Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia artificial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia artificial. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de septiembre de 2026

La IA está arruinando la producción académica

Publicado en The Chronicle of Higher Education
https://www.chronicle.com/article/ai-is-ruining-scholarship 





La IA está arruinando la producción académica

Cuando delegamos la revisión de la literatura a los algoritmos, perdemos sectores enteros del conocimiento.

The Review | Ensayo
Por Mya Poe y Dylan B. Dryer
10 de agosto de 2026

Pregúntele hoy a cualquier editor de una revista académica sobre los efectos de la inteligencia artificial generativa en la publicación académica y tendrá mucho que contarle. No se trata únicamente de que el estilo de la IA resulte irritante (aunque lo es). Más allá del estilo sintácticamente plano, léxicamente rebuscado, artificioso y aburrido de los textos generados por IA, los editores de revistas están recibiendo manuscritos completos de revisión y reenvío (revise and resubmit) que, milagrosamente, han sido reelaborados en una sola noche. Y estamos siendo desbordados por los envíos. En congresos académicos recientes sobre lingüística aplicada y estudios de escritura, editores de revistas académicas informaron que sus tasas de recepción de manuscritos se han duplicado o incluso triplicado durante el último año. Todos esos trabajos escritos por máquinas todavía tienen que ser leídos y discutidos ante la posibilidad de que contengan algo valioso, y examinar toda esta basura desvía la atención de los editores de artículos con conjuntos de datos auténticos y verdaderas aportaciones humanas.

Entre los indicios reveladores a nivel de las oraciones y las inverosimilitudes a nivel del manuscrito, ahora podemos identificar un problema insidioso de nivel intermedio. Muchos artículos generados por IA presentan una revisión de la literatura caracterizada por referencias superficiales a tres o cuatro trabajos fundacionales del campo (a menudo de la década de 1980 y principios de la de 1990), seguidas de una serie de afirmaciones sobre la importancia del tema actual respaldadas por citas no integradas de entre 15 y 20 artículos publicados entre 2023 y 2026. Por lo general, no citan ningún trabajo publicado entre mediados de la década de 1990 y principios de la década de 2020. Hemos denominado a este fenómeno «el vacío intermedio» (the missing middle).

¿Por qué ocurre esto? Porque los modelos de IA generativa no pueden atravesar las barreras de acceso de las editoriales, recuperan artículos fundamentales que han sido subidos a internet y los combinan con enormes cantidades de preprints y artículos recientes de acceso abierto, muchos de ellos procedentes de revistas depredadoras. De ahí surge el vacío intermedio: trabajos que mencionan puntualmente artículos muy importantes de hace décadas y luego saltan hasta publicaciones muy recientes, sin hacer referencia alguna a la abundante literatura producida entre ambos períodos. Lo que tenemos es la apariencia superficial de una revisión exhaustiva de la producción académica relevante a lo largo del tiempo, pero sin una verdadera interacción con las múltiples líneas de investigación que conforman una disciplina académica moderna.

Lo que tenemos es la apariencia superficial de una revisión exhaustiva de la producción académica relevante a lo largo del tiempo, pero sin una verdadera interacción con ella.

Algunos signos reveladores de un artículo con «vacío intermedio» son los siguientes: no contiene citas textuales ni siquiera referencias a páginas específicas. No ofrece una narración matizada sobre cómo un campo pasó de aquellos trabajos fundacionales a su situación actual. No hay indicios de que el autor comprenda la historia del trabajo empírico que puso a prueba y perfeccionó aquellos estudios pioneros hasta llegar al presente. Tampoco demuestra conocimiento de cómo esas preguntas originales se transformaron para abordar temas surgidos durante las décadas posteriores. No existe sensibilidad histórica respecto de aquello que esas perspectivas fundacionales pasaron por alto ni de las razones por las que siguen vigentes. Solo hay bots que afirman enfáticamente que existe una «laguna» académica en los últimos tres años de investigación que debe ser subsanada.

