores a consumidores y entreguemos la promesa generativa de nuestro trabajo a los grandes modelos de lenguaje y a sus propietarios.

Kathryn James es bibliotecaria de libros raros en la Lillian Goldman Law Library de la Universidad de Yale.


Why is Anthropic destroying books?
Kathryn James

The AI company apparently found destructively scanning ‘all the books in the world’ easier than dealing with copyright in its quest for training data

Should we destroy all the books in the world?

An answer to this question can be found in the court documents of Bartz v Anthropic PBC. The northern California district court case, decided in late July this year, highlighted the improbably named “Project Panama”, one of the AI company Anthropic’s efforts to improve its large language model Claude. “What is Project Panama?” court exhibit 21 asks, in an internal memo. The answer: “Project Panama is our effort to destructively scan all the books in the world.” The memo advises discretion: “Why use a codename? … [B]ecause we don’t want it to be known that we are working on this.”

Destructive scanning was Anthropic’s solution to a problem: in order to “train” Claude, Anthropic had to procure a large, high-quality language dataset, preferably one created before 2022 and the corrupting influence of generative AI on contemporary text. Claude needed as many language combinations as possible, to improve its ability to predict language outcomes. Anthropic needed data, lots of it, of very high quality. Books, as it happens, remain one of the best sources for complex, high-quality, long-form text. As the court’s decision relates, Anthropic hoped that books’ “well-curated facts, well-organized analyses, and captivating fictional narratives” would help “Claude write as accurately and as compellingly as Authors”.

Anthropic had a choice: it could have secured copyright permission to use existing e-books. This would have required the “legal/practice/business slog”, as Anthropic’s co-founder and CEO phrased it, of managing copyright. Rather than engage with the texts’ owners, Anthropic first chose to use pirated sources instead, a decision informing the company’s $1.5bn out-of-court settlement with authors. When that approach seemed too complicated (or, as the court decision phrases: “Anthropic became ‘not so gung ho about’ training on pirated books ‘for legal reasons’”), Anthropic turned to destructive scanning. As it happened, the judge ruled that using proprietary material to “train” an LLM did not, in and of itself, constitute an infringement of copyright. To the court, it would seem, “training” a corporate product is equivalent to training any human, teaching how to read in order to learn how to write.

Should we be surprised that destroying printed texts seemed easier to Anthropic than working with their human authors? Either way, the decision to use destructive scanning turned the issue into one of logistics. Under US copyright law, the “fair use” doctrine allows you to make “transformative” use of copyrighted works without the owner’s permission. Anthropic took printed books and scanned them, “transforming” or remediating them into a new, electronic format. They then disposed of the original printed copy: the “destructive” part of destructive scanning. Along the way, Anthropic’s vendors had already sliced the spines and edges of the books, to scan them more easily before destroying them. “One replaced the other,” as Judge William Alsup wrote, noting: “There is no evidence that the new, digital copy was shown, shared, or sold outside the company.”

Anthropic hired an experienced logistics manager, sourced the books from vendors, hired staff and housed the books in a warehouse, and found a digitization vendor to take on the project of the destructive scanning itself. The case exhibits show warehouses of books neatly stacked and labelled on shelves, staff moving between them. As the court’s decision relates, Anthropic’s vendors “stripped the books from their bindings, cut their pages to size, and scanned the books into digital form – discarding the paper originals”. In the court’s images, stacks of books await destructive scanning. Not seen: the clean-up project of shredding and disposing of the books (or, “all the books in the world”, reformatted as recycling or landfill).

Bookishness, or the range of meanings attached to the book as cultural object, has always lived alongside the book’s role as textual instrument. Witness the example of images of Donald Trump, holding up a copy of the Bible at St John’s during the protests of 1 June 2020. Yet unlike many other countries, the US has very few legal provisions relating to the regulation or export of American cultural heritage, and few to none governing the treatment of books.

In the context of the court’s decision in Bartz v Anthropic PBC, destructive scanning is an effective mechanism to strip authorial involvement from printed texts, in order to use the content of those works to improve the functions of an LLM. It is both legal and less regulated than strip mining. What are the consequences if, as seems likely, this practice is adopted by other generative AI companies, now and in the future? How many warehouses of destructively scanned books would be too many? There is no endangered list for printed works, and little regulation of what might constitute survival of the rare or unique. Still further, there is no formal understanding of the human-generated textual object, in and of itself, as a category of cultural asset or heritage that might require protection. If we take seriously the 2022 threshold, as a moment when AI-generated text began to make significant entry into the textual record, should we start to think of the “wholly human author” as an emergent category of collections preservation and stewardship?

There is more to say here (what to make, for instance, of the “forever” research library Anthropic states it intends to create), but let me close by observing that Bartz v Anthropic PBC is also a powerful statement on the importance of books or long-form text – and of readers. Judge William Alsup noted: “For centuries, we have read and re-read books. We have admired, memorized, and internalized their sweeping themes, their substantive points, and their stylistic solutions to recurring writing problems.” We should worry that Anthropic decided it was easier to scan and destroy physical books than to deal with the “legal/practice/business slog”. We should worry that the current understanding of fair use allowed Anthropic to decide that it was easier to buy and destroy “all the books in the world” than to pay the creators of those works.

But perhaps the most telling aspect of this case is that it was so important to Anthropic to have access to a dataset of complex, long-form, uncorrupted text. Let’s ask ourselves why that text should seem so profitable. One response to Bartz v Anthropic PBC might be to refuse to devalue our lives as readers and writers, to claim ownership of the cultural spaces in which our thought and words are created, shared and preserved. The risk with generative AI, as this single instance with Anthropic indicates, is that we cede the means of production of our large language lives: that we turn from creators to consumers, and hand the generative promise of our work to large language models and their proprietors.


  • Kathryn James is the rare book librarian at the Lillian Goldman Law Library at Yale University



viernes, 7 de agosto de 2026

RANKING QS: U.S.A. y Europa mantienen liderazgo, pero ASIA sube más rápido... y ALyC cae

Publicado en University World News
https://www.universityworldnews.com/post.php?story=20260620082137544 


Estados Unidos y Europa enfrentan un creciente desafío de Asia y Oriente Medio en el ranking QS

Redacción de University World News
21 de junio de 2026

La parte más alta de la clasificación QS World University Rankings 2027, publicada por Quacquarelli Symonds (QS) el 18 de junio, presenta una historia ya conocida de dominio de las universidades de Estados Unidos y el Reino Unido. Sin embargo, más allá de las diez primeras posiciones, la tendencia más relevante es que el desafío planteado por las universidades de Asia y Oriente Medio se está intensificando.

Por decimoquinto año consecutivo, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) conserva el primer lugar en el QS World University Rankings, cuya 23ª edición fue publicada el 18 de junio.

El Imperial College London mantiene el segundo puesto por tercer año consecutivo, aunque ahora comparte esa posición con la Universidad de Stanford, que asciende desde el tercer lugar tras haber ocupado el sexto puesto el año anterior. La Universidad de Oxford y la Universidad de Harvard conservan el cuarto y quinto lugar, respectivamente.

Junto con Estados Unidos y el Reino Unido, Suiza y Singapur son los únicos sistemas de educación superior representados entre las diez mejores universidades del mundo. El ETH Zúrich ocupa el octavo lugar, descendiendo desde el séptimo, mientras que la National University of Singapore (NUS) se sitúa en la décima posición, después de haber ocupado el octavo lugar en la edición anterior.

No hay nuevas incorporaciones entre las diez primeras universidades del mundo. En cambio, la Universidad de Yale, la Universidad China de Hong Kong y la Universidad Johns Hopkins ingresan al grupo de las veinte mejores, ubicándose en los puestos 16, 18 y 20 (compartido), respectivamente.




El éxito se está diversificando

Aunque Estados Unidos y el Reino Unido cuentan con cuatro universidades cada uno entre las diez primeras posiciones, junto con una institución de Singapur y otra de Suiza, el grupo de las veinte mejores universidades del mundo sigue estando dominado por Estados Unidos, aunque presenta una mayor diversidad geográfica.

El puesto número 20 es compartido por dos universidades estadounidenses y, en el conjunto de las veinte primeras, hay nueve universidades de Estados Unidos, cuatro del Reino Unido, dos de Singapur, dos de China continental, dos de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, y una de Suiza y una de Australia.

