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lunes, 7 de septiembre de 2026

BRASIL demuestra que las revistas del Sur Global pueden ser de alto impacto, según muestra estudio basado en SciELO


artículo publicado en: scielo.br/j/aabc/a/Gt9GH39WH4BtwjHD3PsVrzG/?format=pdf&lang=en&ilang=pt_BR

Anais da Academia Brasileira de Ciências: https://www.scielo.br/j/aabc/a/Gt9GH39WH4BtwjHD3PsVrzG/?format=html&lang=en&ilang=pt_BR 

An Acad Bras Cienc (2026) 98(3): e20250769 DOI 10.1590/0001-3765202620250769 Anais da Academia Brasileira de Ciências | Annals of the Brazilian Academy of Sciences Printed ISSN 0001-3765 I Online ISSN 1678-2690 www.scielo.br/aabc | www.fb.com/aabcjourna


¿Pueden las revistas de bajo costo y acceso abierto del Sur Global tener un alto impacto?

CONCEPTA MCMANUS, ANDREA VIEIRA, FELIPE PIMENTEL, DANIEL PIMENTEL & ABILIO A. BAETA NEVES

Resumen: Este estudio examina si las revistas brasileñas indexadas en SciELO pueden alcanzar un impacto académico y en las políticas públicas significativo. Se evaluaron los 20,000 documentos más citados, de un total de 368,000 artículos encontrados en Scopus. Estos artículos, especialmente los pertenecientes a las ciencias de la salud y las ciencias agrícolas, presentaron un impacto de citación superior a dos veces el promedio mundial.

El impacto estuvo fuertemente influido por la posición de la revista en los cuartiles y por el tipo de entidad editora: las revistas Q1 y aquellas gestionadas por asociaciones o editoriales comerciales obtuvieron mejores resultados que las situadas en otros cuartiles. Los artículos de alto impacto también procedían con frecuencia de editoriales institucionales y universitarias.

Las publicaciones de SciELO tienen relevancia más allá del ámbito académico, como lo demuestran sus citas en importantes documentos de políticas públicas publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la UNESCO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y organismos del gobierno brasileño. Estas citas estuvieron asociadas con un impacto académico significativamente mayor.

Importantes empresas farmacéuticas y tecnológicas hicieron referencia a estos artículos en solicitudes de patentes. La colaboración internacional fue limitada y no influyó significativamente en las tasas de citación.

Aunque el número de citas ha aumentado, pocos artículos de SciELO se publican en revistas internacionales de primer nivel, lo que refleja desigualdades estructurales y sesgos existentes en la publicación académica.

Los resultados cuestionan la idea de que las revistas del Sur Global tengan inherentemente un bajo impacto. Asimismo, confirman la importancia de plataformas como SciELO para promover una visibilidad y una influencia científicas más equitativas, y respaldan políticas destinadas a fortalecer la investigación procedente de las regiones en desarrollo.


Extractos de las secciones de DISCUSIÓN y CONCLUSIONES:

DISCUSIÓN

Muchas bases de datos de indización prestigiosas incluyen principalmente revistas de países de altos ingresos, lo que dificulta que las revistas del Sur Global alcancen una visibilidad y un reconocimiento más amplios. Estar indizado en las principales bases de datos es fundamental para incrementar las citas. SciELO está trabajando para lograr la indización de sus revistas en DOAJ, LILACS, MEDLINE, Redalyc, Scopus y Web of Science (Packer & Babini 2020). El lanzamiento del SciELO Citation Index en Web of Science (WoS) también puede considerarse un reconocimiento de la calidad de las publicaciones de la región (Minniti et al. 2018). En los últimos años ha aumentado el número de revistas de América Latina y el Caribe (ALC) indizadas en bases de datos internacionales (Machin-Mastromatteo 2019).

Las revistas del Sur Global pueden disponer de recursos limitados para actividades de marketing, promoción y difusión. Como consecuencia, pueden tener dificultades para atraer la atención de investigadores y lectores de todo el mundo, lo que se traduce en menores tasas de citación. Las universidades, asociaciones e institutos de investigación representan el 90 % de las revistas de ALC incluidas en SciELO (Vélez-Cuartas et al. 2016). Esta es la misma proporción de revistas brasileñas indizadas en WoS y Scopus que son gestionadas por universidades y asociaciones (Rodrigues & Abadal 2014). Aunque no todas las revistas académicas son de baja calidad científica, como se observa en el presente estudio, la escasez de financiamiento puede obstaculizar la publicación científica. Asimismo, la menor productividad de las revistas académicas repercute en su visibilidad internacional, ya que WoS y Scopus dan prioridad a las publicaciones más productivas (Repiso et al. 2019).

Otros factores que pueden reducir el número de citas son las redes de investigación limitadas, una cobertura restringida en índices y bases de datos, la falta de recursos para la promoción, los incentivos y el reconocimiento en la carrera académica, así como factores históricos. Los investigadores del Sur Global pueden tener menos oportunidades de colaborar con colegas de otros países o regiones, lo que afecta la visibilidad y el alcance de sus investigaciones. Contar con redes de investigación sólidas es fundamental para incrementar las citas y el impacto (McManus et al. 2020b). Brasil es el país con mayor grado de endogamia académica de América Latina, ya que el 88 % de los artículos publicados en revistas locales son de autoría brasileña (Collazo-Reyes 2014).

En algunos sistemas académicos, se incentiva a los investigadores a publicar en revistas de alto impacto para progresar en sus carreras u obtener financiamiento. Los investigadores del Sur Global pueden dar prioridad a la publicación de sus mejores trabajos en revistas consolidadas y de alto impacto, aun cuando dispongan de investigaciones valiosas que podrían publicar en revistas locales. El predominio histórico de la ciencia occidental y de la publicación académica occidental ha influido tanto en las prácticas de citación como en las percepciones sobre la calidad. Superar los sesgos históricos y promover una mayor diversidad de voces en el ámbito académico puede contribuir a elevar la visibilidad y el impacto de las revistas científicas del Sur Global. Beigel et al. (2024) demostraron un predominio de las revistas diamante, las instituciones editoriales universitarias y las formas multiescalares de circulación, como se observa en las revistas de SciELO y Redalyc. Los autores sostienen que, a pesar de la diversidad lingüística y disciplinaria, estas características pueden contribuir eficazmente a la comunicación científica en el contexto de la ciencia abierta.

Las publicaciones de alto impacto no son exclusivas de las revistas de países de altos ingresos ni de las editoriales comerciales. Muchas revistas de SciELO, particularmente en las ciencias de la salud y las ciencias agrícolas, alcanzaron niveles de citación superiores al promedio mundial —con un Impacto de Citación Ponderado por Campo (Field-Weighted Citation Impact, FWCI) superior a 2.0 en algunos títulos—. Esto sugiere que las investigaciones publicadas en estas revistas tienen repercusión tanto en el ámbito nacional como internacional, principalmente cuando abordan cuestiones de relevancia local que poseen una aplicabilidad más amplia, como la salud pública, la biodiversidad y la agricultura. Este resultado contrasta con lo señalado por Do Canto et al. (2022), quienes afirmaron que la preferencia por temas de investigación locales y regionales conduce a un bajo impacto.

Cabe destacar que los datos indican que el cuartil de la revista y el tipo de entidad editora influyen significativamente en el impacto. Las revistas situadas en el Q1 y aquellas gestionadas por editoriales comerciales o asociaciones científicas tienden a presentar puntuaciones más altas del Impacto de Citación Normalizado por Categoría (Category Normalized Citation Impact, CNCI). Sin embargo, una proporción considerable de los artículos altamente citados sigue procediendo de editoriales universitarias o institucionales, lo que indica que también es posible mantener investigaciones de calidad y estándares editoriales rigurosos con recursos modestos. La inclusión de las revistas en bases de datos como Web of Science o Scopus (Pranckutė 2021) puede contribuir a incrementar las citas en otras revistas (Martín Martín et al. 2018); el 53 % de las revistas brasileñas y el 52 % de los artículos están presentes en Web of Science (Maricato et al. 2023). Estos autores mostraron que Scopus (en 2007) y Web of Science (en 2014) incorporaron parcialmente datos de SciELO, aunque pueden existir deficiencias en la cobertura retrospectiva, problemas relacionados con las políticas de indización y una reducción en la transferencia de información de las revistas de SciELO hacia estas bases de datos, entre otros factores (Bojo-Canales & Melero 2023). La cobertura fue más amplia en Dimensions y OpenAlex.