A partir de ahí, la revisión de la literatura con un vacío intermedio se traslada a la sección de Discusión. Como saben los escritores académicos experimentados, la sección de Discusión es el lugar donde los autores retoman una selección de los trabajos citados en la revisión de la literatura y ponen sus propios hallazgos en diálogo con ellos. Pero, como los modelos de IA generativa no pueden «leer» y relacionar hallazgos novedosos con la literatura más pertinente, muchos de los manuscritos que recibimos presentan secciones de Discusión que no vuelven a la literatura para mostrar de qué manera los datos y el análisis del estudio profundizan el conocimiento en algún ámbito específico del campo. Simplemente repiten los hallazgos, generan algunas aplicaciones, hacen una referencia superficial a limitaciones evidentes —como el tamaño de la muestra o la homogeneidad de la población— y luego pasan directamente a las investigaciones futuras.

Entonces, ¿qué significa todo esto para la publicación académica y para aquello que consideramos producción académica?

Con las infraestructuras editoriales resquebrajándose bajo el peso de todo este contenido generado automáticamente, unas revisiones de literatura deficientes podrían no parecer una preocupación de primer orden. Sin embargo, el vacío intermedio que estamos observando actualmente en las revisiones de literatura generadas por IA tiene consecuencias importantes para la construcción del conocimiento. Cuando los autores delegan el análisis de la literatura de investigación en algoritmos basados en el reconocimiento de patrones textuales de recursos de acceso abierto —algunos de los cuales funcionan bajo modelos de pago por publicar y cuentan con poca o ninguna supervisión editorial—, perdemos sectores enteros del conocimiento académico. Perdemos la investigación académica cotidiana y fundamental que se encuentra en revistas de alta calidad sometidas a revisión por pares.

Una revisión sólida de la literatura es mucho más que mencionar un par de nombres, añadir una falsa elaboración y tratar de demostrar la actualidad del tema. Constituye una garantía de que los autores han examinado su ámbito del campo con suficiente profundidad como para saber qué tipos de preguntas de investigación y metodologías permitirán hacerlo avanzar mejor. Y es también una señal de que ellos son las personas adecuadas para formular esas preguntas y recopilar esos datos.

Las revisiones de literatura con un vacío intermedio no solo empobrecen la producción de conocimiento: también perjudican a los académicos en activo.

Las revisiones de literatura con un vacío intermedio no solo empobrecen la producción de conocimiento: también perjudican a los académicos en activo. Las revisiones de literatura generadas por IA vuelven a amplificar unas pocas fuentes que ya eran importantes, con efectos devastadores para los investigadores que se encuentran en las etapas iniciales e intermedias de sus carreras y que necesitan ser citados para progresar profesionalmente. Se pierden líneas innovadoras de investigación que no utilizan las palabras clave reconocidas por los modelos de IA generativa. En el proceso, las revistas depredadoras adquieren mayor visibilidad, y algunas de ellas llegan a presumir de factores de impacto comparables a los de revistas académicas legítimas. La IA deja el conocimiento académico convertido en una mezcla desordenada de fuentes citadas incorrectamente, presentada mediante marcadores de cohesión artificialmente suavizados y transiciones mecánicas.

Estamos llamando la atención de nuestros colegas sobre el vacío intermedio no porque pensemos que los editores de revistas puedan o deban intentar vigilar el uso que los investigadores hacen de las aplicaciones de IA —una tarea que probablemente sería inútil—, sino porque constituye una oportunidad para reflexionar sobre cómo ha cambiado el trabajo editorial, cómo podrían responder los editores y revisores y qué nos gustaría que hicieran los autores. Como editores de revistas, no debemos tener reparos en rechazar de entrada los manuscritos cuyas revisiones de literatura presenten claramente este vacío intermedio. Debemos pedir a los revisores que lean los manuscritos teniendo presente este problema. Y debemos insistir en que el poco glamuroso trabajo de revisar cuidadosamente la investigación existente no es simplemente una oportunidad para repetir lo que los autores ya saben, sino una forma de establecer nuevas conexiones entre el pasado y el presente. Revisar la literatura es bueno para los seres humanos: tanto el producto como el proceso valen la pena.

Como investigadores de los estudios de escritura, nosotros mismos comprendemos lo difícil que resulta elaborar una buena revisión de la literatura. Pero si los investigadores se saltan esa revisión —si no construyen por sí mismos ese tramo intermedio—, pierden la oportunidad de hacer avanzar verdaderamente el conocimiento. Siguen siendo los seres humanos quienes, mediante la lectura de la literatura, aprenden lo suficiente como para poder afirmar con certeza que no están redescubriendo algo que ya se conoce (o, peor aún, repitiendo errores del pasado). Y son los seres humanos, no las máquinas, quienes deberían trazar el camino del descubrimiento académico.

