Mostrando entradas con la etiqueta Sur global. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sur global. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de abril de 2026

Las revistas "internacionales" marginan la publicación sobre enfermedades tropicales. Sesgos en la representación regional y de género en los comités editoriales

Publicado en SciDevNet
https://www.scidev.net/america-latina/news/paises-endemicos-de-enfermedades-tropicales-olvidados-en-revistas/ 



31/07/25

Países endémicos de enfermedades tropicales olvidados en revistas

De un vistazo
  • - Falta diversidad de género y geográfica en consejos editoriales de revistas de medicina tropical
  • - Solo 3 por ciento de los miembros de consejos editoriales de 24 revistas vienen de países de bajos ingresos
  • - El desequilibrio distorsiona las prioridades editoriales y la financiación, según investigadores


Por: Daniela Hirschfeld
 
[MONTEVIDEO, SciDev.Net] Las decisiones sobre qué se investiga, publica y financia en medicina tropical siguen estando, en gran medida, en manos de los países ricos, impulsadas por profundas desigualdades en los consejos editoriales de las principales revistas del campo, según un nuevo análisis.

En una revisión de 24 revistas con más de 2.000 miembros en sus consejos editoriales, dos tercios de ellos eran hombres, más de la mitad provenían de países de altos ingresos y menos del 3 por ciento de países de bajos ingresos.

Europa, América del Norte y Asia Oriental reúnen la mayor parte de la representación, mientras que las regiones más afectadas por enfermedades tropicales siguen estando muy subrepresentadas: América Latina solo tiene 16 por ciento de representación; África subsahariana 11 por ciento; Asia meridional, 10 por ciento; y Oriente Medio y África del Norte, 3 por ciento.

“Cuando los investigadores de países de ingresos bajos y medios están subrepresentados se puede distorsionar la perspectiva a través de la cual se evalúa la investigación”, dijo a SciDev.Net Manish Barik, investigador del Instituto George para la Salud Global en Hyderabad, India, y autor del estudio.

“Los estudios contextualmente ricos y con base local podrían estar infravalorados. Las decisiones editoriales pueden inclinarse hacia temas o metodologías más alineadas con las perspectivas del hemisferio norte, posiblemente dejando de lado las innovaciones lideradas por la comunidad, la experiencia local o los problemas regionales urgentes”, remarcó.

Según Barik, son los editores de los países más ricos quienes deciden qué se publica, incluso sobre enfermedades que afectan predominantemente a los países más pobres, lo que refuerza los desequilibrios de poder de larga data en la salud mundial.

El estudio señala que esto puede llevar a trivializar las enfermedades tropicales como problemas geográficamente limitados, a pesar de la evidencia de que el cambio climático, la migración y las desigualdades globales han expandido su alcance más allá de los trópicos.

Para Marilia Sá Carvalho, coeditora jefa de la revista Cadernos de Saúde Pública, que se edita en Brasil, la falta de diversidad en los consejos editoriales puede hacer que se ignoren temas importantes para ciertas regiones del mundo.

“Si una enfermedad es muy común en el noreste de Brasil, por ejemplo, pero no está en el radar de científicos de Estados Unidos o Europa —porque en esos países no se investiga por falta de fondos o interés—, es posible que se considere poco relevante y no se publique”, dijo a SciDev.Net. “Pero, ¿cómo se puede saber si un tema es relevante o no si no hay investigadores en el comité editorial que conozcan bien la realidad local?”, agregó Sá Carvalho.

El estudio se basó en información sobre la composición del consejo editorial obtenida de fuentes oficiales de revistas o de sus perfiles institucionales, disponibles de manera pública, entre octubre y diciembre de 2024.

El análisis destaca una marcada disparidad de género, al observar que 66 por ciento de los miembros de los consejos son hombres.

También destaca una división geopolítica: 40 por ciento de los miembros del consejo provienen de países del G7 y dos tercios de países del G20, mientras que los países BRICS —incluidos Brasil e India, destacados generadores de investigación en salud tropical— representan menos de una cuarta parte.

Desigualdades en la financiación

Estas disparidades también afectan a la financiación, amenazando con desviar la asignación de recursos de la carga mundial de enfermedades.

Según los autores, el 75 por ciento de los fondos directos y el 70 por ciento de los indirectos que existen para enfermedades tropicales desatendidas se asignan a institutos líderes en países no endémicos. Como resultado, la infraestructura en estos países se moderniza, “mientras se perpetúan los legados coloniales mediante la recolección de muestras en países de bajos ingresos”, afirman los autores.

Alrededor de 85 por ciento de la población mundial vive en países de ingresos bajos y medios; sin embargo, sus voces son marginadas a la hora de definir las agendas de investigación, afirman los investigadores.

“Este desequilibrio corre el riesgo de crear una perspectiva occidental, donde las prioridades de los países de altos ingresos eclipsan las enfermedades derivadas de la pobreza, como se observa en los sesgos históricos contra las enfermedades tropicales desatendidas”, escriben los autores en el artículo.

Afirman que la diversidad en los consejos editoriales no es solo simbólica, sino “esencial para alinear las prioridades de investigación con las necesidades de las poblaciones más afectadas por las enfermedades tropicales”.

Barik añadió: “Es una cuestión de justicia epistémica: quienes están más cerca del problema también deberían participar en la producción y el control del conocimiento”.

Marco Coral-Almeida, profesor de la Universidad de Las Américas en Ecuador y editor adjunto de PLOS Neglected Tropical Diseases, declaró a SciDev.Net: “Por primera vez, cuantifican algo que en América Latina solo había sido especulativo”.