Ben Sowter, vicepresidente sénior de QS, señaló:

"La clasificación muestra que Estados Unidos sigue siendo el líder mundial de la educación superior, con instituciones como el MIT, Harvard y Caltech marcando el referente en influencia científica y reputación.

"Al mismo tiempo, el mapa mundial de la educación superior se está distribuyendo de forma más amplia, a medida que las instituciones de Asia y Oriente Medio transforman las inversiones sostenidas en investigación e internacionalización en avances medibles.

"El panorama europeo sigue siendo desigual: algunos sistemas fortalecen de manera constante su posición internacional gracias a políticas de financiación e innovación a largo plazo, mientras que otros muestran signos de estancamiento."

China registra el mayor crecimiento

Con 13 nuevas incorporaciones entre sus 85 universidades clasificadas, China continental registra este año el mayor número de nuevas instituciones en el ranking. Además, el 72% de sus universidades mejoran su posición en la edición 2027 y 26 instituciones alcanzan su mejor clasificación histórica.

Seis de las 85 universidades chinas clasificadas figuran ahora entre las 100 mejores del mundo, con la Universidad de Nankín incorporándose por primera vez a ese grupo.

Por su parte, la Región Administrativa Especial de Hong Kong se consolida, por segundo año consecutivo, como el sistema de educación superior que más ha mejorado en Asia. Por primera vez, dos de sus universidades se sitúan entre las veinte mejores del mundo y cuatro alcanzan posiciones históricas.

Asimismo, Hong Kong ocupa el segundo lugar mundial entre los sistemas con tres o más universidades clasificadas en cuanto a mejora de desempeño.

India consolida sus avances

Otra tendencia destacada es la mejora generalizada de las universidades de India.

Desde la puesta en marcha de la Política Nacional de Educación (NEP) 2020, 29 universidades indias han alcanzado su mejor posición histórica en el QS World University Rankings, y 18 de ellas lo lograron únicamente este año, constituyendo el mejor desempeño anual desde la implantación de dicha política.

Entre estas instituciones se encuentran cinco de los quince Institutos Indios de Tecnología (IIT), junto con un número creciente de universidades que no pertenecen al sistema IIT. Estos resultados sugieren que la excelencia académica comienza a distribuirse de manera más amplia dentro del sistema de educación superior indio.

Un aspecto especialmente relevante es que estos avances presentan una amplia distribución geográfica. Universidades ubicadas en Punjab, Himachal Pradesh, Tamil Nadu, Rajastán, Uttar Pradesh, Telangana, Maharashtra y Delhi han alcanzado posiciones históricas, lo que indica que el progreso en los rankings ya no se concentra únicamente en las ciudades donde se ubican los IIT.

El ministro de Educación de India, Dharmendra Pradhan, afirmó:

"El sólido desempeño de India en las últimas clasificaciones universitarias mundiales refleja el impacto transformador de la Política Nacional de Educación 2020, con 52 universidades de 19 estados y territorios de la unión representadas y más de la mitad mejorando su posición.

"A medida que instituciones como el Instituto Indio de Tecnología de Delhi alcanzan clasificaciones históricas, India emerge como un importante centro mundial del conocimiento, impulsado por la investigación, la innovación y el talento de su juventud.

"El progreso generalizado tanto de instituciones públicas como privadas pone de manifiesto el surgimiento de un sistema de educación superior diverso, descentralizado y competitivo a nivel mundial que contribuye a construir una Viksit Bharat (India desarrollada)."

Otros avances internacionales

En Australia, la posición internacional del sistema universitario se ha fortalecido. La Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) se convierte en la institución líder del país, impulsada por la mejora continua de sus indicadores de reputación.

Italia figura entre los sistemas europeos que más progresan, con el Politécnico de Milán (puesto 87) consolidándose dentro del grupo de las cien mejores universidades del mundo.

Alemania y España también amplían significativamente su representación en el ranking, mientras que la Universidad Técnica de Múnich y la Université PSL son las instituciones mejor clasificadas de la Unión Europea.

Las universidades de los países del Golfo alcanzan resultados históricos, encabezadas por la Universidad Rey Fahd de Petróleo y Minerales, que logra la mejor posición de su historia.

Al respecto, Ben Sowter comentó:

"La educación superior en el mundo árabe constituye una de las grandes historias de la última década. Gracias a las ambiciosas inversiones gubernamentales en universidades e investigación, las instituciones de educación superior de la región continúan fortaleciéndose a medida que evolucionan las demandas y expectativas de la sociedad y del mercado laboral."

América Latina y África

La tendencia descendente de América Latina continúa. La Universidad de Buenos Aires sigue siendo la única institución de la región situada entre las cien mejores del mundo.

En Canadá, el sistema universitario enfrenta una presión competitiva creciente, aunque la Universidad McGill (puesto 30) conserva su posición como la mejor institución del país.

En África, Sudáfrica mantiene el liderazgo regional, con la Universidad de Ciudad del Cabo como la institución africana mejor clasificada, pese a haber descendido ligeramente respecto al año anterior.

Finalmente, Sowter concluyó:

"La educación superior continúa siendo un motor fundamental de la innovación, la colaboración internacional y el desarrollo social y económico. A medida que algunos destinos tradicionales para estudiantes internacionales reconsideran sus políticas sobre movilidad estudiantil y financiación, los nuevos polos emergentes de educación superior podrían encontrar oportunidades para atraer talento internacional y fortalecer su posición en investigación, generación de conocimiento y liderazgo académico."

La edición de este año del QS World University Rankings incluye más de 1.500 universidades pertenecientes a 106 sistemas nacionales de educación superior.

Estados Unidos continúa siendo el sistema más representado, con 184 universidades clasificadas, seguido por el Reino Unido con 93 y China continental con 85.

China continental incorpora el mayor número de nuevas universidades al ranking (13), seguida por Alemania (11) y España (10).




La Clasificación Mundial de Universidades de QS se determina a partir de las puntuaciones obtenidas por cada institución en nueve indicadores clave. La tabla que aparece a continuación muestra la universidad con el mejor desempeño a nivel mundial en cada uno de los indicadores de QS. Puede consultarse información metodológica detallada aquí 





La edición de este año de la Clasificación Mundial de Universidades de QS incluye 1,500 universidades pertenecientes a 106 sistemas de educación superior. El análisis tomó en cuenta 21 millones de artículos de investigación, 222 millones de citas, 1.6 millones de respuestas a encuestas académicas, datos de 8,808 instituciones y las opiniones de 121,024 académicos y 69,432 empleadores.

Aspectos destacados por región

Región árabe

La región árabe registra avances significativos, con 24 instituciones que alcanzaron sus mejores posiciones históricas: ocho de los Emiratos Árabes Unidos, ocho de Arabia Saudita, cuatro de Jordania y una de cada uno de los siguientes países: Líbano, Omán, Qatar y Túnez.

Varias instituciones de la región batieron récords este año. La KFUPM de Arabia Saudita asciende al puesto 63, después de haber ingresado por primera vez entre las 100 mejores el año pasado; la Universidad Rey Saud alcanza un máximo histórico en el puesto 107, al igual que la Universidad de Qatar, en el 109, y la Universidad Khalifa de los Emiratos Árabes Unidos, en el 147. Esta es la primera vez que una institución de los Emiratos Árabes Unidos figura entre las 150 mejores del mundo.

Además de las 38 instituciones que mejoraron sus posiciones en 2027, 36 universidades de la región descendieron y 32 mantuvieron sus respectivas posiciones.

Además de las instituciones que alcanzaron posiciones récord en la tabla anterior, otras 10 universidades lograron este año sus mejores posiciones históricas:




Asia

China continental

Con 13 instituciones que aparecen por primera vez entre sus 85 universidades clasificadas, China continental registra este año el mayor número de nuevas incorporaciones, mientras que el 72 % de sus instituciones clasificadas mejora su posición en 2027 y 26 alcanzan máximos históricos. Su sistema de educación superior es también el que cuenta con más instituciones debutantes este año. Seis de las 85 universidades de China continental incluidas en la clasificación se encuentran ahora entre las 100 mejores del mundo, y la Universidad de Nanjing entra por primera vez en ese grupo.

Veintiséis instituciones alcanzaron en 2027 la mejor posición de su historia, con avances tanto entre las instituciones líderes consolidadas del sistema como entre las situadas en posiciones intermedias y las de incorporación más reciente. Las mejoras en ámbitos como Citas por profesor, Reputación entre empleadores y Reputación académica han reforzado el desempeño de la región en la clasificación más reciente.