Sobre los autores

Mya Poe es profesora de inglés en la Universidad Northeastern.

Dylan B. Dryer es profesor asociado de estudios de composición en la Universidad de Maine.



………………………………………………………


AI Is Ruining Scholarship

When we outsource literature review to algorithms, we lose entire sectors of knowledge.


The Review | Essay

By Mya Poe and Dylan B. Dryer

August 10, 2026


Ask any journal editor today about the effects of generative AI on academic publishing, and you’ll get an earful. It’s not just that AI style is irritating (though it is). Beyond the syntactically flat, lexically precious, oily, and boring style of AI-generated writing, journal editors are receiving entire revise-and-resubmit requests miraculously executed in a single evening. And we are getting crushed with submissions. At recent academic conferences in applied linguistics and writing studies, academic journal editors reported that their submission rates have doubled or even tripled in the last year. All those machine-written submissions must still be read and discussed on the chance that there might be something to them, and vetting all this slop takes editors’ attention away from papers with authentic datasets and real human insights.

Between the sentence-level “tells” and the manuscript-level implausibilities, we can now identify an insidious meso-level problem. Many AI-generated papers feature a literature review characterized by drive-by references to three or four foundational papers in the field (often from the 1980s and early ‘90s) and then a string of assertions about the importance of the current topic bolstered by nonintegral citations of 15 to 20 papers from 2023 to 2026. They typically cite no papers published between the mid-'90s and early 2020s at all. We have termed this phenomenon the missing middle.

Why does this happen? Because GenAI models cannot get behind publishers’ firewalls, they retrieve seminal articles that have been uploaded to the internet, combined with reams of recent pre-print and open-access articles, many from predatory journals. Hence, the missing middle: papers that spot-check highly important papers from decades ago and then leap forward to very recent publications without any reference to the deep literature in between. What we have is the surface appearance of a comprehensive survey of relevant scholarship over time, but without genuine engagement with the ramifying lines of inquiry that make up a modern academic discipline.

What we have is the surface appearance of a comprehensive survey of relevant scholarship over time, but without genuine engagement.

Some telltale signs of a “missing middle” paper: No direct quotations or even references to specific pages. No nuanced narrative about how a field got from those seminal works to where it is now. No signs that the author understands the history of empirical work that tested and refined those pioneering studies to get to the present day. No demonstrated awareness of how these original questions have changed to address topics that emerged in the decades that followed. No historical sensitivity to what those foundational perspectives missed, or why they persist. Just bots emphatically asserting that there is a scholarly “gap” in the last three years of research that must be filled.

From there, the missing middle literature review travels downstream to the Discussion section. As experienced academic writers know, the Discussion section is where authors return to a selection of the papers they cited in the literature review and place their own findings in conversation with those works. But because GenAI models cannot “read” and connect novel findings to the most relevant literature, many of the submissions we receive feature Discussion sections that do not return to the literature to show how the study’s data and analysis deepens knowledge in some specific corner of the field. They just repeat the findings, generate some applications, nod to obvious limitations of sample size or population homogeneity, and then march on to future research.

S
o what does all this mean for academic publishing and what counts as scholarship?

With publishing infrastructures cracking under the weight of all this auto-content, crappy literature reviews may not seem like a first-order concern. But the missing middle that we are now seeing in GenAI literature reviews has significant consequences for knowledge building. When authors offload analysis of the research literature to algorithms that are based on text-pattern recognition in open-access resources (some of which are pay-to-play operations with little to no editorial oversight), we lose entire sectors of scholarly knowledge. We lose the bread-and-butter academic research found in high-quality, peer-reviewed journals.

A solid literature review is more than just a couple of name-checks, faux elaboration, and a bid for topicality. It’s a warrant that the authors have surveyed their corner of their field thoroughly enough to know what kinds of research questions and methodologies will best advance it. And it is a signal that they are the right ones to ask those questions and collect that data.

Missing-middle literature reviews don’t just impoverish the production of knowledge: They penalize working scholars as well.

Missing-middle literature reviews don’t just impoverish the production of knowledge: They penalize working scholars as well. Gen-AI literature reviews reamplify a few already significant sources, with devastating effects for early and mid-career researchers who need to be cited to advance their careers. Innovative strands of research that do not use keywords recognized by GenAI models are lost. In the process, predatory journals get elevated, with some of them boasting impact-factor scores comparable to legitimate academic journals. GenAI leaves academic knowledge a jumble of incorrectly cited sources, presented with smoothed-over cohesive markers and mechanical transitions.