Otra contribución significativa de este estudio es la demostración de la relevancia de estas publicaciones para las políticas públicas. Los artículos de SciELO han sido citados por importantes organizaciones internacionales, entre ellas la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), así como por organismos del gobierno brasileño y centros de análisis de políticas públicas (think tanks). La incorporación de artículos de SciELO en documentos de políticas públicas más que duplicó el FWCI de los artículos más citados, lo que pone de manifiesto su influencia más allá del ámbito académico. Aunque recientemente se ha producido una disminución de las citas en documentos de políticas públicas, esto podría reflejar un desfase temporal en su incorporación, más que una reducción de su relevancia.

Las citas en patentes ponen aún más de relieve el valor aplicado de las investigaciones publicadas en estas revistas. Aunque en los últimos años se ha registrado una disminución, empresas como GlaxoSmithKline, Novartis y Unilever han citado artículos de SciELO, lo que demuestra la existencia de vínculos concretos entre la ciencia en acceso abierto y la innovación. Esto añade una dimensión de impacto socioeconómico al argumento en favor del apoyo a los modelos de publicación en acceso abierto en el Sur Global. McManus et al. (2020, 2024a, 2024b) demostraron que la colaboración internacional y la colaboración con la industria incrementaron el impacto de la investigación brasileña.

A pesar de estas fortalezas, reconocemos que persisten importantes desafíos. La colaboración internacional continúa siendo limitada, aunque está aumentando lentamente. Curiosamente, y a diferencia de estudios anteriores, la colaboración internacional no incrementó significativamente el impacto en este conjunto de datos. Esto podría reflejar el carácter endógeno de la ciencia brasileña, en la que los investigadores nacionales son autores de una elevada proporción de las publicaciones. Este aislamiento puede reducir la visibilidad dentro de las redes internacionales, aun cuando el trabajo sea de alta calidad. Cintra et al. (2020) señalan que, en las Ciencias Sociales y las Humanidades, los artículos publicados en inglés tuvieron un impacto menor que los publicados en portugués o español dentro de la colección SciELO Brasil.

Además, los resultados ponen de manifiesto una desconexión entre el acceso abierto y la publicación en revistas de primer nivel. A pesar del incremento del FWCI y del número de citas, pocos artículos de SciELO aparecen en el 10 % de las revistas con mayor factor de impacto. Esto sugiere que, si bien el acceso abierto aumenta la visibilidad y las citas, no necesariamente se traduce en la publicación en revistas de élite (Figueiredo et al. 2024), probablemente debido a barreras estructurales, sesgos lingüísticos o percepciones de prestigio heredadas históricamente.

Este estudio confirma la importancia de las plataformas de acceso abierto, como SciELO, para democratizar la producción y la difusión del conocimiento. Asimismo, señala la necesidad de mantener la inversión en la indización de revistas, la formación editorial, la difusión multilingüe y las redes regionales. A medida que evoluciona el ecosistema de la publicación académica, los modelos que combinan acceso de bajo costo y alto impacto, como demuestra SciELO, podrían servir de modelo para otras regiones del Sur Global.

Incrementar el número de citas de un artículo científico requiere una combinación de esfuerzos estratégicos por parte de los autores y un apoyo coordinado de las agencias de financiamiento, las editoriales, las universidades y la comunidad investigadora en su conjunto.

A nivel individual, los autores son quienes ejercen la influencia más directa sobre la visibilidad y el potencial de citación de sus trabajos (Martín-Martín et al. 2021, Huang et al. 2025). Publicar en revistas reconocidas, bien indizadas y que atraigan a un público amplio aumenta la probabilidad de que un artículo sea citado. Los autores deben elaborar títulos y resúmenes claros y concisos, que contengan palabras clave pertinentes, con el fin de mejorar su descubribilidad a través de los motores de búsqueda académicos. Hacer que los artículos estén disponibles en acceso abierto constituye otro factor fundamental, ya que el acceso abierto mejora significativamente la visibilidad y las tasas de citación (Komaritsa 2022, Figueiredo et al. 2024), al igual que la disponibilidad de datos o programas (Colavizza et al. 2020, Frachtenberg 2022).

Más allá de la publicación, los autores deben difundir activamente sus trabajos a través de plataformas académicas como ResearchGate y Academia.edu (Ebrahimzadeh et al. 2020), así como mediante redes sociales como Twitter y LinkedIn (Adriaanse et al. 2024, Doulani et al. 2020, Peres et al. 2022). Las presentaciones en congresos y los seminarios web (Hauss 2021, Aguinis et al. 2020) también ofrecen valiosas oportunidades para llegar a públicos más amplios. Participar en colaboraciones internacionales o interdisciplinarias puede ampliar aún más el alcance de un artículo (McManus et al. 2020b). Cuando resulte apropiado (Szomszor et al. 2020), citar publicaciones previas pertinentes del propio autor puede contribuir a reforzar la continuidad y la visibilidad de una trayectoria de investigación.

Las agencias de financiamiento (Shin et al. 2022, Aagaard et al. 2021) desempeñan un papel fundamental en el aumento de la visibilidad de la investigación y, en consecuencia, de sus citas. Con frecuencia fomentan o exigen la publicación en acceso abierto y proporcionan apoyo financiero para cubrir los cargos de publicación, contribuyendo así a que los resultados de investigación sean accesibles de manera más amplia. Muchas agencias mantienen sus propios repositorios o exigen a los beneficiarios de financiamiento que depositen sus trabajos en bases de datos nacionales o temáticas, garantizando su descubribilidad a largo plazo (Montague-Hellen & Montague-Hellen 2023). Además, al reconocer el impacto de las citas —como un indicador indirecto de la calidad— en las evaluaciones de proyectos o del desempeño de los investigadores, las entidades financiadoras incentivan las actividades de difusión y divulgación (Park et al. 2023). Las agencias de financiamiento también pueden estimular la colaboración, tanto nacional como internacional (Davies et al. 2022), aumentando así el impacto y la visibilidad.

Las editoriales también contribuyen al incremento de las citas al garantizar que los artículos estén indizados en importantes bases de datos académicas como Scopus, Web of Science y Google Scholar, y al mantener metadatos de alta calidad (Vasudevan et al. 2025, Maddi et al. 2025). Muchas ofrecen servicios de promoción, como la difusión de artículos en boletines informativos, comunicados de prensa y campañas en redes sociales. Asimismo, apoyan cada vez más las prácticas de ciencia abierta, entre ellas el intercambio de preprints y las políticas que exigen datos abiertos, y proporcionan herramientas como métricas alternativas (altmetrics) y alertas de citas para hacer un seguimiento de la visibilidad de los artículos y potenciarla. También es necesaria la formación continua de los editores y revisores de revistas (Dengler 2023, Knöchelmann et al. 2022, Noel 2022, Veltman 2025), ya que estos pueden influir, en última instancia, en los descubrimientos innovadores (Baccini & Re 2025). Beigel (2025) destaca la importancia del papel del editor para SciELO y Redalyc.

Las universidades y las instituciones de investigación apoyan a sus investigadores (Aboagye et al. 2021, Lancho-Barrantes & Cantu-Ortiz 2021, Niles et al. 2020) mediante la promoción de los trabajos publicados en sitios web institucionales, comunicados de prensa y repositorios de acceso abierto. También ofrecen capacitación en escritura científica, estrategias de publicación y comunicación de la investigación. El reconocimiento de las métricas de citación —junto con indicadores cualitativos— en las decisiones de contratación, promoción y financiamiento incentiva a los investigadores a participar más activamente en la difusión de sus trabajos.

También son esenciales prácticas sistémicas más amplias. El uso de metadatos estandarizados (Ulrich et al. 2022), la adopción de identificadores persistentes como ORCID (Baglioni et al. 2021) y el cumplimiento de los principios FAIR —Localizables, Accesibles, Interoperables y Reutilizables (Findable, Accessible, Interoperable, and Reusable)— (Jacobsen et al. 2020) contribuyen a mejorar la descubribilidad y la posibilidad de reutilización de los resultados científicos. Iniciativas como la Declaración de San Francisco sobre la Evaluación de la Investigación (DORA) también promueven un uso más equilibrado y responsable de las métricas de citación en la evaluación de la calidad y el impacto de la investigación (Boury et al. 2023).