Jessica Turner, directora ejecutiva de QS, declaró: «Hace una década, 15 universidades de China continental figuraban entre las 500 mejores de los QS World University Rankings; hoy son 38, lo que constituye una medida de la inversión sostenida y del creciente impacto en investigación, enseñanza y empleabilidad.

»La investigación ha impulsado gran parte de ese ascenso, pero la oportunidad más clara ahora reside en la vinculación internacional: a medida que el país amplía sus aspiraciones en materia de educación transnacional y talento global, el establecimiento de alianzas más estrechas con el extranjero será fundamental para la siguiente fase de crecimiento».

Según QS, la vinculación internacional sigue siendo la oportunidad más clara para el desarrollo futuro. China continental no cuenta con ninguna universidad situada entre las 100 mejores del mundo en Estudiantes internacionales, Personal académico internacional o Sostenibilidad.

En términos generales, QS señaló que, en el caso de China continental, el desempeño contrastante entre Reputación entre empleadores y Resultados laborales pone de relieve uno de los temas más importantes que se desprenden de los resultados de este año.

«Los graduados chinos gozan de una valoración cada vez mayor entre los empleadores de todo el mundo; sin embargo, esta creciente reputación todavía no se refleja plenamente en los indicadores de resultados laborales. Cerrar esta brecha podría representar la siguiente gran etapa en la evolución del sistema de educación superior de China continental».

Hong Kong

Hong Kong RAE se consolida por segundo año consecutivo como el sistema de educación superior que más mejora en Asia, con dos universidades entre las 20 mejores del mundo por primera vez y cuatro universidades que alcanzan posiciones récord.

También es el segundo sistema que más mejora a escala mundial entre aquellos que cuentan con tres o más universidades clasificadas: siete de sus instituciones previamente clasificadas ascienden en la tabla y ninguna desciende. Su principal institución, la Universidad de Hong Kong, conserva su posición récord en el puesto 11, alcanzada por primera vez en la edición del año pasado.

Por su parte, la Universidad China de Hong Kong asciende al puesto 18, la mejor posición de su historia, lo que supone la primera vez que dos universidades de Hong Kong se sitúan entre las 20 mejores del mundo.

El profesor Xiang Zhang, presidente y vicerrector de HKU, declaró: «A medida que la inteligencia artificial redefine nuestro mundo, el futuro de la educación superior exige algo más que adaptación tecnológica: exige anticipación.

»Mediante la formación de mentes ágiles y el fomento de una profunda colaboración interdisciplinaria entre las artes y las ciencias, HKU aspira a abrir nuevas fronteras en las que la investigación científica y los valores humanísticos prosperen en armonía.

»En última instancia, creo que el espíritu humano sigue siendo el motor del progreso, y HKU está preparada para hacer realidad su visión más ambiciosa: ser una universidad líder mundial que transforme el futuro de la humanidad».

Sowter señaló que el gobierno de Hong Kong está profundizando su compromiso con la educación superior mediante políticas destinadas a fortalecer a Hong Kong como centro internacional de educación postsecundaria, respaldadas por 106 800 millones de dólares de Hong Kong en gasto educativo para 2024-2025.

«El desempeño en investigación sigue siendo un importante factor diferenciador: City University of Hong Kong ocupa el segundo lugar mundial en Citas por profesor, y las universidades de Hong Kong superan considerablemente los promedios mundiales en cuanto a representación de profesores y estudiantes internacionales».

Sin embargo, la colaboración internacional en investigación continúa siendo un desafío, ya que las universidades de Hong Kong presentan un desempeño inferior en el indicador de QS Red Internacional de Investigación.

Singapur

La Universidad Nacional de Singapur (NUS) vuelve a ser la universidad mejor clasificada de Asia y la única representante de la región entre las diez mejores del mundo, al conservar el décimo puesto mundial. La Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU Singapur) se mantiene entre la élite mundial en el puesto 12, la tercera mejor posición de Asia. Entre ambas sitúan a la mitad de las universidades singapurenses clasificadas entre las 20 mejores del mundo, una concentración de calidad que sistemas mucho más grandes difícilmente consiguen igualar.

La internacionalización constituye una fortaleza fundamental: tres universidades de Singapur se encuentran entre las 50 mejores del mundo en Proporción de personal académico internacional.

Jessica Turner, directora ejecutiva de QS, afirmó: «Singapur demuestra que el tamaño no determina el destino en la educación superior. Un sistema pequeño compite con sistemas muchas veces mayores —y los supera— porque durante décadas ha invertido de manera constante en la calidad de la investigación, en la empleabilidad de sus graduados y en su capacidad para atraer talento de todo el mundo».

India

Más de la mitad de las universidades indias clasificadas mejoran su posición, y el IIT Delhi iguala la mejor clasificación jamás conseguida por una institución india (puesto 118). India cuenta ahora con 11 universidades entre las 100 mejores del mundo por impacto de la investigación y seis por reputación entre empleadores, mientras que los avances se extienden por 19 estados y territorios de la Unión, frente a nueve hace una década. Dieciocho instituciones alcanzan máximos históricos y dos aparecen por primera vez; una de ellas entra directamente entre las 100 mejores del mundo por impacto de la investigación.

Las universidades indias que alcanzan este año la mejor posición de su historia son: Amity University (934); Birla Institute of Technology and Science, Pilani (575); Chandigarh University (526); Chitkara University (1001–1200); Indian Institute of Information Technology, Allahabad (1201–1400); Indian Institute of Technology BHU Varanasi (510); Indian Institute of Technology Delhi (118); Indian Institute of Technology Kanpur (221); Indian Institute of Technology Kharagpur (205); Indian Institute of Technology Madras (170); Jamia Millia Islamia (686); Jawaharlal Nehru University (555); Lovely Professional University (793); Saveetha Institute of Medical and Technical Sciences (833); Shiv Nadar University, Delhi NCR (1001–1200); Shoolini University of Biotechnology and Management Sciences (452); Thapar Institute of Engineering & Technology (706); y Vellore Institute of Technology (597).

El ascenso de India en la educación superior mundial se está convirtiendo en un fenómeno de todo el sistema y no simplemente en una historia protagonizada por los IIT. La clasificación incluye 52 universidades indias. Durante la última década, la presencia de India en la clasificación se ha multiplicado por 3.7, aumentando un 271 %, de 14 a 52 instituciones. Como resultado, India se ha convertido en el país del G20 de más rápido crecimiento proporcional en cuanto al número de universidades clasificadas, lo que pone de relieve la creciente dimensión, visibilidad internacional y competitividad global del sector.

Veintiséis universidades indias mejoran su posición, nueve permanecen sin cambios, 15 descienden y dos entran por primera vez en la clasificación.

Por cada institución india que descendió este año, 1.7 ascendieron; en Estados Unidos, cinco descendieron por cada una que mejoró. Entre los sistemas de educación superior con más de 50 universidades clasificadas, únicamente China continental consiguió una proporción mejor.

En un contexto mundial en el que descendieron el 67 % de las instituciones estadounidenses clasificadas y el 78 % de las alemanas, la tasa de mejora del 52 % de India se encuentra entre las más altas de los principales sistemas universitarios.

Corea del Sur

Corea del Sur registra uno de los desempeños más sólidos de Asia en los QS World University Rankings 2027: el 53 % de sus universidades asciende y únicamente el 18 % desciende, lo que representa la tercera mejor mejora neta de Asia, después de Hong Kong y China continental.

Según QS, los avances están ampliamente distribuidos y no se limitan a unas pocas instituciones de élite. Están impulsados por la reputación entre empleadores, la internacionalización y la sostenibilidad, ámbitos en los que el país ha realizado reformas e inversiones, aunque la reputación académica y el impacto de la investigación continúan siendo terrenos más difíciles.

El desempeño en Reputación entre empleadores se ha más que duplicado desde 2020; la Proporción de estudiantes internacionales se ha más que duplicado durante la última década, y la Sostenibilidad ha aumentado rápidamente desde la introducción de este indicador. La internacionalización, durante mucho tiempo una debilidad, está cambiando ahora de tendencia, señala QS.

«La Proporción de estudiantes internacionales se ha más que duplicado desde 2017 y la colaboración internacional en investigación se ha fortalecido, tendencias que coinciden con los esfuerzos gubernamentales por abrir los campus al mundo a medida que disminuye la población joven del país», señaló QS.