We are bringing the missing middle to our colleagues’ attention not because we think journal editors can or should try to police researchers’ use of AI applications — most likely a hopeless task — but as an occasion to think about how the work of editing has changed, how editors and reviewers might respond, and what we’d like authors to do. As journal editors, we need to have no qualms about desk-rejecting manuscripts with obviously missing-middle literature reviews. We need to prompt reviewers to read submissions with this problem in mind. And we need to insist that the unglamorous work of careful research reviews is not just an opportunity to recite what authors already know but a way to forge new connections between past and present. Reviewing the literature is good for humans: Both the product and the process are worthwhile.

As writing-studies researchers ourselves, we understand how challenging it is to write a good literature review. But if researchers skip the literature review — if they don’t forge the middle for themselves — they skip the opportunity to truly advance knowledge. It’s still humans who learn enough from reading the literature to be able to say for sure that they are not rediscovering what is already known (or worse, recommitting past mistakes). And it’s humans who should be charting the path of academic discovery, not machines.


About the Author

Mya Poe

Mya Poe is a professor of English at Northeastern University.

About the Author

Dylan B. Dryer

Dylan B. Dryer is an associate professor of composition studies at the University of Maine.

jueves, 3 de septiembre de 2026

La editorial WILEY aumentó sus ingresos por concepto de acceso abierto "Gold" y por la compra de EMERALD. También vende licencias IA

Publicado en Research information
https://www.researchinformation.info/news/wiley-research-publishing-revenue-jumps-12pc-on-oa-growth-and-emerald-acquisition/






Los ingresos de Wiley por publicaciones de investigación aumentan un 12 % gracias al crecimiento del acceso abierto y la adquisición de Emerald

3 de septiembre de 2026

Wiley informó de un crecimiento del 4 % en su división de investigación durante el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027, mientras que los ingresos por publicaciones aumentaron un 12 %, impulsados por la fuerte demanda de acceso abierto y la incorporación de Emerald Publishing al negocio.

Los ingresos de la división de investigación alcanzaron los 293 millones de dólares durante los tres meses finalizados el 31 de julio de 2026, lo que representa un aumento del 4 %, tanto en términos reportados como a tipos de cambio constantes.

Los ingresos de Research Publishing aumentaron un 12 % a tipos de cambio constantes, impulsados por lo que Wiley describió como un fuerte crecimiento del acceso abierto dorado (gold open access) y de las licencias de contenidos para IA, junto con una contribución de 13 millones de dólares de Emerald Publishing, tras completarse la adquisición durante el trimestre.

Estos resultados ayudaron a compensar una caída del 30 % en los ingresos de Research Solutions, que se enfrentaron a una comparación desfavorable con el mismo periodo del año anterior debido a los ingresos procedentes de las licencias para IA. Research Solutions generó 4 millones de dólares en ingresos por licencias para IA durante el trimestre, frente a los 16 millones de dólares obtenidos un año antes.

Wiley señaló que la demanda de publicación y las tendencias de la producción de investigación se mantuvieron sólidas. El EBITDA ajustado de la división de investigación (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) aumentó un 9 % a tipos de cambio constantes, hasta alcanzar los 87 millones de dólares, incluida una contribución de 5 millones de dólares de Emerald. El margen de EBITDA ajustado de la división aumentó 130 puntos básicos, hasta situarse en el 29.6 %.

Wiley completó durante el trimestre la adquisición de Emerald Publishing por aproximadamente 450 millones de dólares en efectivo, netos del efectivo adquirido. Emerald aporta cerca de 500 revistas, miles de títulos de libros y estudios de caso, así como alrededor de 500,000 contenidos de archivo retrospectivo (backfile). La operación amplía la cartera global de Wiley hasta aproximadamente 2,500 revistas y otorga a la compañía una posición de primer o segundo lugar en diversas áreas de economía, negocios y finanzas. La empresa espera obtener alrededor de 30 millones de dólares en sinergias de costos derivadas de la adquisición.