El incremento de las citas no es responsabilidad exclusiva de los investigadores individuales, sino que también depende de acciones coordinadas entre todos los actores del ecosistema de investigación (Wigdorowitz et al. 2024). Cuando estos esfuerzos están alineados, pueden aumentar significativamente el alcance, la relevancia y el reconocimiento de las publicaciones científicas.

CONCLUSIONES

Los resultados de este estudio cuestionan las suposiciones predominantes acerca del limitado impacto mundial de las revistas de acceso abierto del Sur Global. Al centrarse en las revistas brasileñas indizadas en SciELO, el análisis revela que, contrariamente a lo esperado, estas revistas pueden alcanzar efectivamente un alto impacto, particularmente en términos de métricas de citación y relevancia para las políticas públicas.

Mejorar la visibilidad, accesibilidad, calidad y colaboración internacional de las revistas científicas del Sur Global puede contribuir a incrementar su impacto de citación con el paso del tiempo. En las revistas del Sur Global se publican artículos altamente citados que abordan temas relevantes tanto a escala nacional como internacional y que han sido citados en documentos de políticas públicas de todo el mundo.

Este estudio puede contribuir a orientar el desarrollo de políticas destinadas a incrementar el impacto de las revistas científicas del Sur Global.


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Can low-cost, open-access journals from the Global South have a high impact?

CONCEPTA MCMANUS, ANDREA VIEIRA, FELIPE PIMENTEL, DANIEL PIMENTEL & ABILIO A. BAETA NEVES 

Abstract: This study examines whether Brazilian journals indexed in SciELO can achieve significant academic and policy impact. The 20,000 most-cited documents, out of 368,000 papers found in Scopus, were evaluated. These articles, especially in health and agricultural sciences, had citation impacts more than twice the global average. The impact was strongly influenced by the journal’s quartile ranking and publisher type, with Q1 journals and those managed by associations or commercial publishers outperforming those in other quartiles. Impactful papers also frequently came from institutional and university publishers. SciELO publications have relevance beyond academia, as evidenced by their citations in major policy documents issued by the WHO, UNESCO, FAO, and Brazilian government agencies. These were associated with significantly higher academic impact. Leading pharmaceutical and technology firms referenced these papers in patent filings. International collaboration was limited and did not significantly influence citation rates. Although citation counts have increased, few SciELO articles are published in top-tier global journals, reflecting structural inequalities and biases in scholarly publishing. Findings challenge the notion that journals from the Global South are inherently low-impact. They affirm the importance of platforms like SciELO in promoting equitable scientific visibility and influence, and support policies that strengthen research from developing regions. 

Key words: Global South, Policy Citation, Equity in Publishing, Open Access, Patent Citation

DISCUSSION 

Many prestigious indexing databases primarily index journals from high-income countries, making it challenging for journals from the Global South to achieve more comprehensive visibility and recognition. Being indexed in major databases is crucial for increasing citations. Scielo is working on indexing its journals in DOAJ, LILACS, MEDLINE, Redalyc, Scopus, and Web of Science (Packer & Babini 2020). The launch of the SciELO Citation Index in the Web of Science (WoS) can also be seen as a recognition of the quality of publications in the region (Minniti et al. 2018). The number of Latin American and Caribbean (LAC) journals indexed in international databases has recently increased (Machin-Mastromatteo 2019).

Global South journals may have limited resources for marketing, promotion, and dissemination. As a result, they may struggle to attract the attention of researchers and readers worldwide, leading to lower citation rates. Universities, associations, and research institutes represent 90% of LAC journals in SciELO (Vélez-Cuartas et al. 2016). This is the same proportion of Brazilian journals indexed in WoS and Scopus maintained by universities and associations (Rodrigues & Abadal 2014). Although not all academic journals are of low scientific quality, as seen in the present study, funding shortages can hinder scientific publishing. Additionally, the lower productivity of academic journals also reflects on international visibility, as WoS and Scopus prioritize the most productive publications (Repiso et al. 2019). 

Further factors that may reduce citations include limited research networks, limited indexing and database coverage, a lack of resources for promotion, career incentives and recognition, and historical factors. Researchers in the Global South may have fewer opportunities to collaborate with peers from other countries or regions, thereby affecting the visibility and reach of their research. Strong research networks are essential for increasing citations and impact (McManus et al. 2020b). Brazil is the most endogamous country in Latin America, with 88% of local journal articles authored by Brazilians (Collazo-Reyes 2014).

In some academic systems, researchers are incentivized to publish in high-impact journals to advance their careers or obtain funding. Researchers from the Global South may prioritize publishing their best papers in established, high-impact journals, even if they have valuable research to publish in local journals. The historical dominance of Western science and academic publishing has influenced citation practices and perceptions of quality. Overcoming historical biases and promoting diverse voices in academia can help elevate the visibility and impact of scientific journals from the Global South. Beigel et al. (2024) demonstrated a predominance of diamond journals, university publishing institutions, and multiscalar forms of circulation, as seen in Scielo and Redalyc journals. The authors claim that, despite linguistic and disciplinary diversity, these characteristics can contribute effectively to science communication within the context of open science. 

High-impact publications are not exclusive to journals from high-income countries or commercial publishers. Many SciELO journals, particularly in the health and agricultural sciences, reached citation levels above the global average (with Field-Weighted Citation Impact [FWCI] exceeding 2.0 for some titles). This suggests that research published in these journals resonates both nationally and internationally, primarily when it addresses locally relevant issues with broader applicability, such as public health, biodiversity, and agriculture. This is in contrast to Do Canto et al. (2022), who stated that preferences for local and regional research subjects lead to low impact. 

Notably, the data indicate that journal quartile and publisher type significantly influence impact. Journals in Q1 and those managed by commercial publishers or scientific associations tend to have higher CNCI scores. However, a substantial proportion of the highly cited papers still come from university or institutional publishers, indicating that quality research and rigorous editorial standards can also be maintained with modest resources. Journal registration in databases such as Web of Science or Scopus (Pranckutė 2021) can help increase citations in other journals (Martín Martín et al. 2018), with 53% of Brazilian journals and 52% of papers in Web of Science (Maricato et al. 2023). These authors showed that Scopus (in 2007) and Web of Science (in 2014) partially incorporated SciELO data, although there may be a lack of retrospective coverage, issues related to indexing policies, and a reduction in the communication of SciELO journals to these databases, among others (Bojo-Canales & Melero 2023). Coverage was wider in Dimensions and Open Alex. 

Another significant contribution of this study is the demonstration of policy relevance. SciELO papers have been cited by major international organizations, including the World Health Organization (WHO), the Food and Agriculture Organization (FAO), and the United Nations Educational, Scientific, and Cultural Organization (UNESCO), as well as Brazilian government bodies and policy think tanks. The integration of SciELO articles into policy documents more than doubled the FWCI of the most-cited papers, highlighting their influence beyond academia. While there has been a recent decline in policy citations, this may reflect a time lag in uptake rather than a reduction in relevance.

The citation by patents further underscores the applied value of research from these journals. Although there has been a reduction in recent years, companies such as GlaxoSmithKline, Novartis, and Unilever have cited SciELO articles, showing tangible connections between open access science and innovation. This adds a layer of socio-economic impact to the argument for supporting open-access publication models in the Global South. McManus et al. (2020, 2024a, 2024b) demonstrated that international collaboration and collaboration with industry increased the impact of Brazilian research.

Despite these strengths, we acknowledge enduring challenges. International collaboration remains limited, although it is slowly increasing. Interestingly, in contrast to previous studies, international collaboration did not significantly enhance impact in this dataset. This could reflect the endogenous nature of Brazilian science, where domestic researchers author a high proportion of publications. This insularity may reduce visibility in international networks, even if the work is of high quality. Cintra et al. (2020) note that, in the Social Sciences and Humanities, papers published in English had lower impact than those in Portuguese or Spanish in the SciELO Brazil collection.