La iniciativa gubernamental Study Korea 300K, cuyo objetivo es atraer a 300 000 estudiantes internacionales para 2027, alcanzó su meta anual dos años antes de lo previsto, mientras que una oleada de reformas impulsadas por la IA y la iniciativa descentralizada 10 Seoul National University (10 SNU) están transformando el panorama de la educación superior del país, informó QS.

Australasia

Australia

En Australia, el 58 % de las 37 instituciones clasificadas del país mejoraron su posición, con desempeños particularmente sólidos en los indicadores que miden la reputación entre académicos y empleadores, aunque el 31 % descendió.

La University of New South Wales ocupa por primera vez el primer puesto a nivel nacional. Con el regreso de la University of the Sunshine Coast a la clasificación por primera vez desde 2025, Australia alcanza ahora el mayor número de instituciones que haya tenido jamás en los QS World University Rankings.

«Casi todas las instituciones australianas ocupan ahora una posición más alta que hace una década, lo que pone de relieve el crecimiento sostenido del sistema de educación superior del país durante los últimos 10 años. UNSW Sydney encabeza este avance, al subir 30 posiciones desde 2017 y situarse en el puesto 19 del mundo», señaló QS.

Jessica Turner, directora ejecutiva de QS, afirmó que la reputación de Australia entre académicos y empleadores se está fortaleciendo, mientras que su capacidad para atraer estudiantes y personal académico internacionales refleja el valor que el talento global aporta a los campus australianos, a la excelencia de la investigación y a la economía en general.

«La clasificación también pone de relieve ámbitos en los que se necesitan mayores avances. En comparación con algunos de sus pares mundiales, Australia obtiene resultados menos sólidos en capacidad docente y resultados de los graduados.

»La inversión sostenida en la experiencia estudiantil, el desarrollo de competencias y la empleabilidad será esencial para que Australia mantenga su ventaja competitiva en una economía cada vez más impulsada por la inteligencia artificial.

»En un momento en que la educación internacional es más competitiva que nunca, mantener este impulso dependerá también de garantizar que Australia continúe siendo un destino accesible y acogedor para estudiantes e investigadores internacionales».

Nueva Zelanda

La University of Auckland conserva su posición como la universidad líder de Nueva Zelanda, mientras que la University of Otago permanece entre las 200 mejores del mundo. Sin embargo, con seis de las ocho instituciones descendiendo, la clasificación señala una presión creciente por parte de competidores internacionales cada vez más fuertes.

Nueva Zelanda registra la puntuación media más alta del mundo en Sostenibilidad y el mejor desempeño en Resultados laborales entre los sistemas de educación superior con tres o más universidades clasificadas, reforzando su reputación de generar impacto más allá de las aulas.

El profesor Neil Quigley, presidente de Universities New Zealand, afirmó: «La solidez de nuestro desempeño resulta particularmente notable en el contexto de la presión que afrontamos como sector debido a las reducciones en la financiación de la investigación y en la financiación gubernamental por estudiante.

»La puntuación media en Resultados laborales de las universidades de Nueva Zelanda demuestra la solidez de las relaciones entre empleadores y universidades en todo el sector universitario. Esta alineación beneficia tanto a los graduados como a los empleadores y pone de relieve la eficacia con la que nuestras universidades proporcionan vías de acceso al empleo para sus egresados».

Sin embargo, Jessica Turner, directora ejecutiva de QS, advirtió: «La competencia mundial por el talento, la investigación y la innovación se está intensificando. La educación superior es cada vez más un activo estratégico, y los países que invierten de manera constante en investigación, competencias y competitividad internacional están obteniendo los mayores avances.

»Nueva Zelanda ha construido bases sólidas durante muchas décadas. El reto ahora consiste en garantizar que esas fortalezas sigan traduciéndose en liderazgo económico y de innovación a largo plazo».

Europa

Reino Unido

En el Reino Unido, 31 universidades mejoraron su posición, mientras que Imperial College conserva el segundo puesto por tercer año consecutivo. Cinco instituciones británicas alcanzan su mejor clasificación histórica: University of Bath (125), University of Exeter (136), Loughborough University (203), University of Strathclyde (230) y Northumbria University (528). Además, el número total de instituciones británicas incluidas en la clasificación de 2027 aumentó a 93, frente a 90 en 2026.

Sin embargo, el Reino Unido está mejorando a un ritmo más lento que muchos de sus competidores: 31 universidades británicas ascendieron este año, mientras que 38 —aproximadamente el 43 % de las clasificadas— descendieron. Según QS: «La ventaja competitiva de la que Gran Bretaña ha disfrutado durante mucho tiempo para atraer a estudiantes y académicos de todo el mundo está comenzando a reducirse».

La señal más clara se encuentra en el talento internacional. Aunque la posición mundial del Reino Unido sigue siendo sólida, su tradicional ventaja competitiva en internacionalización empieza a erosionarse.

Hace una década, 20 universidades británicas figuraban entre las 100 mejores del mundo en Personal académico internacional. En 2027, solo ocho lo hacen. En Proporción de estudiantes internacionales, más de 40 universidades del Reino Unido se encontraban entre las 100 mejores en 2017; hoy son 28, y únicamente la London School of Economics permanece entre las 20 mejores del mundo.

El Reino Unido sigue estando entre los sistemas universitarios más internacionalizados del mundo, pero su ventaja histórica se está reduciendo, advierte QS.

Este descenso se produce desde una posición de considerable fortaleza. El Reino Unido todavía cuenta con ocho universidades entre las 50 mejores del mundo en Proporción de estudiantes internacionales, más que cualquier otro país.

Europa continental

Italia se encuentra entre los sistemas de educación superior que más han mejorado en Europa en la clasificación de este año, solo por detrás de Austria entre los sistemas con 10 o más universidades clasificadas. El Politecnico di Milano continúa ascendiendo dentro de las 100 mejores del mundo y ocupa el puesto 87, después de haber ingresado por primera vez en este grupo en la edición del año pasado.

Alemania, España y Francia aumentan su representación en la clasificación, incorporando 11, 10 y siete universidades, respectivamente, las cifras más altas del mundo después de China continental. La Technical University of Munich es la universidad mejor clasificada de la Unión Europea, en el puesto 25, seguida de la Université PSL, en el 34.

Los Países Bajos continúan liderando en promedio tanto en Red Internacional de Investigación como en Reputación académica, a pesar de que 11 de sus 13 instituciones descendieron en la clasificación general de 2027.

Seis instituciones de Irlanda ascienden en la clasificación de 2027, y University College Dublin entra por primera vez entre las 100 mejores del mundo. El sistema de educación superior irlandés, clasificado segundo a nivel mundial tanto en Reputación entre empleadores como en Sostenibilidad, continúa la trayectoria ascendente que ha mantenido durante los últimos años.

Norteamérica

Estados Unidos

Estados Unidos sigue siendo el sistema con mayor representación en el mundo, con 184 universidades, frente a 192 en 2026. En total, el 66 % de las instituciones desciende este año, 38 mantienen su posición y 23 ascienden.

Harvard University ocupa el primer lugar mundial en cuatro indicadores, más que cualquier otra universidad: Reputación académica, Citas por profesor, Reputación entre empleadores y Resultados laborales.

Por otra parte, California Institute of Technology asciende al séptimo lugar mundial, su mejor clasificación desde 2023, cuando compartió el sexto puesto. Yale University y Johns Hopkins University han regresado a las 20 mejores del mundo. Mientras tanto, University of Maryland, Baltimore ocupa el primer puesto mundial en Proporción de estudiantes por profesor. Arizona State University alcanza su mejor clasificación histórica, situándose en el puesto 172 del mundo en 2027, frente al 222 de hace una década.

Sin embargo, la clasificación presenta una imagen a dos velocidades de la educación superior estadounidense. Por debajo del resistente grupo de élite, el sistema se encuentra sometido a una «presión generalizada», según el análisis de QS. Estados Unidos cuenta con 184 instituciones, frente a 192; 120 (66 %) descendieron, 38 se mantuvieron y solo 23 (13 %) ascendieron, con apenas tres nuevas incorporaciones. La vinculación internacional constituye la principal línea de debilidad.

La magnitud del cambio resulta visible en el movimiento agregado. Entre instituciones comparables, las universidades estadounidenses descendieron en promedio 10.2 posiciones interanuales, la caída más pronunciada entre los principales sistemas comparables, frente a un ascenso medio de 17.1 puestos en China continental y 5.2 en Australia, así como descensos de 2.2 en el Reino Unido y 6.6 en Canadá, señaló QS.