Las licencias para IA generaron 14 millones de dólares para Wiley durante el trimestre, y la compañía informó de una cartera creciente de oportunidades en entrenamiento de modelos, licencias comerciales y servicios de suministro de conocimiento mediante suscripción. Wiley también fue seleccionada como la única editorial científica participante en la Genesis Mission del Departamento de Energía de Estados Unidos y se convirtió en socio fundador de datos de la plataforma de materiales de CuspAI.

Matthew Kissner, presidente y director ejecutivo de Wiley, declaró:

«Obtuvimos los resultados trimestrales que habíamos previsto, y el impulso entre la investigación y la IA continúa fortaleciéndose: la investigación proporciona el contenido confiable que acelera la IA, y la IA impulsa la productividad que acelera la investigación».

En términos generales, los ingresos de Wiley disminuyeron un 3 %, hasta los 386 millones de dólares, frente a los 397 millones de dólares registrados un año antes. Los ingresos de Learning cayeron un 19 %, hasta los 93 millones de dólares, como consecuencia de la comparación con los ingresos por licencias para IA obtenidos el año anterior y de un menor gasto por parte de consumidores y empresas.


……………………………………………



Wiley research publishing revenue jumps 12pc on OA growth and Emerald acquisition

3 September 2026


Wiley has reported 4% growth in its research division for the first quarter of its 2027 financial year, with publishing revenue climbing 12% as strong demand for open access and the addition of Emerald Publishing boosted the business.

Research revenue reached $293 million for the three months ended 31 July 2026, up 4% both on a reported basis and at constant currency.

Research Publishing revenue increased 12% at constant currency, driven by what Wiley described as strong growth in gold open access and AI licensing, alongside a $13 million contribution from Emerald Publishing following completion of the acquisition during the quarter.

The performance helped offset a 30% decline in Research Solutions revenue, which faced a tough comparison with the same period last year because of AI licensing income. Research Solutions generated $4 million in AI licensing revenue during the quarter, compared with $16 million a year earlier.

Wiley said demand to publish and research output trends remained strong. Research adjusted EBITDA (Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation and Amortisation) rose 9% at constant currency to $87 million, including a $5 million contribution from Emerald. The division’s adjusted EBITDA margin increased by 130 basis points to 29.6%.

Wiley completed its acquisition of Emerald Publishing during the quarter for approximately $450 million in cash, net of cash acquired. Emerald brings nearly 500 journals, thousands of book titles and case studies, and around 500,000 backfile assets. The deal expands Wiley’s overall portfolio to approximately 2,500 journals and gives the company a top-one-or-two position in several areas of economics, business and finance. The company expects around $30 million in cost synergies from the acquisition.

AI licensing generated $14 million across Wiley during the quarter, with the company reporting an expanding pipeline across model training, commercial licensing and subscription knowledge feeds. Wiley was also selected as the only scientific publisher participating in the US Department of Energy’s Genesis Mission and became a founding data partner in CuspAI’s materials foundry.

Matthew Kissner, Wiley president and CEO, said: “We delivered the quarter we planned for, and the momentum between Research and AI keeps building: Research is fueling the trusted content that accelerates AI, and AI is driving the productivity that accelerates Research.”

Overall Wiley revenue fell 3% to $386 million, compared with $397 million a year earlier. Learning revenue fell 19% to $93 million, reflecting prior-year AI licensing comparisons and softer consumer and corporate spending.


domingo, 30 de agosto de 2026

MÉXICO es proveedor clave para centros de datos de IA / No son la panacea: Sheinbaum

Publicado en La Jornada
https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/08/18/economia/mexico-es-proveedor-clave-para-centros-de-datos-de-ia




México es proveedor clave para centros de datos de IA

México se ha consolidado como proveedor importante y en expansión de servidores para centros de datos impulsados por inteligencia artificial (IA), de acuerdo con un análisis de Standard and Poor’s (S&P) Global, la firma de datos y análisis de la calificadora.

Las exportaciones de servidores crecieron 172.1 por ciento anual a junio pasado y 93.9 por ciento de ellas se dirigieron a Estados Unidos, hacia empresas como Wistron Corporation, Flex Ltd y e Invected Corporation.

A junio anterior, las exportaciones de servidores de informática ascendían a 136 mil 800 millones de dólares, justo por debajo de las de automóviles y autopartes, que alcanzaron 153 mil 500 millones de dólares en el mismo periodo.