La escasa representación de las voces de los países de ingresos bajos y medios “tiene importantes implicaciones, porque muchos de estos artículos no se limitan al ámbito académico, sino que también informan sobre políticas públicas, prioridades de investigación e incluso intervenciones sanitarias”.

“Si las voces latinoamericanas no están suficientemente representadas, se corre el riesgo de que las realidades y necesidades locales se subestimen, o peor aún, se malinterpreten”, añadió.

Sin embargo, algunas publicaciones afirman estar avanzando en este ámbito.

El colombiano Alfonso Rodríguez Morales, editor jefe de la revista Emerging Tropical Diseases de Frontiers in Tropical Diseases, afirmó: “En nuestra revista, a través de diversas iniciativas, hemos promovido la participación del Sur Global en la producción, revisión y edición”.

“Como editor jefe de una revista de alto impacto en este campo me enorgullece participar como colombiano, a la vez que trabajo con editores asociados y miembros del consejo editorial provenientes del Sur Global, en particular de América Latina y Asia”, dijo a SciDev.Net.

 “Raíces coloniales”

Soumyadeep Bhaumik, profesor adjunto de la Universidad Walter Sisulu (Sudáfrica) y jefe de la Unidad de Metainvestigación y Síntesis de Evidencia del Instituto George para la Salud Global (Australia), quien no participó en el estudio, afirma que el campo de la medicina tropical está arraigado en su pasado colonial.

“Si bien se ha logrado la libertad política, el ecosistema de conocimiento en este campo sigue controlado por actores del Norte global”, dijo a SciDev.Net.

“Se han hecho llamados a la descolonización de la salud global y se están llevando a cabo muchas reformas, incluso por parte de los financiadores. Sin embargo, este no es el caso de la medicina tropical”, comentó.

Bhaumik afirma que la perspectiva del estudio sobre los consejos editoriales es importante, porque “los editores son los guardianes del ecosistema del conocimiento”.

Baumik es autor de un estudio de 2019 sobre la diversidad en los consejos editoriales de revistas de salud global, que también concluyó que las revistas podrían mejorar significativamente en términos de representación de género, geografía y nivel de ingresos.

Consultado por SciDev.Net, Alejandro Llanos-Cuentas, médico y profesor emérito del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la Universidad Cayetano Heredia, en Perú, quien no participó en la investigación, enfatizó la relevancia del estudio, pero señaló algunas limitaciones.

Según él, un estudio sobre este tema “requiere una perspectiva holística y un análisis a lo largo del tiempo”.

Los autores del estudio proponen tres medidas clave: adoptar políticas obligatorias de diversidad estructural, equidad e inclusión para garantizar una representación equitativa en términos de género, geografía y nivel de ingresos, especialmente en revistas de alto impacto; implementar programas de mentoría para apoyar a investigadores de países de ingresos bajos y medios, con capacitación específica y políticas lingüísticas inclusivas para ayudar a superar las barreras de ingreso; y aumentar la transparencia en los procesos de contratación para evitar sesgos en la composición de los consejos editoriales.

Barik cree que forjar alianzas entre países ricos y pobres ayudaría a identificar el talento editorial local. Afirma que se debe dar mayor credibilidad al conocimiento de los científicos y profesionales de la salud en los países donde se practica la medicina tropical.

“Necesitamos financiar a científicos en países donde realmente ocurren enfermedades tropicales, no en tierras lejanas”, añadió.

Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net.


jueves, 29 de mayo de 2025

BRICS establecen directrices comunes para la gobernanza de la economía de datos del Sur Global

Publicado en Geodigital AI Insights
https://mailchi.mp/b30ee8006106/cul-es-la-oferta-de-amrica-latina-para-participar-en-el-suministro-de-semiconductores-6261234?e=a6afd1df06





BRICS establecen directrices comunes para la gobernanza de la economía de datos

Los países del BRICS aprobaron un marco conjunto para la gobernanza de la economía de los datos durante la 15ª Reunión de Ministros de Comercio, celebrada en Brasilia. El documento establece principios comunes que valorizan la soberanía nacional, fomentan la interoperabilidad, promueven el uso estratégico de los datos para la innovación y la inclusión, y proponen mecanismos de coordinación voluntaria entre los países del bloque. Entre los compromisos están la creación de plataformas digitales locales, el estímulo a la portabilidad de datos y el fortalecimiento de la infraestructura digital pública. La medida busca superar la fragmentación regulatoria internacional y facilitar la integración de los países del Sur Global en la economía digital mundial.

Al proponer directrices comunes para la economía de los datos, los BRICS ensayan un movimiento coordinado que desafía la fragmentación regulatoria internacional y expresa una búsqueda de mayor protagonismo del Sur Global en la gobernanza digital. Aunque no se trata de normas obligatorias, el marco refleja la intención del bloque de reducir la dependencia de estructuras dominadas por potencias desarrolladas y de afirmar su autonomía digital. En este contexto, Brasil adquiere protagonismo al ocupar la presidencia rotativa del grupo en 2025 y liderar una agenda centrada en la inclusión y la cooperación multilateral en el entorno digital.

domingo, 5 de enero de 2025

América Latina (y el Sur Global) no está bien representada en las bases de datos genómicos

Publicado en SciDevNet
https://www.scidev.net/america-latina/news/pocos-datos-genomicos-regionales-rezagan-la-medicina-de-precision/?utm_source=SciDev.Net&utm_medium=email&utm_campaign=14822554_2024-12-30%20Weekly%20Email%20Digest%20-%20Am%C3%A9rica%20Latina%20y%20el%20Caribe%20Template.%20For%20no%20topic%20preferences&dm_i=1SCG,8TP5M,665LFG,10PXIC,1



12/12/24

Pocos datos genómicos regionales rezagan la medicina de precisión

De un vistazo
  • Estudio regional identifica representación genómica regional en el mundo
  • Advierte que su baja participación genera disparidades en medicina de precisión global
  • Destacan la importancia de iniciativas nacionales

En una época en que la genómica se posiciona cada vez más como una herramienta valiosa para la medicina de precisión, la baja representación de quienes viven en América Latina en los estudios genéticos que se realizan en el mundo lleva a un aumento de las disparidades en la prevención y tratamiento de enfermedades.