Los indicadores de reputación se mantuvieron sólidos: alrededor de tres cuartas partes de las instituciones estadounidenses mejoraron o permanecieron estables tanto en Reputación académica como en Reputación entre empleadores.

En otros ámbitos, la tendencia es descendente. En Citas por profesor, el 80 % de las instituciones estadounidenses cayó, el descenso más pronunciado entre todos los indicadores; la Proporción de estudiantes internacionales disminuyó para el 54 %, Sostenibilidad para el 55 % y Resultados laborales para el 51 %.

«Una institución estadounidense sigue ocupando el primer lugar mundial en cinco de los nueve indicadores, pero la amplitud del descenso por debajo del nivel de élite constituye la principal historia a nivel del sistema», señaló QS.

Según QS, el ámbito de Vinculación global es aquel en el que Estados Unidos se ha debilitado de manera más constante frente a sus competidores internacionales.

La presencia estadounidense entre las 200 mejores instituciones en Proporción de estudiantes internacionales se ha reducido a la mitad durante la última década, pasando de 28 en 2017 a 14 en 2027; en Proporción de personal académico internacional, disminuyó de 15 a ocho.

Únicamente Illinois Institute of Technology (puesto 47) figura entre las 50 mejores del mundo en Proporción de estudiantes internacionales, y ninguna institución estadounidense alcanza las 50 mejores en Proporción de personal académico internacional. Más de 40 sistemas superan ahora, en promedio, a Estados Unidos en Proporción de estudiantes internacionales.

Sowter, en nombre de QS, afirmó: «La ciencia, la investigación y la innovación han sido desde hace mucho tiempo actividades internacionales. Parafraseando al químico francés Louis Pasteur, la ciencia no tiene patria porque el conocimiento pertenece a la humanidad.

»El intercambio internacional de talento, ideas y perspectivas ha sido una fortaleza definitoria del sistema estadounidense de educación superior e investigación, contribuyendo a convertir sus universidades y laboratorios en algunos de los más influyentes del mundo».

Advirtió que Estados Unidos debe continuar atrayendo a estudiantes, investigadores y académicos destacados de todo el mundo, al tiempo que mantiene una inversión sólida en investigación e innovación, si desea reforzar su posición «a la vanguardia del descubrimiento».

Jessica Turner, directora ejecutiva de QS, afirmó: «Es importante que las instituciones estadounidenses analicen en qué ámbitos están avanzando sus pares internacionales y se concentren en mantener o mejorar sus posiciones conforme a los indicadores que utilizamos y que los estudiantes realmente valoran más.

»Para las instituciones estadounidenses serán fundamentales las capacidades de investigación y garantizar los mejores resultados posibles para sus graduados, especialmente ante la evolución del mercado laboral».

Canadá

Aproximadamente el 66 % de las 30 universidades canadienses incluidas en los QS World University Rankings desciende este año, mientras que McGill University conserva por segundo año consecutivo el primer puesto nacional, situándose en la posición 30. Cuatro instituciones canadienses alcanzaron su mejor clasificación en más de una década. Sin embargo, los competidores mundiales están mejorando a un ritmo mayor que sus homólogos canadienses, particularmente en Proporción de estudiantes internacionales, Resultados laborales, Personal académico internacional y Citas por profesor.

H. Deep Saini, presidente y vicerrector de McGill University, afirmó: «Que McGill continúe situada entre las 30 mejores universidades del mundo y ocupe el primer lugar en Canadá por segundo año consecutivo constituye un logro significativo».

Sin embargo, QS advirtió en su análisis que Proporción de estudiantes internacionales, Resultados laborales, Personal académico internacional y Citas por profesor son los indicadores en los que los competidores mundiales de Canadá están avanzando con mayor rapidez.

«Los indicadores que componen el ámbito de Vinculación global sugieren que los sistemas universitarios de otras partes del mundo se están beneficiando cada vez más de una mayor colaboración internacional», señaló QS.

América Latina

La trayectoria descendente de América Latina continúa: el 52 % de las universidades de la región desciende y el 8 % mejora. Esto significa que, de las 188 instituciones de la región incluidas en la clasificación, únicamente nueve ascienden este año. Sin embargo, la institución líder de la región, la Universidad de Buenos Aires, conserva el puesto 84 y sigue siendo, por segundo año consecutivo, la única universidad latinoamericana entre las 100 mejores del mundo.

Ha ocupado el primer lugar de América Latina durante 11 de los últimos 12 años, perdiéndolo únicamente frente a la Universidade de São Paulo (USP) en 2024. Le siguen la Pontificia Universidad Católica de Chile, en el puesto 119, y la Universidade de São Paulo, en el 133.

Aunque Brasil conserva el ecosistema de investigación más sólido de la región, los descensos generalizados de sus instituciones ponen de relieve desafíos crecientes en materia de competitividad e impacto de la investigación.

La UNAM continúa siendo la institución insignia de México, combinando la reputación académica más sólida de América Latina con una posición sostenida entre las 150 mejores del mundo.

Colombia registró fuertes descensos en todo el sector que generan preocupación sobre su competitividad: 10 de sus 12 universidades descendieron pese a los sólidos resultados laborales de sus graduados.

La Universidad de Costa Rica registra la mayor mejora de América Latina en la clasificación, lo que indica una creciente visibilidad internacional y un mayor dinamismo del sistema. Ecuador logró avances netos, con varias instituciones mejorando y fortaleciendo sus indicadores de reputación.

Sowter afirmó: «Aunque América Latina continúa produciendo universidades con sólidas reputaciones mundiales y claras áreas de excelencia, las clasificaciones más recientes ponen de relieve una brecha creciente entre las aspiraciones institucionales y los recursos disponibles para sostener ecosistemas de investigación internacionalmente competitivos».

África subsahariana

Sudáfrica continúa siendo la principal potencia de educación superior de África, al ocupar las cinco primeras posiciones del continente. La University of Cape Town sigue siendo la institución mejor clasificada, pese a descender 34 lugares hasta el puesto 184. La University of Johannesburg alcanza el mejor resultado de su historia, situándose en el puesto 292, lo que convierte a 2027 en el primer año en que aparece entre las 300 mejores del mundo.

Stellenbosch University vuelve a situarse entre las 300 mejores por primera vez en dos años, y su posición de este año es la segunda mejor de su historia. La University of Pretoria también alcanza su segunda mejor posición histórica, después de haber ocupado el puesto 323 en 2024.

En todo el continente, 11 instituciones ingresan en la clasificación, cuatro de ellas procedentes del África subsahariana. Aunque Sudáfrica sigue siendo el sistema de educación superior con mayor representación de la región y añade una institución en 2027, Nigeria incorpora dos nuevas universidades. Tanzania aparece por primera vez en más de una década en 2027, con la University of Dar es Salaam regresando a la clasificación por primera vez desde 2016.

En 2026, África subsahariana contaba con 14 universidades entre las 250 mejores en Resultados laborales, ocho de las cuales obtuvieron puntuaciones superiores a 90 en este indicador. Este año, aunque el área continúa siendo una fortaleza, los resultados sugieren que los competidores mundiales están acortando la ventaja que anteriormente habían mostrado las principales instituciones de la región. Todas menos dos de las 19 instituciones que aparecieron el año pasado han descendido en este ámbito.

Sin embargo, con la incorporación de University of Dar es Salaam en el puesto 131 de este indicador, la región cuenta ahora con 15 instituciones entre las 250 mejores en Resultados laborales. Seis aparecen entre las 100 mejores: University of Witwatersrand (27), University of Cape Town (que asciende al 40), Makerere University (44), Addis Ababa University (80), University of Nairobi (86) y University of Ghana (87).

Sowter afirmó: «Hace una década, 12 instituciones de la región figuraban en la clasificación; este año la cifra ha aumentado a 23. Esta trayectoria demuestra que las universidades están fortaleciendo sus capacidades de investigación, los resultados de sus estudiantes y sus alianzas internacionales de carácter recíproco.

»Se espera que la movilidad intraafricana crezca significativamente en el futuro, especialmente a medida que las instituciones de la región continúen fortaleciendo su reputación internacional. Al albergar a la población más joven del mundo, esperamos que la educación superior en África subsahariana innove y evolucione conforme continúe creciendo la demanda».