S&P Global expuso que la rápida expansión de la industria electrónica de vanguardia subraya la conveniencia de México como centro de relocalización, incluso en medio de la incertidumbre comercial derivada de la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos y de la revisión del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC).

“La creciente necesidad de centros de datos impulsada por el auge de la IA ha hecho que México se convierta en una fuente creciente de servidores informáticos ampliamente utilizados en esos espacios”, reiteró la firma.

Destacó que el sector automovilístico de México fue en años recientes el principal exportador, pero está siendo rápidamente superado por el crecimiento de los servidores informáticos.

Compras a Taiwán aumentaron 146.4%

En el estudio, S&P aseguró que las importaciones mexicanas procedentes de Taiwán aumentaron 146.4 por ciento interanual al primer semestre de 2026.

“Taiwán ahora representa 13.4 por ciento del total de las importaciones de México frente al 2.1 por ciento de 2019, lo cual lo convierte en el tercer mayor proveedor de México”, precisó.

“El crecimiento se ha debido principalmente a las importaciones de servidores informáticos, que alcanzaron 28 mil 400 millones de dólares estadunidenses sólo en el primer semestre de 2026, superando la totalidad del 2025. Otras importaciones de componentes informáticos también han experimentado aumentos sustanciales”, comentó S&P.

La firma señaló que a pesar de los aranceles de 50 por ciento impuestos recientemente por México a países con los que no ha firmado tratados de libre comercio, los productos de tecnologías de información y comunicaciones están exentos de aranceles.

“Se espera que la continua demanda de productos electrónicos impulsada por la IA combinada con el desarrollo de la infraestructura sostenga el crecimiento del sector electrónico de México, pese a que persisten los desafíos de seguridad y conectividad”, previó.

A su vez, la calificadora Moody’s aseguró en un análisis que México es el principal exportador de servidores informáticos a Estados Unidos, con aproximadamente dos tercios del total de las importaciones estadunidenses de estos equipos.

Para Eduardo Amaro, director regional de Rockwell Automation México, proveedor estadunidense de tecnologías de automatización industrial, la transformación digital ya es un pilar estratégico de las empresas, pues determina su rentabilidad y supervivencia.

“Es indispensable incorporar tecnologías que integran sistemas autónomos capaces de aprender, adaptarse y optimizarse por sí mismos en tiempo real”, mencionó.


************************************

Publicado en La Jornada
https://www.jornada.com.mx/2026/08/19/economia/019n2eco


Sheinbaum: centros de datos no son panacea para México

Néstor Jiménez y Arturo Sánchez Jiménez
 
Periódico La Jornada
Miércoles 19 de agosto de 2026, p. 19

La instalación de centros de procesamiento de datos es necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial en el país, pero “no necesariamente México debe ser el Centro de Datos de otros lugares del mundo”, porque consumen grandes cantidades de energía y agua, sostuvo ayer la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Aunque esta infraestructura es relevante para el desarrollo tecnológico, “no es que sea la panacea. Sí se necesita para la inteligencia artificial, pero el crecimiento de México no necesariamente debe estar basado en centros de datos”.

En su conferencia matutina de ayer, la jefa del Ejecutivo federal fue consultada sobre presuntos apagones que habrían frenado inversiones en centros de datos en Querétaro. Sheinbaum Pardo destacó que ya comenzaron a instalarse centros en esa entidad y hay planes de hacerlo en otras partes del territorio nacional.

Consideró que estos centros deben llegar sólo a donde se necesiten, “porque sí generan crecimiento económico, pero con muy poco empleo y mucho consumo de recursos naturales. Claro que debemos tener los necesarios para desarrollar inteligencia artificial en el país, pero con planeación”

Señaló que, de acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), han disminuido las quejas por interrupciones del servicio, y explicó que en algunas zonas se requiere principalmente inversión en transmisión y en distribución, más que en generación.

Las inversiones en este sector, agregó, requieren hasta tres años para concretarse. “Diseñamos un esquema de inversión mixta 54 por ciento público y 46 por ciento privado, que nos permita cumplir con la ley y al mismo tiempo tener inversión externa”, recalcó

Ranking Shanghai: BRASIL lidera ampliamente con 14 universidades. México, Colombia y Chile: con 2. Argentina: 1

Publicado en Bloomberg en Línea https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/las-21-mejores-universidades-de-latinoamerica-y-el-pais-que-lid...