Esa es una de las observaciones que se desprenden de los resultados del Proyecto sobre la Genética de la Diversidad Latinoamericana (GLAD, por sus siglas en inglés), un estudio publicado en la revista Cell Genomics que compila datos genómicos de 53.738 personas, tomados de 39 estudios que representan a 46 regiones.

El objetivo es “explorar los patrones estructurales de la población latinoamericana y apoyar estudios epidemiológicos”. Se trata de estadísticas resumidas, sin acceso a genotipos individualizados, lo cual reduce el riesgo de exposición de datos sensibles.

Según este trabajo, aunque América Latina representa 8,5 por ciento de la población global, los 656 millones de habitantes de la región solo son el 0,38 por ciento de quienes participan en estudios que posibilitan identificar genes asociados con una enfermedad.

En este tipo de proyectos, que parten desde un nivel tan básico como el estudio de la diversidad genética, muchas veces se ignora el potencial que tiene entender las diferencias y similitudes entre poblaciones”. Víctor Borda, Instituto de Ciencias Genómicas de la Universidad de Maryland, EE. UU.

La llamada medicina de precisión en estos años ha hecho posible localizar las variantes genéticas que predisponen a enfermedades cardíacas e inflamatorias, diabetes, Alzheimer, esquizofrenia o obesidad, por ejemplo, así como las que determinan respuestas diferenciales a los fármacos.

Estos avances han surgido a partir del desarrollo científico basado en los datos del Proyecto del Genoma Humano, que a principios de este siglo recopiló los primeros resultados de las características genéticas de las personas.

Sin embargo, tanto esa iniciativa como las bases de datos que le siguieron mostraron una variabilidad poblacional limitada porque han tenido una alta representación de población de países del Norte Global. Esto se convirtió en un sesgo que pone en cuestión la aplicación exitosa de la medicina genética en el sur porque sus particularidades no están reflejadas en esas bases.

Por ejemplo, entre otros resultados de GLAD, el estudio reafirmó la distribución de linajes heterogéneos en Latinoamérica, con grupos con mayor representación europea y africana (por ejemplo, en Brasil y en Estados Unidos) o de indígenas americanos (Perú, México, Guatemala), y subrayó la subrepresentación de esos datos genealógicos en las bases públicas.

Esto perjudica la comprensión integral sobre la diversidad étnica de la región, destacan los autores. “A pesar de que las diferencias genéticas entre una persona y otra solo corresponden a menos del uno por ciento del genoma”, recuerda Víctor Borda, uno de los autores del estudio. Esas distinciones “pueden tener implicancias importantes”, como la forma en que metabolizamos los fármacos.

“Nuestros sistemas de salud son vetustos”, agregó Hernán Dopazo, especialista en biología evolutiva e investigador del CONICET (Argentina), que no formó parte de la investigación. Los servicios de salud “deben autorizar una secuenciación genética para tratar una enfermedad, suelen evitarlo por motivos económicos, sin entender que ese procedimiento evitará gastos posteriores”.

“En algunos casos, acceder a ciertos datos genéticos puede tardar meses”, desatacó Borda, y esas demoras llevan al retraso de las investigaciones, algo “aún más evidente” en Latinoamérica.

Hacerse camino por los “laberintos burocráticos”, las bases de datos patentadas o los desafíos en torno al consentimiento sigue siendo problemático en nuestra región, advirtió el estudio.

Los autores esperan que esta plataforma, que también permite su vinculación con muestras externas, promueva la investigación genética en Latinoamérica y contribuya a que la medicina personalizada llegue a más personas.

Inclusión urgente

El estudio también llama la atención sobre la necesidad de una “inclusión urgente” de datos provenientes de Bolivia y Paraguay, déficit que atribuyen a la falta de financiamiento.

Borda pondera iniciativas públicas como el Proyecto Genoma Peruano, el Proyecto de Epidemiología Genética de Brasil o el Biobanco Mexicano.

Dopazo también destaca el programa argentino PoblAr —el cual asesora—, que busca generar un genoma de referencia como insumo fundamental para tratamientos personalizados, pero hoy se encuentra paralizado por el desfinanciamiento al sector científico en su país.

Los vaivenes en el apoyo a estas iniciativas representan “la principal barrera para la democratización de la ciencia”, plantea Borda. “En este tipo de proyectos, que parten desde un nivel tan básico como el estudio de la diversidad genética, muchas veces se ignora el potencial que tiene entender las diferencias y similitudes entre poblaciones”.

Nuestros países “tienen que entrar en este club”, remarcó Dopazo, para quien resulta fundamental consolidar las bases de datos sobre las particularidades de enfermedades en la región. “El cáncer de mama es mucho más frecuente en Latinoamérica”, ejemplificó. “Queremos conocer esos marcadores y saber por qué son diferentes”.