Todos los datos de este artículo fueron proporcionados por QS


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GLOBAL


US, Europe challenged by Asia, Middle East: QS rankings


A UWN Reporter  21 June 2026


The top of the Quacquarelli Symonds (QS) World University Rankings 2027, released on 18 June, tells a familiar story of US and UK dominance. But the bigger trend beyond the top 10 is that the challenge from universities in Asia and the Middle East is intensifying.


For the 15th consecutive year, Massachusetts Institute of Technology (MIT) retains the top spot in the QS World University Rankings, whose 23rd edition was released on 18 June.


Imperial College London remains second for the third year in a row, now sharing the position with Stanford University which climbs from third after placing sixth the year before. The University of Oxford and Harvard University both remain fourth and fifth respectively.


Alongside the US and the UK, Switzerland and Singapore are the only other higher education systems represented in the top 10. ETH Zurich places eighth, down from seventh, and National University of Singapore (NUS) places 10th, down from eighth.


There are no new entries among the global top 10 while Yale University, The Chinese University of Hong Kong and Johns Hopkins University break into the top 20, ranking 16th, 18th and joint-20th respectively. 






Success is becoming more diversified


While the US and UK have four universities each in the top 10, alongside one from Singapore and one from Switzerland the top 20 is dominated by the US but is more geographically diverse overall.


The 20th spot is tied by two US universities and in the top 20 there are nine US universities overall but four from the UK; two each from Singapore, Mainland China and Hong Kong SAR and one each from Switzerland and Australia.


QS Senior Vice-President Ben Sowter said: “The rankings show that the US is still the world leader in global higher education, with institutions such as MIT, Harvard and Caltech setting the benchmark for research influence and reputation.


“At the same time, the global map of higher education is becoming more distributed as institutions across Asia and the Middle East translate sustained investment in research and internationalisation into measurable gains.


“The picture in Europe remains mixed, with some systems steadily strengthening their global standing through long-term funding and innovation policies, while others show signs of stagnation.”


China sees largest growth


With 13 debutants among its 85 ranked universities, Mainland China records the highest number of new entries this year, while 72% of its ranked entries improve in 2027 and 26 institutions achieve historic highs. Six of the 85 Mainland Chinese universities in the ranking now feature among the global top 100, with Nanjing University entering that group for the first time.


Hong Kong SAR emerges as Asia’s most improved higher education system in Asia for the second consecutive year, with two universities in the global top 20 for the first time and four universities achieving record ranks.


It is also the second most improved globally among systems with three or more ranked universities.


A notable trend also is the broad improvements in India. Since the launch of the National Education Plan (NEP) 2020, 29 Indian universities have recorded their best-ever performance in the QS World University Rankings and 18 reached that new high this year alone, the strongest single-year showing of the NEP era.


Among them are five of the 15 IITs and a widening group of non-IIT institutions. These results suggest that excellence is becoming more widely distributed across the Indian higher education landscape. Crucially, the gains are geographically diverse. Universities in Punjab, Himachal Pradesh, Tamil Nadu, Rajasthan, Uttar Pradesh, Telangana, Maharashtra and Delhi have achieved record-high positions, signalling that rankings progress is no longer concentrated in a handful of IIT cities.


Dharmendra Pradhan, India’s minister of education, said: “India’s strong performance in the latest global university rankings reflects the transformative impact of NEP 2020, with 52 universities across 19 states and union territories now represented and more than half improving their positions.


“As institutions such as Indian Institute of Technology Delhi achieve record-high rankings, India is emerging as a leading global knowledge hub, driven by research, innovation and the talent of its youth.


“The broad-based progress across public and private institutions underscores the rise of a diverse, decentralised and globally competitive higher education system that is helping build a Viksit Bharat.”


Elsewhere, Australia has strengthened its global standing, with UNSW becoming national leader as institutional reputation metrics continue improving.


Italy ranks among Europe’s fastest-improving systems, with Politecnico di Milano (87th) consolidating its position inside the global top 100. Germany and Spain expand representation significantly, while Technical University of Munich and Université PSL are the EU’s top-ranked institutions.


Gulf universities achieve record performances, led by King Fahd University of Petroleum and Minerals reaching a historic high.


Sowter said: “Higher education across the Arab-speaking world is one of the big stories of the last decade. With ambitious governments investing in universities and research, higher education institutions in the region continue to grow as the demands and expectations placed on them change, and as societies and the world of work evolve.”


Latin America’s downward trend continues, with Universidad de Buenos Aires remaining the region’s only global top-100 university.


Canada faces growing competitive pressure while McGill University (30th) retains its position as the country’s leading institution.


South Africa leads in Africa, with University of Cape Town remaining the region’s top-ranked university despite dropping year-on-year.


Sowter said: “Higher education remains a critical driver of innovation, international collaboration and social and economic development. As some established study destinations reconsider policies related to international student mobility and funding, emerging higher education hubs may find new opportunities to attract global talent and strengthen their positions in research, knowledge creation and academic leadership.”


This year’s rankings feature more than 1500 universities across 106 higher education systems. The United States is the most represented higher education system, with 184 ranked universities, followed by the UK with 93 and Mainland China with 85. Mainland China sees the most new institutions ranked, adding 13, followed by Germany which adds 11 and Spain with 10.  





The QS World University Rankings are determined by an institution’s scores across nine key indicators. The table below shows world’s top performing university in each of QS’ indicators. Detailed methodological information can be found here.



This year’s QS World University Rankings feature 1,500 universities across 106 higher education systems. The analysis accounted for: 21 million research papers, 222 million citations, 1.6 million academic survey responses, data from 8,808 institutions and insights from 121,024 academic and 69,432 employers.


Regional highlights


Arab region


The Arab region records significant gains, with 24 institutions across the region achieving historic highs, including eight from the UAE, eight from Saudi Arabia, four from Jordan and one each from Lebanon, Oman, Qatar and Tunisia.


A number of institutions across the region broke records this year. Saudi Arabia’s KFUPM (63rd) climbs, having entered the top 100 for the first time last year and King Saud University (107th) reaches a historic high alongside Qatar University (109th) and the UAE’s Khalifa University (147th). This marks the first time an institution from the UAE has appeared among the top 150 in the world.


In addition to the 38 institutions that improved their positions in 2027, 36 universities from the region dropped and 32 maintained their respective positions.


In addition to the record-high institutions in the table above, 10 further universities reached their best-ever positions this year:






Dr Ashwin Fernandes, vice president, strategic & international engagement, QS, said: The Arab region continues to strengthen its position in global higher education, with a growing number of universities achieving record performances and greater international recognition.


“These results reflect sustained investment in talent, research and innovation, as universities play an increasingly important role in supporting economic diversification and national development agendas across the region.”


Asia


Mainland China


With 13 debutants among its 85 ranked universities, Mainland China records the highest number of new entries this year, while 72% of its ranked entries improve in 2027 and 26 institutions achieve historic highs. Its higher education system also has the most debutants this year, while 26 institutions achieve historic highs. Six of the 85 Mainland Chinese universities in the ranking now feature among the global top 100, with Nanjing University entering that group for the first time.


Twenty-six institutions reached their best-ever position in 2027, with gains running through the system’s established leaders, its mid-table and its newest entrants alike. Improvements in areas such as Citations per Faculty, Employer Reputation and Academic Reputation have strengthened the region’s performance in the latest rankings.


Jessica Turner, CEO of QS, said: “A decade ago, 15 universities from Mainland China featured in the top 500 of the QS World University Rankings; today there are 38, a measure of sustained investment and rising impact across research, teaching and employability.


“Research has driven much of that climb, but the clearest opportunity now is international engagement: as the country expands its ambitions in transnational education and global talent, deeper partnerships abroad will be central to the next phase of growth.”


According to QS international engagement remains the clearest opportunity for future development. Mainland China has no universities ranked among the global top 100 for International Students, International Faculty or Sustainability.


Overall, for mainland China the contrasting performance of Employer Reputation and Employment Outcomes highlights one of the most important themes emerging from this year's results, QS said.


“Chinese graduates are increasingly well regarded by employers around the world, yet this growing reputation is not yet fully reflected in employment outcome metrics. Closing this gap may represent the next major stage in the evolution of Mainland China's higher education system.”


Hong Kong


Hong Kong SAR emerges as Asia’s most improved higher education system in Asia for the second consecutive year, with two universities in the global top 20 for the first time and four universities achieving record ranks.