Moreover, the findings highlight a disconnect between open access and publication in top tier journals. Despite increases in FWCI and citations, few SciELO articles appear in the top 10% of journals by impact factor. This suggests that while open access boosts visibility and citation, it does not necessarily translate into placement in elite journals (Figueiredo et al. 2024), likely due to structural barriers, language bias, or legacy perceptions of prestige.

This study confirms the importance of open access platforms, such as SciELO, in democratizing knowledge production and dissemination. It also signals the need for continued investment in journal indexing, editorial training, multilingual dissemination, and regional networks. As the ecosystem of scholarly publishing evolves, models that combine low-cost access with high impact, as demonstrated by SciELO, could serve as a blueprint for other regions in the Global South.

Boosting the number of citations of a scientific article requires a combination of strategic efforts by the authors and coordinated support from funding agencies, publishers, universities, and the broader research community.

At the individual level, authors have the most direct impact on the visibility and citation potential of their work (Martín-Martín et al. 2021, Huang et al. 2025). Publishing in reputable, well indexed journals that attract a broad readership increases the likelihood that an article will be cited. Authors need to craft clear, concise titles and abstracts rich in relevant keywords to enhance discoverability through academic search engines. Making articles openly accessible is another key factor, as open access significantly improves visibility and citation rates (Komaritsa 2022, Figueiredo et al. 2024), as well as data or program availability (Colavizza et al. 2020, Frachtenberg 2022). Beyond publication, authors should actively disseminate their work through academic platforms such as ResearchGate and Academia.edu (Ebrahimzadeh et al. 2020), as well as via social media networks like Twitter and LinkedIn (Adriaanse et al. 2024, Doulani et al. 2020, Peres et al. 2022). Conference presentations and webinars (Hauss 2021, Aguinis et al. 2020) also offer valuable opportunities to reach broader audiences. Engaging in international or interdisciplinary collaborations can further broaden the article’s reach (McManus et al. 2020b). When appropriate (Szomszor et al. 2020), citing one’s own relevant prior publications can help reinforce the continuity and visibility of a research trajectory.

Funding agencies (Shin et al. 2022, Aagaard et al. 2021) play a crucial role in enhancing research visibility and, consequently, citations. They often encourage or require open-access publishing and provide financial support for publication fees, thereby helping make research outputs more widely accessible. Many agencies maintain their own repositories or require grantees to deposit work in national or thematic databases, ensuring long-term discoverability (Montague-Hellen & Montague-Hellen 2023). Moreover, by recognizing citation impact (as a proxy for quality) in project evaluations or researcher performance assessments, funding bodies incentivize dissemination and outreach activities (Park et al. 2023). Funding agencies can also stimulate collaboration, both nationally and internationally (Davies et al. 2022), thereby increasing impact and visibility. 

Publishers also contribute to citation growth by ensuring that articles are indexed in major academic databases such as Scopus, Web of Science, and Google Scholar, and by maintaining high-quality metadata (Vasudevan et al. 2025, Maddi et al. 2025). Many offer promotional services, such as featuring articles in newsletters, press releases, and social media campaigns. They increasingly support open science practices, including preprint sharing and open data mandates, and provide tools such as altmetrics and citation alerts to track and boost article visibility. The continued training of journal editors and reviewers is also necessary (Dengler 2023, Knöchelmann et al. 2022, Noel 2022, Veltman 2025), as these may ultimately affect innovative discoveries (Baccini & Re 2025). The importance of the editor role for SciELO and Redalyc is highlighted in Beigel (2025).

Universities and research institutions support their researchers (Aboagye et al. 2021, Lancho-Barrantes & Cantu-Ortiz 2021, Niles et al. 2020) by promoting published work on institutional websites, in press communications, and through open-access repositories. They also offer training in scientific writing, publishing strategies, and research communication. Recognizing citation metrics — alongside qualitative indicators — in hiring, promotion, and funding decisions encourages researchers to engage more actively in publicizing their work.

Broader systemic practices are essential. The use of standardized metadata (Ulrich et al. 2022), the adoption of persistent identifiers such as ORCID (Baglioni et al. 2021), and compliance with FAIR data principles (Findable, Accessible, Interoperable, and Reusable) (Jacobsen et al. 2020) all enhance the discoverability and usability of scientific outputs. Initiatives such as the San Francisco Declaration on Research Assessment (DORA) also promote more balanced and responsible use of citation metrics in evaluating research quality and impact (Boury et al. 2023).}}

Increasing citations is not solely the responsibility of individual researchers but also depends on coordinated actions across all actors in the research ecosystem (Wigdorowitz et al. 2024). When aligned, these efforts can significantly enhance the reach, relevance, and recognition of scientific publications.


CONCLUSIONS

 The results of this study challenge prevailing assumptions about the limited global impact of open-access journals from the Global South. By focusing on Brazilian journals indexed in SciELO, the analysis reveals that, contrary to expectations, such journals can indeed achieve high impact, particularly in terms of citation metrics and policy relevance. Improving the visibility, accessibility, quality, and international collaboration of Global South scientific journals can help enhance their citation impact over time. Highly cited papers are published in Global South journals, addressing themes relevant both nationally and internationally, and have been referenced in policy documents worldwide. This study can help inform the development of policies to enhance the impact of scientific journals from the Global South


 


domingo, 28 de junio de 2026

BRASIL/CAPES y el acuerdo transformativo con ELSEVIER

Publicado en Revista Española de Documentación Científica
https://redc.revistas.csic.es/index.php/redc/article/view/1631

Prospección del acuerdo de acceso abierto entre CAPES/Brasil y Elsevierpublicaciones y costes

    1. [1] Graduate Program in Information Science, Center for Educational Sciences, Federal University of Santa Catarina - Central Library, University of Brasília
    2. [2] Graduate Program in Information Science, Center for Educational Sciences, Federal University of Santa Catarina
  • Localización: Revista española de documentación científica, ISSN-e 1988-4621, ISSN 0210-0614, Vol. 48, Nº 3, 2025 (Ejemplar dedicado a: Online first), pág. 1631
  • Idioma: español
  • Títulos paralelos:
    • Prospecting open access agreement between CAPES/Brazil and Elsevier: publications and costs
  • Resumen
    • español

      Los acuerdos de lectura y publicación abarcan el acceso a revistas basadas en suscripción y cuotas para cubrir las tarifas de publicación en acceso abierto en revistas abiertas e híbridas de un editor. Este estudio analiza la producción de autores afiliados a instituciones brasileñas cubiertas por el contrato de Elsevier con el Portal de Revistas de CAPES, que funciona como un consorcio nacional. El estudio tiene como objetivo identificar áreas de conocimiento, el tipo de acceso a los artículos, el rango de citación y las colaboraciones entre instituciones. Utilizando el método bibliométrico, recopilamos datos de la Web of Science para 10.805 artículos publicados en 2022, escritos por al menos una persona con afiliación institucional brasileña. Los resultados indican que el 4% de los artículos se publicaron en revistas de acceso abierto dorado y el 13% en títulos híbridos de acceso abierto. El 43% de los artículos implicaron colaboración internacional. Un acuerdo entre Brasil y la editorial requeriría una inversión anual de aproximadamente $34,703,700 para las tasas de procesamiento de artículos, sin cubrir de manera uniforme las áreas de conocimiento e instituciones brasileñas.

    • English

      Read and Publish agreements encompass access to subscription-based journals and quotas to cover open-access publication fees in a publisher's open and hybrid journals. This study analyzes the production of authors affiliated with Brazilian institutions covered by Elsevier's contract with the CAPES Journal Portal, which functions as a national consortium. The study aims to identify knowledge areas, the type of access to articles, citation rank, and collaborations among institutions. Using the bibliometric method, we collected data from the Web of Science for 10,805 articles published in 2022, authored by at least one individual with Brazilian institutional affiliation. The results indicate that 4% of the articles were published in gold open-access journals, and 13% were open access in hybrid titles. 43% of the articles involved international collaboration. An agreement between Brazil and the publisher would require an annual investment of approximately $34,703,700 for Article Processing Charges, without uniformly covering knowledge areas and Brazilian institutions.

domingo, 19 de abril de 2026

BRASIL: Iniciativas y pronunciamientos a favor de las revistas científicas

Publicado en Instituto Brasileiro de Informação em Ciência e Tecnologia (Ibict)
https://manuelzao.ibict.br/mobilizacao-em-defesa-dos-periodicos-cientificos-brasileiros/





BRASIL: Iniciativas y pronunciamientos a favor de las revistas científicas

En enero y febrero de 2026, una movilización que involucra a diversos actores del ecosistema editorial brasileño ha cobrado protagonismo en el panorama nacional de la comunicación científica. Este movimiento surge en un contexto de debates sobre los modelos de financiación de las publicaciones científicas , la sostenibilidad de las revistas nacionales y el papel de las infraestructuras públicas que históricamente han apoyado la Ciencia Abierta en el país.
El debate se produce en un momento considerado estratégico para el futuro de las revistas científicas publicadas en Brasil, especialmente a la luz de los recientes cambios en las políticas y directrices de financiación, que han generado reflexiones sobre los impactos estructurales en el sistema de publicación científica.