La representación de esta variabilidad solo podrá lograrse mediante iniciativas conjuntas, ya que la infraestructura necesaria comprende decenas de miles de muestras, algo que excede a un solo país.

Dopazo insiste en la importancia de un cambio de mentalidad, también a nivel local. Los financiadores públicos y privados de los sistemas de salud deberían entender que “estas plataformas ahorran dinero, sufrimiento y años de estudio” a millones de personas, en una región que necesita acoplarse, lo antes posible, a esta revolución de la medicina global.

Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net

viernes, 13 de septiembre de 2024

¿Qué quiere el Sur global?

Publicado en Nueva Sociedad
https://nuso.org/articulo/sur-global-desarrollo-potencias-protestas-china-rusia-estados-unidos/



                                 ¿Qué quiere el Sur global?

septiembre 2024

Las grandes potencias no están tomando en serio las demandas del Sur global. Washington, Beijing y Moscú pueden tener muchas diferencias, pero tienen un acuerdo: el que las lleva a ver a los países del mundo no desarrollado como parte de un campo de batalla en el que libran sus disputas hegemónicas.


La expresión «Sur global» es evocadora, pero también genera un abanico de reacciones. Para algunos representa un proyecto en ciernes por parte de las naciones más pobres y anteriormente colonizadas que exigen justicia global, solidaridad y equidad. Otros son más despectivos con respecto al potencial de la acción colectiva, al tiempo que señalan la gran diversidad y los diferentes intereses dentro del mundo «en desarrollo». Para otros es un constructo problemático centrado en el Estado que no tiene en cuenta la solidaridad nacional de las minorías raciales en todas partes, incluido el mundo rico.

Yo considero, sin embargo, que el Sur global es un constructo relevante y útil. Pero no precisamente en el modo en que muchos de sus críticos –y defensores– lo describen. Buscar un gran proyecto de solidaridad o un líder único es intentar responder las preguntas equivocadas. El Sur global de nuestros días se describe mejor no como una colectividad organizada, sino como un marco analítico basado, sobre todo, en la geopolítica.

Esto no significa negar que los marcos alternativos revelen verdades importantes. La larga sombra del colonialismo explica muchas de las fallas y los conflictos actuales. La marginación económica y la crisis de deuda son dolorosas realidades en gran parte del mundo «en desarrollo», que ya se tambalea por los abusos de la era neoliberal y las secuelas del covid-19. La gran diversidad entre estos Estados es también algo que no puede subestimarse en ningún análisis.

Pero más pertinente y útil es entender el Sur global como un «hecho geopolítico». La lógica geopolítica revela una enorme franja de Estados en América Latina, África, el sur de Asia, el sudeste de Asia y las islas del Pacífico que se encuentran fuera del núcleo del sistema de grandes potencias, compuesto por las tres grandes –Estados Unidos, China y Rusia– y sus principales aliados. Los Estados que se encuentran en el centro del sistema de las grandes potencias (especialmente aquellos bajo un paraguas nuclear) gozan de una elevada sensación de seguridad, estatus y oportunidades económicas. Pero el Sur global debe arreglárselas en un sistema internacional que no domina y que está gobernado por reglas que, en su mayor parte, no creó.

Dos intereses generales

Una vez que entendemos el Sur global como un «hecho geopolítico», se abre la puerta para entender mejor lo que quieren estos Estados. Por supuesto, cada Estado tiene necesidades específicas, a la medida de sus condiciones locales. Pero se pueden identificar dos intereses dominantes.

Lo primero es la urgencia de «alcanzar» al núcleo. Los Estados del Sur global quieren ascender en el sistema internacional. Esto significa no solo un ascenso económico, sino también una elevación de estatus. Incluso en los Estados de ingresos medios, que han tenido mejores resultados que otros, hay una clara sensación de querer más. Esto incluye ayudar a definir las reglas del orden mundial en evolución, protegerse contra sanciones económicas en el futuro y salvaguardar su soberanía. Esto último se acentúa debido a los proyectos incompletos de creación de naciones y Estados que caracterizan a los Estados poscoloniales.

El segundo aspecto es que prácticamente todos los Estados del Sur global están fundamentalmente no alineados en la «competencia entre grandes potencias». En primer lugar, jugaron un papel modesto en el desencadenamiento de esta competencia, y la mayoría está decidida a no elegir bando y dejarse arrastrar por ella. Si bien esto no excluye los alineamientos estratégicos, estos suelen tener un alcance limitado y es muy poco probable que se conviertan en alianzas formales. La cobertura suele ser la respuesta más común en nuestra era de unipolaridad declinante.

Esta comprensión del Sur global más realista y basada en intereses nacionales ¿significa que las visiones idealistas están muertas? No del todo. Los grandes esfuerzos colectivos para crear un nuevo mundo de paz e igualdad quizá sean cosa del pasado. Pero siguen vigentes los esfuerzos de coordinación a menor escala para lograr resultados prácticos en algunos ámbitos.

Tomemos como ejemplo los BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica). Si bien suele ser descrita como una agrupación del Sur global, en realidad es una coalición de lo que he llamado el «Este global» (China y Rusia) y el Sur global. Los dos componentes de los BRICS tienen intereses diferentes. El Sur global ve valor en la coalición debido a los numerosos fracasos del orden liderado por Estados Unidos. Otro ejemplo son los esfuerzos colectivos respecto al cambio climático realizados en las COP del G-77, así como la amplia participación del Sur global en las acciones jurídicas internacionales en relación con Gaza. Un mundo centrado en los intereses nacionales siempre tendrá algún espacio, aunque limitado, para los esfuerzos colectivos.