It is also the second most improved globally among systems with three or more ranked universities and seven of its previously ranked institutions climbing the table and none dropping. Its leading institution, the University of Hong Kong, retains its record-high position of 11th, first achieved in last year’s edition.


Meanwhile, the Chinese University of Hong Kong rises to 18th, its highest-ever rank, marking the first time that two Hong Kong universities have placed in the global top 20.


Professor Xiang Zhang, President and Vice-Chancellor of HKU, said: “As artificial intelligence redefines our world, the future of higher education demands more than technological adaptation – it requires anticipation.


“By nurturing agile minds and fostering deep interdisciplinary collaboration across the arts and sciences, HKU aims to chart new frontiers where scientific inquiry and humanistic values thrive in harmony.


“Ultimately, I believe that the human spirit remains the driver of progress and HKU is poised to realise its grandest vision: to be a world-leading university transforming humanity’s future.”


Sowter said the Hong Kong government is deepening its commitment to higher education through policies aimed at strengthening Hong Kong as an international hub for post-secondary education, supported by HK$106.8 billion in education expenditure for 2024 to 2025.


“Research performance remains a major differentiator, with City University of Hong Kong ranking second globally for Citations per Faculty and Hong Kong universities significantly outperforming global averages for international faculty and student representation.”


However, international research collaboration remains a challenge, with Hong Kong universities underperforming in QS’ International Research Network indicator.


Singapore


The National University of Singapore (NUS) is once again Asia’s top-ranked university and the region’s only representative in the world’s top 10, holding 10th place globally. Nanyang Technological University (NTU Singapore) remains among the global elite in 12th place, the third-highest rank in Asia. Between them they place half of Singapore’s ranked universities in the world’s top 20, a concentration of quality that far larger systems struggle to match.


Internationalisation is a core strength: three Singaporean universities rank in the global top 50 for International Faculty Ratio.


QS CEO Jessica Turner said: “Singapore is proof that scale is not destiny in higher education. A small system competes with and beats, systems many times its size because it has invested consistently, over decades, in research quality, in the employability of its graduates and in its ability to attract talent from around the world.”


India


More than half of India’s ranked universities improve and IIT Delhi equals the best position ever achieved by an Indian institution (118th). India now places 11 universities among the world’s top 100 for research impact and six for employer reputation, while progress spreads across 19 states and union territories, up from nine a decade ago. Eighteen institutions reach all-time highs and two debut — one entering directly into the global top 100 for research impact.


The Indian universities achieving their highest rank to date are: Amity University (934); Birla Institute of Technology and Science, Pilani (575); Chandigarh University (526); Chitkara University (1001–1200); Indian Institute of Information Technology, Allahabad (1201–1400); Indian Institute of Technology BHU Varanasi (510); Indian Institute of Technology Delhi (118); Indian Institute of Technology Kanpur (221); Indian Institute of Technology Kharagpur (205); Indian Institute of Technology Madras (170); Jamia Millia Islamia (686); Jawaharlal Nehru University (555); Lovely Professional University (793); Saveetha Institute of Medical and Technical Sciences (833); Shiv Nadar University, Delhi NCR (1001–1200); Shoolini University of Biotechnology and Management Sciences (452); Thapar Institute of Engineering & Technology (706); and Vellore Institute of Technology (597).


India's ascent in global higher education is becoming a system-wide story, not simply an IIT story. The rankings feature 52 Indian universities. Over the past decade, India's representation in the rankings has increased 3.7-fold, rising by 271% from 14 to 52 institutions. As a result, India has become the fastest-growing G20 nation by proportional increase in ranked universities, underlining the sector's growing scale, international visibility and global competitiveness.


Twenty-six Indian universities improve their position, nine hold steady, 15 decline and two enter the rankings for the first time.


For every Indian institution that fell this year, 1.7 climbed; in the United States, five fell for every one that rose. Among higher education systems with more than 50 ranked universities, only Mainland China achieved a stronger ratio.


Against a global field in which 67% of ranked US institutions and 78% of German institutions declined this year, India’s 52% improvement rate is among the strongest of any major system.


South Korea


South Korea records one of Asia’s strongest performances in the QS World University Rankings 2027, with 53% of its universities rising and only 18% falling, the third-best net improvement in Asia behind Hong Kong and Mainland China.


The gains are spread broadly rather than being confined to a few elite names, according to QS, and are driven by employer reputation, internationalisation and sustainability, the areas where the country has reformed and invested, even as academic reputation and research impact remain harder ground.


Performance in Employer Reputation has more than doubled since 2020, International Student Ratio has more than doubled over the decade and Sustainability has climbed rapidly since the indicator’s introduction. Internationalisation, long a weakness, is now moving the other way, QS says.


The International Student Ratio has more than doubled since 2017 and international research collaboration has strengthened, trends that align with government efforts to open campuses to the world as the domestic youth population shrinks,” QS said.


The government's Study Korea 300K initiative, which aims to attract 300,000 international students by 2027, reached its annual target two years ahead of schedule, while a wave of AI-driven reforms and the decentralised 10 Seoul National University (10 SNU) initiative are reshaping the country's higher education landscape, QS reported.


Australasia


Australia


In Australia, 58% of the country’s 37 ranked institutions have improved, with particularly strong performances in indicators measuring reputation among academics and employers, but 31% declined.


University of New South Wales claims the national top spot for the first time. With University of the Sunshine Coast re-entering the rankings for the first time since 2025, Australia now has the highest number of entries it has ever achieved in the QS World University Rankings.


“Almost every Australian institution now sits higher than it did a decade ago, underlining the sustained growth of the country’s higher education system over the past 10 years. UNSW Sydney leads that advance, climbing 30 places since 2017 to rank 19th in the world,” QS said.


Jessica Turner, CEO of QS, said Australia’s reputation among both academics and employers is strengthening, while its ability to attract international students and faculty reflects the value that global talent brings to Australian campuses, research excellence and the wider economy.


"The rankings also highlight areas where further progress is needed. Compared with some of its global peers, Australia performs less strongly on teaching capacity and graduate outcomes.


“Sustained investment in the student experience, skills development and employability will be essential if Australia is to maintain its competitive edge in an increasingly AI-driven economy.


“At a time when international education is more competitive than ever, maintaining this momentum will also depend on ensuring Australia remains an accessible and welcoming destination for international students and researchers.”


New Zealand


The University of Auckland holds onto its position as New Zealand's leading university, while the University of Otago stays inside the global top 200. Yet with six of eight institutions declining, the rankings point to mounting pressure from increasingly competitive international peers.


New Zealand records the world's highest average Sustainability score and the strongest Employment Outcomes performance among higher education systems with three or more ranked universities, reinforcing its reputation for delivering impact beyond the classroom.


Professor Neil Quigley, Chair of Universities New Zealand said: ”The strength of our performance is particularly notable in the context of the pressure we are under as a sector due to reductions in research funding and government funding per student.


“The average Employment Outcomes score for the New Zealand universities demonstrates the strength of the relationships between employers and universities across the whole university sector. This alignment benefits graduates and employers alike, and highlights how effectively our universities provide pathways to employment for their graduates.”


But Jessica Turner, QS’ CEO, warned: “The global race for talent, research and innovation is intensifying. Higher education is increasingly a strategic asset, and countries that invest consistently in research, skills and international competitiveness are seeing the greatest gains.


“New Zealand has built strong foundations over many decades. The challenge now is ensuring that those strengths continue to translate into long-term economic and innovation leadership."


Europe


United Kingdom


In the UK, 31 UK universities have improved their positions, with Imperial College retaining the number two spot for the third consecutive year. Five UK entries achieve their highest ranked to date – University of Bath (125th), University of Exeter (136th), Loughborough University (203rd), University of Strathclyde (230th) and Northumbria University (528th) – and the total number of entries in the 2027 ranking has risen to 93, from 90 in 2026.


However, the UK is improving more slowly than many of its rivals: 31 UK universities rose this year while 38, some 43% of those ranked, fell. According to QS: “The competitive advantage Britain has long enjoyed in attracting the world’s students and academics is beginning to narrow.”


The sharpest signal lies in international talent. While the UK's global standing remains strong, its long-held competitive edge in internationalisation is beginning to erode.


A decade ago, 20 UK universities ranked in the global top 100 for Faculty. In 2027, just eight do. In International Student Ratio, more than 40 UK universities ranked in the top 100 in 2017; today 28 do and only the London School of Economics remains in the global top 20.