Posicionamientos:
1) La Asociación Brasileña de Salud Colectiva (Abrasco)  publicó una carta abierta en defensa de la soberanía editorial y el fortalecimiento de las revistas científicas brasileñas , destacando la importancia de la financiación pública y la promoción de las revistas nacionales. 
 Carta berta da Abrasco

2) La Biblioteca Científica Electrónica en Línea (SciELO) publicó una moción dirigida al CNPq (Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico de Brasil) para que financie revistas científicas de alta calidad en Brasil, reforzando la importancia de las infraestructuras nacionales de comunicación científica y advirtiendo sobre los posibles impactos de las recientes decisiones de financiación en la sostenibilidad del sistema. 
 Manifestação da SciELO

3) La Red Brasileña de Portales de Revistas (Rede Tulipa) ha comenzado a invitar a los gestores de portales de revistas, foros de editores y editores científicos a unirse públicamente a la Moción de Apoyo y Refuerzo de las Declaraciones de SciELO y Abrasco , en defensa de la financiación pública, la sostenibilidad y la soberanía editorial de la ciencia brasileña. 
 Moção da Rede Tulipa (em desenvolvimento)

4) La Asociación Nacional de Estudios de Posgrado e Investigación en Educación (ANPEd) expresó su preocupación por la demora en la publicación de la convocatoria de propuestas para el Programa Editorial, que selecciona revistas científicas brasileñas para brindarles apoyo financiero a través de proyectos que contribuyen al desarrollo científico y tecnológico del país. 
 Manifesto ANPEd

Se invita a la comunidad científica, especialmente a los profesionales que trabajan en la edición y gestión de revistas y portales en línea, a revisar los documentos y, si lo consideran oportuno, a expresar individualmente su apoyo a las iniciativas.


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Mobilizações em defesa dos periódicos científicos brasileiros

Publicado em 11 de fevereiro de 2026

 por CODIC Administrador

Nas últimas semanas, ganhou destaque no cenário da comunicação científica nacional uma mobilização envolvendo diferentes atores do ecossistema editorial brasileiro. O movimento surge em um contexto de debates sobre modelos de financiamento da publicação científica, sustentabilidade dos periódicos nacionais e o papel das infraestruturas públicas que historicamente apoiam a Ciência Aberta no país.

A discussão ocorre em um momento considerado estratégico para o futuro dos periódicos científicos editados no Brasil, especialmente diante de mudanças recentes nas políticas e diretrizes de fomento, que têm gerado reflexões sobre impactos estruturais no sistema editorial científico.

Posicionamentos:

- A Associação Brasileira de Saúde Coletiva (Abrasco) publicou uma Carta Aberta em defesa da soberania editorial e do fortalecimento dos periódicos científicos brasileiros, destacando a importância do financiamento público e da valorização das revistas nacionais. https://abrasco.org.br/carta-aberta-em-defesa-da-soberania-editorial-e-do-fortalecimento-dos-periodicos-cientificos-brasileiros/
Carta berta da Abrasco

- A Scientific Electronic Library Online (SciELO) divulgou a Moção de apelo ao CNPq em prol do financiamento dos periódicos científicos de qualidade do Brasil reforçando a relevância das infraestruturas nacionais de comunicação científica e alertando para possíveis impactos das recentes decisões de financiamento sobre a sustentabilidade do sistema: https://mailchi.mp/scielo.org/mocao-cnpq?e=fe0f6ee487
Manifestação da SciELO

- A Rede Brasileira de Portais de Periódicos (Rede Tulipa) passou a convidar gestoras e gestores de portais de revistas, fóruns de editores, editoras e editores científicos a se somarem publicamente à Moção de Apoio e Reforço às Manifestações da SciELO e da Abrasco, em defesa do financiamento público, da sustentabilidade e da soberania editorial da ciência brasileira: https://docs.google.com/document/d/1Q9n88ne9qsOBrFNs4ErtOWRTXI_KJuIQagtqrtXOnWU/edit?usp=sharing
Moção da Rede Tulipa (em desenvolvimento)
- Associação Nacional de Pós-Graduação e Pesquisa em Educação (ANPEd), manifestando sua preocupação com o atraso da publicação do edital Programa Editorial, que seleciona revistas científicas brasileiras para apoio financeiro, por meio de projetos que contribuam para o desenvolvimento científico e tecnológico do país. https://anped.org.br/28714-2/
Manifesto ANPEd

A comunidade científica, especialmente profissionais que atuam na edição e gestão de periódicos e portais, é convidada a conhecer os documentos e, caso considerem pertinente, manifestar-se individualmente em apoio às iniciativas.
https://manuelzao.ibict.br/mobilizacao-em-defesa-dos-periodicos-cientificos-brasileiros/


jueves, 16 de abril de 2026

¿Provocará una reacción en cadena la masacre científica perpetrada por ARGENTINA?

Publicado en THE Times Higher Education
https://www.timeshighereducation.com/depth/will-argentinas-chainsaw-massacre-science-spark-chain-reaction?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=editorial-daily&spMailingID=32572504&spUserID=MTMxNDI2NDE5NzI2MwS2&spJobID=2890264285&spReportId=Mjg5MDI2NDI4NQS2 



¿Provocará una reacción en cadena la masacre científica perpetrada por Argentina?


El envalentonado presidente argentino Javier Milei declaró en Davos que «el renacimiento de las ideas de libertad» en América se estaba extendiendo por todo el mundo. Con los votantes chilenos dando un giro similar hacia la extrema derecha y los brasileños amenazando con hacer lo mismo, ¿hasta qué punto podría empeorar la situación para las universidades? Informa Helen Packer.


Publicado el 5 de febrero de 2026. 

Helen Packer

Twitter: @Helen_Packer


El mes pasado, el presidente argentino Javier Milei subió al escenario en Davos para defender con vehemencia el capitalismo.


«Hoy demostraré que el capitalismo de libre empresa no solo es más productivo, sino que también es el único sistema justo», declaró el populista de extrema derecha ante la conferencia de líderes mundiales y empresarios, antes de pasar a atacar la intervención estatal, la regulación y el «wokeismo».


El discurso fue el de un líder recién envalentonado después de que su plan de recortar el gasto público y la regulación en Argentina —como «terapia de choque» para hacer frente a la elevada inflación y al déficit presupuestario del país— se viera respaldado por una inesperada victoria en las elecciones de mitad de mandato celebradas en octubre.


Desde que arrasó en las elecciones presidenciales de 2023, famoso por empuñar una motosierra como símbolo de sus intenciones, el profesor de macroeconomía convertido en comentarista televisivo se había visto obligado a lidiar con el apoyo minoritario en ambas cámaras del Congreso Nacional. Y, tras dos años de presidencia, los votantes parecían estar cansándose de sus medidas de austeridad, y su reputación se vio aún más dañada por un escándalo de soborno relacionado con su hermana.


Sin embargo, en las elecciones de mitad de mandato, su partido obtuvo casi el 41 % de los votos, consiguiendo 64 de los 127 escaños de la Cámara Baja en liza y 13 de los 24 escaños del Senado: un enorme aumento. La clave de su éxito fue la promesa de apoyo económico por parte de los Estados Unidos de Donald Trump, principalmente en forma de un intercambio de divisas por valor de 20,000 millones de dólares (15,000 millones de libras esterlinas), que solo se garantizaba si el partido de Milei ganaba las elecciones.