La mayoría de los Estados del Sur global no están interesados en un cambio radical del orden existente. Tampoco ven a Washington como un adversario. De hecho, preferirían mantener excelentes relaciones con Estados Unidos, aunque en un mundo sin primacía estadounidense. Su creciente alejamiento del orden liderado por Estados Unidos se debe a restricciones sistémicas que limitan su ascenso y a las transgresiones y dobles estándares de las políticas de Washington.

Sanciones y desdolarización

Un ejemplo concreto de estas limitaciones es el régimen de sanciones internacionales. Este régimen se ha expandido hasta tal punto que más de una cuarta parte de los países y casi un tercio de la economía mundial son actualmente blanco de tales sanciones.

De ellas, las sanciones secundarias, que se han convertido en una herramienta preferida de Washington en la «competencia entre grandes potencias», son las que despiertan mayores preocupaciones. Si bien los Estados Unidos afirman una y otra vez que esas sanciones –que la mayoría de los juristas internacionales consideran ilegales– no están dirigidas al Sur global, esos Estados no lo ven así. El régimen de sanciones secundarias, a su vez, es posible gracias a la hegemonía global del dólar estadounidense, que hace de la desdolarización un importante interés común en la mayor parte del Sur global.

Sin embargo, es más fácil hablar de desdolarización que ponerla en práctica. Los BRICS han hecho de ello un foco importante de su retórica. Pero para lograr avances sería necesario que los bancos centrales de los Estados miembros renunciaran a cierto grado de soberanía: una ardua tarea. Además, como China es, por lejos, la máxima potencia comercial de los BRICS, a la India le preocupa el dominio de Beijing en todo acuerdo monetario alternativo impulsado por los BRICS.

También se están realizando esfuerzos para lograr una desdolarización más allá de los BRICS, con resultados mixtos. Gracias al factor impulsor de las amplias sanciones occidentales contra Rusia a raíz de su ilegal invasión de Ucrania, Moscú se ha inclinado marcadamente hacia Beijing. El resultado es que el yuan ha sustituido al dólar como moneda dominante en su comercio bilateral. Las exportaciones indias a Rusia están en auge gracias a que el comercio bilateral utiliza cada vez más las rupias.

El Sudeste asiático y la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN, por sus siglas en inglés) también están presionando para potenciar las monedas locales en las transacciones regionales. En 2023, cinco países de la ASEAN, entre ellos Indonesia y Singapur, firmaron un acuerdo para establecer un sistema regional de pagos transfronterizos en el que los consumidores realizarán dichos pagos utilizando un código QR, eludiendo el mercado de divisas.

Indonesia ha firmado también acuerdos con Chinala IndiaJapón y Corea del Sur para comerciar en monedas locales.

¿Están las grandes potencias tomando en serio las demandas y estrategias del Sur global? Lamentablemente, no lo suficiente. En Beijing, Moscú y Washington, hay una tendencia a ver al «resto» predominantemente como campos de batalla en la competencia entre las grandes potencias, o simplemente como víctimas. El Sur global, sin embargo, es más aspiracional que cualquier otra cosa. No busca un salvador ni tomar él mismo ese papel, sino que quienes bloquean su ascenso se aparten del camino.

Las grandes potencias también se han resistido a reformar el sistema internacional para alinearse mejor con la mayor autonomía y poder del Sur global. Beijing es probablemente el mayor obstáculo para la tan necesaria reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los porcentajes de voto en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial siguen estando muy sesgados a favor de los Estados occidentales ricos. Washington ha hablado poco sobre la financiación internacional de políticas climáticas. Y no parece haber ánimo en Washington, Moscú y Beijing para retroceder en la marcha constante hacia una competencia militarizada entre grandes potencias. Estas son incapaces de ver las nuevas realidades del vasto centro, en gran medida porque el Sur global sigue siendo un enigma que están condicionadas a no entender.


Nota: La versión original de este artículo en inglés se publicó en IPS Journal el 26/8/2024 y está disponible aquíTraducción: Carlos Díaz Rocca.

domingo, 8 de octubre de 2023

Mientras la pandemia hacía estragos, el sur global carecía de vacunas. Nunca más, prometen los investigadores

Publicado en SinPermiso
https://sinpermiso.info/textos/mientras-la-pandemia-hacia-estragos-el-sur-global-carecia-de-vacunas-nunca-mas-prometen-los



Mientras la pandemia hacía estragos, el sur global carecía de vacunas. Nunca más, prometen los investigadores

Amy Maxmen

07/10/2023

Una  vez que quedó claro que las naciones ricas se ayudaron  a sí mismas con las vacunas contra el coronavirus, mucho antes de que las naciones más pobres tuvieran acceso, los investigadores de África, Asia y América del Sur se unieron a la Organización Mundial de la Salud en una afirmación: Nunca más, se permitirían estar a merced del mundo occidental mientras un patógeno mortal atravesaba sus regiones.

Lanzaron una iniciativa en expansión que incluyó a empresas e institutos en 15 países de ingresos medios en el Sur del mundo, la mitad del mundo que anhelaba las vacunas contra el coronavirus en 2021,  cuando por el contrario los países ricos almacenaban dosis. Los grupos tenían como objetivo desarrollar su capacidad para producir vacunas de ARN mensajero. Las primeras vacunas protegerían contra el coronavirus. Y después de eso, esperaban generar vacunas de ARNm contra otras enfermedades, como la fiebre amarilla, la tuberculosis y cualquier virus aterrador que surja a continuación.