The UK is still among the world’s most international systems, but its long-standing advantage is narrowing, QS warns.


This decline is occurring from a position of considerable strength. The UK still places eight universities in the global top 50 for International Student Ratio, more than any other country.


That narrowing is most evident in International Faculty. Every one of the share of globally mobile academics.


Continental Europe


Italy is among Europe’s most improved higher education systems in this year’s rankings, behind only Austria among systems with 10 or more ranked universities. Politecnico di Milano climbs further into the global top 100, placing 87th, after entering this tier for the first time in last year’s edition.


Germany, Spain and France all grow their representation in the rankings, adding 11, 10 and seven universities respectively, the most in the world after Mainland China. Technical University of Munich is the highest-ranked university in the EU, placing 25th, followed by Université PSL in 34th.


The Netherlands continues to dominate on average in International Research Network as well as in Academic Reputation, despite 11 of 13 institutions dropping overall in the rankings in 2027.


Six institutions from Ireland rise in the 2027 rankings, with University College Dublin entering the global top 100 for the first time. Ranked second globally for both Employer Reputation and Sustainability, Ireland’s higher education system continues the upward trajectory it has sustained in recent years.


North America


United States


The United States remains the most represented system in the world, with 184 universities (down from 192 in 2026). In total 66% of entries decline in their positions this year, 38 remain level and 23 rise.


Harvard University ranks first globally in four indicators, more than any other university: Academic Reputation, Citations per Faculty, Employer Reputation and Employment Outcomes.


Elsewhere in the US, California Institute of Technology rises to seventh in the world, its best ranking since 2023, when it placed joint sixth. Yale University and Johns Hopkins University have both re-entered the global top 20. Meanwhile, University of Maryland, Baltimore ranks first in the world for Faculty Student Ratio. Arizona State University has achieved its highest ranking to date, placing 172nd globally in 2027, up from 222nd a decade ago.


But the rankings present a two-speed picture of US higher education. Below the resilient elite tier the system is under “broad strain”, according to QS analysis. The US fielded 184 institutions, down from 192 and 120 (66%) fell, 38 held and just 23 (13%) rose, with only three debutants. International engagement is the sharpest fault line.


The scale of the shift is visible in aggregate movement. Across comparable institutions, US universities fell by an average of 10.2 places year on year, the steepest among major peer systems, against an average rise of 17.1 places in Mainland China and 5.2 in Australia, and declines of 2.2 in the UK and 6.6 in Canada, QS noted.


Reputation indicators held up: around three-quarters of U.S. entries improved or stayed level in both Academic Reputation and Employer Reputation.


Elsewhere the movement is downward. Citations per Faculty saw 80% of U.S. entries fall, the steepest decline of any indicator; International Student Ratio fell for 54%, Sustainability for 55% and Employment Outcomes for 51%.


“A US institution still ranks first in the world in five of the nine indicators, but the breadth of decline below the top tier is the system-level story,” QS noted.


The Global Engagement lens is where the US has weakened most consistently against global peers, QS says.


US representation in the top 200 for International Student Ratio has halved over the decade, from 28 in 2017 to 14 in 2027, and for International Faculty Ratio it has fallen from 15 to eight.


Only Illinois Institute of Technology (47th) appears in the global top 50 for International Student Ratio, and not a single US institution reaches the top 50 for International Faculty Ratio. More than 40 systems now outperform the US on average for International Student Ratio.


Sowter, for QS, said: “Science, research and innovation have long been international endeavors. To paraphrase the French chemist Louis Pasteur, science knows no country because knowledge belongs to humanity.


“The international exchange of talent, ideas and perspectives has been a defining strength of the US higher education and research system, helping to make its universities and laboratories among the most influential in the world.


He warned that the US must continue to attract outstanding students, researchers and academics from across the globe, while maintaining strong investment in research and innovation, if it is to reinforce its position “at the forefront of discovery”.


Jessica Turner, CEO of QS, said: “It is important that US institutions analyse where global peers are gaining ground and focus on maintaining or improving their positions based on the metrics we use that students really value the most.


“For US institutions, research capabilities and ensuring the best possible graduate outcomes, especially in the face of the evolving employment market, will be key.”


Canada


Some 66% of Canada’s 30 universities in the QS WUR rankings drop this year, with McGill University retaining the top spot nationally for a second consecutive year, placing 30th. Four Canadian institutions achieved their best ranking in more than a decade. However, global peers are improving at a faster pace than Canadian counterparts, particularly in International Student Ratio, Employment Outcomes, International Faculty and Citations per Faculty.


H Deep Saini, president and vice-chancellor, McGill University, said: “McGill's continued ranking among the world's top 30 universities, and first in Canada for a consecutive year, is a meaningful achievement.”


However, QS in its analysis, warned that International Student Ratio, Employment Outcomes, International Faculty and Citations per Faculty are the indicators where Canada’s global competitors are surging.


“The indicators making up the Global Engagement lens suggest that university systems elsewhere in the world are increasingly benefitting from heightened global collaboration,” QS said.


Latin America


Latin America’s downward trajectory continues, with 52% of the region’s universities declining and 8% improving. This means of 188 entries from the region, only nine rise this year. However, the region’s leading institution, Universidad de Buenos Aires, retains its position at 84th and remains the region’s only top 100 university for the second consecutive year.


It has held the Latin American top spot for 11 of the last 12 years, losing it to Universidade de São Paulo (USP) only in 2024. It is followed by Pontificia Universidad Católica de Chile in 119th and Universidade de São Paulo in 133rd.


Despite Brazil retaining the region’s strongest research ecosystem, widespread institutional declines highlight growing competitiveness and research-impact challenges.


UNAM remains Mexico’s flagship institution, combining Latin America’s strongest academic reputation with continued top 150 global standing.


Colombia saw sharp sector-wide declines raise competitiveness concerns, with 10 of 12 universities falling despite strong graduate employment outcomes.


Universidad de Costa Rica delivers Latin America’s largest ranking improvement, signalling growing international visibility and system momentum. Ecuador achieved net gains, with multiple institutions improving and strengthening reputation indicators.


Sowter said: "While Latin America continues to produce universities with strong global reputations and clear areas of excellence, the latest rankings highlight a widening gap between institutional ambition and the resources available to support internationally competitive research ecosystems.”


Sub-Saharan Africa


South Africa remains Africa’s leading higher education powerhouse, holding the continent’s top five positions. The University of Cape Town remains the highest-ranked institution despite dropping 34 places to 184th. The University of Johannesburg achieves its best ever result, ranking 292nd, making 2027 the first time it has appeared in the top 300.


Stellenbosch University rises back into the top 300 for the first time in two years and its position this year is its second best ever position. The University of Pretoria also achieves its second best ever position, having ranked 323rd in 2024.


Across the continent, 11 institutions enter the ranking – four of them from Sub-Saharan Africa. While South Africa remains the most represented higher education system in the region, adding one institution in 2027, Nigeria sees two new entries in the rankings. Tanzania appears for the first time in over a decade in 2027, with University of Dar es Salaam re-entering the rankings for the first time since 2016.


In 2026, Sub-Saharan Africa had 14 universities within the top 250 for Employment Outcomes, eight of which scored over 90 in the indicator. This year, while the area remains a strength, the results suggest global peers are gaining on the lead institutions in the region have previously demonstrated. All but two of the 19 institutions that featured last year have declined in this area.


However, with the entry of University of Dar es Salaam ranking at 131st in the indicator, the region is home to 15 institutions in the top 250 for Employment Outcomes. Six institutions appear in the top 100, including University of Witwatersrand (27th), University of Cape Town (rises to 40th), Makerere University (44th), Addis Ababa University (80th), University of Nairobi (86th) and University of Ghana (87th).


Sowter said: “A decade ago, 12 institutions from the region featured in the rankings, and this year it has risen to 23. This trajectory demonstrates that universities are building their research capabilities, student outcomes and reciprocal partnerships internationally.


“Intra-African mobility is expected to grow significantly in the future, especially as institutions in the region continue to drive their reputations internationally. Home to the world’s youngest population, we expect higher education across Sub-Saharan Africa to innovate and evolve as demand continues to grow.”


All data for this article was supplied by QS.


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Publicado en BBC https://www.bbc.com/mundo/articles/ckgdmv8gz1jo Ver video: https://www.youtube.com/shorts/a4Bq3peiz-U Qué es el "Proy...