Para las universidades públicas argentinas, que ya sufrían años de congelación presupuestaria y alta inflación, este fue el peor resultado posible. El partido de Milei, La Libertad Avanza, no solo aumentó considerablemente su poder, sino que también comenzó a atraer a políticos de otros partidos para que votaran con él.


«En Argentina existe una larga tradición de los llamados legisladores oportunistas: es decir, legisladores cuyas posiciones no son profundamente ideológicas y tienden a alinearse con quien parece estar ganando», dijo Valeria Edelsztein, profesora de química analítica en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. «Tras la victoria de Milei en las elecciones de mitad de mandato, muchos de estos legisladores dejaron de actuar como contrapeso y, en cambio, pasaron a apoyar su agenda». 


Esto hace que «al gobierno le resulte mucho más fácil aprobar medidas que antes habrían encontrado al menos cierta resistencia, incluido un presupuesto de austeridad extremadamente duro», aprobado en diciembre, afirmó. «Estas políticas se presentaron como inevitables o «responsables», y el Congreso aceptó en gran medida ese planteamiento».


Esto contrasta con el comportamiento del Congreso antes de las elecciones de mitad de mandato, cuando trató de proteger a las universidades de los excesos de Milei con su motosierra. Marcelo Rabossi, profesor de política y gestión de la educación superior en la Universidad Torcuato Di Tella de Buenos Aires, declaró en septiembre en el podcast World of Higher Education que la financiación de las universidades públicas argentinas se redujo en torno a un 30 % en términos reales en 2024 y que, en 2025, el presupuesto universitario era aproximadamente un 35 % inferior al de 2023. Esto provocó una caída similar en los salarios de los trabajadores universitarios, que reaccionaron con una huelga el año pasado, en medio de estimaciones de un sindicato de que hasta el 70 % de ellos tienen ingresos por debajo del umbral de la pobreza. 


Los recortes universitarios provocaron protestas en Buenos Aires en abril de 2024 que fueron tan grandes que algunas encuestas informaron de que hasta una cuarta parte de la población de la ciudad afirmó haber participado, en medio de las advertencias de los rectores universitarios de que se enfrentaban a una «situación crítica». Se produjeron más protestas.


Finalmente, la preocupación pública llevó al Congreso a aprobar en agosto pasado una Ley de Financiación Universitaria que buscaba garantizar una financiación estable y a largo plazo para las universidades públicas, garantizando aumentos de la financiación vinculados a la inflación para los presupuestos universitarios y los salarios del personal. Sin embargo, la legislación no obtuvo la mayoría de dos tercios necesaria para anular el veto presidencial que Milei ejerció al mes siguiente, una decisión que desencadenó otra ola de protestas en Buenos Aires. 


Tras un largo tira y afloja, el Congreso pasó por alto el veto antes de las elecciones de octubre, superando esta vez el umbral requerido de dos tercios. Los oponentes de Milei atacaron el argumento del Gobierno de que era necesario ahorrar dinero, señalando las exenciones fiscales concedidas a los exportadores de cereales, que costaban mucho más que la financiación de las universidades. Sin embargo, Milei siguió negándose a aplicar la ley e intentó derogarla como parte del presupuesto de 2026. En medio de la oposición a esa medida, el presupuesto del país se aprobó finalmente en diciembre sin derogar la ley.


Pero aún está por ver si Milei aceptará la derrota y promulgará la ley. «En lugar de estabilizar el apoyo al sector universitario tras la agitación anterior, el impulso político se ha traducido en una sensación de derecho dentro del ejecutivo para impulsar nuevos recortes y revertir las garantías de financiación consagradas en la ley», afirmó Diego Golombek, profesor de biología de la Universidad Nacional de Quilmes. 


Y el presupuesto tampoco supuso una victoria para las universidades en otros aspectos. Eliminó el requisito legal de destinar al menos el 6 % del PIB a la educación, redujo la inversión en ciencia y tecnología y eliminó casi por completo un fondo específico para la educación técnica y profesional.


Por lo tanto, los académicos argentinos se preparan para un empeoramiento de su situación, tanto a nivel personal como institucional. Según Valeria Levi, vicedecana de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Buenos Aires, ya es «prácticamente imposible» para los académicos sobrevivir con sus salarios cada vez más reducidos, y otros académicos han declarado a Times Higher Education que cada vez es más habitual que los académicos complementen sus ingresos trabajando como conductores de Uber. 


Más allá de los salarios, «el resto del presupuesto universitario también ha sufrido recortes drásticos», añadió Levi. «Este presupuesto se destina a todo, desde pagar las facturas de electricidad hasta comprar reactivos para los laboratorios docentes, [pero] el Gobierno no lo reajusta en función de la inflación y, por lo tanto, nuestros recursos se reducen cada mes. Tenemos la sensación de estar retrocediendo en el tiempo, perdiendo progresivamente nuestra capacidad docente y los altos estándares que alguna vez tuvimos».


Las estadísticas sobre el gasto en ciencia también confirman ése sombrío pronóstico. Desde principios de 2024, el gasto público de Argentina en ciencia y tecnología ha caído casi un 44 % en términos reales, y el presupuesto del principal organismo de financiación científica, el Conicet, se ha reducido casi un 31 % durante ese periodo, según el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI). Mientras tanto, los salarios en los institutos del Conicet han caído un 38,5 % en términos reales desde noviembre de 2023, mientras que los salarios universitarios han bajado un 33,4 %, según ha calculado el CIICTI. Se han perdido cerca de 4,500 puestos de trabajo en organismos públicos de ciencia y tecnología, incluidos casi 2,000 en el Conicet, mientras que a 850 investigadores noveles, cuya contratación fue aprobada por el Gobierno anterior, se les retiraron las ofertas de becas, lo que ha suscitado el temor a una fuga de cerebros. 


Los políticos del partido de Milei han sugerido que el coste de la investigación debería correr a cargo de las empresas privadas. De hecho, el propio Milei declaró en una conferencia de la derecha que, si los académicos «piensan que su investigación es tan valiosa, les invito a salir al mercado como cualquier persona corriente, publicar un libro y ver si la gente está interesada, en lugar de esconderse cobardemente tras el poder coercitivo del Estado».


Esta actitud «revela una preocupante falta de comprensión» de cómo funciona la ciencia, advirtió Rabossi. «En ningún país del mundo se deja la ciencia básica en manos privadas porque sus costes no se traducen en beneficios privados, sino sociales. Sin ciencia básica no hay ciencia aplicada; es la base».


Claudio Cormick, investigador del Conicet, advirtió de las consecuencias de ello: «El trabajo sobre enfermedades desatendidas —como la enfermedad de Chagas, que afecta principalmente a las poblaciones pobres, o la investigación sobre cuestiones sociales como el embarazo adolescente— se irá perdiendo poco a poco, con consecuencias tangibles para la calidad de vida de la población».


Edelsztein llegó a afirmar que «lo que se está perdiendo no es solo financiación, sino un modelo de educación y ciencia como bien público».


Una vez más, ha habido rechazo. En marzo de 2024, por ejemplo, 68 premios Nobel escribieron una carta abierta a Milei advirtiendo de que el sistema científico argentino se acercaba a un «precipicio peligroso» y que devaluar o cancelar la investigación sería un grave error. Sin embargo, al parecer esto no causó ninguna impresión en Milei, a pesar del orgullo de Argentina por ser el único país de América Latina que ha ganado tres premios Nobel en el ámbito de la ciencia —un hecho que destacaron varios de los entrevistados para este artículo—. 


Ese orgullo se extiende al sistema universitario público que formó a esos galardonados: «De hecho, nuestros cinco premios Nobel [dos de ellos del Premio Nobel de la Paz]… se formaron en universidades públicas», afirmó Cormick.


También existe preocupación por lo que el deterioro del sistema universitario público supone para el tejido social de Argentina. «Las universidades públicas de Argentina han sido históricamente uno de los motores más potentes de la movilidad social del país, al ofrecer educación superior gratuita y de alta calidad independientemente del origen social», señaló Edelsztein. «A medida que las universidades públicas se debilitan, la desigualdad crece».  