Ahora, dos años después del inicio de la iniciativa, el mercado de las vacunas contra el coronavirus ha disminuido, y los gobiernos han centrado su atención en otras emergencias, como la guerra en Ucrania. Pero los grupos involucrados en el proyecto siguen avanzando. Lanzado el centro de transferencia de tecnología de vacunas de ARNm, destinado a reflejar su intención de compartir la tecnología de ARNm, la iniciativa se diferencia  del modo típico competitivo de desarrollo de medicamentos en el que las empresas mantienen los descubrimientos en secreto.

En un césped mullido de la ladera de la carretera donde se encuentra la sede de la OMS en Ginebra, el coordinador del proyecto de esa agencia reiteró el compromiso de la organización en un evento paralelo el 23 de mayo en la Asamblea Mundial de la Salud. Él y otros discutieron ideas sobre cómo el centro se mantendría a flote después de que se agoten los iniciales  117 millones de dólares en fondos.

El daño causado por la desigualdad mundial de las vacunas en 2021 todavía estaba fresco en la mente de la gente en Ginebra. Un estudio estima que causó más de 1 millón de muertes en el sur del mundo. También resultó en un daño duradero a los sistemas de salud ya débiles y según afirmaron algunos científicos, dio lugar a las variantes  delta y omicron del coronavirus, y que la India y el sur de África se enfrentaron a oleadas sin posibilidad de ser mitigadas de covid-19.

“El Covid ha puesto una lupa sobre las fisuras y grietas de nuestro mundo”, dijo Ayoade Alakija, copresidente de la Alianza Africana para la Entrega de Vacunas, un grupo establecido por la Unión Africana que tiene como objetivo garantizar que el continente pueda acceder a las vacunas contra el coronavirus y otras amenazas para la salud. “Este mundo es profundamente, profundamente injusto e inequitativo”.

Para evitar una repetición, las grandes compañías farmacéuticas, con sede predominantemente en los Estados Unidos y Europa Occidental, están construyendo puestos de avanzada en los países africanos y han firmado un compromiso de reservar dosis para los países más pobres durante futuras pandemias.

Por el contrario, las empresas e institutos más pequeños que participan en la iniciativa del centro son de propiedad y están operados localmente, lo que garantiza que las vacunas que esperan producir servirían primero a las personas de esas regiones.

La pandemia dejó una lección duradera: los intereses nacionales superan a las intenciones altruistas, dijo Sotiris Missailidis, director de innovación del instituto de investigación gubernamental Bio-Manguinhos/Fiocruz en Río de Janeiro, el centro brasileño incluido en la iniciativa.

“La pandemia nos mostró que no se puede depender de los demás cuando todo el mundo está compitiendo por un recurso”, dijo Missailidis. “Necesitamos hacer lo nuestro”.

Desde el inicio del proyecto, los centros de Argentina, Bangladesh, Brasil, India, Indonesia, Sudáfrica y Vietnam han construido laboratorios para desarrollar vacunas de ARNm. A principios del próximo año, Brasil espera comenzar los ensayos clínicos de su vacuna de ARNm contra el coronavirus.

Los centros que se lanzaron en países con sectores biotecnológicos más pequeños, como Senegal y Túnez, han instalado nuevos equipos para llevar a cabo investigaciones sobre vacunas de ARNm que podrían atacar enfermedades como la fiebre del valle del Nilo y la leishmaniasis.

Los Estados Unidos no han financiado la iniciativa hasta ahora. La mayor parte de los fondos del programa provienen de Canadá, Francia y la Comisión Europea.

Barrena Graham, un virólogo que dirigió el desarrollo de vacunas de ARNm en los Institutos Nacionales de Salud, es asesor de la iniciativa del centro, porque cree que podría ser crucial para frenar la próxima pandemia. Si los centros pueden producir vacunas de ARNm rápidamente cuando surjan nuevos patógenos, podrían evitar que los brotes localizados se propaguen por todo el mundo.

“Es en el mejor interés de todos si más lugares pueden encontrar soluciones a sus propios problemas regionales”, dijo Graham.

Para que eso suceda, los centros deben permanecer abiertos y operativos desde ahora hasta cuando explote el próximo brote.

“Nuestra mayor preocupación es que dentro de 10 años, de repente tengamos otra pandemia, los llamamos y dicen: ‘Oh, ¿esa instalación? Bueno, estacionamos los coches allí ahora'”, dijo Martin Friede, coordinador de investigación de vacunas de la OMS. Pero el camino por delante puede ser largo. Además de desarrollar vacunas y plantas para producir vacunas  en grandes cantidades, varios países deben fortalecer sus agencias reguladoras para garantizar que las vacunas sean seguras.

La complejidad del proyecto refleja los problemas que se está intentando resolver. No se trata simplemente de construir plantas de fabricación de vacunas, dijo Jean Kaseya, director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades. “Estamos hablando de creación de empleo, estamos hablando de crecimiento económico”.

Para otros, el objetivo de la iniciativa es alterar un desequilibrio fundamental que ha dejado repetidamente al sur global dependiente del norte. Durante décadas, los tratamientos que salvan vidas han llegado a los países en desarrollo. A medida que la epidemia del VIH aumentó en África a principios de la década de 2000, cientos de miles de personas murieron sin acceso a medicamentos antirretrovirales que llegaron al continente solo varios años después de que estuvieran ampliamente disponibles en Australia, los Estados Unidos y Europa Occidental.

Una barrera que ha impedido que muchos países de bajos ingresos produzcan sus propios suministros es el gasto del desarrollo y la producción de vacunas.

Las tecnologías de vacunación tradicionales se basan en la inactivación de virus vivos o en el cultivo de proteínas dentro de grandes cubas de células vivas o dentro de huevos de gallina frescos. Estos pasos requieren mucho espacio, equipo y procesos biológicos que son complicados y pueden fallar.

Graham considera que la tecnología de ARNm es un posible cambio de juego porque se basa en procesos químicos más predecibles con una huella de fabricación más pequeña. Significa que los laboratorios pequeños pueden generar candidatos a vacunas para probar de una forma  más rápida, ahorrando tiempo y dinero.

Pero las vacunas de ARNm hasta ahora han demostrado ser efectivas solo contra el coronavirus. En abril, científicos de unos 20 países se reunieron en el centro insignia de la iniciativa, una pequeña empresa de biotecnología llamada Afrigen Biologics and Vaccines, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Durante unos largos días, investigaron qué tipo de vacunas de ARNm se pueden tratar  de crear ahora que la demanda de vacunas contra el coronavirus ha disminuido.

Afrigen había logrado reproducir la vacuna contra el coronavirus de ARNm de Moderna en enero de 2022 basándose en información disponible públicamente, después de que la compañía se negara a licenciar su tecnología para la iniciativa. Desde entonces, Afrigen ha estado ajustando la receta y estudiando la protección de la vacuna en roedores. Pero Petro Terblanche, CEO de Afrigen, dijo que la compañía ya no planea probarlo en ensayos clínicos porque son logísticamente complicados ahora que la mayoría de los sudafricanos han sido infectados o vacunados. Además, la demanda de vacunas contra el coronavirus es ahora baja en Sudáfrica.

Aún así, dijo, el proceso de desarrollo de una vacuna similar a la de Moderna ha permitido a la compañía construir sus instalaciones para cumplir con altos estándares internacionales de seguridad en la producción de vacunas de ARNm. Han comenzado la investigación sobre una vacuna de ARNm contra la tuberculosis, que se dirigiría a algunas proteínas de la bacteria de la tuberculosis, identificada en la Universidad de Ciudad del Cabo.

La tuberculosis es uno de los principales asesinos en el país, causando unas 58 000 muertes en 2019. Aunque el impacto de una vacuna sería masivo, Terblanche espera que el desarrollo pueda llevar una década porque la bacteria de la tuberculosis es biológicamente más complicada de atacar con las vacunas que muchos virus, incluido el coronavirus SARS-CoV-2. Por lo tanto, Afrigen también está investigando el potencial de una vacuna de ARNm contra el virus que causa la fiebre del valle del Nilo, en colaboración con el centro de Senegal.

En Brasil, en el centro del instituto Fiocruz, los investigadores se atrevieron a no reproducir la vacuna de Moderna porque el país, con una gran población de ingresos medios y, por lo tanto, un mercado considerable, se enfrenta a barreras de patentes más altas. Mientras que Moderna prometió no hacer cumplir sus patentes en el centro en Sudáfrica, la compañía no proporcionó tal garantía en América Latina.

Otra barrera, dijo Missailidis, fue que cuando los brasileños estaban desesperados por las vacunas contra el coronavirus en 2021, Fiocruz firmó un acuerdo con la compañía farmacéutica británica AstraZeneca prometiendo que no fabricarían vacunas producidas originalmente en otros países a cambio de una licencia para producir las vacunas de AstraZeneca. Como resultado, es posible que no puedan transferir la vacuna de ARNm que sus colaboradores sudafricanos han fabricado.

Aún así, la inmunóloga brasileña Patricia Neves estaba entusiasmada hace unos meses con los últimos resultados de su equipo en Fiocruz. Una vacuna de ARNm basada en un fragmento diferente del coronavirus que las dirigidas por Moderna y otros grupos, había provocado fuertes respuestas inmunitarias en ratones. Y estaban probando una vacuna relacionada que incluye instrucciones genéticas que dirigen al ARNm para que se replique dentro de las células. En teoría, eso reduciría la cantidad de vacuna necesaria por dosis, reduciendo los costos.

El centro brasileño espera a principios del próximo año comparar a uno de sus candidatos a vacuna de ARNm con las dosis de refuerzo de Moderna o Pfizer en los rastros clínicos. Si resulta ser tan efectivo, Missailidis dijo que el gobierno brasileño probablemente compraría las vacunas de Fiocruz porque serían menos costosas.

“Como institución pública, solo podemos añadir un margen del 20 por ciento por encima del costo de producción cuando vendemos al gobierno”, dijo Missailidis. Estimó un precio de alrededor de 1,50 $ por dosis, en comparación con más de 20 $ para los productos de las grandes compañías farmacéuticas.

El grupo también ha comenzado a explorar la leishmaniasis.

Mientras tanto, el centro en Bangladesh, en la empresa de biotecnología Incepta Pharmaceuticals, espera desarrollar una vacuna para proteger a los niños contra la forma más mortífera de diarrea causada por los rotavirus. Aunque eso parece biológicamente factible, dijo Friede, esa vacuna podría tener dificultades para encontrar un mercado porque las vacunas genéricas contra el rotavirus, hechas en plataformas más tradicionales, cuestan menos de 1 dólar por dosis.

Las realidades del mercado son lo más importante para Friede porque participó en un proyecto hace 17 años para construir instalaciones de producción de vacunas contra la gripe pandémica en todo el sur del mundo. Para 2016, solo un par de las instalaciones conservaron la capacidad de producir las vacunas en caso de que surgiera otra pandemia de gripe.