De hecho, la propia madre de Cormick se benefició de las oportunidades que brindaban las universidades públicas argentinas gratuitas. Era «una campesina con trece hermanos, criada al borde de la pobreza», pero, ya de adulta, «obtuvo una licenciatura en sociología de forma gratuita en la Universidad de Buenos Aires y recibió clases de los mejores sociólogos del país». Cada vez es menos probable que se repita este tipo de oportunidad: día tras día, vemos cómo excelentes profesores e investigadores trasladan su docencia y sus equipos a universidades de pago».


Pero pocos consideran que las universidades privadas sean refugios seguros para la cultura y el prestigio académicos de Argentina. Aunque este tipo de instituciones se han consolidado en gran parte de América Latina, Dan Levy, profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Estatal de Nueva York, afirmó que la educación superior privada en Argentina «siempre ha ido a la zaga» del resto del continente, y podría tener reservas a la hora de expandirse dada la postura negativa del gobierno populista respecto a la educación superior. «Los rectores de las principales universidades privadas, que no son tan grandes en Argentina, básicamente no quieren que se agite el barco», dijo Levy.  


Por supuesto, el ataque de los populistas de derecha contra la ciencia y las universidades no es nada nuevo. En Brasil, el país vecino al este de Argentina, Jair Bolsonaro causó una destrucción similar durante sus cuatro años como presidente, de la que el país aún se está recuperando. Bolsonaro, en el poder entre 2019 y 2023, recortó el presupuesto federal para ciencia en un 90 %, interfirió en la gestión de las universidades e intentó limitar la libertad académica.


Brasil celebrará sus próximas elecciones presidenciales en octubre y, aunque Bolsonaro se encuentra ahora en prisión por planear un golpe de Estado militar, su hijo mayor, Flávio, sigue llevando la antorcha del «bolsonarismo» y se prevé que sea el principal rival del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. Y aunque Lula sigue liderando las encuestas de opinión, el resultado probable de una segunda vuelta entre Lula y Bolsonaro es, por el momento, demasiado reñido como para pronosticar un ganador. 


El modelo a seguir tanto para Bolsonaro como para Milei es, por supuesto, Donald Trump, quien, en su segundo mandato, ha intentado recortar drásticamente la financiación destinada a la investigación y retirar los fondos al Departamento de Educación, ha cancelado proyectos en curso que no le gustan —como los relacionados con la diversidad y el cambio climático— y ha tratado de coaccionar a las principales universidades para que acepten promover ideas conservadoras en el campus a cambio de financiación gubernamental. Sin embargo, en Estados Unidos, las universidades, los tribunales y el Congreso han plantado cara, al menos en cierta medida, limitando el daño. Por ejemplo, la propuesta de Trump de recortar el presupuesto de la Fundación Nacional para la Ciencia en más de un 50 % fue revocada en un proyecto de ley presupuestaria firmado por Trump el mes pasado. El Senado aprobó el viernes pasado un proyecto de ley de asignaciones que defiende el presupuesto de los Institutos Nacionales de Salud de recortes igualmente enormes.


Por su parte, Milei no llegó a cumplir su promesa electoral de abolir por completo el Conicet y, aunque ha criticado a los «supuestos científicos e intelectuales» y los ha identificado con una «casta» maligna supuestamente responsable de los males económicos de Argentina, no ha tratado activamente de suprimir su libertad de expresión. Aun así, la libertad académica en Argentina está en peligro, argumentó Levi, porque «solo se puede tener libertad académica si tu país ofrece la posibilidad de desarrollar una carrera académica… En Argentina, esta posibilidad parece inexistente en la actualidad. Si tu salario no alcanza para cubrir los gastos básicos, no tienes acceso a becas y estás constantemente bajo ataque, pierdes la posibilidad de seguir una carrera académica y, en consecuencia, la propia libertad académica».


Chile, el vecino occidental de Argentina, siguió recientemente sus pasos políticos al elegir en diciembre a un presidente de extrema derecha, José Antonio Kast. Esto ha suscitado el temor entre los académicos ante la posibilidad de recortes presupuestarios al estilo de Milei. Y Milei concluyó su discurso en Davos exaltando el papel del hemisferio occidental a la hora de influir en el orden mundial.


«El mundo ha comenzado a despertar. La mejor prueba de ello es lo que está sucediendo en las Américas, con el renacimiento de las ideas de libertad», afirmó Milei.


Golombek, de la Universidad Nacional de Quilmes, coincidió en que su continente se estaba desplazando hacia la derecha, aunque tiene una opinión contraria sobre si eso es algo positivo. «Si bien el contexto de cada país es diferente, la tendencia a restar prioridad a la infraestructura pública del conocimiento en favor de narrativas fiscales a corto plazo supone un riesgo real para la trayectoria de desarrollo colectivo de América Latina», señaló. 


Pero las universidades no deberían aceptar sin más las presiones de las grandes fuerzas políticas. En su lugar, deberían «comunicar de forma clara y sistemática al público en general los vínculos que existen entre la educación superior y los resultados sociales», opina.


«En resumen: debemos defender la misión pública de las universidades sin hacer la vista gorda ante las realidades fiscales y políticas».



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Will Argentina’s chainsaw massacre of science spark a chain reaction? Argentina’s emboldened president Javier Milei declared in Davos that ‘the rebirth of the ideas of liberty’ in the Americas was spreading globally. With Chilean voters taking a similarly hard-right turn and Brazilians threatening to do likewise, how bad might it get for universities? Helen Packer reports

Published on February 5, 2026  

Last updated February 5, 2026

Helen Packer

Twitter: @Helen_Packer

Last month, Argentinian president Javier Milei took to the stage at Davos to mount an ardent defence of capitalism.

“Today, I will demonstrate that free enterprise capitalism is not only more productive, but also that it’s the only just system,” the far-right populist told the conference of world leaders and business people, before going on to attack state intervention, regulation and “wokeism”.

The speech was that of a leader newly emboldened after his plan to slash public spending and regulation in Argentina – as “shock therapy” to address the country’s high inflation and budget deficit – was shored up by an unlikely midterm election victory in October.  

Since sweeping to victory in 2023’s presidential election, famously wielding a chainsaw as a symbol of his intentions, the macroeconomics professor-turned-television pundit had been forced to contend with minority support in both houses of the National Congress. And two years into his presidency, voters appeared to be growing tired of his austerity measures, and his reputation was further damaged by a bribery scandal linked to his sister.

In the midterms, however, his party won nearly 41 per cent of the vote, claiming 64 of the 127 lower house seats up for election and 13 of the 24 senate seats: a huge increase. Key to his success was the promise of economic support from Donald Trump’s US, principally in the form of a $20 billion (£15 billion) currency swap, that was guaranteed only if Milei’s party won the elections.  

For Argentina’s public universities, already suffering under years of frozen budgets and high inflation, this was the worst possible outcome. Not only did Milei’s own party, La Libertad Avanza party (Liberty Advances), greatly increase its own power, it has also begun to attract politicians from other parties to vote with it.

“In Argentina, there is a long tradition of so-called opportunistic legislators: that is, lawmakers whose positions are not deeply ideological and tend to align themselves with whoever appears to be winning,” said Valeria Edelsztein, professor of analytical chemistry at Buenos Aires Institute of Technology. “After Milei’s midterm victory, many of these legislators stopped acting as a counterweight and instead shifted toward supporting his agenda.”  

That makes it “much easier for the government to pass measures that would previously have faced at least some resistance, including an extremely harsh austerity budget”, passed in December, she said. “These policies were presented as unavoidable or ‘responsible’, and Congress largely went along with that framing.”

That contrasts with Congress’ behaviour prior to the midterms, when it sought to protect universities from Milei’s excesses with his chainsaw. Marcelo Rabossi, professor of higher education policy and management at Torcuato Di Tella University in Buenos Aires, told the World of Higher Education podcast in September that funding for Argentina’s public universities fell by around 30 per cent in real terms in 2024 and that, by 2025, the university budget was about 35 per cent lower than it had been in 2023. This resulted in a similar fall in the salaries of university workers, who reacted by going on strike last year amid estimates from one union that up to 70 per cent of them have incomes below the poverty line

The university cuts provoked protests in Buenos Aires in April 2024 that were so large that some surveys reported that up to a quarter of the city’s population claimed to have taken part, amid warnings from university rectors that they faced a “critical situation”. Further protests followed.