Friede dijo que esta vez, el resultado puede ser diferente dada la eficiencia de la tecnología de ARNm. Las vacunas contra la gripe requerían que las plantas almacenaran continuamente miles de huevos de gallina frescos y fertilizados pedidos a los agricultores por adelantado. Cuando las vacunas no estaban en demanda, los huevos se desperdiciaban.

Otra razón para la esperanza es que la iniciativa de ARNm ha sostenido el interés de grupos influyentes, incluido el mayor comprador de vacunas para países de bajos ingresos, la alianza de vacunas Gavi. Gavi ha prometido apoyo al ofrecerse a pagar más por las vacunas producidas en África, aunque no ha contribuido con dinero al esfuerzo, como lo hizo con la Operación Warp Speed en los Estados Unidos, ni ha especificado el tamaño del pago adicional.

Crear un mundo más equitativo para las vacunas ya no es una cuestión de innovación tecnológica, dijo Graham. “Tenemos la ciencia para hacer las cosas correctas si tuviéramos la voluntad política”.

prestigiosa periodista científica norteamericana radicada en San Francisco, es colaboradora de la revista 'Nature', así como de otras importantes publicaciones generalistas o especializadas, como 'The Lancet', 'ScienceNews', 'Global Health Now', 'The New York Times', 'Newsweek', 'Foreign Policy' o 'Wired'.

Fuente
:



viernes, 14 de julio de 2023

ELSEVIER publica documento de análisis de la producción científica mundial

 


Londres, 12 de julio de 2023

Elsevier, líder mundial en contenidos de práctica clínica basada en la evidencia, publicación de investigaciones y análisis de la información, acaba de publicar el informe más reciente en el que analiza las tendencias mundiales de la investigación centrándose en las colaboraciones entre las mayores economías del mundo. Fostering collaboration: a study of scientific publications with authors in G20 countries, estudió datos de la base de datos SCOPUS de Elsevier, líder del sector, y descubrió que los investigadores de las naciones del G20 fueron coautores del 75% del total de publicaciones científicas de todo el mundo entre 2012 y 2021.

El informe, que se presentó en un seminario organizado conjuntamente por el Ministerio de Educación de la India en colaboración con Elsevier, analiza la producción científica de los 19 miembros del G20, todos ellos con rigurosos programas de investigación y desarrollo. Elsevier examinó 24.746.950 publicaciones científicas de investigadores de casi 20.000 instituciones. Los datos presentan algunas tendencias sorprendentes en la investigación mundial.

Crecimiento de la investigación en el Sur Global

De hecho, aunque el informe muestra que todos los países del G20 experimentaron un enorme crecimiento de su capacidad científica en los últimos 30 años, reveló que los pertenecientes al Sur Global fueron los que más crecieron. En el periodo comprendido entre 1999 y 2022, el número de publicaciones científicas con autores en la India creció un 11,2% anual. En China, la tasa fue del 14,7%, en Arabia Saudí del 16% y en Indonesia del 20,1% anual. En la última década, la producción investigadora de Indonesia creció un 26% anual, la de Arabia Saudí un 17% y la de Sudáfrica un 7,8% anual, frente a la tasa media de crecimiento mundial del 3,6%. Los datos revelan además que China e India registraron una tasa de crecimiento del 9,3% y el 9,7% respectivamente, sustancialmente superior a la de Estados Unidos, que fue del 0,5%.

[SNIP]

El informe, Fostering collaboration: a study of scientific publications with authors in G20 countries, está disponible en línea.



https://www.elsevier.com/about/press-releases/research-and-journals/elsevier-releases-latest-industry-study-revealing-surprising-growth-trends-from-the-global-south-among-g20-nations

***********************

London July 12, 2023

Elsevier, a global leader in evidence-based clinical practice content, research
publishing, and information analytics, just published the newest report analyzing
 global research trends with a focus on collaborations between the largest
economies in the world. Fostering collaboration: a study of scientific publications
 with authors in G20 countries
, studied data from Elsevier’s industry leading
SCOPUS database and uncovered that researchers in G20 nations
co-authored 75% of total scientific publications worldwide from 2012-2021.

The report, which was spotlighted at a seminar jointly organized by India’s
Ministry of Education in partnership with Elsevier, analyses scientific production
of the 19 G20 members, all of which have rigorous research and development
 programs. Elsevier examined 24,746,950 scientific publications from
researchers at nearly 20,000 institutions. The data introduced some striking
trends in global research.


Global South Research GrowthOf most note, for the first time India has taken over the United Kingdom
as the third largest producer of research globally, behind China and the U.S.
In fact, while the report shows all G20 countries saw enormous growth in
their scientific capacity over the last 30 years, it revealed those belonging
to the Global South saw the most growth. In the period 1999 to 2022,
the number of scientific publications with authors in India grew 11.2% per year.
For China the rate was 14.7%, for Saudi Arabia 16%, and for Indonesia 20.1%
per year. Looking at the last decade, Indonesia’s research output grew 26% per
year, Saudia Arabia was at 17%, and South Africa grew 7.8% annually
compared to the world average growth rate of 3.6%. Data further reveals that
China and India showed a growth rate of 9.3% and 9.7% respectively,
substantially higher than that of the U.S at 0.5%.

[SNIP]

The report, Fostering collaboration: a study of scientific publications with
authors in G20 countries,
 is available online.

Las revistas "internacionales" marginan la publicación sobre enfermedades tropicales. Sesgos en la representación regional y de género en los comités editoriales

Publicado en  SciDevNet https://www.scidev.net/america-latina/news/paises-endemicos-de-enfermedades-tropicales-olvidados-en-revistas/   31/0...