Ultimately, the public concern prompted Congress to pass a University Funding Law last August that sought to ensure stable, long-term funding for public universities by guaranteeing inflation-linked funding rises for university budgets and staff wages. However, the legislation did not receive the two-thirds majority needed to override the presidential veto that Milei exercised the following month – a decision that sparked another wave of protests in Buenos Aires. 

In a lengthy tug of war, Congress went on to override the veto before October’s election, this time surpassing the required two-thirds threshold. Milei’s opponents attacked the government’s argument that it needed to save money, pointing to tax exemptions made to grain exporters that cost far more than the funding for universities would have. Yet Milei still refused to implement the law, attempting to repeal it as part of the 2026 budget. Amid opposition to that move, the country’s budget was eventually passed in December without repealing the law.

But whether Milei accepts the defeat and enacts the law remains to be seen. “Rather than stabilising support for the university sector after the earlier turmoil, the political momentum has translated into a sense of entitlement within the executive to push further cuts and to roll back funding guarantees enshrined in law,” said Diego Golombek, a biology professor at the National University of Quilmes

And the budget was hardly a win for universities in other ways either. It removed the legal requirement to allocate at least 6 per cent of GDP to education, reduced investment in science and technology and almost entirely eliminated a dedicated fund for technical and vocational education.

Hence, Argentina’s academics are braced for a worsening of their situation, both personally and institutionally. It is already becoming “practically impossible” for academics to survive on their dwindling salaries, according to Valeria Levi, vice-dean of the Faculty of Natural Sciences at the University of Buenos Aires – and other academics told Times Higher Education that it is increasingly common for academics to supplement their income by working as Uber drivers.  

Beyond salaries, “the rest of the university budget has also been severely cut,” Levi added. “This budget is used for everything from paying electricity bills to purchasing reagents for teaching laboratories [but] the government is not readjusting [it] in line with inflation, and, thus, our resources become more limited every month. We feel like we are going backwards in time, progressively losing our teaching capabilities and the high standards we once had.”

The statistics on science spending also bear out that bleak prognosis. Since the beginning of 2024, Argentina’s public spending on science and technology has fallen by nearly 44 per cent in real terms, with the budget for the main science funder, Conicet, decreasing by nearly 31 per cent over that period, according to the Ibero-American Center for Research in Science, Technology and Innovation (CIICTI). Meanwhile, salaries at Conicet institutes have fallen by 38.5 per cent in real terms since November 2023, while university salaries have fallen by 33.4 per cent, CIICTI has calculated. Nearly 4,500 jobs have been lost in public science and technology agencies, including nearly 2,000 at Conicet – while 850 early-career researchers whose hiring was approved by the previous government saw their fellowship offers withdrawn, prompting fears of a brain drain

Politicians in Milei’s party have suggested that the bill for research should instead be picked up by private companies. Indeed, Milei himself told a right-wing conference that if academics “think their research is so valuable, I invite them to go out into the market like any ordinary person, publish a book and see if people are interested, instead of cowardly hiding behind the coercive power of the state”.

This attitude “reveals a worrying lack of understanding” of how science works, Rabossi warned. “In no country in the world is basic science left to private hands because its costs do not translate into private benefits but into social ones. Without basic science, there is no applied science; it is the foundation.” 

Claudio Cormick, a researcher at Conicet, warned of the consequences of that: “Work on neglected diseases – such as Chagas disease, which mainly affects poor populations, or research on social issues such as teenage pregnancy – will gradually be lost, with measurable consequences for the quality of life of the population.”

Edelsztein went so far as to say that “what is being lost is not only funding, but a model of education and science as a public good”.

Again, there has been pushback. In March 2024, for instance, 68 Nobel laureates wrote an open letter to Milei warning that the Argentinian scientific system was approaching a “dangerous precipice” and that devaluing or cancelling research would be a grave mistake. Yet it apparently made no impression on Milei, despite Argentina’s pride in its status as the only country in Latin America to have won three Nobel prizes in science – a fact multiple interviewees for this article emphasised. 

That pride extends to the public university system that trained those laureates: “In fact, all our five Nobel prizewinners [two of them being recipients of the peace prize]…were trained in public universities,” said Cormick.

There are also worries about what the deterioration of the public university system means for Argentina’s social fabric. “Argentina’s public universities have historically been one of the country’s most powerful engines of social mobility, offering free, high-quality higher education regardless of social background,” said Edelsztein. “As public universities weaken, inequality grows.”  

Indeed, Cormick’s own mother was a beneficiary of the opportunities opened up by Argentina’s fee-free public universities. She was “a peasant woman with 13 siblings, raised on the brink of poverty”, but, as an adult, “obtained a degree in sociology free of charge at the University of Buenos Aires and was taught by the best sociologists in the country. This kind of possibility is increasingly unlikely to be repeated: day after day, we see excellent professors and researchers moving their teaching and their teams to fee-paying universities.”

But few consider private universities to be save havens for Argentina’s academic culture and prowess. While such institutions have become well established in much of Latin America, Dan Levy, a professor in the School of Education at the State University of New York, said private higher education in Argentina has “always lagged” the rest of the continent, and may have reservations about expanding given the populist administration’s negative stance on higher education. “The heads of the top private universities, which aren’t that large in Argentina, basically don’t want the ship rocked,” Levy said. 

An assault on science and universities by right-wing populists is hardly unique, of course. In Argentina’s eastern neighbour, Brazil, Javier Bolsonaro wreaked similar destruction during his four years as president, from which the country is still recovering. Bolsonaro, in power between 2019 and 2023, slashed the federal science budget by 90 per cent, interfered in university governance and tried to limit academic freedom.

Brazil will hold its next presidential election in October, and while Bolsonaro is now in prison for plotting a military coup, his eldest son, Flávio, continues to carry the torch for “Bolsonarismo” and is forecast to be the incumbent president Luiz Inácio Lula da Silva’s main challenger. And while Lula continues to lead in opinion polls, the likely result of a second-round run-off between Lula and Bolsonaro is currently too close to call.

The model for both Bolsonaro and Milei, of course, is Donald Trump – who, in his second term, has attempted to slash research funding and defund the Department of Education, cancelled ongoing projects he doesn’t like, such as diversity and climate change, and tried to coerce top universities into agreeing to advance conservative ideas on campus in exchange for government funding. However, in the US, universities, the courts and Congress have pushed back, at least to some extent, limiting the damage. For instance, Trump’s proposal to slash the budget of the National Science Foundation by more than 50 per cent were overturned in a budget bill signed by Trump last month. An appropriations bill defending the budget of the National Institutes of Health from similarly huge cuts was passed by the Senate last Friday.

For his part, Milei stopped short of a campaign promise to abolish Conicet entirely, and while he has criticised “so-called scientists and intellectuals” and identified them with a malign “caste” supposedly responsible for Argentina’s economic woes, he has not actively sought to suppress their freedom of speech. Still, academic freedom in Argentina is at risk, argued Levi, because “you can only have academic freedom if your country provides the possibility of building an academic career…In Argentina, this possibility currently seems non-existent. If your salary is not enough to cover basic expenses, you have no access to grants, and you are constantly under attack, you lose the possibility of pursuing an academic career and, consequently, academic freedom itself.”  

Argentina’s western neighbour, Chile, recently followed in its political footsteps, electing a far-right president, José Antonio Kast, in December. That left academics fearful of Milei-style budget cuts. And Milei ended his speech at Davos by exalting the role of the western hemisphere in influencing the global order.

“The world has begun to awaken. The best proof of this is what is happening in the Americas, with the rebirth of the ideas of liberty,” Milei said.

The National University of Quilmes’ Golombek agreed that his continent was heading in a rightward direction – though he takes the opposite view on whether that is a good thing. “While each country’s context is different, the trend toward deprioritising public knowledge infrastructure in favour of short-term fiscal narratives poses a real risk for Latin America’s collective development trajectory,” he said. 

But universities should not quietly acquiesce to wider political forces. Instead, they should “communicate clearly and systematically to the broader public the links between higher education and societal outcomes”, he believes.

“In short: we must defend the public mission of universities without burying our heads in the sand about fiscal and political realities.”

Ranking Shanghai: BRASIL lidera ampliamente con 14 universidades. México, Colombia y Chile: con 2. Argentina: 1

Publicado en Bloomberg en Línea https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/las-21-mejores-universidades-de-latinoamerica-y-el-pais-que-lid...